DE APPARATV CRITICO CONFICIENDO ADVERSARIA

            En el aparato crítico (app. cr.) se hace constar de la forma más escueta posible el proceso de establecimiento del texto cuya edición se presenta. En éste se ha de informar al lector de todas las variantes (adiciones, omisiones, separaciones de palabras, corrupciones, tachaduras) de los manuscritos (mss.) y de las ediciones antiguas que se hayan colacionado, con indicación adicional de ciertas circunstancias que puedan concurrir en las diversas lecturas, tales como que estén en el margen, en un tachadura, borradas, encima de la línea (ad marg. in ras., in lit., s.u.), o que esas divergencias de lectura que se comenta en el app.cr. se deban a diferentes manos de un mismo códice o manuscrito (ms.cod.). Estas diferentes y sucesivas intervenciones debida a otros copistas o estudiosos antiguos de un mismo códice se hará constar con números volados precedidos de la sigla asignada al ms. (A1).

            Todo el comentario del app.cr. va en latín, sin latinizarse los nombres de los críticos modernos, ni los de las revistas; algunos nombres de humanistas fueron latinizados y se respetará esta tradición. El comentario va en letra cursiva con excepción de la secuencia del propio texto y su variante que van en redondas. Tampoco se pone en cursiva el número de línea de referencia al texto.

            El editor del texto es quien tiene la responsabilidad en la maquetación de su texto, y deberá organizarlo de manera que facilite al lector el hallazgo del pasaje y los datos resultantes del proceso de edición explicitados en el app.cr. En lo que respecta a la edición de textos latinos humanísticos en prosa, si se trata de una obra no editada en el último siglo, y por consiguiente y por desgracia, impreso sin las mínimas directrices exigibles a una edición científica, se ha de proceder con ciertas cautelas: distribución racional de capítulos, apartados, secciones, episodios o libros. Separación en párrafos lo más pequeña posible con el fin de facilitar la búsqueda. Esta numeración de párrafo podrá ser independiente en cada sección de la obra, si son lo suficientemente extensas, o bien llevar toda ella numeración corrida. Siempre dependerá del carácter y género de la obra. No presenta ningún problema la obra en verso, pues en este caso la división es natural, y sólo habrá que estudiar la posibilidad de una división en libros, que la mayoría de las veces viene dada por el propio autor. Para la división de una obra en prosa deberemos tener muy en cuenta y respetar en lo posible la que se hubiera adoptado en las antiguas ediciones de la obra, y partir de ésta y dentro de ella, proceder a una más estrecha división en párrafos. Lo conveniente sería dividir el texto no por medio de las eventuales líneas de página de nuestra edición, sino a la manera que tenemos actualmente el texto de Livio o Aulo Gelio, con el fin no sólo de utilizar este juego de numeración en el aparato crítico, sino también dejar establecida dicha numeración para las futuras citas de la obra. Entre los editores de textos latinos humanísticos debería existir el compromiso de ir estableciendo una numeración fija de las obras editadas, especialmente la prosa, puesto que no se debería publicar un texto sin antes no haber examinado todas las demás ediciones que haya de dicha obra.

            Tradicionalmente se entiende que los app. cr. pueden ser positivos, que consignan la lectura adoptada en la edición y los mss. que la testimonian, además de las variantes (p.ej..: Les Belles Lettres) o negativos, que sólo consignan la(s) variante(s) con sus mss. (p.ej.: OCT), o mixtos, que parece ser lo más adecuado, no sólo por aquello de la μεσóτης, sino porque en crítica textual los problemas suelen ser muy diversos, y su tratamiento y soluciones, diferentes.

            Asimismo, debe recoger las lecturas y conjeturas sobre el texto de todo tipo que hayan hecho los estudiosos modernos (desde el Renacimiento) bien en sus ediciones de dicho texto, bien en cualquier otro tipo de estudio. Debe reflejar también las adiciones, lecturas, supresiones, y correcciones del propio editor (addidi, scripsi, seclusi, ex aliquo errore correxi) o de otro (add. secl. ex aliquo errore corr. Philologus, o simplemente el nombre del filológo inmediatamente después de la lectura de su edición). Estas fórmulas, como bien señala West (1973:91), han de ser utilizadas en su sentido propio (ci. coniecit, em. emendauit / corr. correxit, add. addidit, scr. scripsit).

            También debe recogerse las diferencias de puntuación si la que se adopta en la edición hace variar de alguna manera el sentido de la frase: post uideatur grauiter distinxit Philologus. O bien si la puntuación adoptada se debe a un editor: ante uates sic dist. Philologus. Tambien se señalaran las separaciones de fragmentos de una obra, cuando, en el caso de poemas, pueden constituir partes diferentes, mediante los verbos coniungere y seiungere.

            Igualmente pueden recogerse en el app.cr. las vacilaciones (suspexi, malim -ueram), de los editores respecto a un pasaje controvertido aunque este debate, por respetar las lecturas atestiguadas en las fuentes mss. o impresas, no haya tenido efecto alguno en el texto editado. Por ejemplo, J.G. de Sepúlveda, De orbe novo, 4.20.4:

                        a Moctezuma suis omnibus fuerat imperatum ut Hispanos, quacunque iter eis ad se haberent, indulgenter tractarent.

                        eis suspexi 2 haberent codd. : esset malit Philologus.

            El problema reside en que en este pasaje concurren dos construcciones análogas pero no equivalentes: iter alicui esse / iter habere. A pesar de que podría haberse zanjado con la supresión de eis (en el texto: [eis]; en app.: seclusi) el editor ha preferido guardar toda la secuencia de lecturas de los manuscritos; por contra, otro editor anterior habría decidido por sustituir haberent por esset, sin atender a la noción de actividad que expresa la construcción con habeo.

            Signos y abreviaturas utilizados en el app.cr.:

            El signo ω, Ω significa la totalidad de los mss., por el contrario, el signo ς se utiliza en las edd. de textos latinos para significar uno o varios manuscritos tardíos.

            El juego de paréntesis que suelen emplearse más en el texto de la ed.cr. es:

( ) Además de las oraciones parentéticas, se utilizan para el desarrollo de abreviaturas: s(alutem) d(ixit) Ser(uio) Sulpicio.

< > Paréntesis angular: las letras, palabras o frases que incluye son adiciones por conjetura o de una fuente paralela, es decir que no está entre los testimonios mss. directos. Pueden utilizarse también con espacio en blanco, asteriscos <***>, o los signos métricos de largas y breves para indicar la sospecha del editor de que hay alguna omisión en la trasmisión del texto. No suele utilizarse para marcar una letra que se ha corregido por otra, por ejemplo: qui<a> significaría que la lectura trasmitida es qui, mientras que si quia es una corrección de quid iría sin los paréntesis. Ponerlo como hace la colección Budé (Les Belles Lettres, según Havet) en cursiva, por ejemplo, quia, es una práctica que afea el texto editado y ya pasada de moda, a juicio de West (1973:80 n.5). Martin L. West, Textual criticism and editorial technique, Stuttgart: Teubner,, 1973. Louis Havet, Manuel de critique verbale appliquée aux textes latins, París: Hachette, 1911.

[ ] Los paréntesis rectangulares son utilizados para las supresiones del editor. Pero entre los papirógrafos y epigrafistas está sólidamente establecida hoy día la práctica de emplearlos para marcar la parte del texto que en las fuentes conservadas se han perdido por daños naturales. Es muy aconsejable que los paréntesis rectangulares se sigan empleando para este propósito puesto que existe una diferencia neta entre las ediciones de textos de papiros o epigráficos y los demás textos. Puede señalarse en el interior de los paréntesis el número de letras que faltan.

{ } Los corchetes se utilizan también para señalar interpolaciones, es decir, palabra o secuencia de palabras que el editor considera ajena al texto. No se usará en texto salvo casos imprescindibles, sólo en aparato y explicado con claridad.

] El corchete rectangular cerrado se puede emplear para seguir a una variante recogida en el texto establecido en la edición y aceptada en todos los testimonios de la tradición excepto los que siguen. También se utiliza para empezar con el comentario crítico.

            Entre el comentario de distintas variantes se pueden utilizar las comas o los dos puntos. Aunque West (1973:88) detalla que el juego de dos puntos especifica la oposición entre los datos separados por éstos; en cambio, la coma señala adición a cualquiera de las lecturas que se oponen. Por ejemplo:

texto: quia.                  app.cr.             quia scripsi: qui A, cum (ex cui s. u. correcto) B, quom C

texto: qui                    app.cr. qui A, quo D: cum (uel qu-) BC

            Los paréntesis se utilizan para hacer algún comentario sobre la peculiaridad del ms que sigue dentro del comentario de una misma variante; v.gr.:

                        repulit cett. : retulit GH(-tt-)B : rettudit Philologus

                        repulit cett. : retulit GH(ex pepu- corr.)B

            Las variantes en la desinencia de una palabra se pueden señalar con dicha variante precedida de guión:

                        repulit cett. : -lis GH

            Las variantes de dos palabras en frases más o menos amplias cuya secuencia incluye otras palabras que no dan variantes, se separan las palabras sujetas a variantes con guión o puntos suspensivos. Pero, ya se utilice guión o puntos suspensivos, no ha de ofrecer equívoco si utilizamos el guión para enlazar la primera y última palabra que se omite en otro testimonio. Ejemplo: Liv. 42.29.9:

            si penes Romanos uictoria esset, suas quoque res in eodem statu mansuras esse, neque ultra quicquam mouendum fore, non enim passuros Romanos uim Carthaginiensibus adferri.

            29 ... 9 suas quoque res - mansuras esse Wesenberg :  suas quoque - mansurasse (res om.) V, suas quoque - mansuras res Frob.1,  suas quoque - mansuras res esse Kreyssig,   sua quoque - mansura esse Madvig, quoque suspex. Novák.

o de otra manera:

            si penes Romanos uictoria esset, suas quoque <res> in eodem statu mansuras esse, neque ultra quicquam mouendum fore, non enim passuros Romanos uim Carthaginiensibus adferri.

            29 ... 9 suas quoque <res> - mansuras esse] Wesenberg,  suas quoque - mansurasse V, suas quoque - mansuras res Frob.1, suas quoque - mansuras res esse Kreyssig,  sua quoque - mansura esse Madvig, quoque suspex. Novák.

o de otro modo también:

            si penes Romanos uictoria esset, suas quoque res in eodem statu mansuras esse, neque ultra quicquam mouendum fore, non enim passuros Romanos uim Carthaginiensibus adferri.

            29 [...] 9 suas quoque res ... mansuras esse Wesenberg : suas quoque ... mansurasse (res om.) V,  suas quoque ... mansuras res Frob.1,   suas quoque ... mansuras res esse Kreyssig,   sua quoque ... mansura esse Madvig, quoque suspex. Novák.

            Para las alteraciones en la secuencia de palabras no se suele poner en app. cr. la secuencia adoptada en la ed., sino que directamente se coloca la secuencia en el orden de la variante y sigue la sigla del ms. o la ed. que la presente, precedida opcionalmente, pues ya se ve que se trata de una alteración de la secuencia, de trans.

            Otras abreviaturas utilizadas en los app.cr.: 2 a.c. ante correctionem 2 ad l. ad locum 2 add. addidit 2 ante corr. ante correctionem (= ex - correcto) 2 cl. collato 2 coll. collato (-tis) 2 comp. compendium 2 coni. (= ci.) coniecit 2 corr. correxit 2 def. defendit 2 del. deleuit 2 des. desinit 2 dett. deteriores 2 dist. distinxit 2 ed. editio 2 edd. editiones 2 ed. pr. editio princeps 2 em. emendauit 2 eras. erasit 2 fort. fortasse 2 hab. habet, habent 2 i.e. id est 2 inc. incipit 2 inscrip. inscriptio = titulus 2 inser. inseruit 2 iter. iterauit 2 lac. lacuna 2 l.c. loco citato 2 lit. litura 2 l.l. loco laudato 2 m. rec. manus recentior 2 m. sec. manus secunda 2 mg. margine (ad marginem, in margine) 2 ms. codex manu scriptus 2 mss. codices manu scripti 2 mut. mutauit 2 pr. prius, primum, priore 2 rest. restituit 2 ras. rasura (in rasura) 2 sc. scilicet 2 sch. scholia 2 scr. scripsit 2 sec. m. secunda manus 2  2 secl. seclusit 2 supl. supleuit 2 s.l. supra lineam 2 s.u. supra uersum (= supra lineam) 2 s.u. sub uoce 2 tempt. temptauit 2 transp. transposuit.

            Muchas empresas editoriales que se dedican a la impresión de textos críticos editan un folleto con sus normas y abreviaturas más específicas, p.ej., para Les Belles Lettres, J. André, Règles et recommandations pour les éditions critiques (París 1972).

            No deben recogerse sistemáticamente en un app. cr. las peculiaridades gráficas de un códice cuando éste las tiene de manera general: monoptongación, asibilación, etc... En general, las variantes de naturaleza puramente ortográficas deberán omitirse a menos que representen una alternativa de lectura o pongan de manifiesto algún hecho para la elección de una lectura determinada.

            Tampoco las erratas de imprenta de las ediciones que sean evidentes, pero si diera lugar esa errata a otra interpretación se hará constar en el comentario pertinente.

            Tampoco es aconsejable dar cabida en un app. cr. a los errores de lectura de una mala edición, pues para la edición que se presenta no tiene ninguna utilidad, y tan sólo pone de manifiesto la propia pericia y la incompetencia ajena: tales cosas pueden ir en la introducción. De todas formas, se ha de ir con mucho tiento a la hora de reprobar una variante errónea (que hay que constatarla si está en codd. o edd.) o una mala lectura realizada en una ed. anterior.

            Pueden anotarse en app. cr. las traducciones del texto cuando exista la evidencia de que proceden de algún ms. no colacionado, perdido o desconocido; o subyazga en el texto problemas de diferentes redacciones y la traducción ponga de manifiesto alguna variante que pueda dar alguna información sobre el texto del que se vertió. O bien ratifique la lectura de algún cod. o ed.

            En resumen, lo más importante es la claridad y la concisión, y por supuesto, la coherencia y homogeneidad en todos los signos y abreviaturas, y no expresar por medio de éstas distinciones sutiles que se entenderían mejor en un comentario que no esté constreñido por la concisión que siempre debe guardar un app. cr.

VI.Kal.Febr.M.CM.XC.III. JSolís. US.ES