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La página web Classica Hispalensia es el portal de las Humanidades Clásicas en Sevilla

Los Classica Hispalensia es la página web de las Humanidades Clásicas en Sevilla. Es lo que significa en sentido lato el sintagma latino que hemos tomado como nombre: ediciones y traducciones de escritos de la Antigüedad grecolatina y de autores medievales y clásicos hispanos realizadas por expertos de instituciones académicas hispalenses, e investigaciones y estudios sobre la cultura humanística de Sevilla y de nuestro Siglo de Oro. Classica Hispalensia es también el título de una propuesta de investigación que arranca de una serie de Proyectos I+D+I de Filología Clásica de la Universidad de Sevilla, con los títulos de Liber, Liber Novus, Liber Tertius, y Classica et Humanistica Hispalensia (Liber Quartus), financiados todos por la DGICYT desde 2000 a 2015, de cuyo último presupuesto, FFI2011-29630, se ha beneficiado esta página web.

UNIVERSIDAD DE SEVILLA. FILOLOGIA GRIEGA Y LATINA Prof. José Solís de los Santos. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.                                                                                       

Temario de gramática: Alfabeto latino; pronunciación; acentuación. Transcripción de palabras griegas. Vocabulario básico; clases de palabras. Formas y generalidades de los casos. Declinaciones. Sintaxis de los casos. Formas del adjetivo; gradación. Sintaxis de la gradación. Sintaxis del adjetivo. Complemento predicativo. Pronombres. Numerales. Indefinidos. Funciones del pronombre. Adverbio. Preposición. Lugar y tiempo. Formas personales del verbo. Verbos irregulares. Formas nominales del verbo. Gerundio y gerundivo. Conjugación perifrástica. Sintaxis del infinitivo. Traducción de completivas. Sintaxis de los participios. Modalidad de la frase y modos verbales. Los modos en el estilo indirecto. Morfosintaxis de la negación. Prohibición. Concordancia. Orden de palabras. Oraciones coordinadas. Oraciones interrogativas. Oraciones de relativo. Subordinación. Conjunciones subordinantes. Conjunciones polivalentes. Interjección.

  Bibliografía abreviada

            En los autores y obras de los ejemplos se siguen las abreviaturas de OLD.

DRAE o DLE Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, Madrid: Espasa Calpe, 2014.

GLC    R. M. Griffin, Gramática latina de Cambridge, trad. J. Hernández Vizuete, Sevilla: Secretariado de Publicaciones de la Universidad, 1994.

ISEL    L. Rubio, Introducción a la sintaxis estructural del latín, Barcelona: Ariel, 1982.

NGL    L. Rubio, T. González Rolán, Nueva gramática latina, Madrid: Coloquio, 1985.

OLD    P. G. W. Glare (ed.), Oxford Latin Dictionary, Oxford: Clarendon Press, 1990.

SL        M. Bassols de Climent, Sintaxis latina, Madrid: CSIC, 1956. 2 vols.

Abreviaturas : abl. = ablativo; acc. = acusativo; act. = activo; adj. = adjetivo; adv. = adverbio; CA = complemento agente; CC = complemento circunstancial; cf. = confer : compruébese; CI = complemento indirecto; cl. = clase; CN = complemento del nombre; conj. = conjunción.; CP = complemento predicativo; dat. = dativo; decl. = declinación; dep. = deponente; des. = desinencia; f. = femenino; fut. = futuro; gen. = genitivo; i. = esto es, es decir; imp. = imperativo; imperf. = imperfecto; ind. = indicativo; indef. = indefinido; inf. = infinitivo; irr. = irreal; lit. = literalmente; loc. = locativo; m. = masculino; n. = neutro; nom. = nominativo; núm. = número; OD = objeto directo; p(p). = página(s); part. = participio; pas. = pasivo; perf. = perfecto; pers. = persona; pl. = plural; plusc. = pluscuamperfecto; PN = predicado nominal; pot. = potencial; prep. = preposición; pres. = presente; pron. = pronombre; PV = predicado verbal; rel. = relativo; rgte. = regente; S = sujeto; sg. = singular; sgdo. = significado; vb(s). = verbo(s); voc. = vocativo.

El alfabeto latino

 A a B b C c D d E e F f G g H h I i K k L l M m N n O o P p Q q R r S s T t V u X x Y y Z z

Pronunciación: La pronunciación clásica del latín, basada en abundantes y suficientes testimonios de la Antigüedad, es más sencilla que la italiana y la eclesiástica. En resumen, sus diferencias con el español son: C siempre suena /k/. F también es fricativa labiodental y no labial aspirada como phi (PH). G siempre es velar sonora /g/. H es también muda, incluso cuando transcribe las aspiradas griegas velar y dental: CH /k/ y TH /t/. I puede ser vocal, /i/, o consonante /y/; la distinción gráfica i/j nunca se dio en el latín de la Antigüedad. La K, /k/, sólo se utilizó en siglas. LL nunca es lateral palatal (nuestra elle), sino geminada, y se pronuncia cada una en sílaba diferente, como la consonante intensa del italiano /L/. Q (qu QV) siempre /kw/, como en italiano: la u que sigue a g y q siempre se pronuncia, aunque no tenga valor prosódico. V puede ser vocal, /u/, o consonante /w/; en letra minúscula debería escribrirse u, pero en los textos de ejemplo de estos apuntes, siguiendo el criterio de diccionarios y manuales, diferenciaremos también en minúscula la variante consonántica, v. La T siempre es dental sorda /t/, incluso seguida de i, /i/, más otra vocal. X siempre /ks/. Y, Z fueron tomadas directamente del griego para transcribir palabras extranjeras; la y, /ü/, siempre es vocal.

Acentuación: Las 5 vocales pueden ser largas o breves, sin distinción gráfica de ningún tipo. Los únicos diptongos propios son ae, au, oe, que ocupan sílaba larga. En latín no hay acento gráfico. En los apuntes de esta asignatura, adoptaremos la simbología habitual para señalar, siempre que se precise, largas, ē, o breves, ĕLa acentuación depende de la cantidad de la penúltima sílaba: si es breve, la palabra es esdrújula; si larga, el acento cae sobre ella. Hay poquísimas palabras agudas  (cf. Prosodia y métrica dactílica).

Normas de transcripción de palabras griegas

Α α alfa          = a

Β β beta          = b

Γ γ gamma     = g1

Δ δ delta         = d

Ε ε epsilón      = e e:

Ζ ζ dseta         = z

Η η eta            = ē  e: 2

Θ θ zeta          = th

I ι iota             = i

Κ κ kappa       = k

Λ λ lambda     = l

Μ μ my           = m

Ν v ny             = n

Ξ ξ xi              = x

Ο o omicrón   = o

Π π pi              = p

Ρ ρ rho            = rh

Σ σ ς sigma     = s3

Τ τ tau             = t

Υ υ ypsilón     = y/u4

Φ φ fi              = ph

Χ χ ji               = ch/kh5

Ψ ψ psi           = ps

Ω ω omega     = o: ō2

1 La gamma (Γ γ) delante de γ, κ, χ se transcribe como ­n­.

2 La eta (Η η) es la e larga, así como la omega (Ω ω) es, como su nombre indica, la o larga; esta cantidad vocálica se transcribe con una raya sobre la vocal correspondiente, o seguida de los dos puntos.

3 La sigma minúscula ς es variante gráfica de final de palabra.

4 La ypsilón (Υ υ) se transcribe como ­u­ sólo en diptongos: οὐσία ousía, φύσις physis, ψυχή psychē , cf. “psique”, en DLE (DRAE).

5 La hache latina corresponde a la transcripción de la aspiración griega, tanto de las oclusivas aspiradas (θ = th, φ = ph, χ = ch) y la rho, como en inicial de palabra, que entonces se representa por el signo de espíritu áspero, ἡδονή hēdonē; cf. “hedonismo”, en DLE.

            Los tres tipos de acentos griegos, agudo, grave y circunflejo, suelen transcribirse también, teniéndose en cuenta que no hay que poner la raya superior que señala eta u omega cuando dicha vocal lleve acento circumflejo, puesto que éste siempre va sobre vocal larga o diptongo.

Vocabulario básico de latín

   Estas 144 palabras más utilizadas en los textos clásicos están distribuidas según la clase de palabra o partes de la oración.

SUSTANTIVO:

1ª declinación: CAVSA, FAMA, TERRA, VITA.

2ª declinación: (­us) ANIMVS, ANNVS, DEVS, EQVVS, LOCVS, NVMERVS, POPVLVS. (­er) VIR. (­um) ARMA, SIGNVM.

3ª declinación: HOMO, LABOR, LEX, MONS, NOX, ORDO, PARS, PATER, REX, VIS, CORPVS, GENS, GENVS, MARE, NOMEN, TEMPVS.

4ª declinación: DOMVS, MANVS.

5ª declinación: DIES, RES.

ADJETIVO:

1ª clase: (­us) BONVS, CERTVS, MAGNVS, MEDIVS, MVLTVS, NOVVS, PARVVS, SVPERVS.

2ª clase: (­is) FORTIS, GRAVIS.

3ª clase: (en consonante) VETVS.

Numerales: (cardinal) DVO, VNVS. (ordinal) PRIMVS.

            PRONOMBRE (adjetivo):

Personales: EGO, NOS, SVI.

Posesivos:       NOSTER, SVVS.

Demostrativos:  HIC, IDEM, ILLE, IPSE, IS.

Relativos:        QVI, QVISQVE. Interrogativos: QVIS.

Indefinidos: ALIVS, ALTER, NVLLVS, OMNIS, QVIS, QVISQVAM, TANTVS, VLLVS,  VTERQVE.

VERBO:

1ª conjugación: DO, TENTO.

2ª conjugación: HABEO, IVBEO, LICET, MOVEO, TENEO, VIDEO.

3ª conjugación: AGO, DICO, MITTO, PETO, QVAERO, RELINQVO, VINCO, (deponente) SEQVOR.

3ª conj. mixta: ACCIPIO, CAPIO, FACIO, (deponente) PATIOR.

4ª conjugación: AVDIO, VENIO.

Irregulares: EO, FERO, POSSVM, SVM, VOLO.

            ADVERBIO:

AN, ANTE, ANTEA, ET, ETIAM, IAM, ITA, LONGE, MAGIS, MODO, NON, PRIMVM, PROCVL, RVRSVS, SAEPE, SEMPER, SIMVL, TAM,  TAMEN, TVM, (relativos­interrogativos) QVAM, QVO, VBI, VT.

            PREPOSICIÓN:

AB, AD, ANTE, CVM, DE, EX, IN, INTER, PER, POST, SINE.

            CONJUNCIÓN:

AC, ATQVE, AVT, CVM, DVM, ET, MODO, NAM, NE, NEQVE,    ­QVE, SED, SI, SIMVL, VBI, VT, ­VE, VEL, VERO.

Formas y funciones de los casos

[GLC §14, p. 49 ss., NGL p. 21]

NOMINATIVO: Función referentiva (representación) [ISEL, p. 82]. Sujeto de predicación verbal o nominal.

núm.

 1ª

         2ª             n.

 3ª          n.

 4ª       n.

 5ª

sg.

­ă   

­us, ­er,       ­um

­os,    tema puro 

­us,     ­u 

­ēs

pl.

­ae

   ­ī,             ­ă

­ēs,         ­(i)ă

­ūs,     ­

­ēs

VOCATIVO: Función imprensiva (apelación).

Desinencia:  igual al nom. excepto sg.  2ª decl.  ­e (nom. ­us), ­ī (nom. ­ius).

ACUSATIVO: Función expresiva [SL I § 43]. Objetivo y resultado del proceso verbal.

núm.

  1ª

     2ª       n.

    3ª                     n.

 4ª         n.

 5ª

sg.

­am

       ­um    

­em, ­im,             tema puro 

­um,      ­u 

­em

pl.

­ās

­ōs,         ­ă

­ēs, ­īs,                ­(i)ă  

­ūs,       ­

­ēs

GENITIVO: Relación de carácter general (= adjetivo).

núm.

 1ª

  2ª

 4ª

 5ª

pronom.

sg.

­aeas)

­ī     

­is   

­us 

­  

­ius

pl.

­ārum

 ­um

­ōrum

­(i)um

­uum

­ērum

= adj. 1ª cl.

                 

DATIVO: Elemento interesado en el proceso verbal.

núm.

 1ª

 2ª

 3ª

 4ª

 5ª

pronom.

sg.

­ae    

­ō

­ī   

­u

­

­ī

pl.

­īs ­ābus

­īs

­ibus

­ibus ­ubus

­ēbus

­īs ­ibus

ABLATIVO: Relación de contigüidad externa [ISEL pp. 155­156].

núm.

 1ª

 5ª

sg.

­ā

­ō

­e, ­ī  (n., adj.)

­ū       

­ē

pl.

­īs ­ābus

­īs

­ibus 

­ibus ­ubus

­ēbus

LOCATIVO: CC de lugar en dónde.

Desinencia: ­ī  ( 1ª decl. ­a + ­i > ­ai > ­ae).

Generalidades: La pertenencia de cualquier forma nominal a una de las cinco declinaciones se determina por la desinencia del gen. sg., o bien pl. en aquellos sustantivos que no tengan singular (pluralia tantum). A la forma del nombre en gen. sg. se aplican las desinencias de los demás casos salvo nom. sg. y acc. n. sg. El género neutro, n., sólo se diferencia en nom. y acc.; en el resto de los casos coincide con las desinencias de m. y f. La desinencia de nom. y acc. n. es la misma, y en pl. es ­ă para todas las declinaciones que tienen sustantivos neutros, esto es, 2ª, 3ª y 4ª. Todos los acc. pl. m. y f. terminan en ­s, en sg. en ­m. También coinciden todos los dat. y abl. pl. dentro de cada declinación. Los adjetivos se declinan o por la 1ª y 2ª o por la 3ª. Algunos pronombres presentan diferentes desinencias en gen. y dat. sg., pero en lo que respecta al género se ajustan todos a lo dicho acerca de los sustantivos. El caso voc. presenta una desinencia diferente de su nom. sólo en singular de la 2ª declinación. El caso loc. sólo se da en singular y en sustantivos de las tres primeras declinaciones.

Particularidades de las declinaciones

1ª DECLINACIÓN (gen. sg. ­ae): TEMA EN ­A: Se agrupan sustantivos la mayoría femeninos, pero también masculinos, que designan nombres de ocupación u oficio (collega, scriba, poeta, nauta, pirata, agricola) o de ríos (por concordar con el sustantivo amnis, ­is río).

   La raíz léxica de estos nombres acaba en ­a, la cual se alarga en abl. sg. [< a(d)] y en acc.pl. [­a(n)s]; se convierte en diptongo ­ae ante la desinencia ­ī de gen. o ­ĭ de dat. o loc. ; desaparece ante la de dat. y abl. pl. ­īs [< (a)ĭs], pero se conserva en la otra desinencia de dichos casos para sustantivos femeninos que coinciden con los mismos masculinos de la 2ª: deabus para las diosas, filiabus para las hijas, libertabus para las libertas, etc. Subsiste el gen. sg. arcaico ­as en la fórmula jurídica pater familias y análogos. Algunos sustantivos, sobre todo los terminados en ­cŏla y ­gĕna presentan el gen.pl. en ­um; también aquellos cuya raíz termine en ­con más de cuatro sílabas.

2ª DECLINACIÓN (gen. sg. ­i): TEMA EN ­O: Sustantivos de género masculino, todos los de nom. sg. ­er y los de ­us, excepto los nombres de árboles, que son  femeninos, como también lo es arbor arboris; los sustantivos neutros tienen en nom. acc. sg. ­um, excepto vulgus vulgo, virus veneno, pelagus mar, nom. acc. sg. ­ŭs; estos tres sustantivos no tienen plural. La desinencia de voc. sg. para nombres con nom. ­ius, la mayoría propios, es ­ī; para los nom. -er, igual al nom., aunque hallamos puere en latín arcaico;  para los nom. ­ŭs el voc. es ­ĕ, salvo deus dios, que tiene también una declinación anómala: sg.: acc. deum, gen. dei, divi, dat. abl. deo, divo, pl.: nom.voc. dei, dii, di, acc. deos, divos, gen. deorum, deum, dat. abl. deis, diis, dis. El gen. sg. de los nombres con nom. ­ius / ­ium presenta normalmente una sola ­ī (fili del hijo, tuguri de la choza); desde el siglo I d. C., también las dos (filĭī). En gen. pl. puede presentarse la desinencia ­um, en algunos sustantivos como faber, fabrum de los obreros, pero sobre todo en nombres con más de cuatro sílabas o cuya raíz termine en ­. Los nombres cuya raíz termina en ­u/pueden conservar en nom. sg. la desinencia arcaica ­ŏs, servos el esclavo, inconfundible ni en la sintaxis ni en la prosodia con servōs a los esclavos. Los nom. m. sg. terminados en ­er no presentan la e en el resto de las desinencias, salvo cuando a dicha forma del nom. sg. preceda vocal: puer pueri niño, pero ager agri territorio, pues la ­e­ no forma parte de la desinencia; cf. vir viri hombre.

3ª DECLINACIÓN (gen. sg. ­ ĭs): TEMAS EN CONSONANTE Y EN ­I: Comprende dos amplios grupos de sustantivos de los tres géneros y adjetivos, que coinciden, además del gen. sg. distintivo de la declinación, en dat. sg. ­ī, y en pl., nom. voc. ­ēs, dat. abl. ­ĭbŭs. Las desinencias de los otros casos muestran alguna diferencia según pertenezca la palabra a uno de los dos grupos temáticos, en consonante o en vocal i, a saber, acc. sg.: ­em o ­im, abl. sg.: ­ĕ o ­ī,  acc. pl.: ­ēs o ­īs; en algunas ediciones antiguas esta última desinencia ­īs de acc. pl. m. y f., se puede encontrar hipercaracterizada en ­eis. En cambio, el gen. pl. se mantiene en ­ium en los temas originarios en ­.

   Tema VOCAL ­I: Sin atender a la pertenencia temática, se puede decir que tienen su gen. pl. ­um los nombres que no tienen igual número de sílabas en nom. y gen. sg., los llamados imparisílabos  (carmen carmĭnis, carmĭnum de las canciones, homo homĭnis, homĭnum de los hombres), salvo aquellos que delante de la desinencia ­is de gen. sg. presentan dos consonantes (mons montis, montium de los montes, urbs urbis, urbium de las ciudades, arx arcis, arcium de los alcázares, ars artis, artium de las artes; y adjetivos cuyo nom. termina en -x; cf. Formas del adjetivo). En cambio, tienen el gen. pl. ­ium los que en singular tienen igual número de sílabas en los mismos casos, (hostis hostis, hostium de los enemigos, civis civis, civium de los ciudadanos, caro carnis, carnium de las carnes); en muchos de estos parisílabos nom. y gen. sg. son iguales. Sin embargo, esta fórmula para hallar la desinencia de gen. pl. ­um o ­ium tiene algunas excepciones: los parisílabos pater, mater, frater, iuvenis, senex, canis hacen su gen. pl. en ­um; y los imparisílabos neutros anĭmal, exemplar, tribūnal, vectīgal, (gen. sg. ­ālĭs  o ­ārĭs) etc., lo hacen en ­ium.

   Mantienen acc. sg. ­im algunos sustantivos como: sitis sed, tussis tos, vis fuerza, Neapolis Nápoles, Tibĕris Tíber. Alternan acc. sg. ­em / ­im: clavis llave, cutis piel, febris fiebre, puppis popa, secūris hacha, turris torre.

   La desinencia abl. sg. ­i aparece siempre en los sustantivos que mantienen acc. sg. ­im, y en los adjetivos de la 2ª clase, tipo fortis forte; también en los sustantivos neutros anĭmal animal, exemplar modelo, tribūnal tribunal, vectīgal impuesto, mărĕ mar, pero rete retis (pl. retia) red, hace abl. sg. rētĕ.

   Alternan la desinencia ­i / ­e en los adjetivos de la 3ª clase con sufijo ­nt­ de participios de presente (gen. pl. ­ntium; por licencia métrica ­ntum, a veces), en los que se emplea ­e cuando el adjetivo está sustantivado o constituye el predicado en la construcción de ablativo absoluto, e ­i en el mero uso adjetival: cum amanti uxore con la amante esposa, cum amante con el/la  amante.

   Los temas en CONSONANTE, con gen. pl. siempre ­um, engloban sustantivos de los tres géneros y adjetivos, y se pueden distinguir en dos grupos según formen con o sin ­s su nom. sg. los sustantivos de género animado, pues todos los neutros presentan en este caso el tema puro, asigmático y sin alargamiento. No llevan ­s en nom. sg. aquellos sustantivos m. y f. cuyo tema acaba en consonante líquida, l r, nasal n, o silbante s. Por contra, presentan ­s en nom. sg. los temas en los tres tipos de consonantes oclusivas, labial, dental y gutural, además de otros en vocal ­e o diptongo.

   Temas en líquida: consul consŭlis cónsul, sāl sălis m. sal, uxor uxōris esposa, mulier muliĕris mujer; soror sorōris hermana, en los sustantivos con sufijo ­ter de nombres de parentesco, se elimina la ­e­ en el resto de la flexión: pater patris, mater matris, frater fratris.

   Temas en nasal: sólo hay un sustantivo en nasal m que, además, es sigmático en nom. sg. hiems hiemis f. invierno. Los sustantivos m. o f. en ­n la pierden en nom. sg.: Apollō Apollĭnis, opinio opiniōnis; a este grupo pertenecen los abstractos femeninos terminados en ­tio(n, constitutio constitutionis. Los neutros conservan en nom. la consonante del tema: nomen nomĭnis, carmen carmĭnis. Existen algunos neutros con alternancia r/n: iter itinĕris camino, iecur iecinŏris hígado.

   Temas en silbante: los nombres y adjetivos pertenecientes a este tema han sufrido el fenómeno fonético del rotacismo, consistente en la trasformación de la s intervocálica en r; la silbante se conserva en algunos nom. m. y f.: honos honōris honor, flos flōris m. flor, y siempre en los neutros: ōs ōris, rus ruris, tempus tempŏris, genus genĕris, sufijo del comparativo ­ius ­iōris, adjetivo vetus vetĕris, etc.  Cuando la silbante aparece geminada, se conserva: ŏs ossis hueso.

   Los temas en oclusivas presentan sustantivos en los tres géneros y adjetivos:

   Labial: ops opis, opum de los recursos, plebs plebis plebe.

   Dental: miles militis, militum de los soldados, caput capitis cabeza (neutros, sin ­s, con tema puro en nom.); en los temas en dental se incluyen los abstractos femeninos con nom. sg. ­tās: sociĕtās sociĕtātis alianza, y  ­tus: virtus virtūtis valor, salus salūtis seguridad.

   En los temas en gutural el contacto con la ­s produce la consonante doble -x- /ks/: dux ducis guía, lex legis ley, nix nivis nieve.

   Otros temas con nom. sg. sigmático: senex senis anciano; bos bovis buey (pl. nom.acc. boves, gen. boum, dat. abl. bobus o bubus).

   Declinación especial presenta Júpiter: nom.voc. Iuppiter, acc. Iovem, gen. Iovis, dat. Iovi, abl. Iove.

   Algunos sustantivos procedentes del griego pueden presentar el acc. sg. en ­ă: āĕr āĕris  m. aire, acc. āĕră o āĕrem; aether aetheris m. éter, acc. aethĕra. El acc. sg. āĕră, trisilábico, no debe confundirse con el acc. pl. n. æra, de aes aeris bronce.

4ª DECLINACIÓN (gen. sg. ­us): TEMA EN ­U: Sustantivos de los tres géneros, la mayoría m., algunos f., y de los n. sólo cornu cuerno, y genu rodilla, se usan con frecuencia. No hay adjetivos que se declinen por la 4ª. En dat.sg. algunos sustantivos, sobre todo neutros, pueden presentar ­u. Hay sustantivos que sólo se emplean en abl. sg., iussu por mandato, rogatu a ruego, natu por edad. El sustantivo domŭs casa, presenta casos declinados también por la 2ª: sg. nom. voc. domŭs, acc. domum, gen. domūs o domī (raro, pues se confunde con loc.), dat. domui, abl. domo o domū (raro), loc. domī; pl. nom.voc. domūs, acc. domōs o domūs (raro), gen. domorum o domuum, dat.abl.domĭbus. Algunos nombres tienen ­ŭbus en dat. y abl. pl. para distinguirse de formas coincidentes con nombres de la 3ª:  partus parto, artus articulación, arcus arco; también presentan esa variente en ­ubus: lacus lago, quercus encina,  acus aguja.

5ª DECLINACIÓN (gen. sg. ­ei): TEMA EN ­E: No tiene adjetivos ni sustantivos neutros, ni masculinos salvo dies día, y su compuesto meridies mediodía; sin embargo, dies se usa en f. sg. cuando indica fecha fija, y por tal motivo son de género femenino los días divisorios del mes, Kalendae primero de mes, Nonae nonas (7 de marzo, mayo, julio y octubre, 5 los demás), Idus idus (15 de los mismos cuatro meses, 13 en el resto). Tampoco se usan en pl. salvo dies, res cosa, y spes esperanza. Los otros pocos sustantivos siguen doble declinación con la 1ª: materies, materia madera, ó 3ª requies descanso: gen. requiei o requietis.

DECLINACIÓN LATINA DE NOMBRES PROPIOS GRIEGOS: El latín tuvo que adaptar como pudo las desinencias de los 5 casos griegos. Los acc. sg. en -n y en -a se hallan también en sustantivos comunes (āĕră, aethĕra, poesin) de esta procedencia.

Caso

Hecate

Aeneas

Anchises

Achilles

Dido

Pentheus

Paris

Nom.

-e

-as

-es

-es

-o

-eus

-is

Voc.

-e

-a

-e

-es

-o

-eu

-i

Acc.

-en

-an

-en

-en

-o

-ea

-in

Gen.

-es

-ae

-ae

-is, -i

-us

-eos

-is, -eos

Dat.

-ae

-ae

-ae

-i

-o

-ei, -i

-i

Abl.

-e

-a

-e

-e

-o

-eo, -e

-i, -e

Sintaxis de los casos

NOMINATIVO: Sujeto de predicación verbal o nominal.

Sintaxis: A) Función referentiva (representación) .  B) Sujeto gramatical (S).

  1. B) El nominativo siempre es o se refiere al sujeto.

1) S de vb. en forma personal (también de infinitivos independientes [GLC §21.5, NGL § 324]).

2) Predicado nominal (PN).

3) Aposición al S [SL II, § 70].

4) Complemento Predicativo (CP) del S [GLC § 18 p. 59; SL II, §§ 18-20].

VOCATIVO: Función imprensiva (apelación).

Sintaxis: Fuera de la sintaxis y de la modalidad de la frase. Uso de la forma de voc. (­e) en vez de nom. (­us) [SL I, §31b].

ACUSATIVO: Objetivo y resultado del proceso verbal.

Sintaxis:         A) Función expresiva.

  1. B) Objeto directo (OD).
  2. C) Complemento Circunstancial (CC).
  3. A) Acc. exclamativo [SL I, § 43].
  4. B) Complemento u objeto directo (OD).

1) OD de vb. transitivo [NGL § 243].

2) OD de vb. impersonal de sentimiento miseret compadecerse, paenitet arrepentirse, piget disgustarse, pudet avergonzarse, taedet aburrise (acc.: quien siente).

3) Aposición a una oración [ISEL p. 130].

4) Doble acc. [SL I, § 45]:

  1. a) OD persona y OD cosa de vb. causativo [ISEL 127]: “hacer a alguien hacer algo”, doceo enseñar, celo ocultar, rogo pedir, oro rogar, flagito reclamar, posco exigir, iubeo ordenar (el OD de cosa es un infinitivo); el OD de persona se convierte en el S de la oración pasiva, el OD de cosa permanece en acc.
  2. b) OD y su Complemento Predicativo: creo nombrar / elegir, facio hacer, reddo convertir, appello llamar,
  3. c) Acc. OD y acc. CC de lugar: traduco trasladar,

5) Objeto de participio medio­pasivo, y adjetivos (acc. de relación) [SL I, § 36; ISEL pp. 123-127].

6) Sujeto de subordinada sustantiva de S, OD o CN (completivas de infinitivo) [GLC §14.3d].

  1. C) Complemento circunstancial, sin preposición:

1) CC de dirección [GLC § 14.3f, ISEL pp. 119-121].

2) CC de extensión [GLC § 14.3d, SL I, §§ 37-38].

3) CC de duración [GLC § 14.3b, SL I, §§ 39-40].

4) CC de cantidad o cualidad (acc. adverbial) [SL I, § 41].

   Acusativo con preposición es siempre CC, determinado por el significado de la preposición. Con las que comparte con el abl., el acc. expresa el objetivo o resultado de la acción verbal [NGL § 184; SL I, §§ 269-271].

GENITIVO: Relación de carácter general (= adjetivo).

Sintaxis:         A) Complemento del nombre (CN).

  1.           B) Complemento régimen de algunos verbos.
  2. A) CN, dependiendo de sustantivos, adjetivos o pronombres, adverbios de cantidad:

1) de sustantivos (gen. subjetivo y objetivo metus hostium miedo de los enemigos, miedo a los enemigos [NGL § 291]).

2) de adjetivos y participios [SL I, §§ 62-64],

3) de pron. indef. o adverbios de cantidad (gen. partitivo [GLC § 14.4b, SL I, §§ 65-67]).

4) indicando pertenencia (gen. + esse) [GLC § 14.4a].

5) indicando cualidad (cf. abl.) [GLC § 14.4c].

  1. B) Gen. adverbal (complemento régimen de algunos verbos):

1) vbs. judiciales (gen.: cargo y pena) [NGL § 298].

2) recuerdo u olvido [GLC § 14.4d, NGL § 297].

3) abundancia o privación (cf. abl.) [SL I, § 50].

4) impersonales de sentimiento (gen.: de lo que se siente; cf. acc.) [NGL § 299].

5) estimación (gen. de precio: magni, minoris, parvi, pluris, quanti, tanti, etc; con los vbs: aestimare, ducere considerar, esse ser de (tal valor), facere, habere tener por, putare, valere) [GLC § 14.4e, NGL § 296]; expresión de indiferencia o desdén: assis, flocci, hettae, nauci, pensi, pili con el vb. facere importar una perra chica, un bledo, etc.

6) gen. de concepto compendi ahorro, lucri ganancia, sumpti gasto, dotis dote, mercedis salario, multae multa, muneris regalo, poenae castigo, vbs: dare, facere, mittere, postulare [SL I, § 58].

7) gen. con refert, interestimportar a (+ gen.)” [NGL § 300; SL I, § 41].

DATIVO: Elemento interesado en el proceso verbal.

Sintaxis: Complemento Indirecto (CI).

   Todos los usos de dat., incluso el adnominal [cf. infra], contienen su significado básico de interés en la acción del verbo. Además de las preposiciones propias para el CI, “a”, “para”, hay otros giros más específicos por los que puede traducirse un dat.: “en interés de”, “en contra de”, “en consideración a”, “a juicio de”, “a disposición de”, “en el haber de”, “motivo de”, “por” [ISEL p. 143].

1) dat. posesivo [GLC § 14.5e, NGL §§ 257-258], con el vb. sum hay para (dat.).

2) dat. agente [GLC § 14.5f, NGL § 261] con perifrástica pasiva (­ndus), y algunos participios de perf. pa.: auditus oído, cognitus sabido, compertus descubierto, exploratus comprobado, inventus encontrado, susceptus asumido, etc.

3) dat. de finalidad [NGL §§ 259-260]: los sust. más utilizados, casi siempre con el vb. esse ser para, servir de: adiumento ayuda, argumento prueba, auxilio (venire, mittere) (en) socorro, bono {cui bono?} beneficio, calamitati ruina, causae motivo, cordi afecto, crimini reproche, curae preocupación, damno daño, decori prestigio, dedecori deshonra, detrimento perjuicio, documento prueba, dolori dolor, dono (dare, accipere, offerre) regalo, emolumento ventaja, esui comida, exemplo escarmiento, exitio perdición, fraudi engaño, fructui provecho, gloriae gloria, honori honor, impedimento estorbo, laudi (dare, ducere) alabanza, lucro ganancia, ludibrio burla, malo desgracia, muneri regalo, odio odio, oneri carga, opprobio ignominia, pignori fianza, praedae botín, praesidio defensa, probro ultraje, pudori vergüenza, quaestui negocio, receptui refugio, religioni escrúpulo, remedio solución, saluti salvación, solacio consuelo, subsidio auxilio, sumptui gasto, terrori terror, testimonio testimonio, timori miedo, vitio (dare, ducere, vertere) defecto, voluptati placer, usui utilidad.

4) Doble dat.: posesivo + finalidad [GLC § 14.5c, SL I, § 103 b]: “ser motivo de”, “servir de”, “achacar como (+ dat.)”.

5) dat. adnominal [GLC § 14.5b2, NGL § 268, SL I, § 104], con adjetivos que significan semejanza, benevolencia, utilidad, disposición y sus contrarios.

6) dat. complemento régimen de algunos verbos intransitivos [GLC § 14.5b1 y § 35].

7) dat. dirección, sólo en poesía [SL I, § 102].

ABLATIVO: Relación de contigüidad externa [ISEL pp. 155-156].

Sintaxis:         A) Complemento circunstancial (CC).

  1. B) Complemento régimen de algunos verbos intransitivos.
  2. C) Ablativo absoluto.
  3. A) Como CC el abl. recoge 3 nociones básicas: separativo “desde”; instrumental­sociativo “con”; locativo “en”.

1) abl. de lugar (locativo, separativo, prosecutivo) [NGL § 276].

2) abl. instrumental [GLC § 14.6a, NGL § 279].

3) abl. de referencia o limitación [SL  I § 127].

4) abl. temporal [NGL '' § 278 y 282].

5) abl. de compañía o sociativo [NGL § 283].

6) abl. de causa [SL I § 130].

7) abl. de cualidad [GLC '§ 14.6b, NGL § 284].

8) abl. comparativo (2º término) [SL I § 112; NGL § 286].

9) abl. agente, con prep. ab / a [NGL § 287].

   Con las preposiciones que comparte con el acc. (cf.), el abl. denota una noción de estado ajena al proceso verbal.

  1. B) Complemento régimen de vbs. intrans. y locuciones impersonales con los significados siguientes [GLC 14.6g, NGL § 281]:

1) carencia (= abl. separativo) verbos: careo carecer, egeo necesitar, indigeo estar necesitado, vaco estar libre [SL I § 108, 2) p.122].

2) actividad (= abl. instrumental) verbos: fruor disfrutar, fungor desempeñar, potior adueñarse, utor usar, vescor alimentarse, opus est es necesario, usus est es preciso; fido fiarse, confido confiar, nitor apoyarse, laetor alegrarse, gaudeo gozar, exsulto entusiasmarse [SL I § 121, 1) y 2) (pp. 134-135)].

3) Abl. sg. f. de pronombre posesivo con refert, interest (cf. gen.) importar a (+ pronombre personal) [NGL § 300; SL I § 41].

  1. C) Ablativo absoluto [GLC 14.6m, NGL §§ 288-289].

   Construcción sin nexos subordinantes con la oración de la que depende; su función sintáctica es CC  (cf. Sintaxis de los participios).

   Elementos posibles del ablativo absoluto como proposición subordinada formada por un sujeto y un predicado nominal o verbal en concordancia de género, número y caso abl.:

1) S (sustantivo/pronombre) - PN (sust. / adjetivo).

2) S (sust./pron.) - PV (participio presente / participio perfecto): el tiempo de los participios guarda respectivamente su relación de simultaneidad o anterioridad.

3) PV (sólo part. perf. denotando acción impersonal o atribuida implícitamernte al S de la oración principal): auspicato tomados los auspicios, cognito sabido, consulto una vez deliberado, intestato sin haber hecho testamento.

LOCATIVO: CC de lugar en dónde.

    Sólo se conserva en los sustantivos comunes domi en casa, ruri en el campo, humi en la tierra, y en las expresiones: domi militiaeque, domi bellique en la paz y en la guerra. El posesivo con domi toma la desinencia de loc. de la 1ª: domi suae en su casa.

   El loc. -ae : 1ª decl. / -i : 2ª y 3ª decl., se utiliza con los nombres propios en sg. de ciudades e islas pequeñas [GLC § 15.2d]. La aposición al nombre propio en locativo va en abl. y a veces con la preposición in.

Formas del adjetivo

   El adjetivo concuerda con el sustantivo al que se refiere, es decir, adopta su mismo género (m. f. n.), número (sg. pl.) y caso (nom. voc. acc. gen. dat. abl. loc.). Se denomina moción esta característica del adjetivo para adoptar los morfemas de género gramatical de los sustantivos a los que determina. Los morfemas que adopta el adjetivo son los propios de su tema y declinación, no los del sustantivo con que concuerda. Se ha de tener, pues, en cuenta que no hay adjetivos de la 4ª ni de la 5ª declinación.

   Formalmente los adjetivos en latín pueden dividirse en dos grupos:

  1. I) adjetivos que se declinan por la 1ª y 2ª;
  2. II) los que se declinan por la 3ª; y dentro de ésta:
  3. a) los que se declinan como tema en ­i­, con dos terminaciones;
  4. b) los que tienen forma de sustantivo, con una sola terminación.

De ahí que se hable de tres clases de adjetivos [GLC § 32.2]:

   1ª clase (grupo I): bonus bona bonum, niger nigra nigrum. Sustantivos femeninos por la 1ª declinación, masculinos y neutros por la 2ª.

   2ª clase (grupo II a): fortis forte. Masculinos y femeninos (­is), y neutros (­e). El neutro plural es fortia frente al m. y f. fortes, y el gen. pl. m.f.n. fortium; el abl. sg. es forti. Unos pocos de estos adjetivos cuyo gen. sg. termina en oclusiva más ­ris, adoptan en el nom. m. sg. una terminación en ­er, con lo que presentan sólo en nom sg. tres terminaciones para cada uno de los géneros: acer acris acre, celeber celebris celebre.

   3ª clase (grupo II b): En esta última clase de adjetivos la segunda forma del enunciado corresponde siempre al genitivo, no a la desinencia de género; y, así, el acc. sg. neutro será como su nominativo: hanc veterem arborem (nom. haec vetus arbor) pero hoc vetus templum (nom. y acc. sg.).

   La mayoría de los adjetivos de esta clase también es de tema ­i­, con pl. acc. ­ia, y gen. ­ium; entre ellos, los participios de presente, sufijo ­nt(i)­ de la 3ª decl., pero hay otros en consonante sin que se pueda ofrecer una regla fija para su distribución. Hacen ­ium los terminados en ­ax (sagax sagacis) ­ix (felix felicis) ­ox (atrox atrocis); los gentilicios en ­as, ­is, (Arpinas Arpinatis, Samnis Samnitis); y otros como par paris, anceps ancipitis, duplex duplicis, locuples locupletis.

   Los que en pl. no introducen la ­i­ ante dichas desinencias del pl., tienen el abl. sg. en ­e: vetĕre (vetus veteris), divĭte (dives divitis), paupĕre (pauper pauperis), ­iore (sufijo del comparativo ­ior m.f. ­ius n.); en cambio, en ­i: inops inŏpis, memor memŏris, supplex supplĭcis, que hacen gen. pl. ­um.

Gradación

   Los adjetivos calificativos admiten cierto grado en su significado; es lo que se denomina comparativo y superlativo (NGL § 51­58, SL I §148­153). Esta gradación se puede expresar por medio de adverbios de cantidad o mediante sufijos declinables que se adjuntan a la forma positiva del adjetivo.

   El latín posee un sufijo declinable por la 3ª sin ­i­ que se adjunta a la raíz de los adjetivos de cualquiera de las tres clases para significar el COMPARATIVO de SUPERIORIDAD o INTENSIVO.

   Para el SUPERLATIVO existe otro sufijo que se declina como un adjetivo de la 1ª clase: ­issĭmus ­issima ­issimum, y sirve para las tres clases de adjetivos. La ĭ breve que precede a la m puede aparecer en textos arcaizantes como ŭ. La primera parte de este sufijo puede cambiar según la terminación del adjetivo: los en ­er, sean de cualquier clase (pulcher pulchra pulchrum, acer acris acre, pauper pauperis), hacen el superlativo en ­errimus: pulcherrimus, acerrimus, pauperrimus; aquellos que tienen ­l­ delante de la desinencia (facilis, gracilis, similis) toman la terminación ­limus: facillimus, gracillimus, simillimus.

Declinación del sufijo COMPARATIVO­INTENSIVO

            m.f.     sg.                   n.                                                             m.f.         pl.     n. 

nom.  clarior                           clarius                                               clariores         clariora

acc.  clariorem                       clarius                                              clariores         clariora

gen.                   clarioris                                                                              clariorum        

dat.                    clariori                                                                                clarioribus      

abl.                    clariore                                                                               clarioribus      

   Los adjetivos compuestos con los sufijos verbales ­dicus, ­ficus, ­volus forman su comparativo de superioridad y superlativo sobre un infijo ­ent­ adjuntado a las raíces de dichos sufijos verbales:

ADJETIVO

COMPARATIVO

SUPERLATIVO

maledĭcus

maledicentior

maledicentissĭmus

magnifĭcus

magnificentior

magnificentissimus

benevŏlus

benevolentior

benevolentissimus

   La gradación por medio de sufijos no se produce con los adjetivos de la 1ª clase con el masculino en ·eus, ·ius, ·uus: idoneus pius vacuus; se recurre, por tanto, a la expresión analítica mediante adverbios de cantidad: magis idoneus, maxime pius, etc.

   Aparte de estas formas regulares, existen unos pocos comparativos y superlativos anómalos, de adjetivos de cualidades elementales (bueno, malo, grande, pequeño, muchos), que, sin embargo, tienen una formación análoga dentro de la correspondiente gradación:

ADJETIVO

COMPARATIVO

SUPERLATIVO

bonus bueno

melior melius mejor

optimus el mejor

magnus grande

maior maius mayor

maximus el mayor

parvus pequeño

minor minus menor

minimus el menor

multum n. mucho

plus pluris gen. más

plurimum lo más

multi muchos

plures m.f. plura n. plurium gen. más

plurimi los más

   El compuesto complures muchos, varios, no es comparativo.

   Por otro lado, existen adjetivos procedentes de adverbios con significado local y temporal que poseen formas propias de la gradación:

ADVERBIO

ADJETIVO

COMPARATIVO

SUPERLATIVO

prae delante

­­­­­­

prior prius primero de dos

primus ·a ·um primero de varios

post detrás

postĕri la posteridad

posterior  siguiente

postrēmus el último

supra encima

supĕri dioses celestiales

superior   anterior

suprēmus supremo, último

infra abajo

infĕri dioses infernales

inferior inferior

infĭmus el más bajo

intra dentro

­­­­­­

interior interior

intĭmus el de más adentro

extra fuera

extĕrus foráneo

exterior exterior

extrēmus extremo

ultra allende

­­­­­­

ulterior más lejano

ultĭmus el más lejano

citra aquende

­­­­­­

citerior más cercano

­­­­­­

prope cerca

­­­­­­

propior más cercano

proxĭmus el más cercano


Sintaxis de la gradación

   En origen, tanto el sufijo comparativo -ior, como el superlativo -issimus expresan una gradación sin término de referencia: clarus famoso [POSITIVO], clarior bastante / algo / demasiado famoso [INTENSIVO] clarissimus muy famoso / famosísimo [ELATIVO].

   Ese valor intensivo, con su correspondiente traducción, es el que suele tener un comparativo cuando no lleva segundo término: quae si cui levior videtur Cic.Arch.13 y si a alguien le parece ésta demasiado leve; con adverbio: loqui liberius Cic.Arch.3 hablar algo más libremente.

   También este tipo de gradación absoluta puede expresarse de forma analítica por medio de adverbios: maxĭme, minĭme (superlativo elativo); nimis, bene, multum, satis, valde, multo, longe (intensivo), o por medio de prefijos, per-, prae-: permagnus, praeclarus muy grande, muy famoso.

   El SUPERLATIVO RELATIVO lleva un complemento en gen. o con las preposiciones  apud, inter (acc.) entre, ex (abl.) de, para expresar en ámbito en que se produce dicha superioridad: horum omnium fortissimi sunt Caes.Gall. 1.1.2 son los más valientes de todos éstos. Para reforzar el superlativo, se utilizan las siguientes expresiones: unus omnium + superl.; quam + superl. (+ potest) lo más que (se) puede; en este giro puede estar elíptico el vb. possum; no así en el giro ut maxime potest lo más que puede; facile sin duda, vel incluso, longe, multo con mucho; con el indefinido quisque, cada uno, en singular: optima quaeque dies los mejores días, literalmente, cada día el mejor.

   La forma propia de la comparación se expresa por medio de adverbios de cantidad: magis, plus, amplius más, para el COMPARATIVO de SUPERIORIDAD; para los COMPARATIVOS de IGUALDAD y de INFERIORIDAD, esta forma analítica es la única, pues sólo pueden expresarse con los adverbios tam o non minus tan, no menos y minus o non tam menos, no tan, respectivamente.

   El SEGUNDO TÉRMINO de la comparación de cualquier tipo y forma es introducido y precedido por la conjunción quam, traducible por que, como, a, de. En la COMPARACIÓN DE SUPERIORIDAD el SEGUNDO TÉRMINO se puede expresar también en ABL. sin la conjunción quam, sobre todo con el comparativo por sufijo -ior.

   El segundo término introducido por quam forma una oración distinta (SUBORDINADA COMPARATIVA), cuando no ofrece una exacta correlación en el tiempo verbal o en los términos comparados: nec ad mortem minus animi est quam fuit ad caedem Liv.2.12.9 y no hay menos valor para morir que lo hubo para matar; o cuando el comparativo está en caso oblicuo (ni nom., ni acc.): haec verba sunt Varronis, hominis doctioris quam fuit Claudius Gell.10.1 estas palabras son de Varrón, hombre más docto que lo fue Claudio. No obstante, se considera como caso de atracción gramatical, cuando el segundo término de la comparación va en acc.: hominem callidiorem vidi neminem quam Phormionem Ter.Phorm. 592 no he visto hombre más astuto que Formión.

   El siguiente ejemplo muestra en el mismo párrafo dos construcciones comparativas con quam referidas a sus respectivos primeros términos, uno en caso oblicuo (dat.), con oración comparativa, y el otro, recto (acc.), en el mismo caso: Quae, cum veneris, tanto consilio tantaque animi magnitudine a me gesta esse cognosces, ut tibi multo maiori quam Africanus fuit, me non multo minorem quam Laelium, facile et in re publica et in amicitia adiunctum esse patiare. Cic.fam.5.7.3 cuando llegues, reconocerás que he llevado a cabo estas cosas con tanta decisión y tanta grandeza de espíritu, que tolerarás fácilmente que no sólo en la política sino en la amistad, yo, no siendo mucho menos que Lelio, me encuentre unido a ti, que eres mucho más grande de lo que lo fue el Africano. La carta está dirigida a Gneo Pompeyo, de cognomen El Grande (Magnus).

   En la construcción comparativa de intensivo con abl., señalaría éste, en principio, un término de referencia de la cualidad intensificada: luce clarior más claro (en comparación con) que la luz, melius opinione mejor (que la opinión) de lo que se pensaba.

   Esta construcción con abl. se da cuando los dos términos comparados están en la misma oración y el segundo término es un sustantivo: nihil est bello civili miserius Cic.fam.16.12.2 nada hay más desdichado que una guerra civil. No suele emplearse cuando el comparativo está en caso distinto de nom. o acc., salvo escasos ejemplos en poesía: Pane egeo iam mellitis potiore placentis Hor.epist.1.10.11 ahora estoy falto de pan, más valioso que los pasteles de miel.

   El abl. comparativo resulta ser un complemento del adjetivo en grado intensivo y, de acuerdo con el orden sintáctico latino, suele precederlo, como ocurre en la única construcción comparativa en que la expresión del segundo término en abl. sin quam es obligatoria, esto es, cuando dicho segundo término es un relativo que introduce una proposición negativa donde se encuentra el comparativo; este giro equivale en realidad a un superlativo: eloquentiam, qua nihil esse maius confitentur, pueris induunt Petr.4.2. visten a los niños con la elocuencia, de la que declaran que nada hay más grande.

   La construcción del segundo término en abl. se encuentra también en la comparación analítica por medio de adverbios: luce magis dilecta Verg.Aen. 4.31 más amada que la luz; ipsoque magis flebile Averno Sen.Phedr.1147 y más luctuoso que el mismo Averno; et nudos media plus parte lacertos Ov. met. 1.501 y con sus brazos en más de su mitad desnudos.

   Cuando la comparación se refiere a la propia cualidad, el adjetivo o adverbio del segundo término adopta también el sufijo comparativo (fortior est quam prudentior es más valiente que previsor); longior quam latior acies erat Liv.27.48.7 la línea de batalla era más larga que ancha; qui alia bella fortius semper quam felicius gessissent Liv.5.43.7 que habían llevado a cabo otras guerras con más valor que fortuna. En cambio, si en este mismo sentido se expresa la comparación con adverbios de cantidad (magis, plus, más; minus menos, tam tan), ambas cualidades van en grado positivo: Celer tuus disertus magis est quam sapiens Cic.Att.10.1.4 tu amigo Céler es más elocuente que sabio.

   La construcción comparativa con quam supone una contraposición entre dos términos ajenos a la cualidad en que se comparan, de ahí que sea la más utilizada en la comparación de adverbios, complemento circunstancial, salvo en expresiones de tiempo: longius anno remanere Caes.Gall.4.1.7 permanecer más de un año.

   Con los adverbios comparativos amplius, longius, plus puede faltar la partícula quam sin que tenga que ir en abl. el segundo término: plus pars dimidia =  plus parte dimidia más de la mitad; amplius dimidium más de la mitad.

Sintaxis del adjetivo

   Dentro de su función propia, el adjetivo calificativo puede aportar al sustantivo con que concierta una determinación de carácter circunstancial, pasajero o accidental, coincidiendo semánticamente con el genitivo, en cualquiera de sus usos como caso general. Dicho de otro modo, en latín tendremos un adjetivo para lo que se esperaría una determinación preposicional de complemento del nombre; así, indican pertenencia general las expresiones: domus regia la casa del rey, el palacio real; nomen regium el título de rey, la monarquía; illud Terentianum aquello (i. la famosa frase) de Terencio; equivalen a gen. objetivo los adjetivos: bellum sociale la guerra contra los aliados; servilis percontatio el interrogatorio al esclavo; o subjetivo: servilis tumultus el motín de los esclavos, nauticus clamor el grito de los marineros, etc...

   Algunos adjetivos que expresan una atribución temporal o local pueden no afectar al sustantivo en su totalidad, sino a una parte del mismo: (medius, imus, summus, postremus, ultimus, superior, prior, primus, solus, totus, unus, nullus; noctuabundus, serus, vespertinus, matutinus, etc...) summo in monte: en la cima del monte y no en el alto monte; mediam mulierem complectitur Ter. Andr. 133 abraza a la mujer por la cintura; sed plane medias vorat puellas Mart. 7.67.15 sino que devora por completo el sexo de las muchachas. Por su parte, la atribución temporal del adjetivo se puede considerar como complemento predicativo (cf.): domesticus otior Hor.serm. 1.6.128 estoy en casa sin nada que hacer; Aeneas se matutinus agebat Verg.Aen.8.465 por la mañana se movía Eneas.

   En otros casos el adjetivo puede calificar más que al sustantivo, al efecto de la acción recogida en el significado de dicho sustantivo; p. ej., caligo caeca Verg.Aen.8.253 cegadora tiniebla; pero tales casos tal vez puedan ser explicados como una acepción causativa de la cualidad adjetival: caecus ciego, cegador.

   De notable uso en obras esencialmente literarias es el adjetivo que califica a un sustantivo que lógicamente no le corresponde, como la consabida expresión “noche loca”. Se trata de la figura estilística denominada enálage, y su duplicación en dos adjetivos, hipálage, que consuma este conocido verso: ibant obscuri sola sub nocte per umbram Verg. Aen.6.268 iban oscuros (solos) bajo la sola (oscura) noche a través de las sombras.

   Los casos en que los COMPLEMENTOS DE LOS ADJETIVOS puedan ir sin preposición dependen, en gran medida, del significado de éstos, pero, en la lógica de la función casual, será un genitivo de referencia el caso más usado como complemento de adjetivos.

   Se construyen con gen. los adjetivos que significan conocimiento, ignorancia, hábito, tendencia, sentimiento, semejanza, posesión, carencia (SL I, §§ 62-63); también los participios (cf.) usados como adjetivos, cuando indican cualidad permanente: alieni adpetens, sui profusus Sall.Cat.5.4 deseoso de lo ajeno, pródigo de lo suyo.

   En acc. pueden ir los determinantes de adj. que significan dimensión (GLC §14.3d, SL I, §§ 37-38), o duración (GLC §14.3b, SL I, §§ 39-40); también en acc. sin prep. va la parte de persona o cosa afectada por el significado de un adj. o la acción de un participio pasivo, en la construcción denominada acc. de relación o acc. griego (SL I, § 36; ISEL pp. 123-127), de uso bastante restringido y casi exclusivo de la poesía: Galanthis flava comas Ov. met. 9.306 Galántide, rubia de cabellos (esto es, de cabellos rubios, mejor).

   En dat. suelen construirse los adjetivos que expresan amistad, aprecio, benevolencia, agrado, semejanza, utilidad, aptitud, disposición  y sus contrarios; es decir, adjetivos que entrañan el significado de la función del elemento interesado, para bien o para mal, en la acción del verbo o la cualidad del adjetivo.

   A su vez, en abl. sin prep. suelen construirse los adjetivos que expresan carencia o privación, idoneidad, alejamiento, sentimiento; lo que se conlleva con sus nociones separativa o instrumental (cf. sintaxis del abl.).

   Además de este régimen casual sin preposición, todos los adjetivos pueden llevar su complemento con la preposición que determine su cualidad; o bien, como se ha dicho, construirse con el caso general, esto es, el genitivo.

Complemento Predicativo

   Una función sintáctica desempeñada principalmente por adjetivos es el complemento predicativo (CP) o adyacente atributivo en función adverbial (SL, II §§ 18-20, pp. 18-20), en la cual el adjetivo califica tanto al sustantivo con el que concierta como a la acción del propio verbo.

   Constituye un complemento de doble referencia, que forma parte del predicado verbal y concuerda en género y número con su determinado: Amphitruo uxorem salutat laetus speratam suam Pl.Amph.676 Anfitrión saluda alegre (alegremente / con alegría) a su añorada esposa.

   En latín, el complemento predicativo, sea adjetivo o nombre, casi siempre va pospuesto al sustantivo o pronombre que determina, el cual puede desempeñar en la frase cualquiera de las funciones sintácticas; por contra, en español, el CP sólo va con el sujeto o el complemento directo; su colocación sin necesidad de comas es detrás de su verbo si es predicativo del sujeto; si lo es del complemento directo, inmediatamente antes que éste: longum iam lassa libellum ponebas, totum nunc studiosa leges Mart.3.68.11 ya dejabas cansada este largo libro, ahora lo leerás entero (completamente)  llena de interés.

   El adjetivo CP, con su determinado explícito, podrá traducirse por adverbio o un CC de igual significado que el adjetivo; pero si el CP es un sustantivo o adj. sustantivado se podrá recurrir a giros que precisen su función predicativa y significado circunstancial: “como...”, “de...”, “cuando...”, “siendo...”: Cimbricas res adulescens attigit Cic.Arch.19, cuando joven esbozó las hazañas contra los Cimbrios. Es el contexto de esta frase lo que obliga a traducir adulescens como CP; aisladamente, habría que dar por correcta su traducción como sustantivo S: el adolescente esbozó...

   Cuando el elemento determinado de un CP es un pronombre demostrativo o anafórico, queda omitido si está suficientemente implícito en la frase: Consul post diem tertium redire ad se iussum dimisit Liv.39.11.4 El cónsul lo despidió ordenándole que volviera dos días después: iussum, part. pas. de iubeo, es CP del CD implícito (eum), que se recoge en la traducción con los personales átonos lo y le. Ese pronombre demostrativo o anafórico representa la 3ª persona de la que carece el sistema pronominal del latín (cf.).

   A veces puede resultar difícil descubrir esta función de CP; así, en la completiva: proximis censoribus hunc cum clarissimo imperatore L. Lucullo apud exercitum fuisse, superioribus cum eodem quaestore fuisse in Asia Cic.Arch.11 que en los últimos censores estuvo en el ejército con el ilustrísimo general Lucio Luculo;  en los anteriores, estuvo en Asia, con el mismo de cuestor, el sintagma cum eodem quaestore puede parecer una mera determinación adjetiva: con el mismo cuestor; pero si se recapacita en la función identificativa de eodem, que se refiere al personaje L. Lucullo, antes general y luego cuestor (no fue degradado), nos percataremos del valor pronominal de eodem y de la función predicativa de quaestore.

   Esta función sintáctica de CP adquiere enorme profundidad expresiva en poesía; en el dístico de Horacio: Cuncta manus avidas fugient heredis amico / quae dederis animo. Hor.carm.4.7.19-20, el sintagma amico animo, situado significativamente al final de cada verso, reclama la atención del lector para evitar la interpretación fácil de una sencilla y banal determinación adjetiva: Escapará a las codiciosas manos de tu heredero todo lo que hayas dado... ¿con espíritu amistoso? La mentalidad romana no se hallaba preparada para semejantes mojigaterías. ¿A un espíritu amigo? Tampoco para las incongruencias, pues si es tan amigo porque no lo nombras también heredero. No; animo es dat. CI, cuyo poseedor es el S; amico es CP: “a tu espíritu, que es tu amigo”: Escapará a las codiciosas manos de tu heredero todo lo que hayas dado a las querencias de tu alma.

Pronombres

   Los pronombres latinos se pueden clasificar en personales, posesivos, demostrativos, relativos, interrogativos e indefinidos; todos salvo los personales pueden funcionar también como adjetivos. Siguen una flexión propia o, en su mayoría, parecida  a la de los adjetivos de 1ª clase excepto gen. y dat. sg., que tienen para los tres géneros las desinencias ­ius e ­i respectivamente.

PERSONALES:

                        singular              plural                                                 sg. / pl.

 

1ª pers.

2ª pers.

1ª pers.

2ª pers.

Reflex. 3ª pers.

Nom.

ego

tu

nos

vos

­ ­ ­

Acc.

me

te

nos

vos

se, sese

Gen.

mei

tui

nostri, nostrum

vestri, vestrum

sui

Dat.

mihi, mi

tibi

nobis

vobis

sibi

Abl.

me, mecum

te, tecum

nobis, nobiscum

vobis, vobiscum

se, sese, secum

   Los pronombres personales propiamente dichos no tienen género. Las desinencias personales del verbo reducen la utilización de esta clase de pronombres. El reflexivo se no tiene caso nom., ni género, y se utiliza igualmente para sg. y pl. El pronombre personal de 3ª persona se puede expresar con is o ille. Los pronombres personales y posesivos pueden llevar sufijos de refuerzo expresivo: ­met, ­te, ­pte, (egomet, tute, suopte); la reduplicación del reflexivo sese no denota matiz alguno. La preposición de abl. cum se pospone con estos pronombres y muy frecuentemente también con el relativo.

POSESIVOS: Formación de adjetivos de la 1ª clase que deriva de los pronombres personales (meus mea meum; tuus tua tuum; noster nostra nostrum; vester vestra vestrum) y reflexivo (suus sua suum). El de 2ª pers. pl. puede presentarse con la variante voster vostra vostrum. Todos conciertan gramaticalmente con lo poseído. El vocativo masculino sg. de meus es mi. El posesivo reflexivo suus se refiere al sujeto de su oración (reflexión directa) o al de la principal (indirecta); su uso puede adquirir matiz enfático. Para expresar la posesión de otro elemento de la oración se recurre a los genitivos eius, eorum, earum, de is ea id: ambulabat cum filio paseaba con su hijo;  ambulabat cum suo filio paseaba con su propio hijo; ambulabat cum eius filio paseaba con el hijo de ella / él.

DEMOSTRATIVOS. DEÍCTICOS: HIC, ISTE, ILLE.

sg.

este

esta

esto

ese

esa

eso

aquel

aquella

aquello

Nom.

hic

haec

hoc

iste

ista

istud

ille

illa

illud

Acc.

hunc

hanc

hoc

istum

istam

istud

illum

illam

illud

Gen.

huius (m.f.n.)

istius (m.f.n.)

illius (m.f.n.)

Dat.

huic (m.f.n.)

isti (m.f.n.)

illi (m.f.n.)

Abl.

hoc

hac

hoc

isto

ista

isto

illo

illa

illo

                                     
  1. estos estas       estas c.    esos         esas        e. cosas   aquellos  aquellas   aq. c.

Nom.

hi

hae

haec

isti

istae

ista

illi

illae

illa

Acc.

hos

has

haec

istos

istas

ista

illos

illas

illa

Gen.

horum

harum

horum

istorum

istarum

istorum

illorum

illarum

illorum

Dat. y Abl.            his (m.f.n.)

istis (m.f.n.)

illis (m.f.n.)

   Este primer grupo de pronombres o adjetivos demostrativos cubre los tres campos de la deíxis en que se encuentran los términos a que se refieren: este, el del hablante, ese, el del oyente, aquel, alejado de ambos. Asimismo, mediante hic se denota actualidad o presencia; iste adquiere a veces el matiz peyorativo que tiene ese en español; como adjetivo, ille destaca a personas o hechos muy conocidos cuando determina a un nombre propio: el famoso; pero si se repite como pronombre, connota indeterminación: tal o cual.

ANAFORICO IS, EA, ID.

Caso

m. sg.

f. sg.

n. sg.

m. pl.

f. pl.

n. pl.

Nom.

is

ea

id

i, ii, ei

eae

ea

Acc.

eum

eam

id

eos

eas

ea

Gen.

          eius

eorum

earum

eorum

Dat.

          ei

         eis, iis, is

Abl.

eo

ea

eo

         eis, iis, is

   El pronombre y adjetivo is hace referencia a un elemento aparecido anteriormente en el discurso (anafórico) sin connotar ningún matiz deíctico o demostrativo; suple la carencia de pronombres personales de 3ª persona; a veces actúa en correlación con el relativo qui (cf. Oraciones de relativo). Las variantes del nom. m. pl. y dat. abl. pl. se emplean indistintamente. Puede traducirse según el contexto por los demostrativos, los pronombres personales de 3ª pers., o en función adjetiva por algún referentivo nominal como el mencionado, el dicho.

IDENTIFICATIVO IDEM, EADEM, IDEM.

Caso

m. sg.

f. sg.

n. sg.

m. pl.

f. pl.

n. pl.

Nom.

idem

eadem

idem

eidem, iidem

eaedem

eadem

Acc.

eundem

eandem

idem

eosdem

easdem

eadem

Gen.

          eiusdem

eorundem

earundem

eorundem

Dat.

          eidem

         eisdem, iisdem, isdem

Abl.

eodem

eadem

eodem

         eisdem, iisdem, isdem

   La declinación de idem es como la de is más el sufijo invariable ­dem, que produce, en estricta ortografía, la disimilación en n de la m precedente, aunque es corriente hallar formas no disimiladas (eumdem); al igual que is, las variantes del nom. m. pl. y dat. abl. pl. se emplean indistintamente; la coincidencia del nom.sg. masculino y neutro es aparente: īdem  el mismo, pero ĭdem lo mismo. Expresa la identidad con un término aparecido antes.

ENFÁTICO IPSE, IPSA, IPSVM.

Caso

m. sg.

f. sg.

n. sg.

m. pl.

f. pl.

n. pl.

Nom.

ipse

ipsa

ipsum

ipsi

ipsae

ipsa

Acc.

ipsum

ipsam

ipsum

ipsos

ipsas

ipsa

Gen.

          ipsius

ipsorum

ipsarum

ipsorum

Dat.

          ipsi

         ipsis

Abl.

ipso

ipsa

ipso

         ipsis

   En cambio, ipse destaca una identidad individualizada con exclusión de cualquier otro término: él y ningún otro, él personalmente. Tanto idem como ipse pueden ir concertados con cualesquiera de las tres personas: tu eadem tú misma; tu ipsa tú personalmente.

RELATIVO QVI:

 

m.sg.

f.sg.

n.sg

m.pl.

f.pl.

n.pl

Nom.

qui

quae

quod

qui

quae

quae

Acc.

quem

quam

quod

quos

quas

quae

Gen.

cuius

cuius

cuius

quorum

quarum

quorum

Dat.

cui

cui

cui

quibus

quibus

quibus

Abl.

quo

qua

quo

quibus

quibus

quibus

   Con el relativo la preposición de abl. cum va pospuesta y unida a éste (quibuscum); suele utilizarse las formas arcaicas de abl. sg. qui y dat. y abl. plurales quis o, en ediciones antiguas, queis. Todas las formas del relativo pueden actuar más como adjetivo que como pronombre; por tanto, convendrá empezar por traducirlas por el cual antes que por quien (cf. Oraciones de relativo).

INTERROGATIVO QVIS?: Sólo se diferencia del relativo en la declinación del nom. sg. masculino: quis pronombre (¿quién?), qui adjetivo (¿cuál?), y neutro: quid pronombre (¿qué?), quod adjetivo (¿qué... ?).

INDEFINIDO QVIS: Se diferencia del relativo en los casos: nom. sg. masculino: quis pronombre (alguno), qui adjetivo (algún), femenino: quae pronombre (alguna), qua adjetivo (alguna....) y neutro: quid pronombre (alguno), quod adjetivo (algún...). Nom. y acc. neutro plural: quae pronombre (algunas cosas), qua adjetivo (algunos....). Se diferencia del interrogativo en que es forma átona y enclítica, es decir, se apoya en la palabra que precede y, como tal indefinido, nunca comienza frase.

   Tanto los indefinidos que se forman de éste con sufijos indeclinables (aliquis, quisquam, quisque...), como los que muestran un enunciado de adjetivos de la 1ª clase (alius, alter, nullus, solus, totus, unus, uter...) hacen gen. y dat. sg. en ­ius e ­i respectivamente para los tres géneros. Por el contrario, los correlativos talis ­e, qualis ­e, y tantus ­a ­um, quantus ­a ­um siguen por completo su respectiva declinación adjetival. Para sus significados y usos, cf. Indefinidos.

Numerales

                       uno                                                            dos                                                              tres

    

m.

f.

n.

m.

f.

n.

m.f.

n.

Nom.

unus

una

unum

duo

duae

duo

tres

tria

Acc.

unum

unam

unum

duo(s)

duas

duo

tres

tria

Gen.

unius

unius

unius

duorum

duarum

duorum

trium

trium

Dat.

uni

uni

uni

duobus

duabus

duobus

tribus

tribus

Abl.

uno

una

uno

duobus

duabus

duobus

tribus

tribus

   Además de las series de números cardinales y ordinales, existen, en correspondencia con éstos, los adjetivos numerales distributivos y los adverbios numerales de frecuencia. De los cardinales  se declinan los tres primeros sólo, según se indica en el cuadro precedente, y ya a partir del doscientos como el plural de adjetivos de la 1ª clase; por el mismo modelo de adj. de 1ª cl. se declinan todos los distributivos y los ordinales, éstos también en singular.

   Cuando unus se usa como indefinido, puede estar en plural. Como duo se declina ambo ambae ambo ambos, cuyo acc. m. igualmente puede ser ambo o ambos.  El cardinal mille se declina en plural como neutro: nom. acc. milia, gen. milium, dat. abl. milibus. Como en español, puede expresar exageración indeterminada, aunque el numeral más usado para esa acepción es sescenti (600).

Rom.

Cardinales

Ordinales

Distributivos

Adverbios

1

I

unus

primus ­a ­um

singuli ­ae a

semel,  primum

2

II

duo

secundus, alter

bini ­ae ­a

bis,  iterum

3

III

tres

tertius

terni, trini

ter,  tertium

4

IV

quattuor

quartus

quaterni

quater,  quartum

5

V

quinque

quintus

quini

quinquie(n)s

6

VI

sex

sextus

seni

sexie(n)s

7

VII

septem

septimus

septeni

septie(n)s

8

VIII

octo

octavus

octoni

octie(n)s

9

IX

novem

nonus

noveni

novie(n)s

10

X

decem

decimus

deni

decie(n)s

 

Rom.

Cardinales

Ordinales

Distributivos

Adverbios

11

XI

undecim

undecimus

undeni

undecie(n)s

12

XII

duodecim

duodecimus

duodeni

duodecie(n)s

13

XIII

tredecim

tertius decimus

terni deni

terdecie(n)s

14

XIV

quattuordecim

quartus decimus

quaterni deni

quater decie(n)s

15

XV

quindecim

quintus decimus

quindeni

quinquie(n)s decie(n)s

16

XVI

sedecim

sextus decimus

seni deni

sexie(n)s decie(n)s

17

XVII

septendecim

septimus decimus

septeni deni

septie(n)s decie(n)s

18

XVIII

duodeviginti

duodevicesimus

duodeviceni

duodevicie(n)s

19

XIX

undeviginti

undevicesimus

undeviceni

undevicie(n)s

20

XX

viginti

vicesimus

viceni

vicie(n)s

21

XXI

unus et viginti

vicesimus primus

viceni singuli

semel et vicie(n)s

22

XXII

duo et viginti

vicesimus alter

viceni bini

bis et vicie(n)s

30

XXX

triginta

tricesimus

triceni

tricie(n)s

40

XL

quadraginta

quadragesimus

quadrageni

quadragie(n)s

50

L

quinquaginta

quinquagesimus

quinquageni

quinquagie(n)s

60

LX

sexaginta

sexagesimus

sexageni

sexagie(n)s

70

LXX

septuaginta

septuagesimus

septuageni

septuagie(n)s

80

LXXX

octoginta

octogesimus

octogeni

octogie(n)s

90

XC

nonaginta

nonagesimus

nonageni

nonagie(n)s

100

C

centum

centesimus

centeni

centie(n)s

101

CI

centum unus

centesimus primus

centeni singuli

centie(n)s semel

200

CC

ducenti

ducentesimus

duceni

ducentie(n)s

300

CCC

trecenti

trecentesimus

triceni

trecentie(n)s

400

CD

quadringenti

quadringentesimus

quadrigeni

quadringentie(n)s

500

D, |)

quingenti

quingentesimus

quingeni

quingentie(n)s

600

DC

sescenti

sescentesimus

sesceni

sescentie(n)s

700

DCC

septingenti

septingentesimus

septingeni

septingentie(n)s

800

DCCC

octingenti

octingentesimus

octingeni

octingentie(n)s

900

CM

nongenti

nongentesimus

nongeni

nongentie(n)s

1.000

M, (|)

mille

millesimus, ­a, ­um

singula milia, milleni

milie(n)s, millesimum

2.000

MM

duo milia

bis millesimus

bina milia

bis milie(n)s

105

(((|)))

centum milia

centies millesimus

centena milia

centies milies

                   

   Para cantidades superiores a 100.000 se recurre a los adverbios multiplicativos con el distributivo: decies centena milia un millón, esto es, diez veces cien mil. En tales expresiones se omite centena milia quedando los multiplicativos junto al genitivo partitivo del nombre cuantificado: bis et viciens miliens sestertium donationibus Nero effuderat Nerón había despilfarrado en gratificaciones  dos mil doscientos millones de sestercios (22.000 x 100.000).

   Para el ordinal segundo se emplea el indefinido alter altera alterum, si hay sólo dos en la serie; igualmente se utiliza el comparativo prior prius para denotar el primero de dos sólo. Mediante el número ordinal suelen expresarse algunos cómputos inclusivos, en los que se cuentan el término de partida y el de llegada, tales como la hora (hora sexta), la fecha, tanto el día del mes como el año (ante diem octavum idus Octobres),  la duración en acc. con el adverbio iam (annum iam tertium et vicesimum regnat reina desde hace veintidós años).

   Los numerales distributivos determinan al elemento que se reparte o se repite: veteranis quingenos denarios dat da quinientos denarios a cada veterano. El distributivo se usa como multiplicando en esa operación, y de este modo se emplea para expresar cantidades precisas, sobre todo en verso. También hay que saber multiplicar. Asimismo, se utiliza el distributivo para señalar cantidad simple de sustantivos que en plural adquieren otro significado: duae litterae dos letras, pero binae litterae dos cartas.

   Se dispone de dos series de adverbios numerales, los multiplicativos con el sufijo invariable -ies  o ­iens, que cubren toda la serie, y los adverbios de frecuencia, que, salvo iterum por segunda vez, consisten en la acepción adverbial del neutro sg. del ordinal correspondiente.

   Los multiplicativos sólo se usan en algunos números: simplus ­a ­um, simplex ­cis simple; duplus, duplex doble; triplex triple; quadruplex cuádruple; quincuplex quíntuple; quincuplus, ­a, um quíntuplo; septemplex séptuplo; decemplex décuplo; centuplex céntuplo.

   En las fracciones el numerador se expresa por cardinales; el denominador, por ordinales seguidos de pars o partes: tres septimae partes 3/7. Si el numerador es la unidad, no se expresa; sólo el denominador en singular: quinta pars 1/5, dimidia pars la mitad. El denominador se sobreentiende cuando es uno más que el numerador: tres partes 3/4, octo partes 8/9; como en Quij. I 1: “consumían las tres partes de su hacienda”, es decir, en la manutención se le iban las tres cuartas partes.

   El prefijo sesqui- con un adjetivo de dimensión de longitud expresa la unidad más su mitad: os dentes sesquipedales [...] habet Catull. 97.5-6 su boca tiene unos dientes de pie y medio.

Indefinidos

   El indefinido se presenta como forma átona del interrogativo:

  quis / qui, quae / qua, quid / quod, neutro pl.: quae / qua: alguien / alguno, alguna, algo. Las formas de nom. sg. quis, quae, quid, y quae n. pl., se emplean como pronombres; como adjetivos qui, qua, quod, y qua n. pl.

   El indefinido es forma enclítica, es decir, se apoya en la palabra que precede y por tanto nunca comienza frase. Esta forma originaria es el indefinido de la pura posibilidad y se utiliza detrás de partículas de carácter eventual: si, sive, sin, nisi, ne, num, an, cum. También puede aparecer sin estas partículas en una oración con eventualidad implícita (dixerit quis Cic.Arch.13: alguien podrá decir) con un subjuntivo de valor potencial y en oraciones de relativo (illis promissis standum non est, quae coactus quis metu promisit Cic.off.1.10: no se han de cumplir aquellas promesas que prometió alguien obligado por el miedo). Se utiliza también esta forma simple detrás de alius.

  aliquis / aliqui, aliqua, aliquid / aliquod, n.pl.: aliqua: alguien / alguno, alguna, algo. Mucho más utilizado que quis, con cuyo significado coincide, pero sin uso relativo posible; las formas aliqui, aliquod funcionan como adjetivos.

  quispiam, quaepiam, quidpiam / quodpiam: alguien, algo / algún. Significado afín  a quis y aliquis; indefinido de la simple probabilidad; en plural casi no se utiliza: (quaeret quispiam Cic. Arch.15 preguntará alguno. Si grando cuipiam nocuit, id Iovi animadvertendum fuit Cic. N.D. 3,86 si el granizo causó daños a alguien, debió de reclamarse a Júpiter).

  quidam, quaedam, quiddam / quoddam: cierto, uno. Este indefinido individualiza pero no especifica; al contrario que los indefinidos anteriores, denota una indeterminación más bien expresada por el hablante, de ahí que se utilice con expresiones comparativas (quasi, velut: mors est quasi quaedam migratio commutatioque vitae Cic. Tusc.1.27 la muerte es como un viaje o cambio de vida), o junto a adjetivos para recalcar su cualidad (quod alia quaedam in hoc facultas sit ingenii Cic. Arch.2 que haya en éste una muy diferente cualidad intelectual); puede tener el significado del artículo indeterminado, y, en este mismo sentido subjetivo, cierto valor peyorativo (cf. en español “quídam”); suele ir en la frase como palabra enclítica.

  quisque, quaeque, quidque / quodque: cada, cada uno. Adjetivo y pronombre distributivo que, como palabra enclítica que es, puede seguir 1) al posesivo reflexivo (trahit sua quemque voluptas Verg.Buc.2.65: a cada cual le arrastra su propio placer), 2) al superlativo en singular para intensificarlo (optima quaeque dies Verg.Georg.3.67 los días mejores), 3) a un numeral ordinal para indicar periodicidad (quinto quoque anno Sicilia tota censetur Cic.Verr.2.2.139: cada cinco años Sicilia entera es censada), 4) al relativo (quam quisque norit artem, in hac se exerceat Cic.Tusc.1.18: que cada cual se ejercite en el arte que conozca) o a la conjunción modal ut dentro de la subordinada (ut quisque me viderat, narrabat Cic.Verr.1.1.7: según me iba viendo cada cual, me lo contaba). En buen latín, quisque siempre se usa en singular.

  unusquisque, unaquaeque, unumquodque: Forma reforzada y no enclítica de quisque. Se declinan los componentes unus y quis seguidos por la invariable ­que.

  quivis, quaevis, quidvis: cualquiera. Indefinido simple formado por el indefinido básico más la forma invariable vis, 2ª persona sg. del pres. del verbo volo.

  quilibet, quaelibet, quodlibet: cualquiera. Ambos indefinidos contienen el componente verbal invariable, como su correspondiente en español.

  alius, alia, aliud: otro (entre varios), otro distinto. Funciona como pronombre o adjetivo. Repetido en frases seguidas tiene significado enumerativo: unos..., otros. En la misma frase pero en sintagmas diferentes tiene valor distributivo (alii alia dicunt: unos dicen unas cosas y otros otras). Con abl. significa otro que... (nec quicquam aliud libertate communi Cic.fam.9.2.2: y no otra cosa que la libertad general). En gen. sg. se suele utilizar alterius en vez de alius.

  alter, altera, alterum: otro (de dos), el otro, el segundo (y último). Los pronombres que tienen el formante ­ter­­ expresan idea de dualidad; cuando van en plural se refieren a dos grupos de individuos o a sustantivos que no tienen singular (pluralia tantum).

  uterque, utraque, utrumque: uno y otro. Formado por el pronombre interrogativo uter, utra, utrum, ¿cuál de los dos?, más la partícula indeclinable. Se utiliza en singular, aunque a veces se produce la concordancia en plural.

  neuter, neutra, neutrum: ni uno ni otro.

  utervis, utravis, utrumvis: cualquiera de los dos.

  alteruter, alterutra, alterutrum: el uno o el otro.

  totus, tota, totum (gen. totius, dat. toti): todo entero. Se usa poco en plural. Hay que distinguirlo de omnis, omne: todo, cada.

  solus, sola, solum (gen. solius, dat. soli): solo.

  unus, una, unum (gen. unius, dat. uni): único.

                                                            Indefinidos negativos:

  quisquam, (sin fem.), quidquam: Este pronombre indefinido pone en duda la existencia de alguien o algo; va siempre en frases o contextos negativos (nec mortem effugere quisquam nec amorem potest Publ.Syr.57 nadie puede esquivar ni a la muerte ni al amor). A veces, con conjunciones de matiz restrictivo (dum, donec, quoad, si: mientras que, con tal que) y con relativos puede aparecer en sentido positivo. No se usa como adjetivo.

  ullus, ulla, ullum: ninguno, nada. De igual significado y uso que quisquam pero también como adjetivo.

  nullus, nulla, nullum: ninguno, nada. Indefinido negativo.

  nemo,  gen. neminis: nadie. No tiene plural y, en  gen. y abl. se ve suplido por nullus. A veces puede utilizarse como adjetivo en vez de nullus.

  nihil / nil (indecl.), nihilum, ­i: nada. Siempre utilizado como pronombre.

  Funciona como indefinido con marcado matiz peyorativo el interrogativo dependiente del vb. negativo nescio + interrogativo: vos narrare soletis nescio quem regnare Iovem Ov. met. 13-843 vosotros soléis contar que reina no sé qué Júpiter.

                                                             Indefinidos relativos:

  quisquis, (sin fem.), quidquid:  cualquiera que. Indefinido generalizador que introduce proposición de relativo. Sólo se usa en nom. sg., acc. neutro y abl. masculino y neutro.

  quicunque, quaecunque, quodcunque: cualquiera que. Se declina como el relativo más la terminación invariable ­cumque. Dichos elementos pueden encontrarse separados (tmesis) en el verso: qua de causa cunque ferantur Lucr. 6.85  por cualquier causa que se produzcan. También puede actuar como adjetivo.

  utercunque, utracunque, utrumcunque: cualquiera de los dos que.

                                                                   Correlativos:

  talis, tale: tal... qualis, quale: cual,  como.

  tantus, tanta, tantum: tan grande...  quantus, ­a, ­um: cuanto, como.

  tot... quot: tanto... cuanto... Funcionan como adjetivos invariables (quot homines, tot sententiae Ter.Phorm.454 hay tantas opiniones como personas); los giros tan multi y quam multi los reemplazan en su uso como pronombres.

Funciones de los pronombres

   Además de sustituir al nombre, los diversos tipos de pronombres poseen nociones propias o compartidas que añaden al nombre sustituido (cf. S. Mariner, «Contribución al estudio funcional de los pronombres latinos», en Actas del III Congreso Español de Estudios Clásicos, III, Madrid: Gredos, 1968, pp. 131‑145). Estas nociones o funciones de los pronombres son cuatro:

   Morfemática: añade una función representada por una desinencia.

   Enfática: positiva, que resalta el nombre sustituido, o negativa, que lo deja en la indeterminación.

   Deíctica: o mostrativa, sitúa al sustituido o determinado en espacio, tiempo o contexto.

   Fórica: se refiere a lo que precede, anafórico, o a lo que sigue, catafórico.

Pronombres

Morfemática

Enfática

Deíctica

Fórica

Personales ego tu nos vos

Propia: persona número

S. de vb. en forma personal; egomet

no tiene

Como reflexi-vo 1º y 2º pers.

Reflexivo se

3ª pers. sin morfema de número

Puede reforzar a su posesivo

no tiene

Reflexión directa e indirecta

Posesivos: meus tuus noster vester

Indican pers. (1º y 2º) y número

Si el contexto señala el poseedor

no tiene

no tiene

Posesivo reflexivo suus

3ª pers.

Cuando no se refiere al sujeto

no tiene

Propia: reflexión dir. e indirecta

Demostrativos hic iste ille

Derivada: hic 1ª, iste 2ª, ille 3ª pers.

iste negativo, ille positivo y negativo

Propia: este, ese, aquel

hic ille anafó-rico y catafóri-co; iste anafó-rico

is ea id

3ª pers.

Conmutable con talis. Intensivo

no tiene

Propia. En gen. equivale a posesivo

īdem eădem ĭdem

no tiene

Recalca lo indicado. Refuerza al demostrativo

no tiene

Anafórico y catafórico

ipse ipsa ipsum

no tiene

Propia

no tiene

no tiene

Relativo

qui quae  quod

no tiene

no tiene

no tiene

Propia: anafórico y catafórico

Interrogativo: quis quae quid

no tiene

Enfática negativa

no tiene

Respecto a la respuesta

Indefinidos

Número: unus, multi, plures

Enfática negativa. Enfática positiva quidam + adjetivo

no tiene

indefinidos relativos

Numerales

sg. pl.

Negativa: indeterminación.

no tiene

no tiene

Adverbio

   Los adverbios constituyen la clase de palabra que modifica la acción del verbo, y también la de un adjetivo o la de otro adverbio, según se sabe; el adverbio viene a ser como el adjetivo verbal, y de hecho, en la frase latina el uso predicativo del adjetivo (CP) hace que se entienda su función como adverbial (SL II §§ 18-20, pp. 18-20). Así, los participios pueden traducirse normalmente por locuciones adverbiales, sciens  sabiendo, a sabiendas. Del adjetivo procede la mayoría de los adverbios, no sólo los de modo, y, aun siendo palabra invariable, pueden adoptar los cambios de morfema de la gradación del adjetivo: el comparativo toma la desinencia invariable ­ius del neutro sg. del correspondiente adjetivo, liberior más libre, liberius más libremente; el superlativo, como adj. de la  1ª cl. que es, toma la misma terminación adverbial ­ē: liberrime muy libremente.

   Por otra parte, el abl., sobre todo, y el acc., en menor grado, cumplen la función adverbial del nombre en el sistema de los casos latinos.

   La otra clase de palabra de donde proceden los adverbios son los pronombres, que completan cada una de las cuestiones de lugar: ubi? ¿dónde?, quo? ¿adónde?, unde? ¿de dónde?, qua? ¿por dónde?

Correspondencias entre pronombres y adverbios de lugar

¿QUIÉN?

¿DÓNDE?

¿ADÓNDE?

¿DE DÓNDE?

¿POR DÓNDE?

quis?

ubi?

quo?

unde?

qua?

hic éste

hic aquí

huc acá

hinc de aquí

hac por aquí

iste ése

istic ahí

istuc ahí

Istunc de ahí

istac por ahí

ille aquél

illic allí

illuc allá

illinc de allí

illac por allí

is, ea, id (él)

ibi allí

eo allá

inde de allí

ea por allí

qui quae quod   el cual, quien

ubi donde

quo adonde

unde de donde

qua por donde

alius alia aliud otro

alibi en otra parte

alio a otra parte

aliunde de otra parte

alia por otra parte

idem eadem idem el mismo

ibidem allí mismo

eodem al mismo lugar

indidem de allí mismo

eadem por allí mismo

aliquis alguien

alicubi en algún lugar

aliquo a alguna parte

alicunde de alguna parte

aliqua por algún sitio

uterque utraque utrumque uno y otro

utrubique en los dos sitios

utroque a una y otra parte

utrimque de ambos lados

utraque por una y otra parte

quicumque cualquiera que

ubicumque donde quiera que

quocumque adonde quiera que

undecumque de donde quiera que

quacumque por donde quiera que

quisque cada cual

ubique en todo lugar

(no hay)

undique de todas partes

(no hay)

   Según el contexto, algunos de estos adverbios de lugar pueden adquirir significado de tiempo o denotar un sentido adverbial más abstracto, como el causal: hic aquí, en este momento, entonces, inde de ahí, desde entonces,  por esto, etc.

   El origen nominal de los adverbios, sea sustantivo, adjetivo o pronombre, permite, además de su tradicional clasificación por significados de lugar, tiempo, modo, cantidad, comparación, afirmación, negación, duda, interrogación, otra meramente formal según los sufijos con que se presentan.

- sufijo ­ē: muchos adjetivos de la 1ª clase: recte correctamente, male mal, misĕrē desgraciadamente, mature temprano, maxĭme sobre todo.

- Terminación ­(ĭ)ter : otros adjetivos de la 2ª y 3ª  cl.: fortiter valientemente, audacter audazmente, feliciter felizmente, prudenter inteligentemente, aliter de otro modo.

- Con la terminación ­im se presentan algunos derivados de sustantivos o verbos: certatim a porfía, cossim en cuclillas, cursim corriendo, de prisa, frustatim a pedazos, furtim furtivamente, generatim por naciones, por razas, nominatim nominalmente, olim en otro tiempo, antes, partim en parte, passim por doquier, paulatim poco a poco, pedetentim lentamente, praesertim sobre todo, separatim por separado, statim a pie firme, al punto, tributim por tribus, viritim individualmente.

- de adjetivos en acc. o abl. n. sg.: commodum oportunamente, multum mucho, incassum en vano, solum sólo, nimīrum sin duda, facile fácilmente, sero tarde, falso falsamente, merito meritoriamente, modo hace poco, sponte espontáneamente, saepe a menudo.

- de sustantivos en abl.: iure justamente, gratis gratis, forte casualmente.

- sufijo ­ĭtŭs: divinitus según los dioses, funditus hondamente, penitus profundamente, caelitus celestialmente, radicitus de raíz.

- sufijo ­sus, ­sum: derivan de la forma lexicalizada de versus, participio de verto: adversus enfrente, deorsus abajo, prorsus adelante, rursus otra vez, seorsus aparte.

- sufijo ­a, ­o: supra arriba, infra abajo, extra fuera, intra dentro, intro adentro,  contra al contrario, ultra allende (comparativo: ulterius más allá; el conocido lema «plus ultra» es un neologismo), ultro anticipadamente, citra aquende.

- de verbos: clam a ocultas [de celo ocultar], palam dilatadamente [de palor extenderse].

- Desinencias casuales adverbializadas: abl. f. sg. (dextra a la derecha, sinistra a/por la izquierda), abl. m. sg. (sero tarde), abl. sg. (modo hace poco, forte casualmente, noctu de noche), abl. pl. (gratis gratis), acc. n. sg. (solum sólo, facĭle fácilmente), desinencia del comparativo (saepius más frecuentemente), o del loc. (vespĕri por la tarde, mane por la mañana).

- Otros proceden de sintagmas lexicalizados: hodie hoy [< hoc die], adhuc todavía [< ad huc], commĭnus cuerpo a cuerpo [< cum + manus], exinde, exim, exin en seguida, subinde sin parar, o de formas pronominales o nominales obsoletas a veces unidas a partículas:  iam ya, ita, sic así, nunc ahora, satis bastante, satius preferentemente, tam tan, tamen sin embargo,  tum entonces, vix apenas, cras mañana, heri ayer, mox  pronto, quondam en otro tiempo, semper siempre, nuper recientemente, etc...

Preposición

   Las preposiciones son palabras invariables que se anteponen al nombre para modificar y precisar el significado de los casos, que, al quedar regidos por estas partículas, ven reducida su función a complemento circunstancial. Así pues, las preposiciones convierten en adverbios a los nombres y sintagmas nominales que rigen.

   La noción básica de las preposiciones propias es, fundamentalmente, espacial o temporal, y, a partir de ahí, pueden adquirir nociones y usos más abstractos y circunstanciales. En razón de esa noción básica espacial y adverbial, los dos casos que en latín clásico llevan preposición son el abl., caso del complemento circunstancial, y el acc., como caso del objeto del proceso verbal, incluso de los verbos considerados intransitivos. En efecto, en las preposiciones que pueden regir ambos casos, con acc. se expresa el objetivo o resultado de la acción verbal [NGL § 184; SL I § 269-271], con abl. denota una noción de estado ajena al proceso verbal.

   Se consideran también preposiciones algunas palabras adverbializadas en dichos casos acc. o abl. que pueden regir además los otros casos oblicuos, gen. o dat., casi siempre antepuestos a esas preposiciones impropias. En origen y formación, las preposiciones son adverbios con el mencionado valor espacial o temporal que acaban por usarse con alguno de los casos o adscribirse a unos determinados verbos como preverbios; por tanto, la mayoría de ellas pueden usarse en la frase también como adverbios sin que rijan sintagma nominal alguno.

   Respecto a la colocación de las preposiciones, su nombre ya indica que precede al elemento que rige, a menudo no inmediatamente, pues el gen. CN del sustantivo regido puede ir delante o detrás de la preposición (de rerum natura, deorum in numero), de modo que se sitúa ésta entre los elementos del sintagma que rige, y no necesariamente al principio: magna cum cura, quam ob rem, etc. En cambio, si la preposición se pospone, figura que se denomina anástrofe, sigue inmediatamente al sustantivo al que rige.

   La preposición no se repite delante de un segundo complemento, pues las desinencias hacen innecesaria la repetición de esa misma partícula. Tampoco la preposición delante de un antecedente se repite delante de su relativo, si cumple éste la misma función.

   La enclítica ­que no suele unirse a las preposiciones monosilábicas, sino a algún elemento del sintagma que rigen; las que tienen dos sílabas pueden llevar la enclítica salvo cuando rijan un pronombre personal.

   En la relación alfabética de las preposiciones que se expone a continuación, se señala en mayúscula el caso que rige, seguido de sus significados más corrientes.

a, ab, abs ABL. de, desde, a partir de, de parte de, por (complemento agente de pasiva); denota separación y alejamiento de la parte externa; stare (facere, esse) ab a favor de; cargo o cometido servus a pedibus, ab epistolis esclavo recadero, secretario; sentido privativo: ab re sin interés.

absque ABL. lejos de, fuera de, sin; primitivo sentido condicional.

ad ACC. hacia, hasta, junto a, para, conforme a, alrededor de (con un número cardinal); señala movimiento hacia un objeto sin entrar dentro.

adversum, adversus ACC. enfrente de, contra, en presencia de (con persona [quae dicta dixit me adversum tibi Pl.Bacch. 689 las palabras que te dijo en mi presencia]); en origen es el participio, acc. nom., de vertor volverse, con ad como preverbio.

ante ACC. ante, delante de (dándole la cara), antes de, antes que (encarecimiento con comparativo o superlativo); sentido local y temporal (fecha: ante diem III Kal.Apr.); puede funcionar como adverbio (antes).

apud ACC. junto a, en casa de [con nombre de persona], entre [con nombre de nación o grupo], en las obras de, según [con nombre de escritor], a juicio de [con nombre de persona]; denota estado de cercanía y compañía interna sin movimiento; procede de apiscor aptus alcanzar.

causa GEN. para, por; sentido de finalidad; como gratia, es el abl. por causa de; si el objeto, genitivo objetivo, es un pronombre personal, se emplea el posesivo concertado en abl.f.sg.

circa, circum ACC. alrededor de; la procedencia de circus círculo, denota significado local equivalente al preverbio amb­ a ambos lados; circa se usó también como el adverbio circiter aproximadamente.

cis ACC. del lado de acá; sólo sentido local; se opone a uls.

citra ACC. del lado de acá, excepto, sin; de la idea local *de esta parte del+ objeto (acc.) sin llegar a alcanzarlo, se desprende el sentido de exclusión equivalente a sine, praeter.

clam ACC. a escondidas de; puede regir también abl. y gen.; es adverbio procedente del vb. celo ocultar.

contra ACC. enfrente de, frente por frente de (con idea de quietud), hacia, para con (clementia contra minus validos Pl.N.H.8.23), a cambio de (con movimiento), contra (poscl.).

coram ABL. en presencia de; sólo tiene este sentido local; se usa más como adverbio.

cum ABL. con; indica compañía, modo, instrumento, hostilidad; con los pronombres personales y el relativo va pospuesta y unida.

de ABL. de, desde, fuera de, acerca de, según, conforme a; indica movimiento de arriba abajo, separación, sentido partitivo, origen, pertenencia, causa, inmediatez temporal.

erga ACC. hacia, para con, respecto a; la idea local de dirección pasa a la de movimiento anímico y estado mental.

ergo GEN. por razón de, a causa de; el genitivo queda antepuesto; usado sólo en fórmulas.

e, ex ABL. de, desde, fuera de, a causa de, en interés de (cf. ab re); indica movimiento o separación desde el interior de un objeto; coincide con las acepciones de de.

extra ACC. fuera de, excepto; de la idea local de exclusión, sin, procede la de adición implícita, además de.

fini GEN. hasta; abl. de finis; uso arcaico.

gratia GEN. para, por; sentido de finalidad; como causa, es el abl. por favor a; si el objeto, genitivo objetivo, es un pronombre personal, se emplea el posesivo concertado en abl.f.sg.

in ACC/ABL acc. a, hacia, hasta, contra; abl. en (locativo), durante, con respecto a (limitativa de relación).

infra ACC. debajo de, después de; en sentido local, categorial y temporal.

instar GEN. como, a semejanza de; acc. de ese sustantivo indeclinable.

inter ACC. entre, durante, en medio de; en sentido espacial, temporal; ponderativo (inter alios praestare destacar entre los demás).

intra ACC. en el interior de, dentro de; en sentido temporal y local; se opone a extra, y se asemeja a la acepción tardía de exclusión que se vio en citra.

iuxta ACC. junto a, de acuerdo con; denota inmediatez en tiempo y grado, y semejanza; como adverbio va con cum (ABL.), igual que.

loco GEN. como, en lugar de; abl. de locus.

ob ACC. delante de, a causa de, en pago de; forma locuciones adverbiales como quamobrem por lo cual, ob rem con provecho (cf. ab re sin interés), o con participio pasado y gerundivo.

obviam DAT. al paso de, al encuentro de; adverbio usado con verbos de movimiento.

palam ABL. a la vista de; raro como preposición; con pronombre personal va pospuesta.

penes ACC. en el interior de, en poder de; rara con vbs. de movimiento.

per ACC. a través de, de punta a cabo, durante, por; denota movimiento a través de un espacio, tiempo en el que transcurre un hecho, aquiescencia de persona.

pone ACC. detrás; sólo con sentido local.

post ACC. detrás, después de; indica lugar y tiempo; puede referirse a tiempo posterior de un hecho que aún perdura.

prae ABL. delante de, en comparación de, a causa de; indica posición delante y en contacto de un objeto; en sentido temporal sólo como preverbio.

praesto DAT. a disposición de; adverbio usado siempre con el verbo sum y un dat. en función propia.

praeter ACC. delante de, a lo largo de, fuera de, excepto, además de; indica movimiento al margen de un lugar; de este sentido deriva la acepción de exclusión y adición.

pro ABL. hacia delante, delante de, a favor de, en defensa de, en lugar de, en relación a, a causa de; en principio, indica posición delante de un objeto dando la espalda.

procul ABL. lejos de; su uso como preposición es poético y tardío.

prope ACC. cerca de; propius más cerca de; proxime lo más cerca de; indica lugar y tiempo, con vbs. de movimiento o quietud; también se usa como adverbio.

propter ACC. a causa de, cerca de; conserva su sentido local hasta el siglo I.

secundum ACC. a lo largo de, detrás de, después de, según, a favor de (lenguaje forense); procede de sequor seguir.

secus ACC. a lo largo de (sólo en latín arcaico); procede de sequor; más usado como adverbio de modo, de otro modo, erróneamente, mal, y en expresión comparativa (cf. coordinada ac).

sine ABL. sin.

sub ACC/ABL indica movimiento de abajo arriba, se opone a de; acc. bajo, al pie de; (tiempo) justo antes o después; abl. debajo, al pie de; (tiempo) durante.

subter ACC/ABL acc. bajo, debajo; abl. sólo en poesía con igual significado.

super ACC/ABL acc. sobre, encima de; abl. sobre, encima de, acerca de.

supra ACC. encima de, antes de, por encima de; indica lugar, con vbs. de movimiento o quietud, tiempo, modo; en latín tardío puede significar a cargo de (cf. ab).

tenus ABL. hasta; sentido local; si se pospone se construye con gen., en poesía, abl. con el significado de sólo, y acc. después del adverbio usque.

trans ACC. al otro lado de, después de, contra; indica lugar y tiempo; también con vbs. de quietud.

uls ACC. del lado de allá; sólo sentido local; se opone a cis.

ultra ACC. más allá de, por encima de; local y modal (cf. supra).

versus, versum ACC. hacia; procedente del participio de vertor volverse; se pospone al acc. de lugar (anástrofe) y funciona sobre todo como adverbio, acompañado de ad o in.

Lugar y tiempo

En la expresión del complemento circunstancial de lugar y tiempo se manifiesta la coexistencia de los dos sistemas lingüísticos que operan en latín para denotar la función adverbial del nombre, a saber, el casual, mediante los significados de sus desinencias, y el preposicional. Al igual que las preposiciones propias van sólo con dos casos, el abl., caso del CC, y el acc., como caso del objeto del proceso verbal, así también serán estos dos casos, junto con el específico locativo, los que expresen sin preposición algunas nociones locales y temporales (cf. Sintaxis de los casos); pues el empleo de los otros casos CC de lugar o tiempo se limita al dat. de dirección, de uso exclusivamente poético, y al gen. que designa la edad, que puede explicarse también como simple gen. de cualidad.

Cuestiones de lugar

   Para los adverbios de origen pronominal que responden a las cuestiones de lugar ubi? quo? unde? qua?, cf. Adverbio. Los casos y sintagmas preposicionales que responden a dichas cuestiones son:

    UBI? ¿DÓNDE?

- loc.: a) nombres propios en sg. de ciudades e islas pequeñas [GLC § 15.2d]; b) sustantivos comunes: domi en casa, ruri (también rure) en el campo, humi en la tierra; c) adverbio foris fuera; d) expresiones: domi militiaeque, domi bellique en la paz y en la guerra.

- abl. sin prep.: abl. locativo: a) pl. de nombres propios de ciudades e islas pequeñas; b) sustantivos de elementos de la naturaleza: terra, mari, caelo; c) sustantivos locus, pars acompañados de adjetivos; d) cualquier sustantivo acompañado de los adj. totus u omnis.

- abl. con prep.: in en, prae delante (en contacto), pro delante (dando la espalda), sub bajo.

- acc. con prep.: ad al lado de, apud junto a, en casa de (con nombre de persona), ante ante, contra delante (de cara: contra).

    QUO? ¿ADÓNDE?

- acc. sin prep.: a) nombres propios en sg. de ciudades e islas pequeñas; b) sustantivos comunes: domum a casa, rus al campo; c) adverbio foras afuera.

- acc. con prep.: in a (entrando), ad a (quedando fuera), hacia, hasta, sub abajo.

- dat. de dirección: a) complemento de verbos de movimiento con prefijo preposicional; b) uso poético [NGL §§ 262-263].

    UNDE? ¿DE DÓNDE?

- abl. sin prep.: abl. separativo. Nombres propios y lugares comunes pueden ser precisados por las preposiciones.

- abl. con prep.: ex desde el interior de, ab del lado de, de desde (de arriba hacia abajo).

    QUA? ¿POR DÓNDE?

- abl. sin prep.: abl. prosecutivo: lugares de paso habitual: ibam forte via Sacra iba yo casualmente por la vía Sacra, terra marique por tierra y mar. También abl. sin prep. otros sustantivos acompañados de los adj. totus, omnis, medius [SL I § 129].

 - acc. con prep. per por, a través de.

La expresión de tiempo

   El CC de tiempo oscila entre el abl., lapso en que se produce la acción verbal, y el acc., la duración de esta. En aras de la claridad didáctica, simplificaremos la exposición distribuyendo todas las expresiones temporales en las correspondientes cuestiones.

   QUANDO?  ¿CUÁNDO?

- abl. sin prep. o con in: aestate en verano, adventu magistri a la llegada del maestro, biduo en dos días, in principio en el principio, ineunte aetate en la infancia.

   QUOUSQUE?¿ ¿HASTA CUÁNDO?

- acc. con ad: ad senectutem hasta la vejez.

   EX QUO TEMPORE?  ¿)DESDE CUÁNDO?

- acc. con adverbio abhinc y verbo en pasado: abhinc triennium profecti sunt hace tres años que partieron.

- abl. con ab: a puero desde niño.

   QUAM DIU?  ¿POR CUÁNTO?

- acc. sin prep.: acc. CC de duración [GLC  § 4.3b] noctem totam stertere roncar durante toda la noche.

- acc. con per: vixit annos quinque vivió cinco años, per quidecim menses por quince meses.

   QUAM DUDUM?  ¿DURANTE CUÁNTO?

- acc. con iam, numeral ordinal con cómputo inclusivo: decimum iam annum regnat reina hace nueve años.

- abl. sin prep., numeral cardinal: quadraginta annis praefuit Athenis dirigió Atenas durante cuarenta años.

- expresión de la edad:

  1. con natus (part. pas. de nascor nacer): quinque et viginti annos natus a la edad de 25 años;
  2. b) con ordinal cómputo inclusivo: adulescens vicesimum sextum agens joven de 25 años; c) gen.: adulescens quinque et viginti annorum.

   QUANTO TEMPORE?  ¿)EN CUÁNTO TIEMPO?

- abl. sin prep.: abl. instrumental: Troiam decem annis ceperunt conquistaron Troya en diez años, quatriduo moratus deteniéndose durante cuatro días, tota vita toda la vida, tota nocte toda la noche.

- plazo posterior: preposición post con acc., adverbio post y abl.: proficiscemur post septem dies / septem diebus post partiremos dentro de siete días.

   La hora se expresa mediante el ordinal dentro de las doce horas en que se divide el día; el mediodía se sitúa en la hora sexta; las de la noche se reparten en cuatro vigilias, cayendo la media nox entre secunda y tertia vigilia. Los días también se expresan con el ordinal y cómputo inclusivo respecto a la siguiente fecha fija del mes: Kalendae, Nonae, Idus; las calendas son los días 1; las nonas: 7 de marzo, mayo, julio y octubre; 5, del resto de los meses; las o los idus, el 15 de los mismos meses; 13, del resto. Los años, con el ordinal respecto al primer año de la cronología adoptada. Como responde a la cuestión quando, va todo en abl. sin preposición; sin embargo, en la expresión de la fecha puede producirse cierta contaminación sintáctica originada por la peculiar forma de señalarla con antelación a los días fijos del mes: ante diem tertium Kalendas Octobres bis millesimi octavi anni ab Christo nato, lit. el tercer día antes de las calendas de octubre del octavo año del segundo milenio desde el nacimiento de Cristo, es decir, 29 de septiembre del 2008.

Morfología del verbo: conjugaciones y desinencias

   En el análisis de cualquier forma verbal concurren una serie de elementos gramaticales que constituyen los llamados accidentes del verbo: voz, modo, tiempo, número y persona. Los modos indicativo, subjuntivo e imperativo tienen una desinencia específica para cada una de las tres personas gramaticales en singular y plural que desempeña la función de sujeto. Por contra, las formas no personales o nominales, infinitivos, gerundio, participios y supinos, no llevan ningún tipo de desinencia que señale persona gramatical.

   Los cinco tipos de conjugación del verbo latino provienen de las diferentes raíces: 1ª: verbos en ­a­, larga; 2ª: vbs. en ­e­, larga; 3ª: vbs. en consonante; 3ª mixta: vbs. en ­i­ breve; 4ª: vbs. en ­i­ larga. Todos los verbos irregulares encajan en algunos de dichos tipos precedentes, manifestándose su irregularidad sólo en el presente de indicativo y, aparentemente, en el infinitivo de presente.

   Todos las formas verbales, tanto las personales como las nominales, se forman a partir de los tres tiempos que aparecen en su enunciado [cf. GLC § 32.4], a saber, tomando como ejemplo el verbo de la 3ª conjugación dicĕre /díkere/ decir, tenemos su enunciado por el tema de presente, dico digo, por el de perfecto, dixi dije, y por el de supino, dictum a decir, tema del que proceden las formas nominales supino, participio de pasado y participio de futuro activo.

   Del tema de presente se forman: los presentes, los imperfectos y los futuros imperfectos de todos los modos (el subjuntivo no tiene tiempos de futuro); los infinitivos de presente, activo y pasivo, el gerundio y el gerundivo.

   Del tema de perfecto se forman el infinitivo de perfecto activo, los perfectos y pluscuamperfectos de indicativo y subjuntivo, y el futuro perfecto de indicativo; estos tiempos perfectos no tienen desinencias personales pasivas.

   Todas las formas personales de los modos indicativo y subjuntivo comparten las mismas desinencias activas y pasivas, excepto el perfecto de indicativo, el cual sólo tiene desinencias activas; éstas son: dixi, dixisti, dixit, dixĭmus, dixistis, dixērunt / dixēre. La 3ª pl. tiene estas dos formas, o alomorfos, ­ērunt / ­ēre, sin diferencia alguna de significado (dijeron).

   Las DESINENCIAS PERSONALES de los demás tiempos, tomando como ejemplo el futuro imperfecto, son:

   ACTIVAS: dicam / dico (pres. ind.), dices, dicet, dicemus, dicetis, dicent.

   PASIVAS: dicar, diceris / ­re, dicetur, dicemur, dicemĭni, dicentur.

   La 2ª sg. pasiva tiene estas dos formas, ­ris / ­re, sin diferencia alguna de significado (serás dicho, i. se dirá de ti). Nótese que se diferencian por la cantidad el pres. ind., dicĕris, y el fut., dicēris (cf. infra fut. imperf.).

   Las desinencias del modo IMPERATIVO se distribuyen en dos tiempos, presente y futuro, en las voces activa y pasiva.

ACTIVO:        Imp. pres. 2ª sg. tema puro / e   dic ½ 2ª pl. dicite

Imp. fut. 2ª y 3ª sg. dicito ½ pl. 2ª dicitotedicunto

PASIVO:        Imp. pres. 2ª sg. dicere ½ 2ª pl. dicimini

Imp. fut. 2ª y 3ª sg. dicitor ½ 2ª pl. dicuntor

Voz y tiempos

   En los tiempos del tema de presente (INFECTUM), la voz pasiva tiene desinencias propias que proceden de modificaciones de las de la voz activa, salvo la 2ª del plural (­mini).

   En los tiempos que dependen del tema de perfecto (PERFECTUM), la voz pasiva no tiene formas propias; en su defecto, se recurre a la perífrasis con el participio de perfecto y el verbo auxiliar sum ser, pero en el tiempo correspondiente del tema de presente; por ejemplo, erat amatus había sido amado, y no “era amado”, que se dice amabatur.

   Esto mismo siguen los llamados verbos deponentes, los cuales sólo tienen forma pasiva pero significado activo [GLC §§ 8 y 32.5]: secutus erit habrá seguido, sequetur seguirá; y los semideponentes [GLC § 8d], con las formas pasivas sólo en tema de perfecto (audeo ausus atreverse, confido confisus confiar, gaudeo gavisus alegrarse, soleo solitus soler). En todas estas formas compuestas, los participios conciertan con sus sujetos en género, número y caso (nom. o acc.).

   Cada uno de los tiempos de los modos indicativo y subjuntivo se distinguen entre sí por unas características morfológicas, vocales o sílabas, que pueden aparecer entre la raíz (TEMA) y las desinencias de persona (DESINENCIAS ACTIVAS: o / m, s, t, mŭs, tĭs, nt. PASIVAS: or, rĭs / rĕ, tŭr, mŭr, mĭnī, ntŭr).

   Las características del presente de indicativo proceden de la raíz por la que pertenecen a una de las 5 conjugaciones, a saber, 1ª a larga [salvo dăre], 2ª e larga, 3ª consonante [+ vocal breve e/i/u], 3ª mixta i breve [+ vocal u en 3ª persona pl.], 4ª i larga [+ vocal u en 3ª persona pl.]. Además, en la 1ª pers. sg. adopta la desinencia ­o, en vez de ­m.

   En cambio, el imperfecto de indicativo de todas las conjugaciones se forma:

TEMA DE PRESENTE (3ª ­ē­, 3ª mix. y 4ª ­­) ­­ DESINENCIAS : [ej.: AMA­­NT : amaban. HABE­­NT : tenían. LEG­ē­­NT : leían. CAP­i-ē­­NT : tomaban. AUDI­ē­­NT : oían].

Futuro imperfecto:

1) TEMA DE PRESENTE (1ª, 2ª y verbo eo ir [cf. Vbs. irregulares]): ­bo (1ª sg.) / ­­ / ­bu­ (3ª pl.) DESINENCIAS : [ej.: AMA­bo : amaré. HABE­­S : tendrás. I­bu­NT : irán].

2) TEMA DE PRESENTE (resto conjugaciones): ­ā­ (1ª sg.) / ­ē­ DESINENCIAS : [ej.: LEG­ē­S : leerás. CAP­i-ē­ TIS : tomaréis. AUD­i-ē­ NT : oirán].

Presente de subjuntivo:

TEMA DE PRESENTE (1ª conjug.)  ­ē­ / (resto) ­ā­ DESINENCIAS. [ej.: AM­ē­S : ames. HABE­ā­S : tengas. LEG­ā­S : leas. CAP­i-ā­NT : tomen. AUDI­MUS : oigamos].

Pretérito imperfecto de subjuntivo:

                      TEMA DE PRESENTE (3ª y 3ª mixta ­e­ breve) ­­ DESINENCIAS.

         (Resulta ser como el respectivo infinitivo de presente activo más DESINENCIAS)

   Tiempos de PERFECTUM: Dejando aparte las desinencias exclusivas del perfecto de indicativo ya mencionadas (­ī, ­istī, ­īt, ­ĭmŭs, ­istĭs, ­ērunt / ­ērĕ), en los tiempos cuya formación depende de éste, no hay diferencias en las conjugaciones; todos tienen, pues, las desinencias solamente activas (m, s, t, mŭs, tĭs, nt).

Pretérito pluscuamperfecto de indicativo:

                              TEMA DE PERFECTO ­ĕrā­ DESINENCIAS ACTIVAS.

Futuro perfecto:

               TEMA DE PERFECTO (1ª sg) ­ĕro / (resto) ­ĕrĭ­ DESINENCIAS ACTIVAS.

Pretérito perfecto de subjuntivo:

                               TEMA DE PERFECTO ­ĕrĭ­ DESINENCIAS ACTIVAS.

Pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo:

                              TEMA DE PERFECTO ­issē­ DESINENCIAS ACTIVAS.

(Resulta ser como su infinitivo de perfecto activo más DESINENCIAS ACTIVAS)

   En los tiempos que se forman de temas de perfecto terminados en ­vi (en realidad, -ui), puede operarse la caída (síncopa) de la sílaba que se forma con la ­v­ más la vocal del infijo temporal: audisti < audivisti; amarat < amaverat; amassem < amavissem.

Verbos irregulares

SUM: El verbo sum, es, esse, fui ser, estar, haber, es copulativo y se utiliza como verbo auxiliar para todos los tiempos compuestos, no sólo de la voz pasiva.

Indicativo                                                                     Subjuntivo

Presente

Imperfecto

Futuro

Presente

Imperfecto

sum

eram

ero

sim (siem/fuam)

essem (forem)

es

eras

eris

sis (sies/fuas)

esses (fores)

est

erat

erit

sit (siet/fuat)

esset (foret)

sumus

eramus

erimus

simus

essemus

estis

eratis

eritis

sitis

essetis

sunt

erant

erunt

sint (sient)

essent (forent)

   Las variantes siem / fuam, sies / fuas, siet / fuat, del pres. subj. son formas arcaicas y poéticas; las formas forem ­ forent pueden alternar con las otras regulares del imperf. subj.

   A pesar de carecer de supino, tiene el participio de futuro futurus, ­a, um el que va a ser, y el infinitivo futurum esse haber de ser, que alterna con la forma no compuesta fore. El infinitivo de pasado, haber sido, es fuisse.

   De formación tardía y de uso en latín escolástico son el participio de presente ens, entis y el gerundio essendi, essendo.

   Los tiempos que dependen del tema de pasado fui son totalmente regulares, como en todos los verbos.

Perfecto (Ind.)

Pluscuamperfecto

Futuro perfecto

Perfecto (Subj.)

Pluscuamperfecto

fui

fueram

fuero

fuerim

fuissem

fuisti

fueras

fueris

fueris

fuisses

fuit

fuerat

fuerit

fuerit

fuisset

fuimus

fueramus

fuerimus

fuerimus

fuissemus

fuistis

fueratis

fueritis

fueritis

fuissetis

fuerunt, fuere

fuerant

fuerint

fuerint

fuissent

   Formas del modo imperativo:

Presente

Futuro

es (2ª sg.)

esto (2ª/3ª sg.)

este (2ª  pl.)

estote (2ª pl.)

 

sunto (3ª pl.)

   En general, el futuro de imperativo se emplea para denotar duración en la acción verbal. Ambos tiempos del imperativo pueden traducirse, literalmente, por el modo imperativo del español.

   En los verbos que se componen de sum con algún tipo de prefijo, hay que tener en cuenta el comienzo de la forma verbal en ­e / ­s:

POSSUM: En possum, potes, posse, potui, poder, el primer elemento del tema de presente pot­, del adjetivo potis, ­e capaz, se conserva ante las formas de sum que comienzan por vocal, pero se convierte en pos­ en las demás. Presenta una regularidad análoga a la de sum: fut. imperf. potero - poterunt; fut. perf. potuero - potuerint. Los tiempos perfectos se conjugan regularmente a partir de potui - potuerunt / potuere; plusc. ind. potueram; subj. perf. potuerim; y plusc. potuissem. Carece de imperativo y de otras formas nominales excepto los infinitivos posse poder y potuisse haber podido; potens potentis es adjetivo. Es el verbo más utilizado en latín.

PROSUM: En prosum, prodes, prodesse, profui ser útil, se pierde la ­  ante las formas que comienzan por s y f.

DESUM: En desum, dees, deesse, defui faltar, aparece contracta la vocal del prefijo con la temática: dest falta, dero faltaré, deram faltaba.

ABSUM: absum, abes, abesse, abfui o afui estar lejos, distar de (abl.); en el tema de perfecto resulta más común la forma sin ­b­; tiene participio de presente: absens ausente.

ADSUM: adsum, ades, adesse, affui estar presente, asistir, ayudar; en el tema de perfecto se usan más las formas asimiladas, ­df­ > ­ff­; no tiene participios.

 PRAESUM: praesum, praees, praeesse, praefui  estar al frente, estar al mando de (dat.), tiene participio de presente con diferente sgdo., praesens presente.

   En el resto de compuestos de sum no se producen cambios importantes; véase la lista completa en NGL § 99.

EDO: El verbo de la 3ª conjugación ĕdo, ēdi, ēsum comer, tiene formas aparentemente coincidentes con el verbo sum: ĕdis / ēs comes, ĕs eres; ĕdit / est come; ĕdĭtis / estis coméis; edere / esse comer; ederem / essem comiese; y en modo imperativo. En pasiva se da esta doble forma sin posibilidad de coincidencia: editur / estur es comido, se come.

EO: El verbo eo, is, ire, i(v)i, itum ir, se conjuga en los tiempos de presente según la doble forma de su tema [NGL §144]; en los de perfecto se opera la caída o síncopa de la semivocal ­; los compuestos de eo siguen esta forma sincopada [NGL §146]. Además, el imperativo presente: ī, īte; futuro: īto, ītote, eunto. Participio de presente: iens, euntis. Infinitivo de pasado isse. Las formas del gerundio son: eundum, eundi, eundo. El infinitivo pasivo īrī se utiliza como auxiliar con el supino del verbo predicativo para formar el infinitivo de futuro pasivo. Otras formas pasivas impersonales: ītur, ībatur.

Tema de presente ei > ī / ĭ    

Tema de pasado ī(v)

INDICATIVO

SUBJUNTIVO

INDICATIVO

SUBJUNTIVO

Pres.

Imperf.

F.Imp.

Pres.

Imperf.

Perf.

Plusc.

F.Perf.

Perf.

Plusc.

eo

ībam

ībo

eam

īrem

ivi, ii

ieram

i(v)ero

ierim

issem

īs

ibas

ibis

eas

ires

isti

ieras

i(v)eris

ieris

isses

it

ibat

ibit

eat

iret

i(v)it

ierat

ierit

ierit

isset

īmus

ibamus

ibimus

eamus

iremus

ivimus

ieramus

ierimus

ierimus

issemus

ītis

ibatis

ibitis

eatis

iretis

istis

ieratis

ieritis

ieritis

issetis

eunt

ibant

ibunt

eant

irent

ierunt

ierant

ierint

ierint

issent

FERO: El verbo polirrizo fero, tuli, latum llevar, sólo manifiesta cierta irregularidad en presente de indicativo: fero, fers, fert, ferĭmus, fertis, ferunt, imperativos presente: fer, ferte, y futuro: ferto, fertote, ferunto, e infinitivos de presente activo ferre y pasivo: ferri. Los tiempos activos del PERFECTUM se forman con el tema tuli: tulerunt o tulere llevaron; los pasivos con las formas compuestas de latum: latae erant ellas habían sido llevadas.

FIO: El verbo semideponente pasivo fio, fis, fieri, factus sum ser hecho, hacerse, convertirse, suceder, actúa, formalmente, como pasivo de facio, feci, factum hacer, cuyo tema de supino adopta para expresar los tiempos de perfectum. En las formas que no tienen r la ī es larga incluso seguida de otra vocal, en cambio es breve en fĭĕrī y fĭĕrem.

Pres. Ind.

Imperf. Ind.

Fut.Imp.

Pres. Subj.

Imperf. Subj.

Infinitivo

fio

fiebam

fiam

fiam

fierem

fieri

fis

fiebas

fies

fias

fieres

 

fit

fiebat

fiet

fiat

fieret

Inf. pasado

fimus

fiebamus

fiemus

fiamus

fieremus

factum esse

fitis

fiebatis

fietis

fiatis

fieretis

  

fiunt

fiebant

fient

fiant

fierent

 

VOLO: La irregularidad del verbo volo, vis, velle, volui querer, y de sus compuestos nolo no querer, y malo preferir, se reduce a los tiempos del tema de presente. Los tiempos de pasado, volu­i, nolu­i, malu­i, son completamente regulares. Ninguno de ellos tiene supino ni gerundio. Imperativo sólo nolo: presente: noli, nolite; futuro: nolito, nolitote, nolunto (cf. Morfosintaxis de la negación; prohibición).

Pres. Ind.

Imperf. Ind.

Fut.Imp.

Pres. Subj.

Imperf. Subj.

Infinitivos

VOLO

volebam

volam

velim

vellem

presente

vis

volebas

voles

velis

velles

velle

vult

volebat

volet

velit

vellet

 

volumus

volebamus

volemus

velimus

vellemus

pasado

vultis

volebatis

voletis

velitis

velletis

voluisse

volunt

volebant

volent

velint

vellent

 

NOLO

nolebam

nolam

nolim

nollem

presente

non vis

nolebas

noles

nolis

nolles

nolle

non vult

nolebat

nolet

nolit

nollet

 

nolumus

nolebamus

nolemus

nolimus

nollemus

pasado

non vultis

nolebatis

noletis

nolitis

nolletis

noluisse

nolunt

nolebant

nolent

nolint

nollent

 

MALO

malebam

malam

malim

mallem

presente

mavis

malebas

males

malis

malles

malle

mavult

malebat

malet

malit

mallet

 

malumus

malebamus

malemus

malimus

mallemus

pasado

mavultis

malebatis

maletis

malitis

malletis

maluisse

malunt

malebant

malent

malint

mallent

 

 

Formas nominales del verbo

INFINITIVO

tiempos relación

infinitivos activos

infinitivos pasivos

presente simulta-neidad

amaRE, habeRE, legERE, capeRE, audiRE {amar, tener, leer, tomar, oír}

amaRI, habeRI, legI, capI, audiRI, [inf. arcaico]: amaRIER, capIER {ser amado, ser tenido, leído, tomado, oído}

pasado anterio- ridad

[tema perfecto]-ISSE: amauisse, habuisse, legisse, cepisse, audi(ui)sse {haber leído, h. tomado, h. oído}

[participio pasado (= tema supino + des. adj. 1ª cl.) acc.] ESSE: amatum, habitam, lectos, captas, audita esse {haber sido amado, h.s. tenida, h.s. leídos, tomadas, oídas}

futuro posterio-ridad

[participio futuro activo (= tema sup. ·UR· des. adj. 1ª cl.) acc.] ESSE: amaturum, habituram, lecturos, capturas, auditura esse {haber de leer, ir a l., estar a punto de l., estar destinado a leer

1) [supino acc.] [inf. pasivo vb. EO] CAPTUM IRI  irse a tomar, ir a ser tomado

2) Futuro pasivo y perífrasis obligación [gerundivo, part.fut.pasiv. (= tema pres.-ND-des.adj. 1ª  cl.) acc.] ESSE: amandum, habendam, legendos, capiendas, audienda esse {deber ser oídas}.

 

SUPINO [GLC § 26.3, NGL § 335]

En acc. ( -t/sum): tema propio -tum, -sum, -xum [con vbs. de movimiento, denota finalidad; sgdo. activo]

En dat. (-t/su), tema propio -tu, -su, -xu [sólo regido por adjetivos, sgdo. pasivo]

PARTICIPIO

tiempos relación

participios activos

participios pasivos

presente simulta-neidad

[tema pres.]-NS, -NTIS amans, habens, dicens, patiens (dep.), capiens, audiens el que ama, amando

 

pasado anterio- ridad

Sgdo. activo en formas pasivas: los part. perf. vbs. deponentes: passus habiendo sufrido

[tema supino · des. adj. 1ª cl.] ·TUS, ·SUS, ·XUS. amatus, habita, dictum, captus, audita amado, tenida, dicho, tomado, cosas oídas.

futuro posterio-ridad

[tema supino-UR-des. adj. 1ª  cl.] amaturus, habitura,  dicturum, capturus, auditura, passurum el que ha de amar, el que va a tener, lo que está destinado a sufrir

[gerundivo, participio futuro pasivo (= tema pres.-ND- des. adj. 1ª cl.] amanda, habendus, dicendum, capiendus, audienda, patiendum que debe ser amada, tenido, dicho, etc.

 

GERUNDIO

Tema de presente - ND - desinencia 2ª decl. neutro sg.

ACC. ad amandum  para amar                                 GEN. habendi  de tener

DAT. dicendo  a decir                                              ABL.  audiendo por oír, oyendo

Gerundio

   El gerundio es la forma nominal del verbo que se utiliza normalmente para la noción expresada por el infinitivo en la función de caso que no sea las específicas de nom./acc., es decir, S y OD [GLC § 26, SL I,  §§ 406­425, NGL  §§ 330­334]. El gerundio equivale a la declinación del infinitivo por medio del tema de presente, más el sufijo ­ND­ seguido de las desinencias del nombre neutro sg. de la 2ª. Por tanto, el significado primario del gerundio es el infinitivo con la preposición que normalmente se asigna a cada caso latino, pero también puede traducirse, en vez de infinitivo, por el sustantivo que designe su acción verbal. Tomemos como ejemplo:  animus in consulendo liber Sall.Cat.52.21 el espíritu libre en el deliberar, o mejor, en la deliberación; en esta traducción, más aceptable que la literal con el infinitivo, si el gerundio lleva OD, en acc., éste se convierte en CN de dicho sustantivo que designa la acción del gerundio: in exquirendo tempora en la investigación de los tiempos (en investigar los tiempos).

   Significados y traducción del gerundio:

   ACC: El acc. del gerundio siempre es CC, con el significado de la preposición; generalmente ad, que indica finalidad. Otras preposiciones: inter, ob, in, circa, erga, propter.

   GEN: CN de sustantivos abstractos de lugar, posibilidad, deseo (copia, locus, tempus, lubido, spes), o adjetivos (cupidus deseoso, studiosus interesado, peritus experto); con los abl. gratiā y causā, siempre pospuestos, indica finalidad. En los pocos ejemplos de gerundio en gen. sin determinación nominal clara puede entenderse implícito el abl. causa, que regiría la construcción gerundial con sgdo. de finalidad [ISEL, p. 141].

   DAT: Raro en gerundio, sólo en frases idiomáticas: esse solvendo ser solvente, adesse scribendo asistir a la redacción. En construcción con gerundivo (cf.) tiene matiz de finalidad: dictator comitiis habendis dictador para presidir las elecciones.

   ABL: Sin preposición tiene valor de subordinada adverbial modal y es el único caso en que puede traducirse por gerundio. Con las preposiciones (in, de, ex, pro, ab) adquiere el significado propio de éstas.

Gerundivo

   Sobre el sustantivo verbal gerundio, de género neutro, número singular y sin caso nominativo, se forma el adjetivo de la 1ª clase denominado gerundivo o participio de futuro pasivo, el cual denota también obligación o posibilidad. Del tema de presente de un verbo (amare amar) se construye su gerundio (amando amando), y de éste deriva el adjetivo verbal de participio futuro pasivo o gerundivo (amandus amanda amandum que debe ser amado). Se han conservado en algunos verbos de la 3ª y 4ª conjugación algunas formas arcaicas que alternan la vocal o>u delante de la desinencia ­nd­: legundis, deferundo, faciundis, quaerundae, repetundis, en vez de legendis, deferendis, etc. Los gerundivos conciertan con su OD en la denominada construcción gerundial.

   El gerundio de un verbo transitivo puede llevar su OD en acc: quae causa fuit visendi urbem? ¿cuál fue el motivo de visitar la ciudad? Cuando la forma gerundial lleva OD, se utiliza preferentemente la construcción con el gerundivo, la cual consiste en la concordancia plena entre la forma gerundial y el objeto directo de su acción verbal mediante el intercambio de desinencias; la forma gerundial adquiere la desinencia de género y número del OD, y el OD adopta la del caso en que está el gerundio: visendi (gen.) urbem (f. sg.) > urbis visendae. La construcción resultante, de igual significado, queda en el mismo caso, es decir, igual función sintáctica, y gracias a esta concordancia nos señala inequívocamente su complemento directo, que suele preceder al gerundivo.

   El gerundivo, como participio pasivo de futuro, puede ir concertado con cualquier elemento de su oración, adquiriendo en tal función el valor de proposición final (cf. Sintaxis de los participios).

Conjugación perifrástica

   Perífrasis verbal es toda construcción constituida por un verbo auxiliar en forma personal, que porta los accidentes verbales, y por un verbo predicado en forma nominal, que lleva el significado de la acción verbal. Según esto, todos los tiempos compuestos del verbo pueden considerarse forma perifrástica. En el sistema verbal latino, además de las conjugaciones activa y pasiva, existe la denominada propiamente conjugación perifrástica, compuesta de los participios de futuro activos o pasivos, para expresar la noción general de posterioridad en la acción verbal. Las formas nominales del verbo predicado que se emplean en esta conjugación son el participio de futuro activo, que se crea a partir del SUPINO más el sufijo ­ūrus, y el participio de futuro pasivo, también llamado GERUNDIVO, formado con el tema de presente más ­ndus.

Para ambos valores activo (tema de supino­VRVS) o pasivo (tema de presente­NDVS) se emplea el mismo verbo auxiliar, SVM, que señala las categorías gramaticales de tiempo, modo, persona y número, sin noción alguna de pasividad, tal como en los tiempos de perfectum de los verbos deponentes. Por tanto, el significado activo o pasivo de las formas verbales radica en el verbo predicado, no en el auxiliar.

Conviene recordar que en la conjugación pasiva y verbos deponentes, la forma del verbo SVM señala, en época clásica, el correspondiente de los tiempos del perfectum (acción terminada); así, amatus sum fui, he sido amado, o con verbo deponente, secutus sum seguí, he seguido.

Pero en la conjugación perifrástica, el auxiliar SVM establece la acción en la misma noción temporal que representa. Tomando como ejemplo el vb. transitivo duco duxi ductum conducir, se forma la conjugación perifrástica completa, en cuyos tiempos verbales los participios de futuro, que constituyen el verbo predicado, conciertan con su sujeto: ducturi sumus tenemos que dirigir, ducendae eratis debíais ser dirigidas, ducturus sit él deba dirigir, ducenda erunt deberán ser dirigidas (las cosas, n.pl.), etc.

Estos modelos de conjugación perifrástica son iguales para todos los verbos, incluidos los deponentes, que como es sabido carecen de desinencias personales activas; así, para el verbo sequor existirá un presente perifrástico activo (secuturus sum debo seguir) y otro pasivo (sequendus sim deba ser seguido).

La diferencia de la perifrástica activa de futuro con las formas propias de dicho tiempo estriba en la connotación de ciertos matices contextuales de inminencia (estar a punto de), intención (ir a), obligación (tener que) o destino (estar destinado a). Por el contrario, la formación pasiva posee un marcado valor de obligación y, en menor medida, de posibilidad. Siendo ésta una expresión con sentido pasivo, puede llevar un complemento agente (CA), que en esta construcción va en DATIVO (cf. Sintaxis de los casos), en la idea de que para dicho complemento en dativo existe la obligación que se expresa.

   El uso de la perifrástica pasiva es muy frecuente, tanto en construcciones con sujeto y dativo agente, como en el giro impersonal de 3ª sg., sin agente, para señalar obligación general: neque enim est hoc dissimulandum quod obscurari non potest Cic. Arch. 26 en efecto, no hay que disimular lo que no puede ocultarse.

   En una misma frase pueden concurrir varias de estas formas nominales en ­nd­, determinándose por lo dicho anteriormente si es el participio de futuro pasivo de la perifrástica o gerundio o un participio concertado con valor final: illi melius aliquanto dicerent, si aliud sumendum sibi tempus ad cogitandum, aliud ad dicendum putarent Cic. de orat. 2.104 Hablarían mejor aquellos alguna vez si consideraran que debían tomarse un tiempo (sumendum [esse] sibi [dat. CA] tempus [acc. S]) para pensar  (ad cogitandum) y otro para hablar (ad dicendum).

Sintaxis del infinitivo

   El infinitivo es, sintácticamente, forma subordinada; sin embargo, hay excepciones en que un infinitivo es núcleo de una oración independiente o principal [ISEL, p. 250; NGL § 324]; se trata de los llamados infinitivos I) histórico, que denotan acción continua y se traducen por imperf. de ind., II) yusivo, ambos con sujeto en nom., y III) con sujeto en acc., el inf. exclamativo, sea con valor deliberativo o desiderativo.

   El infinitivo subordinado depende siempre de un verbo regente en forma personal (indic., subj. o imperativo); el infinitivo subordinado constituye el núcleo de proposiciones subordinadas sustantivas con función de sujeto, complemento directo o complemento del nombre, denominadas también completivas de infinitivo. En estas subordinadas no hay ningún tipo de nexo, preposición o conjunción, que una el infinitivo al verbo que lo rija.

  1. I) SUBORDINADA SUSTANTIVA de complemento directo (OD):
  2. A) Infinitivo concertado: tiene el mismo S que el verbo regente [GLC 21 p.64]. El infinitivo es objeto directo de un verbo regente con los significados siguientes:

1) vb. regente con sgdo. de posibilidad, obligación, conocimiento: possum, debeo, queo, scio.

2) vb. regente con sgdo. de proceso de desarrollo de la acción: incipio, coepi, pergo, desino, festino, soleo, assuesco.

3) vb. regente con sgdo. de voluntad, determinación, actividad: volo, nolo, malo, cupio, statuo, constituo, decerno, studeo, nitor, laboro.

   Con la mayoría de los verbos de los apartados 2 y 3, el infinitivo se traducirá regido por la preposición que corresponda en español: si brevis esse laboro si me esfuerzo en ser conciso; desinas ineptire deja de hacer el tonto; o la forma verbal adecuada: perge igitur ordine quattuor istas mihi partes explicare Cic. part.28 así pues, continúa explicándome por orden esas cuatro partes. En cambio, los del 1) no necesitan en español ningún régimen preposicional: scis vincere, Hannibal, sed victoria uti nescis sabes vencer, Aníbal, pero no sabes usar de la victoria.

  1. B) Infinitivo no concertado [GLC 25.5 p. 78]: su sujeto en acusativo, gramaticalmente distinto del sujeto del verbo regente en forma personal, siempre en nominativo. Si el S del infinitivo coincide semánticamente con el S del vb. regente, se expresará con los pron. personales correspondientes o el reflexivo se para la 3ª pers. sg. y pl.; cuando no se dé tal coincidencia, se recurre al pron. is ea id: scio me venisse sé que he llegado; scio eum venisse sé que él ha venido; voluerunt se esse beatos quisieron ser felices [GLC § 25.5b p.79].

1) vb. regente declarativo: de percepción, sentimiento, pensamiento, lengua (ver, oír, sentir, creer, pensar, decir, negar, etc.).

2) vb. regente volitivo: de deseo, decisión, mandato, petición, consentimiento (querer, decicir, ordenar, pedir, rogar, animar, permitir, alegrarse, quejarse, etc.); con este tipo de verbos el infinitivo se traduce siempre por subjuntivo.

   Muchos de estos verbos, tanto declarativos como volitivos, que rigen infinitivo con su sujeto en acusativo, pueden construirse en pasiva concertando con el S del infinitivo, ahora en nominativo; es decir, el S acc. de la subordinada pasa a S nom. de la principal cuando ésta señala una acción impersonal; ejemplos, con vb. volitivo: consul exercitum scribere iubetur se ordena al cónsul alistar un ejército; con vb. declarativo de lengua: multos scriptores rerum suarum magnus ille Alexander secum habuisse dicitur Cic. Arch.24 se dice que Alejandro Magno tenía consigo a muchos escritores de sus hazañas; o de pensamiento: primus adulterium Veneris cum Marte putatur hic vidisse deus Ov. met. 4.171 se piensa que este dios vio primero el adulterio de Venus con Marte. Si el infinitivo subordinado es forma compuesta (cf. Formas nominales del verbo), el participio correspondiente concertará igualmente con el S en nom.: Appi tabulae neglegentius  adservatae (esse) dicebantur Cic.Arch.9 se decía que los registros de Apio (se habían) guardado algo descuidadamente. La construcción no concertada de esta misma frase lleva el vb. regente en sg. y el S del infinitivo en acc.: Appi tabulas neglegentius adservatas (esse) dicebatur. No se emplea la construcción concertada cuando depende de forma impersonal del perfectum: traditum est etiam Homerum caecum fuisse Cic. Tusc. 4.114 se dijo también que Homero fue ciego.

  1. II) SUBORDINADA SUSTANTIVA de sujeto: el infinitivo es S de un:

1) vb. regente impersonal con sgdo. de sentimiento: miseret compadecerse, paenitet arrepentirse, piget disgustarse, pudet avergonzarse, taedet aburrise; necesidad, verosimilitud, conveniencia, suceso: libet agrada, licet se permite, oportet se debe, decet es apropiado, dedecet es indigno, iuvat sirve, expedit conviene, prodest es útil, placet complace, praestat es preferible, intĕrest hay diferencia, interesa, rēfert importa, conducit aprovecha, convenit concuerda; accĭdit acaece, evenit ocurre, apparet es evidente, constat consta, contĭgit sucede, fallit se ignora, fit pasa, occurrit sobreviene.

2) vb. copulativo (esse) + adjetivo neutro, o adverbio (necesse es necesario, satis basta, satius es preferible), o, más raro, con algunos sustantivos (fama es tradición, fas es ley divina, laus es gloria, mos es costumbre, nefas es sacrilegio, occasio es ocasión, opus es necesario, tempus es momento, amor el anhelo de, consilium es decisión, cupido el deseo de, cura el cuidado de, impetus el impulso de, studium el afán de + inf.).

III) SUBORDINADA SUSTANTIVA de complemento del nombre (CN).

   El elemento regente del infinitivo con su S en acc. no es un verbo, sino un sustantivo en cualquier función sintáctica: consilium, fama, mos, spes, etc.; [SL II, § 220 b) y c)]; p. ej.: consilii esse ser asunto de reflexión, debate. consilium capit omnem ab se equitatum noctu dimittere Caes. Gall. 7.71.1 toma la decisión de despedir por la noche a toda la caballería.

  1. IV) OTROS USOS del Infinitivo [SL I, § 378­380].

Complemento de algunos adjetivos: cupidus, avidus, peritus, nescius, audax, blandus, callidus, fortis, lentus, piger, dignus, potens, validus, contentus, doctus, bonus (esta construcción de inf. dependiente de adj. no es muy usada en la prosa clásica).

Infinitivo como complemento circunstancial (CC): el infinitivo latino no puede declinarse (cf. Gerundio), ni admite, en principio, preposiciones; su uso en función de complemento circunstancial está reducido al infinitivo de finalidad, que es de uso muy limitado y reemplaza la construcción más usual del SUPINO (cf.) en acc. (­t/sum); como éste, va regido por verbos de movimiento (ire, venire, dare): non nos aut ferro Libycos populare penates venimus Verg. Aen. 1.527 no hemos venido nosotros a devastar (= supino populatum) con la espada a los penates de los libios [SL I,  § 375].

Traducción de completivas

   Se ha indicado ya la traducción de los llamados infinitivos concertados (I, A) con sus diferentes preposiciones o formas nominales que deben adoptar en español; pero es en los no concertados, con S del infinitivo, en acc., distinto del S del verbo regente, en nom., donde se presenta mayores diferencias. Las completivas con verbo regente volitivo (I, B, 2) pueden traducirse también en infinitivo, adoptando su sujeto en acc. la función de CI en la trad., p. ej.: consulem exercitum scribere iubent ordenan al cónsul alistar un ejército; esta misma oración puede traducirse por una proposición sustantiva de subjuntivo con la correspondiente conjunción: ordenan que el cónsul aliste un etc. Este último desarrollo del infinitivo como subordinada sustantiva en indicativo o subjuntivo es la manera por la que se debe traducir la gran mayoría de estas proposiciones (I, B, II y III).

   Algunos verbos declarativos de lengua adquieren el significado de verbo volitivo de mandato si en vez de la proposición sustantiva de infinitivo, que se traducirá en indicativo, hay otra de conjunción ut con subjuntivo, que se traducirá por subjuntivo, y S en nom.; (dixit servum venire / dixit ut servus veniret). Véase este ejemplo de ambas construcciones regidas por el mismo verbo de lengua, clamĭto decir gritando: Acerronia imprudentia, dum se Agrippinam esse utque subveniretur matri principis clamitat, contis et remis conficitur Tac.ann.14.5.3 Acerronia, a causa de su imprudencia, mientras se pone a gritar que ella (se) era (esse) Agripina y que se socorriese (subveniretur) a la madre del príncipe, es muerta a golpe de pértigas y remos.

   El tiempo verbal por el que se ha de traducir el infinitivo se corresponderá con el esquema ya expuesto (cf. Formas nominales del verbo) de simultaneidad, anterioridad o posterioridad con relación al tiempo del verbo que lo rige. Para ilustrar estas correspondencias, se exponen a continuación las combinaciones de infinitivos como núcleo verbal de oraciones sustantivas en dependencia de un verbo regente de lengua (dicere) y sus traducciones. Para la correlación de tiempos verbales en español, cf. R.A.E., Esbozo de una Nueva Gramática de la Lengua Española (Madrid: Espasa­Calpe, 1973),  § 3.19.6, 1º.

   Consul dicit (dicet) Gallos urbem capere El cónsul dice (dirá) que los galos toman (o están tomando) la ciudad.

   Consul dixit (dicebat) Gallos urbem capere El cónsul dijo (decía) que los galos tomaban (o estaban tomando) la ciudad.

   Consul dicit (dicet) urbem capi El cónsul dice (dirá) que la ciudad es tomada.

   Consul dixit (dicebat) urbem capi El cónsul dijo (decía) que la ciudad era tomada.

   Consul dicit (dicet) Gallos urbem cepisse El cónsul dice (dirá) que los galos han tomado (o tomaron) la ciudad.

   Consul dixit (dicebat) Gallos urbem cepisse El cónsul dijo (decía) que los galos habían tomado la ciudad.

   Consul dicit (dicet) urbem captam esse El cónsul dice (dirá) que la ciudad ha sido (o fue) tomada.

   Consul dixit (dicebat) urbem captam esse El cónsul dijo (decía) que la ciudad había sido tomada.

   Consul dicit (dicet) Gallos urbem capturos esse El cónsul dice (dirá) que los galos tomarán (o van a tomar) la ciudad.

   Consul dixit (dicebat) Gallos urbem capturos esse El cónsul dijo (decía) que los galos iban a tomar (o tomarían) la ciudad.

   Consul dicit (dicet) urbem captum iri El cónsul dice (dirá) que se va a tomar la ciudad.

   Consul dixit (dicebat) urbem captum iri El cónsul dijo (decía) que iba a tomarse la ciudad. La perífrasis de infinitivo futuro pasivo captum (supino) iri (inf. pasivo vb. eo) es impersonal: el acc. urbem es OD del supino.

   Consul dicit (dicet) tribus diebus urbem a Gallis captam fore El cónsul dice (dirá) que en tres días la ciudad habrá sido tomada por los galos. La anterioridad en futuro sólo se puede expresar en pasiva, mediante la perífrasis de participio perfecto en acc. concertando con su sujeto + fore (infinitivo futuro de sum = futurum ­am esse).

   Consul dixit (dicebat) fore ut Galli urbem caperent El cónsul dijo (decía) que los galos tomarían (o iban a tomar) la ciudad. Para expresar la posterioridad por verbos subordinados cuyo supino no se use [SL II, § 211], se emplea la perífrasis de fore (futurum esse) + ut + pres. o imperf. subjuntivo activo o pasivo, según el vb. regente esté en pres. o pasado.

   Consul dicit (dicet) urbem capiendam esse El cónsul dice (dirá) que la ciudad debe ser tomada.

   Dicitur Gallos urbem cepisse Se dice que los galos tomaron la ciudad.

   Galli dicuntur urbem cepisse Se dice que los galos tomaron la ciudad.

   Gallos urbem cepisse est dictum Se ha dicho (o se dijo) que los galos tomaron la ciudad. En estos tres ejemplos la acción del verbo regente es pasiva impersonal, y, según se ha dicho, el sujeto del infinitivo puede concertar con el verbo regente en nom. (construcción personal) [NGL § 363]. No se emplea la construcción concertada cuando depende de forma impersonal del perfectum.

   Consul dicit (dixit) Gallos statim petentes urbem capturos fuisse El cónsul dice (dijo) que los galos, atacando de inmediato, habrían tomado la ciudad. La perífrasis infinitivo futuro + esse vale para real y potencial; la irrealidad se expresa por medio de infinitivo futuro activo o pasivo + fuisse [SL II, § 359, 3) y 4) (p. 372)].

   Consul dicit ut urbs capiatur El cónsul dice que la ciudad sea tomada. Los verbos regentes de lengua pasan a ser de mandato al sustituir la completiva de infinitivo por otra subordinada con ut/ne + subjuntivo: dicit te venire dice que vienes, dicit ut venias dice que vengas [NGL § 444].

Sintaxis de los participios

   Los participios son FORMAS NOMINALES DEL VERBO (GLC § 20, NGL §§ 169-172), que pueden considerarse adjetivos tanto por la clase de palabra a la que pertenecen, como por la función que realizan en la frase. Tomando de modelo el verbo de diferente raíz para cada tema fero, tuli, latum llevar, tendremos, por una parte, dos participios formados de la raíz del supino como adjetivos de la 1ª clase: ­us (m.), ­a (f.) ­um (n.); a saber, el participio de pasado: latus lata latum llevado; y el de futuro activo: laturus latura laturum quien ha de llevar; y por otra, dos participios formados a partir de la raíz del tema de presente fer­, uno, como adjetivo de la 3ª clase tema ­nt­, el participio de presente, ferens ferentis el/la que lleva; y el otro, como los adjetivos de 1ª clase, el participio de futuro pasivo, que se deriva del gerundio, y por eso se denomina también gerundivo: ferendus ferenda ferendum quien ha de ser llevado. El tema de pasado tuli llevé, no forma participios.

   Todos los participios, además de estar incluidos en el sistema verbal en las formas nominales, se sujetan a los accidentes gramaticales del nombre y, como adjetivos que son, concuerdan con el sustantivo al que se refieren (moción);  igualmente, pueden adoptar los morfemas de la gradación en su uso como adjetivo, y también, como cualquier adjetivo, pueden sustantivarse (sustantivación); por ejemplo: sapientior bastante sabio, amantissimus queridísimo, adulescens joven, amans amante, parentes los padres, dictum lo dicho, factum el hecho, futura (n.pl., lit. las cosas que han de ser) el futuro.

   Como tales verbos que son, los participios pueden llevar también complementos en el mismo caso que las formas personales: munerĕ fungens (qui/cum munere fungitur) el que desempeña / desempeñando su cargo, pacem petens (qui/ut pacem petit/peteret) el que pide / pidiendo / para pedir la paz. Si el complemento del participio estuviera en gen., señalaría una cualidad permanente del sujeto, no describiría una situación transitoria propia de las tiempos finitos del verbo: laboris patiens curtido da) en el esfuerzo, laborem patiens que soporta un esfuerzo.

VOZ Y TIEMPO.

   Los participios expresan una noción temporal en referencia al tiempo del verbo del que dependen; señalan siempre tiempo verbal relativo, que, salvo contadas excepciones, queda según el esquema expuesto:

CAPTVS: anterioridad (pasado y pasivo); verbos deponentes, pasado pero activo.

CAPIENS: simultaneidad (presente y activo); deponentes, presente y activo.

CAPTVRVS, CAPIENDVS: posterioridad (futuro activo, futuro pasivo).

   Los participios de perfecto de los verbos deponentes transitivos, es decir, con OD en acc., tienen valor activo y noción de pasado: secutus habiendo seguido; éstos deponentes también tienen su part. pres. sequens siguiendo, siguiente. Otros, intransitivos, adquieren valor medio o pasivo en su part. pres.: movens moviéndose, gignentia engendrados. Por contra, algunos part. perf. de verbos transitivos tienen valor activo: adultus que ha crecido. En cambio, en los de fut. se da una clara diferencia en la diátesis: ­urus activo; pasivo ­ndus.

   CAPTVS: Con los tiempos del infectum (cf.) del auxiliar sum forma los tiempos de pasado (perfectum) de la pasiva: Graecia capta est Grecia fue conquistada; (y no G. es conquistada, que se dice capitur). Igual esquema siguen los verbos deponentes: secutus est siguió; y todo tipo de verbo en pasiva impersonal: aedificatum est fue edificado, se edificó.  Con los tiempos del perfectum  del auxiliar sum connota pasiva de estado: dediti fuimus hemos estado entregados, etc.

   CAPTVRVS: Activa de la conjugación perifrástica (cf.): capturi estis habéis de, tenéis que, vais a, estáis a punto de, estáis destinados a conquistar.

   CAPIENDVS: Pasiva de la perifrástica: habendi erimus: deberemos ser tenidos.

   No existen, de modo sistemático en latín clásico, formas verbales analíticas construidas con verbo auxiliar y el participio de presente, CAPIENS, que como adjetivo podrá funcionar como atributo o predicado nominal en un giro perifrástico con el verbo sum para indicar estado, permanencia o repetición de la acción del participio de presente.

   El participio de presente ­ns ­ntis es el que puede usarse también en las otras connotaciones temporales (neutralización): con verbos de movimiento tienen valor final, como los participios de futuro (véase infra); puede, asimismo, aparecer donde se expresa claramente anterioridad; pero en tales casos, señalaría la acción verbal sin más, como en esta frase en que equivale a una condicional irreal: Sulla cum Hispanos et Gallos donaret, credo, hunc petentem repudiasset Cic.Arch.25 Sila, cuando concedió la ciudadanía a hispanos y galos, habría rechazado, creo, a éste, si se la hubiese pedido. En realidad, Arquías nunca pidió la ciudadanía romana a Sila, por lo que la expresión de una anterioridad irreal no es relevante.

   La noción de anterioridad que connota el participio de perfecto, por eso denominado también de pasado, actúa en su uso propio para señalar acciones sucesivas mediante la predicación (CP) de algún elemento de la oración; la acción que lógicamente precede se subordina con el part. pas.: non potui abreptum divellere corpus Verg.Aen.4.600 no pude descuartizar su cuerpo destrozado; genus omne animantum concipitur visitque exortum lumina solis Lucr.1.5 todo género de vivientes es concebido y contempla, una vez nacido, la luz del sol. Para recoger mejor esta idea de sucesión, hay traducciones que modifican la relación sintáctica temporal: no pude destrozar su cuerpo y esparcirlo, es concebido y nace para contemplar. Este tipo de construcción con part. perf. es muy común en la poesía latina.

   La posterioridad del part. fut. act. conlleva la expresión de inminencia que se refleja en usos predicativos de este participio ­urus; con valor temporal como CP del OD elidido de fugit: Plura locuturum timido Peneia cursu fugit Ov.met.1.525 Cuando aún iba a decir más, huyó Penea en aterrada carrera (huyó del que iba a decir más cosas). En dependencia de adj. con sgdo. de igualdad: alter inhaesuro similis iam iamque tenere sperat Ov.met.1.535 el uno, parece a punto de atraparla (lit.: semejante a [dat.] quien está a punto de atrapar) y de un momento a otro espera apoderarse (de su presa).

USO PREDICATIVO DE LOS PARTICIPIOS.

   El participio, cuando va concertado en género, número y caso con algún elemento nominal de su frase, aparte de la función simplemente adjetiva, puede adquirir un desarrollo de oración subordinada, sobre todo cuando aparece con sus propios complementos: servatum ex undis Strophadum me litora primum excipiunt Verg. Aen. 3.209 salvado de las aguas, en primer lugar me acogen las costas de las Estrófadas.

   El elemento nominal, sustantivo o pronombre, con que concierta el participio, puede estar en cualquiera de los casos, es decir, desempeñar cualquier función sintáctica (scitanti deus huic de coniuge ‘coniuge’ dixit ‘nil opus est’ Ov. met. 10.565 a ésta que consultaba acerca de esposo, le dijo el dios: “Ninguna necesidad hay de esposo”), y, si está suficientemente implícito en el contexto, suele omitirse: talia dicentem molli Schoeneia vultu aspicit Ov. met. 10.609 al que tales cosas dice, mira la Esquenea con tierno semblante.

   Estos participios concertados pueden funcionar como:

   1) SUBORDINADA ADJETIVA.

   2) SUBORDINADA ADVERBIAL o CIRCUNSTANCIAL, y dentro de ésta, según la relación que tenga el significado del verbo del participio con el de la oración en la que va, puede tener el valor de subordinada adverbial TEMPORAL, CAUSAL, MODAL, CONDICIONAL, CONCESIVA o FINAL,  valor este último que expresan los participios de futuro, y el de presente sólo con verbos de movimiento.

   Como fórmula para tantear la traducción de estos  participios concertados con desarrollo de proposición subordinada, se puede probar con el significado adjetival traduciéndolos por oración de relativo, o adverbial, por gerundio, y ateniéndose a lo dicho acerca del tiempo; su valor concreto dentro de las adverbiales deberá extraerse del contexto, es decir, de la relación que guarde la acción del participio con la de la oración de que depende:

   SUBORDINADA ADJETIVA: Multa petentibus desunt multa  muchas cosas faltan a quienes pretenden muchas cosas. Aperte adulantem nemo non videt todo el mundo ve al que adula abiertamente.

   TEMPORAL: Mendaci homini ne verum quidem dicenti credere solemus al hombre embustero no solemos creer ni siquiera cuando dice la verdad; también puede tener matiz CONCESIVO: ni aun diciendo la verdad. El valor TEMPORAL es habitual en el ABL. ABS.: Homerus fuit et Hesiodus ante Romam conditam, Archilochus regnante Romulo Cic.Tusc.1.3 Homero y Hesiodo existieron antes de la fundación de Roma; Arquíloco, reinando Rómulo. Con part. perf.: relictis pilis comminus gladiis pugnatum est Caes.Gall.1.52.4 dejadas las lanzas, se luchó con las espadas cuerpo a cuerpo.

   CAUSAL: Catilinam pestem patriae molientem ex urbe eiecimus expulsamos de Roma a Catilina porque maquinaba la ruina de la patria; o simple TEMPORAL: cuando maquinaba.

   MODAL: Puella hinc flens abiit la niña se fue de aquí llorando.

   CONDICIONAL: et neglecta solent incendia sumere vires Hor. epist.1.18.85 y si se descuidan los incendios suelen cobrar fuerzas.

   CONCESIVA: Saepe multorum improbitate depressa veritas emergit con frecuencia la verdad sale a flote aunque haya sido hundida por la maldad de muchos. ABL . ABS. con el mismo valor: propter latitudinem fossae murique altitudinem paucis defendentibus expugnare non potuit Caes.Gall.2.12.3 a causa de la anchura de la fosa y el muro no pudo consumar el asalto, aun defendiéndolo unos pocos.

   FINAL: Venit leaena depositura sitim in vicino fonte llegó una leona para quitarse  la sed en la fuente cercana. Adposui medio membra levanda toro eché mi cuerpo en medio del lecho para descansar. Aparte de los part. de fut., el de pres. puede tener valor final dependiendo de verbos de movimiento: Legatos mittit auxilium petentes envía legados para pedir la paz.

ABLATIVO ABSOLUTO.

   Una forma especial de participio concertado es la construcción de ABLATIVO ABSOLUTO, que sólo se da con participios de perfecto pasivo y, en menor grado, de presente, en abl., y sin nexos subordinantes, preposición o conjunción, con la oración en la que va; su valor sintáctico es CC con significado de subordinada adverbial fundamentalmente TEMPORAL, muchas veces CAUSAL o MODAL, y bastante menos, CONDICIONAL y CONCESIVA.

   Como oración subordinada, formada por un sujeto (S) y un predicado nominal (PN) o verbal  (PV) en concordancia de género, número y caso abl., esta construcción puede presentar sus elementos gramaticales de las tres combinaciones ya vistas (cf. Sintaxis del abl.). En lo que respecta a los participios de pres. y perf. como núcleo de PV de la construcción de abl. absoluto, ha de tenerse en cuenta la relación de simultaneidad o anterioridad de dichos tiempos. Asimismo, cuando en esta construcción falta el elemento S, lo que se da sólo con contados part. perf. (auspicato tomados los auspicios, cognito sabido; consulto una vez deliberado, intestato sin haber hecho testamento), el part. denota acción impersonal o atribuida implícitamente al S de la oración principal.

   Es rara la construcción de abl. abs. formada por un part. pas. como PV y de S una completiva de infinitivo con su propio S en acc.: audito Q. Marcium cum tribus legionibus in Ciliciam tendere Sall. Hist.5 fr.11 habiéndose oído que Q. Marcio marchaba a Cilicia con tres legiones.

   El rasgo absoluto, es decir, suelto o desligado, de esta construcción comporta que los elementos que la constituyen se sigan inmediatamente dentro de la oración de la que sintácticamente depende, de modo que, de haber complementos que pertenezcan a la subordinada adverbial que es el abl. absoluto, queden colocados entre dichos ablativos. En el siguiente ejemplo, hay dos abl. absolutos, en el segundo de los cuales van una subordinada relativa y un CC entre el S y el PV: hoc facto duabus legionibus, quas proxime conscripserat, in castris relictis, ut, si quo opus esset subsidio, duci possent, reliquas sex legiones pro castris in acie constituit Caes. Gall. 2.8.5 hecho esto, dejadas en el campamento las dos legiones que había reclutado recientemente, para que pudiesen ser llevadas si fuera preciso alguna ayuda, colocó delante del campamento a las seis legiones restantes en línea de batalla.

PARTICIPIOS CON VALOR NOMINAL.

   Hay otras construcciones de participio concertado con un sustantivo en cualquier caso o con preposición, que se traduce por el nombre de acción de su verbo, y el sustantivo, por CN de dicho nombre de acción: ab urbe condita desde la fundación de la ciudad (lit.: desde la ciudad fundada); fugiens Pompeius homines movet Cic. Att. 7.11.4 la fuga de Pompeyo (lit.: Pompeyo huyendo) conmueve a la gente; de contemnenda gloria sobre el desprecio de la gloria (lit.: sobre el deber de despreciar). También puede traducirse por el inf. correspondiente: victo serpente superbus Ov. met. 1.454 ufano por haber vencido a la serpiente (lit.: por la serpiente vencida).

   En unos casos podremos interpretar de esa manera  esta construcción característica del latín: angebant ingentis spiritus virum Sicilia Sardiniaque amissae Liv.21.1.5 amargaba al hombre de espíritu altanero la pérdida de Sicilia y Cerdeña (es decir,  Sicilia y Cerdeña perdidas). En otros, podría intenderse el part. con valor predicativo: oppugnata domus C. Caesaris, clarissimi ac fortissimi viri, multas noctis horas nuntiabatur Cic. Mil. 66 se informaba de que la casa de Gayo César, hombre muy ilustre y valeroso, había sido atacada durante varias horas de la noche; o bien: se anunciaba el asalto a la casa de...

   En esta construcción regida por verbo volitivo (volo, cupio), el part. tiene valor predicativo, traduciéndose con la acepción nominal que estamos tratando: is qui patriam exstinctam cupit ese que desea la ruina de la patria.

PARTICIPIOS CON VALOR PREDICATIVO.

   Los participios desempeñan fundamentalmente una función adjetiva o adverbial, dado que  es  el infinitivo la forma nominal del verbo que ejerce la subordinación con función sustantiva; en líneas generales se puede afirmar que en latín no existen verbos cuyo objeto de su acción deba construirse con participio. Sin embargo, hay algunos usos de participio que pueden considerarse como subordinadas sustantivas (completivas) en dependencia de verbos concretos.

   1) part. pres.: los verbos de percepción (a) (audio, sentio, video) o representación (b) (facio, fingo, induco), pueden llevar un participio de presente como núcleo de su completiva: vidi eum currentem lo vi corriendo; Homerus Laertam colentem agrum facit Homero representa a Laertes cultivando el campo.

   2) part. pas.: sólo con la expresión impersonal opus est se emplea un participio de perfecto en abl. neutro sg. en función sustantiva; el participio se traduce por infinitivo (opus est consulto es necesario deliberar, facto actuar, parato prepararse, properato apresurarse, quaesito indagar) nihil erat cur properato opus esset Cic.Mil.49 no había necesidad de salir corriendo; en latín arcaico el participio puede llevar un sustantivo concertado que desempeña el OD del infin. por el que se traduce dicho participio: celeriter mi hoc homine convento est opus Pl.Curc.302 me es preciso encontrar a este hombre rápidamente. Esta construcción también aparece en latín clásico: opus esse sibi ea conventa dixit Liv. 39.11.5 dijo que necesitaba reunirse con ella. En algunos ejemplos como: ne existimarent sibi patricio homini perdita re publica opus esse Sall.Cat.31.7 que no creyesen que para él, un patricio, era necesario arruinar a la república, también se podrá traducir con valor nominal: era necesaria la perdición de la república.

   En la perífrasis de part. pas. concertado con el complemento directo de algunos verbos (do, reddo, facio, efficio, curo, trado) con acepción causativa, puede entenderse el part. como complemento predicativo del OD; en la traducción, el participio da su significado al verbo principal (SL I, § 395, 1): vox ratum nomen imperiumque regi efficit Liv.1.6.2. una voz le ratificó (lit.: hizo ratificado) al rey su título y poder; te mea dextera bello defensum dabit Verg.Aen.12.437 mi diestra te defenderá  en la guerra; de uso en lenguaje coloquial es el giro con el participio pasado de mitto: missa istaec face Ter.Eun.90 deja esas cosas; missa haec faciamus Ter.Eun.864 dejemos estas cosas.

Modalidad de la frase y modos verbales

   Se denomina modalidad de la frase a la actitud mental que el hablante denota en sus palabras al describir, preguntar, desear o llamar la atención sobre lo que habla. La diversidad de estas actitudes subjetivas del hablante está clasificada en las tres funciones básicas del lenguaje determinadas por Karl Bühler (Teoría del lenguaje, 1918), a saber: representación, apelación y expresión. Mediante la función representativa el hablante transmite un contenido (comunicación), con la apelativa actúa sobre el oyente (actuación), por la expresiva manifiesta su actitud personal (síntoma). Estas tres funciones están patentes en los tres casos nominales de la declinación latina (nom., voc., acc.): el nominativo señala el elemento predicable del contenido de la comunicación; con el vocativo se actúa sobre el receptor del mensaje; y mediante el acusativo puede expresarse una exclamación acerca de cualquier elemento del mensaje.

   Respecto al empleo de los modos verbales con relación a la modalidad de la frase, toda oración puede ser comprendida dentro de una modalidad lógica, sea aseverativa o interrogativa, y en la modalidad impresivo-expresiva [véase ISEL, p. 246, NGL §§ 311­323]. Hay un modo verbal que coincide con una sola de las funciones: el imperativo, con su exclusiva función de apelación. Los otros dos modos, indicativo y subjuntivo, pueden emplearse para cualquiera de las funciones, siempre que constituyan el núcleo del predicado verbal de oraciones principales o independientes [GLC § 33.1].

   La diferencia de significado entre las formas del indicativo y las del subjuntivo estriba en el modo en que el hablante entiende o percibe aquello de lo que habla comunicando al oyente la percepción de esa experiencia como un hecho real (indicativo) o como una situación no real (subjuntivo), y dentro de los tiempos del subjuntivo, como un evento posible (presente y perfecto) o como un supuesto irreal (imperfecto y pluscuamperfecto).

   Estos tres significados, real, potencial e irreal, de los dos modos verbales indicativo y subjuntivo, no deben confundirse con las modalidades de la frase, aseverativa, interrogativa e impresivo-expresiva, puesto que lo que se produce en el habla es una combinación de estos dos planos lingüísticos [NGL, § 314].

   A la luz de este esquema de las formas modales como real o indicativo, potencial e irreal, repárese en el significado de las siguientes frases:

REAL (indicativo): nostri vicerunt los nuestros vencieron. nostri vicerant los nuestros habían vencido. nostri vincent los nuestros vencerán.

POTENCIAL (subjuntivo presente, perfecto): utinam nostri vincant ojalá venzan los nuestros. utinam nostri vicerint ojalá los nuestros hayan vencido.

IRREAL (subjuntivo imperfecto, pluscuamperfecto): utinam nostri vincerent ojalá los nuestros vencieran. utinam nostri vicissent ojalá los nuestros hubieran vencido.

   No debe ser obstáculo para captar el significado de los modos el hecho de que estas frases en subjuntivo se formulen en la modalidad expresiva, mediante el adverbio desiderativo utĭnam; lo que se pretende destacar aquí es el grado de realización de la acción que enuncian.

   En las ORACIONES SUBORDINADAS no opera la modalidad de la frase. Las subordinadas introducidas por los relativos o por conjunciones han de llevar su verbo en indicativo o en subjuntivo.

   Hay oraciones subordinadas que llevan el verbo siempre en subjuntivo:

- Sustantivas con las conjunciones ut, ne, quin, quominus.

- Sustantivas interrogativas indirectas [NGL § 504-16].

- Adverbiales consecutivas (ut, ut non [GLC § 23.3).

- Adverbiales finales (ut, ne, quo [NGL § 480].

- En el estilo indirecto, todas las subordinadas introducidas por los relativos o por conjunciones, además de las principales de modalidad impresiva [NGL § 554].

   En las otras proposiciones subordinadas que pueden llevar su verbo en ambos modos, el uso del subjuntivo puede explicarse ya por el empleo de conjunciones específicas, ya por el significado potencial o irreal del propio subjuntivo, que, en tales usos, añade otro matiz de subordinación al que inicialmente posee la conjunción o el relativo [GLC § 33.2].

   Estas subordinadas acrecentadas por el subjuntivo son:

- causales, con subjuntivo si la causa es hipotética [GLC § 23.4].

- comparativas hipotéticas con quasi y tamquam como si.

- concesivas con quamvis, licet y cum aunque.

- condicionales potenciales e irreales, con si, nisi.

- temporales con idea de finalidad o intención, priusquam, antequam antes que, dum hasta que [GLC § 22.5, NGL §§ 500-1].

- temporal-causal con el llamado cum histórico (imperf. o plusc. de subj.).

- relativas de valor final, consecutivo, causal, condicional o concesivo [NGL §§ 378-87].

- relativas de matiz de indeterminación [SL II § '238.d]. Con los indefinidos relativos (cf. Indefinido), se emplea el ind., pues la indeterminación ya está en el propio relativo.

Los modos en el estilo indirecto

   Mediante el llamado estilo indirecto latino se subordina un discurso más o menos extenso a un término declarativo precedente, que puede estar formulado por verbo de lengua o pensamiento, o bien por algún sustantivo afín. Las marcas que distinguen esta figura sintáctica (oratio oblicua) son: 1) las completivas de infinitivo con S en acc. como oraciones principales que dependen de ese término declarativo implícito o expreso; 2) la ausencia de los modos imperativo e indicativo en todo el párrafo de estilo indirecto.

Clases de oraciones                                 Oratio recta                                Estilo indirecto

  1. Independiente o principal:
  2. Aseverativas: Indicativo o Subj. (Pot. Irr.) Infinitivo
  3. Interrogativas: Ind. o Subj. (Pot. Irr.) Inf. o Subj.(*)
  4. Expresivo-impresivas: Imperativo o Subj. (Pot. Irr.) Subjuntivo
  5. Subordinadas:
  6. Con elementos subordinantes

  (relativo, conjunción).                            Ind. o Subj.                                        Subjuntivo

  1. Con formas no personales Infinitivo Infinitivo

                                                       (otras formas nominales)                                         (= )

(*) En las oraciones principales de modalidad interrogativa hay tendencia a emplear el infinitivo en las preguntas retóricas, cuyas respuestas se dan por sabidas, y por tanto equivaldrían por su significado a la modalidad aseverativa, y subjuntivo, cuando la pregunta es real.

   Sobre las transposiciones temporales, pronominales, adjetivales y adverbiales entre el discurso literal y el indirecto, cf. ISEL, p. 266.

Morfosintaxis de la negación

   Adverbios:

non es la negación de un enunciado objetivo: non veni no vine, non venissem no hubiera venido.

la de la prohibición y de la negación optativa: ne time no temas, ne istuc Iuppiter sinat (que Júpiter no permita eso! Ne funciona también como conjunción subordinante negativa completiva (que no) o final (para que no), ambas en modo subjuntivo. Prosódicamente, esta negación ne es de cantidad larga.

   La negación non puede ir con frases de la modalidad impresivo­expresiva, esto es, en lugar de ne.

nĕ­ prosódicamente breve, sólo aparece compuesta en dos partículas diferentes pero igual forma:

neque y su variante ante consonante nec y no, actúan como conjunciones copulativas negativas.

nec aparece sin valor copulativo, sólo el adverbial negativo en todas las modalidades de la frase: nec y neque equivalen a non cuando encabezan frase seguidas de otra partícula de coordinación: nec vero, neque tamen, neque enim.

haud (hau, haut) niega sólo la palabra que siga, adjetivos y al verbo scio, y por atracción algunos similares: dubĭto, erro, ignōro.

minus negación cortés, con el significado de apenas. Para rehusar un ofrecimiento se usan los adverbios benigne o recte no, gracias. dic ad cenam veniat [...] ‘benigne’, respondet Hor.epist. 1.7.62 dile que venga a cenar [...] No, gracias ­responde.

minĭme para nada en absoluto negación fuerte, que se puede reforzar con la adversativa vero: minime vero no, de ninguna manera, etc.

nequaquam de ningún modo negación fuerte.

nihilo magis tampoco.

nondum aún no.

nunquam nunca.

nusquam en ninguna parte.

ne... quidem ni... siquiera niega la palabra entre las partículas.

vixdum apenas, todavía

nedum 1) adverbio que intensifica el término que sigue: más aún, con mayor motivo, cuanto más, no digamos: insueta omnia oculis auribusque, quae vel socios, nedum hostes victos, terrere possent Liv.45.29.2 inusitadas para los ojos y oídos todas estas cosas, para poder aterrorizar incluso a los aliados, todavía más a los enemigos derrotados. 2) conjunción con subj. refuerza el enunciado precedente, sea negativo (todavía más, mucho menos, todavía menos, ni con mayor motivo), o afirmativo (más aún): satrapes si siet Amator, numquam sufferre eius sumptus queat, nedum tu possis Ter. Heaut. 454 aunque su amante fuera un sátrapa, nunca podría soportar los gastos de ella, mucho menos podrías tú.

            Conjunciones:

nēve y su variante ante consonante neu y que no, y para que no, actúa como enlace de subordinada negativa sustantiva o final

ni negación con valor condicional: si no...; en latín arcaico se utiliza con valor impresivo­expresivo, como ne.

nisi conjunción condicional negativa: si no..., y adversativa: sino.

            Indefinidos negativos:

quisquam, (sin fem.), quidquam alguien, algo / nadie, nada. Este pronombre indefinido pone en duda la existencia de alguien o algo; va siempre en frases o contextos negativos (nec mortem effugere quisquam nec amorem potest Publ.Syr.57 nadie puede esquivar ni a la muerte ni al amor). A veces, con conjunciones de matiz restrictivo (dum, donec, quoad, si: mientras que, con tal que) y con relativos puede aparecer en sentido positivo. No se usa como adjetivo.

ullus, ulla, ullum ninguno, nada. Idéntico valor que quisquam, y también adjetivo.

nullus, nulla, nullum ninguno, nada. Puede usarse como negación declinada al ir cumpliendo la función de sujeto o complemento predicativo: nullus dixeris Ter. Hec. 79 no digas; memini, tametsi nullus moneas Ter.Eun.216 lo tengo en cuenta, aunque no me lo adviertas; is nullus venit Pl.As.408 ése no ha venido.

nemo gen. neminis nadie; no tiene plural; apenas se usa en  gen. y abl.; a veces puede utilizarse como adjetivo en vez de nullus.

nihil / nil (indeclinable), nihilum, ­i nada.

neuter, neutra, neutrum ni uno ni otro.

            SINTAXIS DE LA NEGACIÓN:

   Dos negaciones en la misma frase se debilitan o se anulan, pero muy rara vez se refuerzan. Pueden producirse las siguientes combinaciones de negaciones simples y compuestas y sus efectos:

            neg.simp. + neg.simp. se anulan: nec non y también.

            neg.comp. + neg.simp. se anulan: numquam non siempre.

            neg.simp. + neg.comp. se atenúan: non numquam a veces.

            neg.comp. + neg.comp. se anulan: numquam nihil siempre.

            neg.simp. + prefijo neg. se anulan (litote): non ignoro.

   Sin embargo, dos negaciones pueden no anularse cuando una negación de sentido general es detallada en sus partes: nec sursum nec deorsum non cresco no cresco ni para arriba ni para abajo; también si una negación de sentido general es especificada por el giro ne... quidem ni siquiera: numquam illum ne minima quidem in re offendi jamás le ofendí ni siquiera en la más pequeña cuestión.

   Al respecto de la posición de la negación en la frase, suele ir con el verbo regente: non puto insapientem beatum esse posse creo que el insensato no puede ser feliz; Pompeius negat periculum esse Pompeyo dice que no hay peligro. O bien con la conjunción: et nemo > nec quisquam, et nullus > neque ullus, et nihil > nec quidquam, et numquam > nec umquam, ut nemo > ne quis: veni Athenas neque me quisquam ibi cognovit llegué a Atenas y allí nadie me reconoció.

   No obstante esta tendencia general, puede emplearse también la conjunción copulativa afirmativa con el indefinido negativo (et nullus), o bien ésta más adverbio de negación  (et non), cuando la conjunción y el adverbio no corresponden a la misma oración, o cuando la negación sólo se refiere a un nombre y no a la frase o sintagma coordinado, o para marcar algún tipo de oposición: aevum perdimus et nullo votorum fine beati victuros agimus semper nec vivimus umquam Man.4.3-5 perdemos el tiempo y, desdichados por no cumplirse nuestros deseos (lit.: y no felices por consumación alguna de los deseos), nos comportamos como si hubiéramos de vivir siempre y no vivimos nunca. En este ejemplo, el indefinido nullo afecta al CP (beati) del S por la negación de su complemento (fine), pero no a la acción principal (agimus), ni a la que de ella depende como OD (victuros; cf. OLD, s.v. ago, 26 a, p. 89); la negación de la coordinada siguiente va con la conj. nec.

   Algunas expresiones negativas latinas que pueden traducirse por la construcción de la preposición sin más infinitivo, o sin que más subjuntivo.

neque, nec copulativa negativa enlazando dos verbos en el mismo tiempo: abiit nec respondit se marchó sin contestar (lit.: se marchó y no contestó).

non + participio concertado: negación de un participio concertado como complemento predicativo con matiz concesivo: Romani non rogati Graecis auxilium offerebant los romanos ayudaban a los griegos sin que se lo pidieran.

nullus, nemo indefinidos negativos como sujeto de abl. absoluto, o como elemento nominal de construcción gerundial en abl.; matiz modal y condicional: quis est qui nullis officii praeceptis tradendis philosophum se audeat dicere? Cic.off. 1.5  ¿quién hay que se atreva a llamarse filósofo sin dar ningún precepto del deber?

non / nec (sine [Varr.Ling.6.75 nec sine canendo]) + gerundio en abl.; matiz modal y condicional: rectius vives [...] neque altum urgendo Hor.carm. 2.10.2­3 con más rectitud vivirás (...) sin acosar la alta mar.

nisi condicional restrictiva a no ser que, precedida de oración negativa puede traducirse por sin + infinitivo: nec ad eam quemquam temere admittebat, nisi quorum ante ingenium et eruditionis elementa atque in discendo studium laboremque explorasset Gell.20.5.5 y a esa sesión no admitía a nadie a la ligera sin haber comprobado antes sus dotes y sus conocimientos generales y su interés y esfuerzo en el aprendizaje.

quin + subj. dependiendo de negación; matiz modal: numquam etiam fui nusquam quin me omnes amarent Ter.Eun.1092 jamás estuve en sitio alguno sin que (en que no) me amaran todas.

ut non + subj., con matiz concesivo: malet existimari bonus vir, ut non sit, quam esse, ut non putetur (Cic.fin.2.71) preferirá ser tenido por hombre bueno sin serlo (= aunque no lo sea) a serlo, sin ser considerado como tal.

cum + imperf. o plusc. subj. + negación; cum histórico en frase negativa con valor propio y matiz concesivo: saepe hunc poetam vidi, cum litteram scripsisset nullam, multos versus dicere ex tempore Cic.Arch18  a menudo vi a este poeta recitar de improviso muchos versos sin haber escrito letra alguna.

Prohibición

   El negación usada en la prohibición tanto independiente como en los giros subordinados es ne. En frase no subordinada puede aparecer non si el verbo está distanciado del adverbio de negación.

ne + perf. subj. 2ª sg.; la forma de perf. expresa la pura acción verbal sin noción de tiempo terminado; en latín arcaico se halla expresada por un antiguo modo optativo con ­s­ ajeno al aspecto de perfectum: ne/cave faxis, ne istuc dixis.

ne + pres. subj. 2ª  sg.; connota un matiz de consejo, como tal subj. pres. potencial; el adverbio de negación puede ser non, uso que se extiende en latín vulgar.

ne + imper. pres.; el imperativo en la prohibición no se usa en prosa clásica; se suele emplear para una acción o afección ya comenzada: equo ne credite Verg.Aen.2.48 no fiaros del caballo.

noli (o nolite [imperativo de nolo]) + inf. pres.: es el giro de la prohibición cortés. Con el mismo valor se utilizan los imperativos parce, desine, omitte deja de + inf. pres.

cave (ne) + pres. subj. 2ª sg.; el imperativo de caveo tener cuidado, actúa de mera partícula de prohibición. cave (ne) + pres. o perf. subj.; cave + inf. es de uso raro.

ne (quis) + pres. subj. de volo + inf. perf.: fórmula arcaica de prohibición tajante de origen jurídico: interdico ne extulisse extra aedes puerum usquam velis Ter.Her.563 te prohibo terminantemente que saques al niño de la casa en ningún momento.

Concordancia

La concordancia de los elementos fundamentales de la frase (sujeto y predicado) en los accidentes nominales y verbales (género, número y caso) es la regla gramatical básica de toda lengua flexiva, y más en el latín, que posee una identificación morfológica tan precisa. La concordancia plena en género, número y caso se produce entre el sustantivo y su adjetivo, sea atributivo o predicativo, y entre el sustantivo y su verbo, en número y persona; sin embargo, puede darse concordancia según el sentido (ad sensum) de las palabras concordadas, sin guardarse estrictamente el género o el número del sustantivo en su determinante o en su predicado: capita (n.pl.) coniurationis caesi (m.pl.) sunt los cabecillas del complot fueron ejecutados; Locros omnis multitudo (sg.) abeunt (pl.) Liv. 24.3.15  toda la multitud se marcha a Locros.

   Cuando un adjetivo califica a la vez a varios sustantivos suele concordar en género y número con el sustantivo colocado más cerca y no, como es preceptivo en español cuando va pospuesto, en masculino plural. Esta concordancia con el sustantivo más cercano se produce cuando los sustantivos son conceptos afines (senatus populusque Romanus el senado y el pueblo romanos), cuando el adjetivo es demostrativo o engloba una idea de totalidad (cuncta Asia atque Graecia Asia y Grecia enteras), cuando el adjetivo se intercala entre los sustantivos por afectación estilística (Mario consule et Catulo siendo cónsules Mario y Cátulo).

Cuando los sustantivos son de persona, puede darse la concordancia, tanto de adjetivos como de verbos, en masculino plural, aunque suele concordar la mayoría de las veces con el sustantivo más cercano. Cuando los sustantivos no son de persona, el adjetivo predicativo suele concordar en neutro plural (iis genus, aetas, eloquentia prope aequalia fuere Sall.Cat.54.1 tuvieron éstos linaje, edad y elocuencia casi iguales). En la aposición, aunque es de rigor que se produzca la concordancia en caso, no se da en género ni número si así lo requiere el elemento de la aposición: Formosum pastor Corydon ardebat Alexin, delicias domini, Verg.buc.2.1 Ardía de amor el pastor Coridón por el hermoso Alexis, la delicia de su amo.

Orden de palabras

   En la frase latina se verifica un orden sintáctico de sus unidades o sintagmas y de los componentes de esos sintagmas [ISEL, pp. 191-233, NGL §§ 209-229, GLC §§ 27-30]. Este orden normal (ordo rectus) de las palabras en la oración se concreta en tres reglas:

1) El verbo se sitúa al final de la frase.

   El sujeto suele estar al principio de la oración y el predicado, verbal o nominal, la cierra. El verbo predicativo casi siempre está al final de la oración, sea principal o subordinada.  Con el verbo copulativo sum, el predicado es nominal, y es éste el que suele ir también al final, sea sustantivo, adjetivo o el participio de los tiempos verbales compuestos. Los complementos suelen estar colocados según su importancia respecto a la acción verbal: sujeto (S), complemento circunstancial (CC), indirecto (CI), directo (CD), verbo. Por regla general, el CD no está separado de su verbo por más de un sintagma de la misma proposición, con dos excepciones: cuando el CD es un pronombre o cuando precede el verbo. Se evita la secuencia inmediata de dos vocablos que pertenezcan a sintagmas diferentes y tengan idéntica terminación; p. ej. milites duces necant.

2) Determinante precede a  determinado.

   El latín es una lengua centrípeta, que sitúa la palabra regente o núcleo en posición posterior. Así, el adjetivo y el complemento del nombre (genitivo) preceden al sustantivo al que se refieren; el adverbio precede a su verbo; también algunas oraciones subordinadas, como tales elementos regidos, suelen preceder al término de las que depende. Aparente excepción a esta regla es la posición posterior del complemento predicativo (CP) respecto a su determinado, que en latín puede desempeñar cualquier función sintáctica.

3) Los nexos sintácticos preceden a los términos que enlazan.

   Las preposiciones van delante del  sustantivo que rigen.

   Las conjunciones coordinadas preceden a los elementos que agrupan, salvo las enclíticas que y, y ve o.

   En la SUBORDINACIÓN, las conjunciones preceden a los verbos de las oraciones que enlazan, y los pronombres relativos preceden también a sus verbos, que irán al final de dicha proposición subordinada. Si en la secuencia entre nexo subordinante, sea conjunción o relativo, y su verbo, esté en indicativo o subjuntivo, hay otro nexo subordinante, la primera forma verbal en indicativo o subjuntivo que se encuentra después corresponderá a ese último nexo.

   La concordancia o relación directa de determinante y determinado se producirá siempre dentro de los límites de la propia oración, como en cualquier lengua; pero en latín, debido a las referencias precisas que permiten el sistema morfológico de los casos y la rigurosa concordancia gramatical, la posición del determinante puede distanciarse de su determinado, pero estos elementos del mismo sintagma nunca se colocan por completo fuera de la oración a la que pertenece; a lo sumo, por motivos estilísticos o expresivos, puede haber delante de su nexo subordinante o detrás de su verbo algún elemento, sea determinante o determinado, de uno de los sintagmas.

   Por el contrario, cualquier determinante seguirá inmediatamente a su determinado cada vez que se altere este orden normal. Lo mismo sucede con las partículas de subordinación y enlace: si la preposición va detrás de su sustantivo o la conjunción después de su verbo, éstas los seguirán sin que medie ninguna otra palabra; las excepciones a esta afirmación son puramente estilísticas [cf. ISEL, p. 208].

   Sin embargo, son muchas las excepciones a la regla segunda, determinante precede a determinado, como la mayoría de las secuencias fijas que denotan expresiones técnicas o conceptuales: res publica, ius civile, dii inmortales, praetor urbanus, pater familias, tribunus plebis, orbis terrarum, tarditas aurium, aes alienum, etc. También constituiría una excepción a esta regla la posición posterior del genitivo partitivo. Por regla general, la posición posterior del determinante siempre entraña alguna intención expresiva.

   Hay también palabras que tienen una posición más o menos fija: las enclíticas (quidam, quisque, ­ne, ­que, ­ve) se apoyan en la que precede, el verbo defectivo inquam decir, va siempre entre las primeras palabras textuales del discurso directo, las partículas de coordinación autem, enim, vero, nunca aparecen a principio de párrafo, como sí lo hacen nam y sus compuestos.

   La posición final del verbo, que actúa como llave que cierra y a la vez conecta todos los elementos de su oración, propicia estructuras sintácticas envolventes (ablativo absoluto, construcción gerundial, participio concertado), que se caracterizan por enmarcarse entre el sujeto y el núcleo del predicado, es decir, el verbo en forma personal o nominal; de este modo los complementos que acompañen quedan colocados delante de cada forma verbal que los rige. El sujeto de la oración principal resulta ser, implícitamente, el agente de las otras formas verbales y el poseedor de los complementos de toda la frase, siempre que no se exprese otra cosa o no vaya contra la lógica de los hechos. La negación suele situarse en la oración principal, aunque se refiera a algún elemento de la subordinada. Antes que el empleo de sustantivos abstractos, se prefiere desarrollar el concepto por medio de completivas de infinitivo, construcciones de participio, sustantivos coordinados (endíadis), adjetivos en neutro plural o complementos predicativos (CP).

Oraciones coordinadas

   Se llaman coordinadas aquellas oraciones compuestas que están en el mismo nivel sintáctico (parataxis) y, por tanto, mantienen el mismo sentido cuando se las considera independientemente. Existe una coordinación sin partículas, asindética, en la cual elementos diferentes pero del mismo nivel sintáctico se suceden sin ninguna conjunción que los una (yuxtaposición) [NGL §§ 517­542].

   La coordinación con partículas se clasifica según el significado de sus conjunciones: copulativas, disyuntivas, adversativas, causales o explicativas, consecutivas o ilativas, y distributivas, aunque stricto sensu toda la coordinación se puede reducir a las tres primeras, que engloban las conocidas relaciones lógicas de y / o / pero.

   Conjunciones copulativas (ISEL, pp. 370­381):

et y significa simple adición; a veces tiene valor adverbial: además, también.

ac atque y se trata de la misma partícula, ac ante consonante y atque ante vocal, por regla general; además de añadir los elementos que une agrega la noción de unidad. Siguiendo inmediatamente a adjetivos y adverbios con significado de igualdad o diferencia (aequus, par, dispar, similis, simul, dissimilis, idem, alius, aeque, pariter, perinde, proinde, contra, secus) esta conjunción copulativa ac / atque introduce el segundo elemento de la comparación implícita en dichos adjetivos y adverbios, equivaliendo, por tanto, a quam que. Siguiendo a una oración temporal, atque denota la inmediatez de la acción de la principal: cuando..., he aquí que...

­que y añade la noción de equivalencia a las de las anteriores de adición y unidad; puede unir tanto palabras como oraciones.

neque, nec y no, ni actúan como conjunciones copulativas negativas; nec es la variante ante consonante; puede alternar con et non cuando la conjunción y el adverbio no corresponden a la misma oración, cuando la negación sólo se refiere a un nombre y no a la frase o sintagma coordinado, o para marcar una oposición.

   Conjunciones disyuntivas (ISEL, pp. 383­385):

aut o, presenta simple alternativa.

vel o, añade cierta noción de elección; procede de la raíz del verbo volo querer.

­ve o, marca una o varias alternativas equivalentes.

sive, seu o bien, señala alternativa indiferente.

an o, presenta alternativa posible.

   Conjunciones adversativas:

at pero, por contra, introduce algo nuevo y opuesto; es la adversativa más tajante; forma arcaica: ast.

sed (set, arcaico) pero, sino, es la adversativa más frecuente y general. 

autem mas, simple contraposición o marca de diferencia con lo dicho anteriormente.

nisi sino, excepto, uso adversativo de la condicional negativa si no, a no ser que; puede ser precedida de negación o interrogación: nihil aliud nisi no otra cosa que, non aliter nisi no de otro modo que, quid aliud nisi? ¿qué (otra cosa) si no...?

atqui antes bien, menos usada que las anteriores, marca cierta oposición lógica a la idea precedente. Atqui se emplea, a veces, en la proposición o premisa menor de un razonamiento silogístico, en vez de autem o at es así que, ahora bien, pues.

verum pero, adversativa general pero menos usada que sed.

vero mas, empero, equivalente a autem; como verum, procede de una forma adverbializada del neutro verum ­i, en verdad.

tamen no obstante, sin embargo, adversativa concesiva.

nihilominus a pesar de todo.

nihilosetius nada menos, sin embargo equivalentes ambas a tamen.

quidem ciertamente.

   Las partículas adverbiales o conjunciones coordinadas causales o explicativas suelen ir a principio de la frase, y enim después de la primera palabra: nam, namque pues, enim, etenim en efecto, quippe habida cuenta que, siquidem ya que. Suelen abrir la premisa mayor de un silogismo, además de otras como: nempe, nimirum, scilicet, videlicet está claro que....

   Las coordinadas ilativas, conclusivas o consecutivas expresan la consecuencia de una frase anterior: ergo, igitur, itaque, ideo, idcirco, quamobrem, quapropter, quare, qua re, quocirca luego, y así que, así pues, por consiguiente, por lo cual, por tanto, etc. Introducen la conclusión del silogismo, junto con estas otras partículas de significado similar: hinc, inde, postea, proinde, tum.

   Las oraciones distributivas recogen nociones y partículas de los tres tipos de coordinadas; matizan, especifican o resaltan los términos que coordinan, los cuales deberán estar en el mismo plano lógico; responden al esquema de significado: no sólo..., sino también, por una parte..., pero especialmente...

   Adoptan las combinaciones más corrientes de estas partículas: et..., et; non solum..., verum etiam; non modo..., sed etiam; cum..., tum; en este último giro, se resalta el posterior, introducido por tum, y seguido a veces por etiam, maxime, vero; téngase en cuenta que, si se altera el orden, resulta una correlativa temporal: tum..., cum entonces..., cuando.

   Otros giros distributivos con valor de coordinación disyuntiva ya... ya: modo... modo, nunc... nunc, tum... tum; qua... qua por una parte, por otra; con matiz de coordinada causal: non quin..., sed no porque..., sino porque.

Oraciones interrogativas

   Suelen denominarse totales las oraciones interrogativas en las que la pregunta se refiere a la acción del verbo; parciales, cuando se pregunta acerca de cualquier elemento de la frase, sea sujeto o complementos. El modo del verbo será el indicativo o el subjuntivo potencial o irreal.

   Para expresar las interrogativas directas totales pueden utilizarse algunas partículas que, al mismo tiempo que marcan el carácter interrogativo de la frase, ya que en la Antigüedad no había un empleo sistemático de la puntuación, presuponen algún tipo de respuesta. La más general es la enclítica ­ne ?, que se adjunta al verbo o a la palabra que se quiera destacar en la pregunta, pero no comporta sentido previo de la respuesta. En cambio, presupone respuesta afirmativa nonne ?, que se forma con la negación más la enclítica. Presuponen respuesta negativa num ?, numquid ? También presupone respuesta negativa con matiz apremiante, en ? Para la Interrogación retórica o irónica se emplea an ? En ecquis ? el pronombre es indefinido: ¿es que alguien...? Las series utrum, ­ne... an..., annon, necne? se emplean en interrogativas que presentan una disyuntiva: ¿... o no?

   Las interrogativas parciales van expresadas por adjetivos, pronombres o adverbios interrogativos de todo tipo: quis quién, quid qué, uter cuál de los dos, qualis cuál, quantus cuánto, quotus en cuál orden, cuius de quién, quisnam quién, pues, ubi dónde, quo adónde, unde de dónde, qua por dónde, quare por qué motivo, cur por qué, ut cómo, quomodo de qué manera, qui (abl. sg.) cómo, quando cuándo, quamdiu por cuánto tiempo, etc...

   Se llaman interrogativas indirectas cuando la frase en cuestión se hace depender de un verbo declarativo (cf. Sintaxis del infinitivo) o forma nominal que encierra idea de pregunta, conocimiento, ignorancia o duda. La subordinada interrogativa es un tipo de proposición subordinada sustantiva. El verbo de estas subordinadas interrogativas es siempre el subjuntivo. La razón de esta generalización está en la naturaleza potencial o irreal de la acción por la que se pregunta (cf. Modalidad de la frase y modos verbales).

   También las interrogativas indirectas pueden ser totales o parciales.

   Las interrogativas indirectas parciales van introducidas por los mismos adjetivos, pronombres o adverbios que las interrogativas independientes.

   Los tiempos de subjuntivo en las subordinadas, según expresen simultaneidad, anterioridad o posterioridad, se ajustan al tiempo del verbo de que depende de acuerdo con el siguiente esquema de correspondencia de tiempos (consecutio tempŏrum): en la principal presente y futuro, en la subordinada presente, imperfecto o presente perifrástico; imperfecto, perfecto y pluscuamperfecto, en la subordinada perfecto, pluscuamperfecto o imperfecto perifrástico:

quaerit (quaeret) quid dicas, quid dixeris, quid dicturus sis pregunta (­rá) qué dices, qué has dicho, qué vas a decir.

quaerebat (quaesivit, quaesiverat) quid diceres, quid dixisses, quid dicturus esses preguntaba (­tó, había pr.) qué decías, qué habías dicho, qué ibas a decir.

   Las interrogativas indirectas totales van introducidas por partículas y pueden ser simples, si sólo introducen una proposición subordinada, y compuestas, dobles o disyuntivas, cuando van enlazadas una o más alternativas, entre las que pueden incluirse también las del tipo de las parciales introducidas por cualquiera de los pronombres o adverbios interrogativos: agitamus utrumne divitiis homines an sint virtute beati, quidve ad amicitias, usus rectumne, trahat nos et quae sit natura boni summumque quid eius. Hor. serm. 2.6.74 discutimos si por las riquezas o por la virtud son felices los hombres, qué nos lleva a la amistad, el provecho o la honradez, y cuál es la naturaleza del bien y cuál es su plenitud..

   Las partículas empleadas en las interrogativas indirectas simples [trad.: (preguntó) si...] son las mismas de las oraciones principales, ­ne, num, an, nonne, pero sin los matices de suposición de respuesta; también la conjunción si, sobre todo cuando depende de verbos declarativos con significado de “esperar, aguardar, admirar” (cf. Conjunciones polivalentes), aunque también se hallan algunos ejemplos en latín clásico con verbos interrogativos, tal vez por variación estilística: et primum quaesivit ab eo, liceretne sibi ac suis vivere; cum praetor victurum respondisset, quaesivit iterum, si cum Romanis militare liceret Liv. 40.49.6 y primero preguntó a éste si se le permitiría vivir a él y a los suyos; tras responderle el pretor que seguiría con vida, preguntó de nuevo si le dejarían militar entre los romanos. Es propio del latín vulgar el uso de si..., seu¸ an, necne..., en las interrogativas indirectas.

   Las partículas de las interrogativas indirectas compuestas pueden presentar en la primera subordinada las conjunciones utrum, ­ne, an, o ninguna, [trad.: (preguntó) si...], y en la segunda y sucesivas: an, ­ne ... o.., annon, necne: ... o no,  sin que se pueda determinar en ningún caso una combinación fija de estas partículas. La forma normal de una disyuntiva sería la representada por la partícula utrum, que procede del indefinido (cf.) con el infijo de dualidad ­ter­, y la alternativa an, pero se pueden encontrar secuencias redundantes, utrumne..., an... (cf. supra Hor. serm. 2.6.74), o la omisión de la partícula que introduce la primera interrogativa (dubitat, superari an vincere malit Ov. met. 10.610 y duda si prefiere ser vencida o ganar), o la repetición de la misma partícula, ­ne..., ­ne (neque interesse ipsosne interficiant impedimentisne exuant, quibus amissis bellum geri non possit Caes. Gall. 7.14.8 que no importaba si (que) los mataban (­ran) o los despojaban (­ran) del utillaje con cuya pérdida no se podía hacer la guerra).

    Con frecuencia, puede dificultar el reconocimiento de las interrogativas indirectas la omisión de alguno de sus elementos, pero incluso en las frases más concisas se puede observar el vb. subordinado en subj., alguna de las conjunciones, pronombres o adverbios interrogativos, en dependencia de una expresión de conocimiento, ignorancia o duda: Saepe manus operi temptantes admovet, an sit corpus, an illud ebur, nec adhuc ebur esse fatetur Ov. met. 10.255 a menudo acerca sus manos a su obra para tantear si es un cuerpo o es marfil, y aún no admite que es marfil. En este ejemplo la expresión interrogativa regente está representada por el part. temptantes, de que dependen la indirecta compuesta an sit..., an. En este otro depende de un adjetivo: Dubium, Megareius heros gaudeat an virgo magis his Schoeneia dictis Ov. met. 10.659 (Es) dudoso si con estas palabras se alegra más el héroe de Megareo o la doncella de Esqueneo.

   En los dos que siguen, también del tipo de indirecta total doble pero con una sola partícula interrogativa, sus verbos regentes son declarativos: nec dicere posses, laude pedum formaene bono praestantior esset Ov. met. 10.563 y no se podría decir si era más sobresaliente en la gloria de sus pies o en el bien de la hermosura. Amicum an nomen habeas aperit calamitas Publ. Syr. la desgracia revela si se tiene un amigo de verdad o sólo de nombre.

   En éste otro se prescinde del vb. subordinado, pero es inequívoca la presencia del adjetivo interrogativo: Hippomenen adii docuique, quis usus in illis. Ov. met. 10.651 abordé a Hipómenes y le enseñé qué utilidad (había/esset) en ellas. Aquí la interrogativa indirecta depende de un complemento CC: alter in ambiguo est, an sit comprensus Ov. met. 1.537 el otro está en la duda de si será atrapado. De un sustantivo: in his primis naturalibus voluptas insit necne, magna quaestio est Cic. fin. 2.34 es una cuestión muy debatida si en estos elementos naturales reside placer o no.

Oraciones de relativo

   La proposición subordinada adjetiva es la que funciona como un adjetivo dentro de la oración de la que depende. Como estas subordinadas van introducidas por un pronombre relativo, se denominan oraciones de relativo. Además del relativo propiamente dicho: qui, quae, quod, la mayoría de cuyas formas coincide con el interrogativo-indefinido, pueden ir introducidas por los indefinidos relativos y correlativos:

   Indefinidos relativos: quisquis, (sin fem.), quidquid:  cualquiera que; quicunque, quaecunque, quodcunque: cualquiera que; utercunque, utracunque, utrumcunque: cualquiera de los dos que.

   Indefinidos correlativos: talis, tale... qualis, quale: tal... como... tantus, ­a, ­um... quantus, ­a, ­um: tan grande... como...; tot..., quot tanto... cuanto...; tan multi, quam multi tantos... cuantos...

   También por los adverbios de lugar correspondientes (ubi, quo, unde, qua NGL §§ 388-391), y el adverbio instrumental qui como, con que.

   Las formas propias del indefinido que nunca se utilizan como relativo son: qua como nom. femenino sg. o nom. acc. neutro pl., quis y quid nom. sg. masculino y neutro respectivamente.

   La relación subordinada que se produce con los relativos se refiere a un sólo término de la principal, esto es, su antecedente, un sustantivo o pronombre, expreso o implícito, en la oración de la que depende; dicha relación se establece mediante los accidentes gramaticales de género y número, pero no necesariamente de caso, pues el relativo puede desempeñar en su oración distinta función sintáctica que la de su antecedente.

   La oración de relativo puede no tener antecedente nominal, y en tal caso desempeña función sustantiva (cf. NGL §§ 365-370):

   Con antecedente nominal expreso: tibi reddo pecuniam quam credidisti.

   Con antecedente pronominal anafórico: tibi reddo id quod credidisti.

   Sin antecedente: reddo quod credidisti Pl. Epid. 549 te devuelvo lo que me prestaste.

   Este último tipo con omisión de antecedente expreso, aunque sí implícito en la principal, ha venido a denominarse oración pronominal relativa, como proposición adjetiva sustantivada, y las que llevan su antecedente nominal, oración adjetiva relativa; por su parte, se denomina adverbial relativa la que es introducida por alguno de esos adverbios de lugar (NGL §§ 388-391): Illam requiram ubiubi est Pl. Ep. 492 la buscaré donde quiera que esté.

   A veces, el relativo de un antecedente de persona está expresado por el adverbio relativo correspondiente del régimen del verbo subordinado: Conveni illum unde hasce aedes emeram Pl. Most. 547 hallé a aquél a quien había comprado esta casa, esto es, illum a quo (= unde): aquél de quien (= de donde).

   Pueden darse concordancias anómalas entre antecedente y su relativo:

   Concordancia del antecedente con el caso del relativo: Urbem quam statuo, vestra est Verg.Aen.1.573 la ciudad que construyo es vuestra.

   Del relativo con el caso del antecedente: Illo augurio quo diximus: aquel augurio que hemos dicho; quo en vez de quod. Con omisión del antecedente, en abl. absoluto: Raptis quibus (= iis quae) quisque poterat Recogiendo las cosas que cada uno podía.

   Del relativo con el género del predicado: animal quem vocamus leonem: el animal que llamamos león.

   Del relativo con el género y número de una aposición del antecedente: Caesar Gomphos pervenit, quod est oppidum primum Thesaliae: César llegó a Gonfos, ciudad que es la primera de Tesalia.

   El antecedente, bien sea nominal o pronominal anafórico (is, ea, id) o identificativo (idem, eadem, idem), puede ir después del pronombre relativo, ya en la misma oración subordinada o en la oración principal. Esta alteración del orden sintáctico, según nuestro esquema lingüístico, se explica por el carácter adjetivo del relativo latino [ISEL p. 284] qui, quae, quod, más cerca de nuestros el/la cual, cuyo, que de los más habituales quien, quienes, que, lo cual, que siempre funcionan como pronombres.

   A partir de este carácter y función adjetival del relativo latino se pueden explicar algunos casos de transposiciones de algún adjetivo del antecedente o del antecedente mismo; tal sucede cuando la oración principal va delante de la de relativo: recita quas ad Neronem litteras misit lee la carta que mandó a Nerón.

   Precede también la de relativo pero sin estar en el mismo caso que su antecedente, que se omite: In quem primum egressi sunt locum, Troia vocatur Liv.1.1.3 al primer lugar que llegaron llaman Troya. El mismo esquema en dependencia de participio concertado y con omisión del verbo auxiliar: Mela quibus Gallio et Seneca parentibus natus, petitione honorum abstinuerat Tac. Ann. 16.17.3 Mela, nacido de los (mismos) padres que Galión y Séneca, había renunciado a la petición de cargos; sería, laesa latinitate: Mela, natus (ex) parentibus quibus Gallio et Seneca (nati sunt). Otro ejemplo de transposición del antecedente a la oración de relativo: in via dispositis principibus civitatum disparandos deducendosque ad suos curaret, quae cuique civitati pars castrorum ab initio obvenerat Caes. Gall. 7.28.6 situando en el camino a los jefes de las ciudades procuraba que fueran separados y conducidos junto a los suyos en la parte del campamento que desde el principio había tocado a cada ciudad. Aquí se omite el segundo sintagma preposicional, donde habría ido el antecedente: disparandos deducendosque ad suos in eam partem castrorum curaret, quae cuique civitati ab initio obvenerat.

   La proposición de relativo precede conteniendo a su propio antecedente, que es referido en la principal mediante un pronombre demostrativo: Qui fit, Maecenas, ut nemo, quam sibi sortem / seu ratio dederit seu fors obiecerit, illa / contentus vivat? Hor. serm. 1.1.1-3 ¿Por qué sucede, Mecenas, que nadie viva contento con aquella suerte que a cada cual la razón le concedió o la fortuna le presentó?

   El antecedente no aparece en la principal, sino que está incluido y concordado en una oración de relativo de predicado nominal (cf. SL II § 232.3) que especifica una circunstancia de la principal: velis tantummodo, quae tua virtus, expugnabis Hor. serm. 1.9.54 basta que lo quieras, lo conquistarás con el valor que es propio de ti; o una justificación de la principal mediante una oración parentética (quod si mihi permisisses, qui meus amor in te est, confecissem cum coheredibus: si me lo hubieses permitido, dado mi afecto a tu persona, lo habría hecho junto con los coherederos).

   Un determinante del antecedente puede ir en la oración de relativo, generalmente, cuando existe una conexión lógica entre dicho adjetivo en posición posterior y, por tanto, función predicativa, y la acción de la subordinada: Gladii (sunt) quos praelongos utraque manu regunt Tac.hist.1.79 (Hay) espadas que, muy largas, manejan con las dos manos; es decir, espadas que manejan con las dos manos por ser muy largas. Otro ejemplo de función CP de adj. de un relativo: nulla cum arte earum, quas multas ad animorum corporumque cultum nobis eruditissima omnium gens invexit Liv.39.8.3 sin ninguna de aquellas artes que el más civilizado de los pueblos introdujo en gran número entre nosotros para el cultivo espiritual y material.

   También puede repetirse el antecedente después de su relativo, con el que concuerda: illam Aciliam legem restituo, qua lege multi condemnati sunt restablezco la ley Acilia, con la que muchos han sido condenados. Nótese que en este ejemplo también podemos decir literalmente: con la cual ley muchos...

   Relativo de unión, de enlace, de coordinación (NGL § 371) o, con menos propiedad, falso relativo, es aquel que no funciona como elemento introductor de subordinada adjetiva sino que, manteniendo sólo su función referentiva, establece una coordinación copulativa o adversativa con la frase que precede. Equivale al pronombre anafórico con la conjunción coordinada pertinente: Qui = et is, is autem, is vero.

   Este relativo de unión suele ir a principio de frase (1) o después de pausa fuerte (2):

   (1) Quae cum ita sint, siendo esto así.

   (2) Centuriones nutu vocibusque hostes vocare coeperunt; quorum progredi ausus est nemo Caes.Gall. 5.43 Los centuriones empezaron a llamar a los enemigos con gestos y palabras, pero ninguno de ellos se atrevió a avanzar; quorum... nemo (de los cuales nadie) = eorum vero.

   Pero no sólo a principio de frase toma este uso sin valor subordinante:

  1. a) Cuando se dan dos relativos contiguos de distinto antecedente, el primero de ellos resulta relativo de unión: magna vis est conscientiae, quam qui neglegent, se ipsi indicabuntCat.3.27 grande es el poder de los remordimientos (de conciencia), y (pues) quienes los descuidan se traicionarán a sí mismos.
  2. b) Cuando se repiten relativos de un mismo antecedente, a partir del segundo de ellos puede considerarse con valor copulativo o disyuntivo: illis promissis standum non est, quae coactus quis metu, quae deceptus dolo promiserit off. 1.32 no se han de mantener aquellas promesas que uno (quis) haya prometido obligado por el miedo o engañado con fraude. Los relativos que se repiten pueden ir en diferente caso por depender de verbos de distinto régimen: leges latronum esse dicuntur, quibus pareant, quas observent Cic. off. 2.40 se dice que los ladrones tienen leyes a las que obedecen y respetan. También podemos dar esta traducción de coordinada copulativa a una secuencia similar de interrogativos: mater mentionem intulit, quid eo die, quid deinceps ceteris, quae ad sacra pertinerent, faciendum esset Liv. 39.11.1 su madre le hizo mención de qué había que hacer aquel día y luego los demás en lo referente a los ritos.

   Otros usos del relativo sin valor subordinante (relativo de unión):

   Cuando concurren un relativo y una conjunción en la misma subordinada, el relativo pierde su valor subordinante, tanto si va a principio de frase, con lo que estaríamos con un uso ya descrito de relativo de unión, como si va en el interior de la oración compuesta, y en tal lugar el relativo puede preceder (1) o seguir (2) a la conjunción:

   (1) aberat ei omnis dolor, qui si adesset, non molliter ferret Cic. fin. 2.64 estaba lejos de él todo dolor, y si (éste) se le presentase, no lo soportaría fácilmente.

   (2) domus exilis Plutonia, quo simul mearis / nec regna uini sortiere talis Hor. carm. 1.4.17 la mansión enjuta de Plutón; tan pronto hayas partido para allá (adonde tan pronto), no te jugarás a los dados los reinos del vino. También la conjunción podría ser coordinada, como en: nec ad eam quemquam temere admittebat, nisi quorum ante ingenium et eruditionis elementa atque in discendo studium laboremque explorasset Gell.20.5.3 y no admitía a nadie a la ligera a no ser que hubiera (sin haber) comprobado antes su inteligencia, conocimientos básicos e interés y esfuerzo en el aprendizaje; con nisi como condicional negativa; como adversativa: sino (a aquellos) cuya inteligencia, conocimientos e interés h. c. antes.

   Consideración diferente es el relativo en ablativo como segundo término de un comparación de la proposición subordinada, construcción preceptiva en este caso (cf. Sintaxis de la gradación), cuya traducción literal no encaja en correcto español: sequamur Polybium nostrum, quo nemo fuit in exquirendis temporibus diligentior Cic. rep. 2.27 sigamos a nuestro Polibio, pues (que el cual) no ha habido nadie más cuidadoso que él en la investigación histórica.

   El relativo conserva su valor subordinante como complemento de la construcción gerundial (1), de participio concertado (2) o elemento S de abl. absoluto (3):

   (1) de quibus iam dicendi locus erit Cic. Brut. 96 de los cuales ya habrá lugar de hablar; scriptum reliquit decem maximas res optimasque, in quibus quaerendis sapientes aetatem exigerent, consummasse eum Plin. H.N. 7.139 dejó escrito que aquél había consumado las diez hazañas más grandes y mejores que deben perseguir los hombres sabios al culminar su vida.

   (2) hi tum in Asia rhetorum principes numerabantur; quibus non contentus Rhodum veni Cic. Brut.316 por entonces éstos se contaban entre los principales rétores de Asia; no contento con los cuales, llegué a Rodas.

   (3) virtutis merces est gloria, qua detracta, quid est quod tantis nos in laboribus exerceamus? Cic. Arch. 28 recompensa del valor es la gloria, y, suprimida ésta, ¿qué razón hay para que nos afanemos en tan grandes trabajos? Este otro ejemplo de rel. elemento S de abl. abs. tiene su antecedente elidido —sería ea las cosas— y la forma arcaica quīs = quibus: adde / quis humana sibi doleat natura negatis Hor. serm. 1.1.75. añade las cosas con cuya privación se duele la naturaleza humana.

   Las oraciones de relativo de cualquier tipo pueden llevar su verbo tanto en modo indicativo como en subjuntivo.

   Las que llevan su verbo en subjuntivo pueden connotar, a través de los significados de este modo, una idea de acción no real o indefinida: Quae vero accurate cogitateque scripsisset, ea sic vidi probari Cic. Arch.18 Mas lo que hubiese escrito con esmero y reflexión, lo he visto así aprobarse.

   En cambio, se utiliza el indicativo con el relativo indefinido, que aporta ya la dicha connotación de indeterminación (cf. Modalidad y modos): quisquis es, iam obliviscere Graios Verg. Aen.2.148 quienquiera que seas, olvídate ya de los griegos.

   El subjuntivo de indeterminación (1) alterna también con el indicativo (2) en un tipo de relativas que se denominan predicativas, cuyo verbo principal es sum con la acepción de existencia (SL II § 238.d).

   (1) sunt qui dicant hay quienes dicen (literalmente, digan, puedan decir, subjuntivo potencial). El relativo ha de estar en el caso que exija su función sintáctica: est quatenus amicitiae venia dari possit Cic. Lael.61 hay (un punto) hasta donde puede darse perdón a la amistad.

   (2) sunt quos curriculo pulverem Olympicum collegisse iuvat Hor.carm.1.1.3 hay a quienes les gusta haber recogido en su carrera el polvo del Olimpo.

   También, con el correspondiente matiz en su significado, pueden alternar los dos modos en expresiones interrogativas del tipo quis est qui..., quid est quod...: quid est quod sic gestis? Ter.Eun. 558 ¿por qué te exaltas de esa manera? quid est quod laetus sis? ibid. 559. [...] ¿cómo es que puedes estar contento? quid est quod metuas¿qué es lo que puedes temer? ¿qué razón hay para que temas?

   A causa de la noción de posibilidad u obligación, es cabal el uso del subjuntivo en oraciones de relativo que determinan los adjetivos aptus, dignus, idoneus, indignus (1) y las que completan el segundo término de una comparación, quam seguida del relativo (2); en ambos giros, el relativo puede desempeñar cualquier función sintáctica:

   (1) dignus, patriis qui laetior esset imperiis et cui pater haut Mezentius esset Verg. Aen. 7.653-654 digno de ser más feliz que los mandatos paternos y de tener un padre no como Mezencio; qui nom. S y cui dat. posesivo.

   (2) maior sum, quam cui possit fortuna nocere Ov. met. 6.195 soy demasiado grande para que pueda dañarme la fortuna; el antecedente de cui está implícito en sum.

   También puede ser usado el subjuntivo en su valor propio en las relativas con matiz restrictivo (1), a veces con adverbios con dicho valor, como quidem, modo (2).

   (1) quantum in me est en cuanto de mí depende; quod meminerim que yo recuerde; quod sciam que yo sepa.

   (2) Ceteri Graeci Latinique auctores, quorum quidem ego legi annales Liv.32.6.8 los demás escritores griegos y latinos, al menos (aquellos) cuyos anales he leído.

   Pero, en la mayoría de las veces, el uso del subjuntivo en las oraciones de relativo comporta una extensión de la subordinación desde el antecedente a la acción de la principal (NGL §§ 379-381), esto es, además de ser formalmente subordinadas adjetivas, son también funcionalmente adverbiales; veamos la diferencia: Legati missi sunt qui pacem peterent/petebant: fueron enviados delegados que pidiesen/pedían la paz. En indicativo, la oración de relativo señala una mera determinación de su antecedente, es decir, había legados que se dedicaban a pedir la paz; en cambio, con el subjuntivo se denota una relación implícita con la acción de haber sido enviados “para que pidieran”.

   Los tipos de oraciones adverbiales que pueden darse en las relativas con subjuntivo vendrán determinados por la relación entre la acción de la subordinada y la de la principal.

   Relativa final: con imperfecto de subjuntivo: paucae quae circum illam essent manent noviciae puellae Ter. Eun. 581 se quedan unas pocas muchachas novatas para estar alrededor de ella.

   Relativa condicional: puede presentar cualquier tiempo del subjuntivo: qui hanc videret, urbem captam diceret Cic. Verr. 1.2.82 quien la viera, diría que era una ciudad conquistada.

   Relativa causal: con presente o perfecto de subjuntivo: fuit enim mirifica vigilantia, qui suo toto consulatu somnum non viderit Cic. fam. 7.30.1 en efecto, fue maravillosa su vigilancia, pues no conoció el sueño en todo su consulado. El sentido causal está a veces marcado por conjunciones como quippe qui, ut qui, utpote qui.

   Relativa consecutiva: el antecedente del relativo está marcado por adverbio o indefinido de cantidad (tam, talis, tantus) (1) o por el anafórico is, ea, id, que adquiere valor enfático con su oración de relativo en subjuntivo (2); si va en indicativo, la correlación is... qui marca la simple determinación o constatación de un hecho (3).

   (1) nec quisquam est tam opulentus qui mi obsistat in via Pl. Curc. 284 no hay nadie tan poderoso que se interponga en mi camino.

   (2) nec is, qui [...] animos errore imbueret Liv.39.8.4 y no era uno que inculcara el error en las almas.

   (3) sine metu is habendus est qui omnino metu vacat Cic.Tusc.5.41 se ha de considerar sin miedo ese que está libre totalmente de miedo.

   Relativa concesiva: la principal puede llevar un adverbio que anula la dificultad expresada en la de relativo: egomet, qui sero ac leviter Graecas litteras attigissem, tamen complures Athenis dies sum commoratus Cic. De or. 1.82 incluso yo, a pesar de haber tocado la cultura griega tarde y levemente, me quedé a vivir muchos días en Atenas.

Subordinación

   Las tres clases de subordinación se corresponden con las tres partes fundamentales de la oración que dependen del predicado verbal: sustantivo, adjetivo y adverbio. Así pues, las oraciones subordinadas o proposiciones son SUSTANTIVAS, ADJETIVAS o de RELATIVO y ADVERBIALES o CIRCUNSTANCIALES, porque desarrollan, en forma de oración dependiente con su propio predicado, la función gramatical que desempeñan las respectivas clases de palabras. Las sustantivas pueden ser de sujeto, de complemento directo, de complemento del nombre, de aposición o explicativas, e interrogativas indirectas. Entre las proposiciones adjetivas se cuentan las de relativo propiamente dichas y las de relativo de lugar, que pueden ser incluidas también entre las adverbiales. La subordinación adverbial se divide en temporal, causal, modal, comparativa, condicional, consecutiva, concesiva y final.

   La subordinación sintáctica de oraciones puede realizarse de dos maneras: una, por medio de relativos, sean pronombres, adjetivos o adverbios, y por conjunciones; la otra, mediante las formas nominales del verbo.

   Por medio de las formas nominales del verbo se pueden expresar en latín casi todos los tipos de subordinadas, dado que las diferentes formas (6, 3 simples + 3 compuestas, de infinitivo, 1 gerundio, 4 participios, 2 supinos) pueden funcionar como NOMBRE (infinitivo), como ADJETIVO (participio) y como ADVERBIO (gerundio y supino).

   El infinitivo en cualquiera de sus tiempos y voces cubre la subordinación SUSTANTIVA de S, OD y CN (completivas de infinitivo). El gerundio en gen. puede ser el núcleo de una proposición SUSTANTIVA de CN; en abl. sin preposición funciona como proposición ADVERBIAL MODAL; en los otros casos, gerundio y gerundivo cumplen la función de ADVERBIAL FINAL, TEMPORAL o CAUSAL. El gerundivo o participio futuro pasivo, como integrante de formas perifrásticas del infinitivo, puede aparecer como núcleo del predicado verbal de proposiciones SUSTANTIVAS de S y OD, al igual que los participios de pasado de sus correspondientes formas compuestas de infinitivo.

   Los cuatro tipos de participios pueden funcionar como proposiciones ADJETIVAS y ADVERBIALES o CIRCUNSTANCIALES, y dentro de esta última, TEMPORAL, MODAL, CAUSAL, CONDICIONAL, CONCESIVA; la FINAL sólo participios de presente y de futuro activo o pasivo (gerundivo); el participio con el valor de ADVERBIAL COMPARATIVA ha de ir con su correspondiente adverbio. Sin embargo, la construcción gerundial y la de ablativo absoluto pueden llevar un RELATIVO subordinado (cf. Oraciones de relativo).

   Los dos supinos tienen valor de ADVERBIAL FINAL.

   Según lo expuesto, no pueden ser expresadas sintéticamente mediante una forma nominal del verbo las proposiciones de relativo, las consecutivas, las comparativas y las interrogativas indirectas. Pero las conjunciones también cubren todas las clases y tipos de subordinación que no han sido definidas ya por sus propios elementos subordinantes, a saber, las de cualquier tipo de relativo, pronombre o adverbio, y las interrogativas indirectas parciales, que deben estar introducidas por los pertinentes pronombres o adjetivos y adverbios interrogativos.

   A pesar de la excepción de los relativos con gerundivo y participio, se puede afirmar, para un reconocimiento más eficaz de la construcción de la frase, que en latín clásico la subordinación expresada analíticamente por medio de conjunciones y relativos lleva el verbo en indicativo o subjuntivo, y cuando aparece su verbo en alguna de las formas nominales o se ha de entender un verbo auxiliar elidido o la conjunción ha de ser considerada como adverbio.

   La razón del uso de uno y otro modo verbal en las subordinadas depende del significado que pudo tener la frase en un plano sintáctico no subordinado, en la cual la conjunción sería un adverbio y el modo funcionaría de acuerdo con el esquema ya expuesto de hecho real en indicativo, potencial o irreal en subjuntivo (cf. Modalidad y modos).

   Así, en esta plegaria precedida del pertinente voc.: O pater et rex Iuppiter, ut pereat positum robigine telum! Hor. serm. 2.1.43 ¡Oh padre y rey Júpiter, que la lanza arrinconada se destruya por la herrumbre!, la expresión del deseo de la súplica comporta, como acción aún no realizada, el uso del subjuntivo. Igualmente, la partícula ut es en esta frase un adverbio de modo que acompaña dicha modalidad [ISEL, p. 302]. Si esa misma oración desiderativa independiente se hace depender de un verbo de petición o mandato, tendremos una proposición sustantiva de ut con subjuntivo, en la que ha desaparecido el signo de admiración, marca diacrítica de la modalidad expresiva: Horatius Iovem orat ut telum positum robigine pereat Horacio pide a Júpiter que la lanza arrinconada se destruya por la herrumbre.

   Otras veces, la misma noción de la subordinada reclama el uso del modo potencial-irreal, p. ej., en las FINALES, en las INTERROGATIVAS INDIRECTAS, SUSTANTIVAS con ut, ne, quominus, quin, CONDICIONALES y COMPARATIVAS hipotéticas, CONCESIVAS con quamvis, licet, cum, TEMPORALES con idea de finalidad o intención, CAUSALES que expresan causa subjetiva y CONSECUTIVAS de cualquier tipo.

   Asimismo, toda subordinación por medio de relativos o conjunciones del estilo indirecto se construye con modo subjuntivo, que resulta ser, dentro de la lógica gramatical, consecuencia de la subordinación subjetiva de todo el párrafo a un elemento regente enunciativo, sea verbo o nombre.

Conjunciones subordinantes

   Por lo que atañe a su morfología, las conjunciones latinas derivan de cuatro grupos:

1) Relativo interrogativo indefinido qu­i (kw*), tema radical que podemos dividir en:

  1. a) la conjunción polisémica ut < (q)u + t(a).
  2. b) nominativos o acusativos: quod, quom (> quum > cum), quam, quia.
  3. c) otros casos del relativo: quo, quomodo, quemadmodum, qua, quin, ubi, cur.

2) Demostrativos y anafóricos: dum, donec, si.

3) Negación ne: ne, nedum, ni.

4) Nombres o verbos lexicalizados: licet, modo, velut.

   Ante posibles coincidencias formales (quam, quo, quod), el criterio para diferenciar la conjunción del relativo será la función sintáctica, además de la subordinativa, que éste deberá desempeñar en su oración para ser tenido como tal.

   Las conjunciones subordinantes propiamente dichas se distribuyen por los siguientes tipos:

SUSTANTIVAS: ut, ne, quod, quin, quominus.

INTERROGATIVAS INDIRECTAS TOTALES: num, nonne, utrum, ­ne, an, si.

TEMPORALES: cum, ubi, ut, simul ac, simul atque, simul (SL I § 170), antequam, priusquam, postquam, quoad, dum, donec, quando.

CAUSALES: quia, quoniam, cur, quod, utpote, quippe, cum, dum, quo, siquidem, quatenus, quandoque, quandoquidem.

MODALES: ut, sicut, quemadmodum, quomodo.

COMPARATIVAS: ut, sicut, velut, ceu, quemadmodum, quam, tanquam, quasi.

CONDICIONALES: si, sin, nisi, ni, dum, modo, siquidem.

CONCESIVAS: quamquam, etsi, etiamsi, tametsi, quamvis, licet, ut, cum.

CONSECUTIVAS: ut, quin.

FINALES: ut, ne, quo.

Conjunciones polivalentes

UT: La partícula de más variado uso es, en origen, un adverbio de modo, interrogativo (¿cómo?), exclamativo (¡cómo!) o indefinido (como...), que tiene su correlativo o antecedente en el adverbio ita así. La forma reforzada uti (> ut-ei), que no cambia su significado, no debe confundirse con el inf. pres. de utor usar; utique puede ser et ut, o adv. afirmativo.

   Como conjunción, según el modo verbal que introduzca, ut tiene valores diferentes; por un lado, con indicativo puede ser proposición temporal, modal, comparativa y causal; por otro, con subjuntivo, sustantiva, final, consecutiva y concesiva.

   La conjunción ut con modo INDICATIVO tiene los valores de subordinada ADVERBIAL de:

MODO, como, según; en la principal puede aparecer algún elemento correlativo: ita, sic así.

TIEMPO, cuando; ut primum tan pronto como, ut quisque a medida que.

COMPARATIVA, como; la principal con su elemento correlativo (ita, sic) suele ir detrás de la subordinada. Esta correlación ut... ita..., con indicativo, puede expresar un matiz concesivo cuando hay contraposición entre ambas acciones.

CAUSAL, como (= porque); este matiz de ut con indicativo se desprende de su valor MODAL cuando no va apoyado por los adverbios correlativos mencionados.

   Para los valores de ut con modo SUBJUNTIVO, vamos a desarrollar todos sus usos a partir de la misma proposición, ut ego illi oculos exuram Pl. Men. 841 que yo le queme los ojos, según se ha estudiado en ISEL, p. 311.

   1) a) Apollo imperat ut ego illi oculos exuram Apolo manda que yo le queme los ojos. La oración subordinada ut ~ exuram es SUSTANTIVA, como CD de imperat que es.

  1. b) Necesse est ut ego illi oculos exuram es necesario que yo le queme los ojos. La misma subordinada es ahora SUSTANTIVA con función de sujeto al hacerla depender de esa expresión impersonal. Cf. en SL II § 187, otras giros impersonales que rigen la proposición ut + subj. con la misma función SUSTANTIVA y no de “índole consecutiva” como señala este manual (SL II § p. 185).

   2) a) Apollo lampadas ardentes mihi dat ut ego illi oculos exuram Apolo me ofrece antorchas inflamadas para que yo le queme los ojos. Vt ~ exuram = subordinada FINAL al existir en la pral. el CD lampadas ardentes

  1. b) Necesse est lampadas ardentes mihi dari ut ego illi oculos exuram es preciso que me den antorchas inflamadas para que yo le queme los ojos. Idéntico valor FINAL de ut que muestra la diferencia con el tipo completivo 1b).

   3) Vt ego illi oculos exuram, eam tamen non decipiam aunque le quemara los ojos, no podría, sin embargo, engañarla. Vt ~ exuram = subordinada CONCESIVA, valor que adquiere ut por el adv. tamen en la principal.

   4) Tam rabiosus sum ut ego illi oculos exuram estoy tan rabioso que le voy a quemar los ojos. Vt ~ exuram = CONSECUTIVA.

   5) Aspice et contempla ut ego illi oculos exuram mira y observa cómo le quemo los ojos. Vt... exuram = INTERROGATIVA INDIRECTA.

   6) Timet ut ego illi oculos exuram teme que yo no le queme...; timet ne ego illi oculos exuram teme que yo le queme... SUSTANTIVA, en dependencia de vbs. de temor o peligro (cf. GLC § 25.4, p. 77).

   7) Apollo a me hanc poenam poscit, ut ego illi oculos exuram Apolo me impone este castigo, a saber, que yo le queme los ojos. Se trata del ut explicativo, recogido en pocos manuales (tampoco en NLG § 417); introduce una subordinada SUSTANTIVA en función de APOSICIÓN, con su vb. en subjuntivo, y explica un contenido presentado en la principal por un sustantivo o pronombre neutro (cf. OLD, s.v. ut 39, p. 2115); puede traducirse por infinitivo el vb. que introduce ut: el castigo de quemarle...

   8) Tantum abest ut ego illi oculos exuram, ut rabiosus sim tan lejos está que yo le queme los ojos, que estoy rabioso. Además de estos usos, existe la construcción tantum abest ut + subj., ut + subj., en la cual el ut (a) junto al vb. impersonal abest, que lo rige, es completivo, o subord. SUSTANTIVA de sujeto, el segundo ut (b) es CONSECUTIVO, marcado por tantum en la pral.: tantum abest ut scribi contra nos nolimus, ut id etiam maxime optemus Cic. Tusc. 2.4 tan lejos está que no queramos que se escriba contra nosotros, que es incluso lo que más deseamos. En este giro hipotáctico, la consecutiva (ut ... nolimus) suele expresar una idea adversativa implícita en el significado del vb. principal.

   9) Denique non sum dignus ut ego illi oculos exuram en definitiva, no soy digno de quemarle los ojos. La proposición ut ~ exuram dependiente de dignus o indignus (cf. OLD, s.v. ut 33b, p. 2115) tiene valor final al ser este adj. PN de S personal. 

   Entre los diferentes significados de la conjunción ut con modo subjuntivo, se pueden hacer dos grupos de proposiciones subordinadas (cf. NGL § 419): las que llevan en la principal alguna palabra que determina el significado de la conjunción ut, y las que no llevan esta marca. Del primer tipo son 3, 4 y 8b, y 7, a saber, ut CONCESIVO, en la pral. tamen¸ CONSECUTIVO,  en la pral. is, ita, adeo, talis, tam, tantus, sic, eo, y SUSTANTIVO EXPLICATIVO, en que el sustantivo que explica ut puede llevar un demostrativo, hic.

   Dentro del segundo aún se puede delimitar más el valor de ut observando el significado del verbo del que depende: si es de percepción física, admiración o pregunta, tendrá valor adverbial e introducirá una interrogativa indirecta (5); si tiene algún otro sintagma que pueda ser el elemento completivo, sujeto u objeto del verbo principal, o ese verbo fuera intransitivo, ut tendrá valor final (2); por último, si faltan en la oración principal los sintagmas completivos, la oración de ut suplirá la función subordinada sustantiva o completiva (1, 8a). En el siguiente ejemplo, el significado sustantivo o final depende de la supresión de la completiva que precede: Accusatores multos esse in civitate utile est ut metu contineatur audacia Cic. Rosc.Am. 56 Es útil que haya muchos acusadores en la ciudad para que la audacia sea refrenada por el miedo; si eliminamos la secuencia en cursiva negritas, ut pasa a introducir una subordinada sustantiva.

   La conjunción completiva ut puede omitirse cuando depende de vb. de mandato: hortantur socii Cretam proavosque petamus Verg. Aen. 3.129 los camaradas animan a que nos dirijamos a Creta, nuestros ancestros; a veces el vb. pral. está en modalidad imprensiva: ea se in praecordia condat / sacrilegi scelerata, iube, nec copia rerum / vincat eam Ov. met. 8.793-795 ordena que ella se esconda en las entrañas criminales del sacrílego y que la abundancia de cosas no la venza.

   La conjunción ut puede aparecer precediendo a ne como refuerzo de esta conjunción negativa con valor de COMPLETIVA que no, o FINAL para que no.

NE: El adverbio de la prohibición y de la negación optativa: ne time no temas, ne istuc Iuppiter sinat (que Júpiter no permita eso!, funciona como conjunción subordinante negativa, siempre con vb. en subjuntivo, con valor COMPLETIVO (que no) o FINAL (para que no, no fuera a ser que, en la idea de que no); en ambos usos, puede preceder ut como simple refuerzo de la negación. Esta secuencia, ut ne, raramente se usa en la CONSECUTIVA, cuya negación se expresa con la negación objetiva: ita... ut non de modo que no. Prosódicamente, esta negación ne es de cantidad larga.

   En su valor completivo en dependencia de verbos, y también sustantivos, de temor, dificultad o peligro (cf. GLC § 25.4, p. 77), adopta significado positivo: timeo ne veniat temo que venga.

   El criterio para atribuir uno u otro valor, completivo o final, a las subordinadas con ne es el mismo que el de ut en los apartados precedentes 1 y 2, a saber, que en la oración de la que depende haya un complemento directo, una completiva o un vb. regente intransitivo, que obligue a considerar a la subordinada introducida por ne como oración final. Siempre tiene valor final cuando va unida a la enclítica disyuntiva, neve,  con sentido copulativo, y para que, y el vb. en subj.: neve viae spatium te terreat, accipe currus Ov. met. 8.796 y para que la distancia del camino no te desaliente, toma mis carros.

QUOMINUS: Formada con la partícula relativa quo y la negación atenuada minus, que, a veces, pueden escribirse separadas. Introduce subordinada SUSTANTIVA con vb. siempre en subjuntivo en dependencia de vbs. y expresiones de impedimento y prohibición; quominus libere hostes insequerentur terrere Caes. Gall. 7.49.3 impedir que los enemigos fuesen perseguidos libremente. Con el mismo valor sintáctivo existe también la expresión per aliquem stare quominus + subj. depender de alguien que + subj.: cognovit per Afranium stare, quominus proelio dimicaretur Caes. civ. 1.41.3 supo que dependía de Afranio entablar (lit.: que se luchara en) batalla.

QUIN: Procede de qui, forma residual del abl. del relativo, y la negación con apócope n(e). Funciona como adverbio de modo, interrogativo: quin...? ¿cómo, por qué no...?; o expresión de refuerzo a principio de frase: quin etiam más aún.

   Puede aparecer en expresiones coordinadas distributivas con matiz causal, non quin..., sed no porque..., sino porque: non quin pari virtute et voluntate alii fuerint, sed tantam causam non habuerunt Cic. Phil. 7.6 no porque los otros pudieron ser de igual valor y voluntad, sino porque no tuvieron causa tan grande.

   Como conjunción, quin introduce subordinadas en subjuntivo en dependencia de vbs. o giros de duda, impedimento, negación y prohibición, en función completiva (SUBORDINADA SUSTANTIVA): (non/haud) dubito no dudo; desidero quin quedar que no (cf. Caes. Gall. 7.11.8), deterreo apartar, impedio impedir; (non) mora est hay obstáculo, obsisto resistirse, obsto oponerse, prohibeo prohibir, recuso recharzar; (non/haud) abest / est quin no hay para que. haud procul afuit, quin violarentur Liv. 25.1.6 poco faltó para que fuesen agredidos (lit.: no se estuvo lejos de que).

   Funciona como subordinada CONSECUTIVA en dependencia de expresiones negativas con algún elemento correlativo en la pral., nulla causa est quin no hay razón alguna para que; nil tam difficilest quin quaerendo investigari possiet Ter.Heaut.675 nada hay tan difícil que no pueda descubrirse preguntando.

QUOD: El significado de esta conjunción subordinada tanto SUSTANTIVA como CAUSAL se desprende de su manifiesto origen pronominal relativo, nom.­acc. n. sg., lo que, el hecho de que, el que, en cuanto a que, en lo que respecta a que, por lo que > porque, est quod existe (motivo para) que.

   Estos giros con los que puede traducirse la conjunción quod connotan la idea de una realización efectiva de la acción verbal, frente a la construcción con infinitivo, que puede expresar un sentido más general coherente con la abstracción propia de la forma nominal del verbo, y a diferencia también con la conjunción ut, cuyo origen adverbial y su uso en frases independientes de modalidad expresivo­impresiva ha influido en la neta separación de los significados en las oraciones subordinadas, según se emplee uno u otro modo, como ya se vio.

   Por esta misma connotación, el modo verbal de quod puede ser tanto el indicativo como el subjuntivo, entendiéndose, pues, de su empleo el significado propio de este modo, que es la expresión por parte del hablante de la no realidad de la acción verbal (cf. Modalidad de la frase y modos verbales). El uso modal cobra un claro significado en el quod CAUSAL porque, pues el subjuntivo señala siempre causa no aducida, ni comprobada o aprobada, por quien formula la totalidad del discurso (miserari casum adulescentis coepit [...] eiectus a matre, quod probus adulescens [...] obscenis, ut fama esset, sacris initiari nollet Liv.39.11.7 comenzó a compadecerse del caso del joven [...] expulsado por su madre, porque, siendo un buen muchacho, [...] no quería iniciarse en unos misterios, según decían, de mal agüero); con una traducción literal del subjuntivo no se puede recoger el sentido de causa subjetiva que tiene en latín.

   Con frecuencia, el sentido CAUSAL de quod está marcado en la oración principal por alguna correlación adverbial como: eo, ideo, idcirco, propterea, ob hanc causam, ob eam rem: por la razón (quod que), por esta razón (quod porque), etc. Otras, el correlativo es un adverbio interrogativo (qui potis est? inquis; quod amantem iniuria talis / cogit amare magis, sed bene velle minus Catull.72.7­8 ¿Cómo es posible?, dices; porque una ignominia tal obliga al amante a enamorarse más, pero a sentir menos cariño).

   La conjunción quod como nexo de proposición SUSTANTIVA puede desempeñar las funciones sintácticas pertinentes de esa clase de proposición:

1) sujeto de vb. impersonal de suceso: accidit acontece, cadit pasa, fit sucede, evenit resulta, accedit se añade; de impersonal est quod (iam diu est quod ventri victum non datis Pl.Amph. 302 hace ya tiempo que no dais a mi vientre el alimento).

2) predicado nominal (causa mittendi fuit quod iter per Alpes [...] patefieri volebat Caes. Gall.3.1.2 motivo del envío fue que pretendía hacer accesible el camino por los Alpes).

3) objeto directo, con vb. de a) sentimiento: gaudeo alegrarse, gratulor felicitar, laudo alabar; b) de omisión o suma: mitto dejar, omitto omitir, praetermitto dejar de lado, praetereo pasar por alto, addo añadir; c) facio con adverbio de modo; en esta construcción, por actuar facio en sentido absoluto, la proposición quod puede traducirse por gerundio o “al” o “en + inf.” (SL II 4,6 194, 1): facis tu quidem fraterne quod me hortaris Cic. Q. fr. 2.14.2 obras con toda fraternidad al aconsejarme.

4) aposición, en función explicativa de un sustantivo, adjetivo o pronombre.

   También quod puede sustantivar oraciones, entendiéndose como tal proposición sustantiva (occulebat vim quod prae ululatibus tympanorumque et cymbalorum strepitu nulla vox quiritantium inter stupra et caedes exaudiri poterat Liv.39.9.7 disimulaba la violencia el hecho de que, por el vocerío y el estrépito de los tambores y címbalos, no podía oírse ningún grito de socorro de los que protestaban en medio de las violaciones y asesinatos), o, a comienzo de frase, como relativa sustantivada en función adverbial, similar a nuestras expresiones relativas (quod ad multitudinem eorum attinet, si dixero multa milia hominum esse, ilico necesse est exterreamini Liv.39.15.8 por lo que atañe a su número, si os dijere que son muchos miles de personas, de seguida es inevitable que os asustéis).

   Forma parte de locuciones cuyo sentido viene determinado por el elemento precedente: nisi quod a no ser que, praeterquam quod excepto (el) que, tantum quod 1) a no ser que (= nisi quod), y 2) apenas (= vix) con valor de adverbio de tiempo seguido de la correpondiente temporal con cum.

   Carece de valor subordinante seguida de otra conjunción, quod si, quod ubi, quod cum, quod quia, traduciéndose por algún enlace copulativo o adversativo (cf. Oraciones de relativo).

CUM: La conjunción cum procede de quom > quum, antiguo acc. sg. m. del relativo, que se lexicaliza a partir del uso con antecedente nominal o adverbial con significado de tiempo, tum entonces, nunc ahora, tempus un tiempo, dies un día... quum en que > cuando...

   El significado más usual de cum es el de subordinada adverbial TEMPORAL cuando, único con modo indicativo; la relación con la pral., depende del tiempo verbal de la subordinada; a veces, puede ir concretado con adverbios: cum primum tan pronto como. Un uso del cum TEMPORAL que atañe más a la estilística que a la sintaxis es el llamado «cum inverso»: la idea principal de la frase se expresa en la subordinada de cum.

   Con subjuntivo se amplía el matiz subordinado adverbial a CAUSAL, y entonces puede estar precedido de adverbios o conjunciones causales: utpote cum puesto que, quippe cum dado que, praesertim cum sobretodo porque.

   Una construcción muy empleada es el llamado «cum histórico», con imperfecto o pluscuamperfecto de subjuntivo, que expresa una relación subordinada TEMPORAL y CAUSAL, característica de la descripción narrativa; la traducción literal mediante, como + el tiempo correspondiente, es un buen punto de partida para ensayar otros giros con formas no personales.

   Si en la la pral. está el adverbio tamen sin embargo, la proposición de cum con subjuntivo adquiere valor CONCESIVO aunque.

   Existe, asimismo, un uso de cum con simple valor de COORDINACIÓN, y, cuando va seguido inmediatamente de los adverbios interim, interea, etiam, tum, quidem, tamen: y mientras, y entonces, y sin embargo, etc.

   La correlación cum..., tum, en principio temporal, deriva a COORDINADA DISTRIBUTIVA, no sólo..., sino especialmente...; el énfasis en tum se refuerza con los adverbios maxime, vero, praecipue, etiam.

DUM: Su significado, principalmente TEMPORAL, depende del modo; en indicativo: mientras que; en subjuntivo: hasta que; de su valor temporal puede desprenderse un matiz causal, uso y significado en que coincide con el cum histórico. En subjuntivo, puede tener también significado de CONDICIONAL restrictiva: Oderint dum metuant que odien, con tal que teman (= mientras teman).

QUAM: Procede de la lexicalización del acc.f.sg. del relativo. En oración independiente es un adverbio interrogativo­exclamativo (cómo, hasta qué punto), que, a su vez, puede modificar a un adjetivo u otro adverbio; forma papillarum quam fuit apta premi! Ov.am.1.5.20 la forma de sus tetas, ¡qué propia para estrechárselas! En la misma función adverbial, introducirá una interrogativa indirecta en dependencia del adecuado verbo: sentio quam sit exiguum meum ingenium me doy cuenta de qué corto es mi ingenio.

   Como conjunción resalta su uso como partícula introductora del SEGUNDO TÉRMINO DE LA COMPARACIÓN, bien sea de inferioridad, minus... quam menos... que; de igualdad, tam... quam..., tanto... como, o de superioridad, magis... quam más... que; incluido el comparativo de superioridad por sufijo o intensivo: ­ior quam más... que. Este uso comparativo se da con cualquier clase de palabra que implique comparación: adjetivos: alius quam, diferente a, diversus quam diverso de; verbos: malo... quam preferir (esto) a (aquello); o adverbios: aliter, amplius, contra, pariter, potius, simul, etc. Para reforzar un superlativo, se utilizan la expresión quam + superl. (+ potest) lo más que (se) puede; en este giro suele estar elíptico el vb. possum.

   Compuestos de quam: TEMPORALES  (vbs. en los dos modos con la adecuada correspondencia de tiempos): antequam antes que; priusquam antes que; postquam, posteaquam después que, desde que; CONCESIVAS quamquam aunque, quamvis aunque; COMPARATIVA HIPOTÉTICA: tamquam como si (+ subjuntivo); CAUSAL quando cuando, ya que.

QUO: Como adverbio relativo de LUGAR, lleva el modo verbal en su uso propio: abi quo libet vete adonde te dé la gana; también se da su geminación como relativo indefinido: quoquo adonde quiera que. En la proposición de quo con subjuntivo con valor FINAL, suele haber un comparativo como complemento de la misma oración final, pero dicho comparativo ha de ser un efecto de la misma acción verbal; véase, pues, la diferencia entre estos dos ejemplos: additae voluptates religioni vini et epularum, quo plurium animi illicerentur Liv.39.8.5 al culto religioso se añadieron los placeres del vino y los banquetes para atraer los ánimos de mayor número de gente. En cambio en este otro, quo es adv. rel. de id, y no conjuncion: cum ad id quisque, quo natura pronioris libidinis esset, paratam voluptatem haberet Liv.39.8.6 al tener cada cual dispuesto el placer a lo que era más proclive su deseo por naturaleza.

   Hay también un uso muy raro de quo seguido de ne con valor final: missus ad hoc pulsis, vetus est fama, Sabellis, / quo ne per vacuum Romano incurreret hostis Hor. serm. 2.1.36-37: enviado al efecto, según se sabe de antiguo, tras la expulsión de los sabélicos, para que el enemigo de Roma no invadiera a través de un territorio despoblado.

   Compuestos de quo son: quomodo como (COMPARATIVA), quoad (TEMPORAL) mientras que (indicativo), hasta que, en la medida en que (subjuntivo), y quominus que no, (SUSTANTIVA) que, convencionalmente, puede presentarse separado, quo minus.

SI: Procede del mismo tema pronominal que el adverbio sic < si + c(e). Como conjunción CONDICIONAL habitual, puede introducir, precediendo (prótasis), cualquier modo, indicativo o subjuntivo, en correlación, asimismo, con los modos de la principal, que sigue (apódosis), entre los que se incluye el imperativo. Con las oraciones condicionales funciona plenamente el esquema de los modos latinos (cf.), indicativo: acción real; subjuntivo presente y perfecto: potencial; subjuntivo imperfecto y pluscuamperfecto: irreal (condicionales hipotéticas).

   En coincidencia con el valor CONDICIONAL forma parte de las conjunciones negativas: sin pero si no, nisi a no ser que; con matiz CAUSAL: siquidem si en verdad, puesto que; y en la COMPARATIVA hipotética, vb. en subj., quasi como si

   Del valor condicional deriva el CONCESIVO cuando en la subordinada, generalmente en subj., hay alguna oposición o dificultad implícita que se anula en la pral., aun sin el adverbio tamen sin embargo: iam nec bene velle queat tibi, si optima fias Catull.75.2 y ya no podría quererte aunque te hicieses la mejor de las personas. Con este matiz, forma parte de conjunciones concesivas: etsi, etiamsi, tametsi, aunque.

   Sólo puede tener el valor de interrogativa indirecta (SUBORDINADA SUSTANTIVA), introduciendo un subjuntivo, en dependencia de vbs. con significado de “mirar, esperar, admirarse”. También puede coincidir con este valor COMPLETIVO, equivalente a  ut, cuando la conjunción si va regida por verbos que significan “aguardar, intentar, esforzarse”: si queat in vivum temptat revocare calorem Ov. met. 4.248 intenta si puede devolver al calor de la vida.

Interjección

   Las interjecciones son palabras ajenas a la sintaxis de la frase que expresan actitudes o sentimientos del hablante o apelan a la atención del oyente, con frecuencia marcadas con el signo de admiración. En general, en sus formas tienen origen onomatopéyico las interjecciones que connotan función expresiva o síntoma (ah, ei, heu, vae); en cambio, las que poseen función impresiva o apelación proceden de imperativos y vocativos con sufijos deícticos (age, agedum, cedo, cette, ecce, macte); las invocaciones a dioses poseen una clara formación nominal (hercle, mehercle, medius fidius, pol, edepol, ecastor, mecastor). Por ofrecer un somero y para nada estricto análisis semántico en su inventario, podrían agruparse en las que expresan alegría (euhoe, evax, evoe, hahahae, io), amenaza (oh, vae), aseveración (nae/ne —cf. ναί—, pro), asombro (attatae, hem, hui, oh, papae), dolor (ah, ei, heu, heus, oh, uah), estímulo (age, agedum, cedo, cette, eia, eu, euge, macte), interpelación (ecce, em, en), indignación (o, pro, proh, malum), juramento (edepol, hercle, medius fidius, nae, ne); cf. J. B. Hofmann, El latín familiar, trad. J. Corominas, Madrid: CSIC, 1958.  © José Solís de los Santos

UNIVERSIDAD DE SEVILLA. FILOLOGIA GRIEGA Y LATINA                                                                                                                                                                                              

Prof. José Solís de los Santos. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.                                                                                       

        

Temario de gramática

Alfabeto latino; pronunciación; acentuación                            

Transcripción de palabras griegas                                             

Vocabulario básico; clases de palabras                                                

Formas y generalidades de los casos                                        

Declinaciones                                                                            

Sintaxis de los casos                                                                  

Formas del adjetivo; gradación                                               

Sintaxis de la gradación                                                          

Sintaxis del adjetivo                                                                

Complemento predicativo                                                       

Pronombres                                                                              

Numerales                                                                                

Indefinidos                                                                               

Funciones del pronombre                                                        

Adverbio                                                                                  

Preposición                                                                              

Lugar y tiempo                                                                        

Formas personales del verbo                                                   

Verbos irregulares                                                                   

Formas nominales del verbo                                                   

Gerundio y gerundivo                                                              

Conjugación perifrástica                                                         

Sintaxis del infinitivo                                                              

Traducción de completivas                                                     

Sintaxis de los participios                                                       

Modalidad de la frase y modos verbales                                 

Los modos en el estilo indirecto                                             

Morfosintaxis de la negación                                                 

Prohibición                                                                              

Concordancia. Orden de palabras                                            

Oraciones coordinadas                                                            

Oraciones interrogativas                                                         

Oraciones de relativo                                                               

Subordinación                                                                          

Conjunciones subordinantes                                                    

Conjunciones polivalentes                                                      

Interjección                                                                              

Bibliografía abreviada

            En los autores y obras de los ejemplos se siguen las abreviaturas de OLD.

DRAE o DLE R. A. E., Diccionario de la Lengua Española, Madrid: Espasa Calpe, 2014.

GLC    R. M. Griffin, Gramática Latina de Cambridge, trad. J. Hernández Vizuete, Sevilla: Secretariado de Publicaciones de la Universidad, 1994.

ISEL    L. Rubio, Introducción a la Sintaxis Estructural del Latín, Barcelona: Ariel, 1982.

NGL    L. Rubio, T. González Rolán, Nueva Gramática Latina, Madrid: Coloquio, 1985.

OLD    Oxford Latin Dictionary, Oxford: Clarendon Press, 1990.

SL        M. Bassols de Climent, Sintaxis Latina, I­II, Madrid: CSIC, 1956.

Abreviaturas

 

abl. = ablativo

acc. = acusativo

act. = activo

adj. = adjetivo

adv. = adverbio

CA = complemento agente

CC = complemento circunstancial

  1. = confer : compruébese

CI = complemento indirecto

  1. = clase

CN = complemento del nombre

conj. = conjunción.

CP = complemento predicativo

dat. = dativo

decl. = declinación

dep. = deponente

des. = desinencia

  1. = femenino

fut. = futuro

gen. = genitivo

  1. = esto es, es decir

imp. = imperativo

imperf. = imperfecto

ind. = indicativo

indef. = indefinido

inf. = infinitivo

irr. = irreal

lit. = literalmente

loc. = locativo

  1. = masculino
  2. = neutro

nom. = nominativo

núm. = número

OD = objeto directo

p(p). = página(s)

part. = participio

pas. = pasivo

perf. = perfecto

pers. = persona

  1. = plural

plusc. = pluscuamperfecto

PN = predicado nominal

pot. = potencial

prep. = preposición

pres. = presente

pron. = pronombre

PV = predicado verbal

rel. = relativo

rgte. = regente

S = sujeto

  1. = singular

sgdo. = significado

vb(s). = verbo(s)

voc. = vocativo

 

El alfabeto latino

         A B C D E F G H I K L M N O P Q R S T V X Y Z

         a b c d e f g h i k l m n o p q r s t u x y z

Pronunciación: La pronunciación clásica del latín, basada en abundantes y suficientes testimonios de la Antigüedad, es más sencilla que la italiana y la eclesiástica. En resumen, sus diferencias con el español son: C siempre suena /k/. F también es fricativa labiodental y no labial aspirada como phi (PH). G siempre es velar sonora /g/. H es también muda, incluso cuando transcribe las aspiradas griegas velar y dental: CH /k/ y TH /t/. I puede ser vocal, /i/, o consonante /y/; la distinción gráfica i/j nunca se dio en el latín de la Antigüedad. La K, /k/, sólo se utilizó en siglas. LL nunca es lateral palatal (nuestra elle), sino geminada, y se pronuncia cada una en sílaba diferente, como la consonante intensa del italiano /L/. Q (qu QV) siempre /kw/, como en italiano: la u que sigue a g y q siempre se pronuncia (cf. Prosodia y métrica dactílica). V puede ser vocal, /u/, o consonante /w/; en letra minúscula debería escribrirse u, pero en los textos y apuntes de esta asignatura, siguiendo el criterio de diccionarios y manuales, diferenciaremos también en minúscula la variante consonántica, v. La T siempre es dental sorda /t/, incluso seguida de i, /i/, más otra vocal. X siempre /ks/. Y, Z fueron tomadas directamente del griego para transcribir palabras extranjeras; la y, /ü/, siempre es vocal.

Acentuación: Las 5 vocales pueden ser largas o breves, sin distinción gráfica de ningún tipo. Los únicos diptongos propios son ae, au, oe, que ocupan sílaba larga. En latín no hay acento gráfico. En los apuntes de esta asignatura, adoptaremos la simbología habitual para señalar, siempre que se precise, largas, ē, o breves, ĕLa acentuación depende de la cantidad de la penúltima sílaba: si es breve, la palabra es esdrújula; si larga, el acento cae sobre ella. Hay poquísimas palabras agudas  (cf. Prosodia y métrica dactílica).

Normas de transcripción de palabras griegas

Α α alfa          = a

Β β beta          = b

Γ γ gamma     = g1

Δ δ delta         = d

Ε ε epsilón      = e

Ζ ζ dseta         = z

Η η eta            = ē2

Θ θ zeta          = th

I ι iota             = i

Κ κ kappa       = k

Λ λ lambda     = l

Μ μ my           = m

Ν v ny             = n

Ξ ξ xi              = x

Ο o omicrón   = o

Π π pi              = p

Ρ ρ rho            = rh

Σ σ ς sigma     = s3

Τ τ tau             = t

Υ υ ypsilón     = y/u4

Φ φ fi              = ph

Χ χ ji               = ch/kh5

Ψ ψ psi           = ps

Ω ω omega     = ō2

1 La gamma (Γ γ) delante de γ, κ, χ se transcribe como ­n­.

2 La eta (Η η) es la e larga, así como la omega (Ω ω) es, como su nombre indica, la o larga; esta cantidad vocálica debe transcribirse con una raya sobre la vocal correspondiente.

3 La sigma minúscula ς es variante gráfica de final de palabra.

4 La ypsilón (Υ υ) se transcribe como ­u­ sólo en diptongos: οὐσία ousía, φύσις physis, ψυχή psychē , cf. “psique”, en DLE (DRAE).

5 La hache latina corresponde a la transcripción de la aspiración griega, tanto de las oclusivas aspiradas (θ = th, φ = ph, χ = ch) y la rho, como en inicial de palabra, que entonces se representa por el signo de espíritu áspero, ἡδονή hēdonē; cf. “hedonismo”, en DLE.

            Los tres tipos de acentos griegos, agudo, grave y circunflejo, suelen transcribirse también, teniéndose en cuenta que no hay que poner la raya superior que señala eta u omega cuando dicha vocal lleve acento circumflejo, puesto que éste siempre va sobre vocal larga o diptongo.

 

Vocabulario básico de latín

   Estas 144 palabras más utilizadas en los textos clásicos están distribuidas según la clase de palabra o partes de la oración.

SUSTANTIVO:

1ª declinación: CAVSA, FAMA, TERRA, VITA.

2ª declinación: (­us) ANIMVS, ANNVS, DEVS, EQVVS, LOCVS, NVMERVS, POPVLVS. (­er) VIR. (­um) ARMA, SIGNVM.

3ª declinación: HOMO, LABOR, LEX, MONS, NOX, ORDO, PARS, PATER, REX, VIS, CORPVS, GENS, GENVS, MARE, NOMEN, TEMPVS.

4ª declinación: DOMVS, MANVS.

5ª declinación: DIES, RES.

ADJETIVO:

1ª clase: (­us) BONVS, CERTVS, MAGNVS, MEDIVS, MVLTVS, NOVVS, PARVVS, SVPERVS.

2ª clase: (­is) FORTIS, GRAVIS.

3ª clase: (en consonante) VETVS.

Numerales: (cardinal) DVO, VNVS. (ordinal) PRIMVS.

            PRONOMBRE (adjetivo):

Personales: EGO, NOS, SVI.

Posesivos:       NOSTER, SVVS.

Demostrativos:  HIC, IDEM, ILLE, IPSE, IS.

Relativos:        QVI, QVISQVE. Interrogativos: QVIS.

Indefinidos: ALIVS, ALTER, NVLLVS, OMNIS, QVIS, QVISQVAM, TANTVS, VLLVS,  VTERQVE.

VERBO:

1ª conjugación: DO, TENTO.

2ª conjugación: HABEO, IVBEO, LICET, MOVEO, TENEO, VIDEO.

3ª conjugación: AGO, DICO, MITTO, PETO, QVAERO, RELINQVO, VINCO, (deponente) SEQVOR.

3ª conj. mixta: ACCIPIO, CAPIO, FACIO, (deponente) PATIOR.

4ª conjugación: AVDIO, VENIO.

Irregulares: EO, FERO, POSSVM, SVM, VOLO.

            ADVERBIO:

AN, ANTE, ANTEA, ET, ETIAM, IAM, ITA, LONGE, MAGIS, MODO, NON, PRIMVM, PROCVL, RVRSVS, SAEPE, SEMPER, SIMVL, TAM,  TAMEN, TVM, (relativos­interrogativos) QVAM, QVO, VBI, VT.

            PREPOSICIÓN:

AB, AD, ANTE, CVM, DE, EX, IN, INTER, PER, POST, SINE.

            CONJUNCIÓN:

AC, ATQVE, AVT, CVM, DVM, ET, MODO, NAM, NE, NEQVE,    ­QVE, SED, SI, SIMVL, VBI, VT, ­VE, VEL, VERO.

 

Formas y funciones de los casos

[GLC §14, p. 49 ss., NGL p. 21]

NOMINATIVO: Función referentiva (representación) [ISEL, p. 82]. Sujeto de predicación verbal o nominal.

núm.

 1ª

         2ª             n.

 3ª          n.

 4ª       n.

 5ª

sg.

­ă   

­us, ­er,       ­um

­os,    tema puro 

­us,     ­u 

­ēs

pl.

­ae

   ­ī,             ­ă

­ēs,         ­(i)ă

­ūs,     ­

­ēs

VOCATIVO: Función imprensiva (apelación).

Desinencia:  igual al nom. excepto sg.  2ª decl.  ­e (nom. ­us), ­ī (nom. ­ius).

ACUSATIVO: Función expresiva [SL I § 43]. Objetivo y resultado del proceso verbal.

núm.

  1ª

     2ª       n.

    3ª                     n.

 4ª         n.

 5ª

sg.

­am

       ­um    

­em, ­im,             tema puro 

­um,      ­u 

­em

pl.

­ās

­ōs,         ­ă

­ēs, ­īs,                ­(i)ă  

­ūs,       ­

­ēs

GENITIVO: Relación de carácter general (= adjetivo).

núm.

 1ª

  2ª

 4ª

 5ª

pronom.

sg.

­aeas)

­ī     

­is   

­us 

­  

­ius

pl.

­ārum

 ­um

­ōrum

­(i)um

­uum

­ērum

= adj. 1ª cl.

                 

DATIVO: Elemento interesado en el proceso verbal.

núm.

 1ª

 2ª

 3ª

 4ª

 5ª

pronom.

sg.

­ae    

­ō

­ī   

­u

­

­ī

pl.

­īs ­ābus

­īs

­ibus

­ibus ­ubus

­ēbus

­īs ­ibus

ABLATIVO: Relación de contigüidad externa [ISEL pp. 155­156].

núm.

 1ª

 5ª

sg.

­ā

­ō

­e, ­ī  (n., adj.)

­ū       

­ē

pl.

­īs ­ābus

­īs

­ibus 

­ibus ­ubus

­ēbus

LOCATIVO: CC de lugar en dónde.

Desinencia: ­ī  ( 1ª decl. ­a + ­i > ­ai > ­ae).

Generalidades: La pertenencia de cualquier forma nominal a una de las cinco declinaciones se determina por la desinencia del gen. sg., o bien pl. en aquellos sustantivos que no tengan singular (pluralia tantum). A la forma del nombre en gen. sg. se aplican las desinencias de los demás casos salvo nom. sg. y acc. n. sg. El género neutro, n., sólo se diferencia en nom. y acc.; en el resto de los casos coincide con las desinencias de m. y f. La desinencia de nom. y acc. n. es la misma, y en pl. es ­ă para todas las declinaciones que tienen sustantivos neutros, esto es, 2ª, 3ª y 4ª. Todos los acc. pl. m. y f. terminan en ­s, en sg. en ­m. También coinciden todos los dat. y abl. pl. dentro de cada declinación. Los adjetivos se declinan o por la 1ª y 2ª o por la 3ª. Algunos pronombres presentan diferentes desinencias en gen. y dat. sg., pero en lo que respecta al género se ajustan todos a lo dicho acerca de los sustantivos. El caso voc. presenta una desinencia diferente de su nom. sólo en singular de la 2ª declinación. El caso loc. sólo se da en singular y en sustantivos de las tres primeras declinaciones.

Particularidades de las declinaciones

1ª DECLINACIÓN (gen. sg. ­ae): TEMA EN ­A: Se agrupan sustantivos la mayoría femeninos, pero también masculinos, que designan nombres de ocupación u oficio (collega, scriba, poeta, nauta, pirata, agricola) o de ríos (por concordar con el sustantivo amnis, ­is río).

   La raíz léxica de estos nombres acaba en ­a, la cual se alarga en abl. sg. [< a(d)] y en acc.pl. [­a(n)s]; se convierte en diptongo ­ae ante la desinencia ­ī de gen. o ­ĭ de dat. o loc. ; desaparece ante la de dat. y abl. pl. ­īs [< (a)ĭs], pero se conserva en la otra desinencia de dichos casos para sustantivos femeninos que coinciden con los mismos masculinos de la 2ª: deabus para las diosas, filiabus para las hijas, libertabus para las libertas, etc. Subsiste el gen. sg. arcaico ­as en la fórmula jurídica pater familias y análogos. Algunos sustantivos, sobre todo los terminados en ­cŏla y ­gĕna presentan el gen.pl. en ­um; también aquellos cuya raíz termine en ­con más de cuatro sílabas.

2ª DECLINACIÓN (gen. sg. ­i): TEMA EN ­O: Sustantivos de género masculino, todos los de nom. sg. ­er y los de ­us, excepto los nombres de árboles, que son  femeninos, como también lo es arbor arboris; los sustantivos neutros tienen en nom. acc. sg. ­um, excepto vulgus vulgo, virus veneno, pelagus mar, nom. acc. sg. ­ŭs; estos tres sustantivos no tienen plural. La desinencia de voc. sg. para nombres con nom. ­ius, la mayoría propios, es ­ī; para los nom. -er, igual al nom., aunque hallamos puere en latín arcaico;  para los nom. ­ŭs el voc. es ­ĕ, salvo deus dios, que tiene también una declinación anómala: sg.: acc. deum, gen. dei, divi, dat. abl. deo, divo, pl.: nom.voc. dei, dii, di, acc. deos, divos, gen. deorum, deum, dat. abl. deis, diis, dis. El gen. sg. de los nombres con nom. ­ius / ­ium presenta normalmente una sola ­ī (fili del hijo, tuguri de la choza); desde el siglo I d. C., también las dos (filĭī). En gen. pl. puede presentarse la desinencia ­um, en algunos sustantivos como faber, fabrum de los obreros, pero sobre todo en nombres con más de cuatro sílabas o cuya raíz termine en ­. Los nombres cuya raíz termina en ­u/pueden conservar en nom. sg. la desinencia arcaica ­ŏs, servos el esclavo, inconfundible ni en la sintaxis ni en la prosodia con servōs a los esclavos. Los nom. m. sg. terminados en ­er no presentan la e en el resto de las desinencias, salvo cuando a dicha forma del nom. sg. preceda vocal: puer pueri niño, pero ager agri territorio, pues la ­e­ no forma parte de la desinencia; cf. vir viri hombre.

3ª DECLINACIÓN (gen. sg. ­ ĭs): TEMAS EN CONSONANTE Y EN ­I: Comprende dos amplios grupos de sustantivos de los tres géneros y adjetivos, que coinciden, además del gen. sg. distintivo de la declinación, en dat. sg. ­ī, y en pl., nom. voc. ­ēs, dat. abl. ­ĭbŭs. Las desinencias de los otros casos muestran alguna diferencia según pertenezca la palabra a uno de los dos grupos temáticos, en consonante o en vocal i, a saber, acc. sg.: ­em o ­im, abl. sg.: ­ĕ o ­ī,  acc. pl.: ­ēs o ­īs; en algunas ediciones antiguas esta última desinencia ­īs de acc. pl. m. y f., se puede encontrar hipercaracterizada en ­eis. En cambio, el gen. pl. se mantiene en ­ium en los temas originarios en ­.

   Tema VOCAL ­I: Sin atender a la pertenencia temática, se puede decir que tienen su gen. pl. ­um los nombres que no tienen igual número de sílabas en nom. y gen. sg., los llamados imparisílabos  (carmen carmĭnis, carmĭnum de las canciones, homo homĭnis, homĭnum de los hombres), salvo aquellos que delante de la desinencia ­is de gen. sg. presentan dos consonantes (mons montis, montium de los montes, urbs urbis, urbium de las ciudades, arx arcis, arcium de los alcázares, ars artis, artium de las artes; y adjetivos cuyo nom. termina en -x; cf. Formas del adjetivo). En cambio, tienen el gen. pl. ­ium los que en singular tienen igual número de sílabas en los mismos casos, (hostis hostis, hostium de los enemigos, civis civis, civium de los ciudadanos, caro carnis, carnium de las carnes); en muchos de estos parisílabos nom. y gen. sg. son iguales. Sin embargo, esta fórmula para hallar la desinencia de gen. pl. ­um o ­ium tiene algunas excepciones: los parisílabos pater, mater, frater, iuvenis, senex, canis hacen su gen. pl. en ­um; y los imparisílabos neutros anĭmal, exemplar, tribūnal, vectīgal, (gen. sg. ­ālĭs  o ­ārĭs) etc., lo hacen en ­ium.

   Mantienen acc. sg. ­im algunos sustantivos como: sitis sed, tussis tos, vis fuerza, Neapolis Nápoles, Tibĕris Tíber. Alternan acc. sg. ­em / ­im: clavis llave, cutis piel, febris fiebre, puppis popa, secūris hacha, turris torre.

   La desinencia abl. sg. ­i aparece siempre en los sustantivos que mantienen acc. sg. ­im, y en los adjetivos de la 2ª clase, tipo fortis forte; también en los sustantivos neutros anĭmal animal, exemplar modelo, tribūnal tribunal, vectīgal impuesto, mărĕ mar, pero rete retis (pl. retia) red, hace abl. sg. rētĕ.

   Alternan la desinencia ­i / ­e en los adjetivos de la 3ª clase con sufijo ­nt­ de participios de presente (gen. pl. ­ntium; por licencia métrica ­ntum, a veces), en los que se emplea ­e cuando el adjetivo está sustantivado o constituye el predicado en la construcción de ablativo absoluto, e ­i en el mero uso adjetival: cum amanti uxore con la amante esposa, cum amante con el/la  amante.

   Los temas en CONSONANTE, con gen. pl. siempre ­um, engloban sustantivos de los tres géneros y adjetivos, y se pueden distinguir en dos grupos según formen con o sin ­s su nom. sg. los sustantivos de género animado, pues todos los neutros presentan en este caso el tema puro, asigmático y sin alargamiento. No llevan ­s en nom. sg. aquellos sustantivos m. y f. cuyo tema acaba en consonante líquida, l r, nasal n, o silbante s. Por contra, presentan ­s en nom. sg. los temas en los tres tipos de consonantes oclusivas, labial, dental y gutural, además de otros en vocal ­e o diptongo.

   Temas en líquida: consul consŭlis cónsul, sāl sălis m. sal, uxor uxōris esposa, mulier muliĕris mujer; soror sorōris hermana, en los sustantivos con sufijo ­ter de nombres de parentesco, se elimina la ­e­ en el resto de la flexión: pater patris, mater matris, frater fratris.

   Temas en nasal: sólo hay un sustantivo en nasal m que, además, es sigmático en nom. sg. hiems hiemis f. invierno. Los sustantivos m. o f. en ­n la pierden en nom. sg.: Apollō Apollĭnis, opinio opiniōnis; a este grupo pertenecen los abstractos femeninos terminados en ­tio(n, constitutio constitutionis. Los neutros conservan en nom. la consonante del tema: nomen nomĭnis, carmen carmĭnis. Existen algunos neutros con alternancia r/n: iter itinĕris camino, iecur iecinŏris hígado.

   Temas en silbante: los nombres y adjetivos pertenecientes a este tema han sufrido el fenómeno fonético del rotacismo, consistente en la trasformación de la s intervocálica en r; la silbante se conserva en algunos nom. m. y f.: honos honōris honor, flos flōris m. flor, y siempre en los neutros: ōs ōris, rus ruris, tempus tempŏris, genus genĕris, sufijo del comparativo ­ius ­iōris, adjetivo vetus vetĕris, etc.  Cuando la silbante aparece geminada, se conserva: ŏs ossis hueso.

   Los temas en oclusivas presentan sustantivos en los tres géneros y adjetivos:

   Labial: ops opis, opum de los recursos, plebs plebis plebe.

   Dental: miles militis, militum de los soldados, caput capitis cabeza (neutros, sin ­s, con tema puro en nom.); en los temas en dental se incluyen los abstractos femeninos con nom. sg. ­tās: sociĕtās sociĕtātis alianza, y  ­tus: virtus virtūtis valor, salus salūtis seguridad.

   En los temas en gutural el contacto con la ­s produce la consonante doble -x- /ks/: dux ducis guía, lex legis ley, nix nivis nieve.

   Otros temas con nom. sg. sigmático: senex senis anciano; bos bovis buey (pl. nom.acc. boves, gen. boum, dat. abl. bobus o bubus).

   Declinación especial presenta Júpiter: nom.voc. Iuppiter, acc. Iovem, gen. Iovis, dat. Iovi, abl. Iove.

   Algunos sustantivos procedentes del griego pueden presentar el acc. sg. en ­ă: āĕr āĕris  m. aire, acc. āĕră o āĕrem; aether aetheris m. éter, acc. aethĕra. El acc. sg. āĕră, trisilábico, no debe confundirse con el acc. pl. n. æra, de aes aeris bronce.

4ª DECLINACIÓN (gen. sg. ­us): TEMA EN ­U: Sustantivos de los tres géneros, la mayoría m., algunos f., y de los n. sólo cornu cuerno, y genu rodilla, se usan con frecuencia. No hay adjetivos que se declinen por la 4ª. En dat.sg. algunos sustantivos, sobre todo neutros, pueden presentar ­u. Hay sustantivos que sólo se emplean en abl. sg., iussu por mandato, rogatu a ruego, natu por edad. El sustantivo domŭs casa, presenta casos declinados también por la 2ª: sg. nom. voc. domŭs, acc. domum, gen. domūs o domī (raro, pues se confunde con loc.), dat. domui, abl. domo o domū (raro), loc. domī; pl. nom.voc. domūs, acc. domōs o domūs (raro), gen. domorum o domuum, dat.abl.domĭbus. Algunos nombres tienen ­ŭbus en dat. y abl. pl. para distinguirse de formas coincidentes con nombres de la 3ª:  partus parto, artus articulación, arcus arco; también presentan esa variente en ­ubus: lacus lago, quercus encina,  acus aguja.

5ª DECLINACIÓN (gen. sg. ­ei): TEMA EN ­E: No tiene adjetivos ni sustantivos neutros, ni masculinos salvo dies día, y su compuesto meridies mediodía; sin embargo, dies se usa en f. sg. cuando indica fecha fija, y por tal motivo son de género femenino los días divisorios del mes, Kalendae primero de mes, Nonae nonas (7 de marzo, mayo, julio y octubre, 5 los demás), Idus idus (15 de los mismos cuatro meses, 13 en el resto). Tampoco se usan en pl. salvo dies, res cosa, y spes esperanza. Los otros pocos sustantivos siguen doble declinación con la 1ª: materies, materia madera, ó 3ª requies descanso: gen. requiei o requietis.

DECLINACIÓN LATINA DE NOMBRES PROPIOS GRIEGOS: El latín tuvo que adaptar como pudo las desinencias de los 5 casos griegos. Los acc. sg. en -n y en -a se hallan también en sustantivos comunes (āĕră, aethĕra, poesin) de esta procedencia.

Caso

Hecate

Aeneas

Anchises

Achilles

Dido

Pentheus

Paris

Nom.

-e

-as

-es

-es

-o

-eus

-is

Voc.

-e

-a

-e

-es

-o

-eu

-i

Acc.

-en

-an

-en

-en

-o

-ea

-in

Gen.

-es

-ae

-ae

-is, -i

-us

-eos

-is, -eos

Dat.

-ae

-ae

-ae

-i

-o

-ei, -i

-i

Abl.

-e

-a

-e

-e

-o

-eo, -e

-i, -e

 

Sintaxis de los casos

NOMINATIVO: Sujeto de predicación verbal o nominal.

Sintaxis: A) Función referentiva (representación) .  B) Sujeto gramatical (S).

  1. B) El nominativo siempre es o se refiere al sujeto.

1) S de vb. en forma personal (también de infinitivos independientes [GLC §21.5, NGL § 324]).

2) Predicado nominal (PN).

3) Aposición al S [SL II, § 70].

4) Complemento Predicativo (CP) del S [GLC § 18 p. 59; SL II, §§ 18-20].

VOCATIVO: Función imprensiva (apelación).

Sintaxis: Fuera de la sintaxis y de la modalidad de la frase. Uso de la forma de voc. (­e) en vez de nom. (­us) [SL I, §31b].

ACUSATIVO: Objetivo y resultado del proceso verbal.

Sintaxis:         A) Función expresiva.

  1. B) Objeto directo (OD).
  2. C) Complemento Circunstancial (CC).
  3. A) Acc. exclamativo [SL I, § 43].
  4. B) Complemento u objeto directo (OD).

1) OD de vb. transitivo [NGL § 243].

2) OD de vb. impersonal de sentimiento miseret compadecerse, paenitet arrepentirse, piget disgustarse, pudet avergonzarse, taedet aburrise (acc.: quien siente).

3) Aposición a una oración [ISEL p. 130].

4) Doble acc. [SL I, § 45]:

  1. a) OD persona y OD cosa de vb. causativo [ISEL 127]: “hacer a alguien hacer algo”, doceo enseñar, celo ocultar, rogo pedir, oro rogar, flagito reclamar, posco exigir, iubeo ordenar (el OD de cosa es un infinitivo); el OD de persona se convierte en el S de la oración pasiva, el OD de cosa permanece en acc.
  2. b) OD y su Complemento Predicativo: creo nombrar / elegir, facio hacer, reddo convertir, appello llamar,
  3. c) Acc. OD y acc. CC de lugar: traduco trasladar,

5) Objeto de participio medio­pasivo, y adjetivos (acc. de relación) [SL I, § 36; ISEL pp. 123-127].

6) Sujeto de subordinada sustantiva de S, OD o CN (completivas de infinitivo) [GLC §14.3d].

  1. C) Complemento circunstancial, sin preposición:

1) CC de dirección [GLC § 14.3f, ISEL pp. 119-121].

2) CC de extensión [GLC § 14.3d, SL I, §§ 37-38].

3) CC de duración [GLC § 14.3b, SL I, §§ 39-40].

4) CC de cantidad o cualidad (acc. adverbial) [SL I, § 41].

   Acusativo con preposición es siempre CC, determinado por el significado de la preposición. Con las que comparte con el abl., el acc. expresa el objetivo o resultado de la acción verbal [NGL § 184; SL I, §§ 269-271].

GENITIVO: Relación de carácter general (= adjetivo).

Sintaxis:         A) Complemento del nombre (CN).

  1.           B) Complemento régimen de algunos verbos.
  2. A) CN, dependiendo de sustantivos, adjetivos o pronombres, adverbios de cantidad:

1) de sustantivos (gen. subjetivo y objetivo metus hostium miedo de los enemigos, miedo a los enemigos [NGL § 291]).

2) de adjetivos y participios [SL I, §§ 62-64],

3) de pron. indef. o adverbios de cantidad (gen. partitivo [GLC § 14.4b, SL I, §§ 65-67]).

4) indicando pertenencia (gen. + esse) [GLC § 14.4a].

5) indicando cualidad (cf. abl.) [GLC § 14.4c].

  1. B) Gen. adverbal (complemento régimen de algunos verbos):

1) vbs. judiciales (gen.: cargo y pena) [NGL § 298].

2) recuerdo u olvido [GLC § 14.4d, NGL § 297].

3) abundancia o privación (cf. abl.) [SL I, § 50].

4) impersonales de sentimiento (gen.: de lo que se siente; cf. acc.) [NGL § 299].

5) estimación (gen. de precio: magni, minoris, parvi, pluris, quanti, tanti, etc; con los vbs: aestimare, ducere considerar, esse ser de (tal valor), facere, habere tener por, putare, valere) [GLC § 14.4e, NGL § 296]; expresión de indiferencia o desdén: assis, flocci, hettae, nauci, pensi, pili con el vb. facere importar una perra chica, un bledo, etc.

6) gen. de concepto compendi ahorro, lucri ganancia, sumpti gasto, dotis dote, mercedis salario, multae multa, muneris regalo, poenae castigo, vbs: dare, facere, mittere, postulare [SL I, § 58].

7) gen. con refert, interestimportar a (+ gen.)” [NGL § 300; SL I, § 41].

DATIVO: Elemento interesado en el proceso verbal.

Sintaxis: Complemento Indirecto (CI).

   Todos los usos de dat., incluso el adnominal [cf. infra], contienen su significado básico de interés en la acción del verbo. Además de las preposiciones propias para el CI, “a”, “para”, hay otros giros más específicos por los que puede traducirse un dat.: “en interés de”, “en contra de”, “en consideración a”, “a juicio de”, “a disposición de”, “en el haber de”, “motivo de”, “por” [ISEL p. 143].

1) dat. posesivo [GLC § 14.5e, NGL §§ 257-258], con el vb. sum hay para (dat.).

2) dat. agente [GLC § 14.5f, NGL § 261] con perifrástica pasiva (­ndus), y algunos participios de perf. pa.: auditus oído, cognitus sabido, compertus descubierto, exploratus comprobado, inventus encontrado, susceptus asumido, etc.

3) dat. de finalidad [NGL §§ 259-260]: los sust. más utilizados, casi siempre con el vb. esse ser para, servir de: adiumento ayuda, argumento prueba, auxilio (venire, mittere) (en) socorro, bono {cui bono?} beneficio, calamitati ruina, causae motivo, cordi afecto, crimini reproche, curae preocupación, damno daño, decori prestigio, dedecori deshonra, detrimento perjuicio, documento prueba, dolori dolor, dono (dare, accipere, offerre) regalo, emolumento ventaja, esui comida, exemplo escarmiento, exitio perdición, fraudi engaño, fructui provecho, gloriae gloria, honori honor, impedimento estorbo, laudi (dare, ducere) alabanza, lucro ganancia, ludibrio burla, malo desgracia, muneri regalo, odio odio, oneri carga, opprobio ignominia, pignori fianza, praedae botín, praesidio defensa, probro ultraje, pudori vergüenza, quaestui negocio, receptui refugio, religioni escrúpulo, remedio solución, saluti salvación, solacio consuelo, subsidio auxilio, sumptui gasto, terrori terror, testimonio testimonio, timori miedo, vitio (dare, ducere, vertere) defecto, voluptati placer, usui utilidad.

4) Doble dat.: posesivo + finalidad [GLC § 14.5c, SL I, § 103 b]: “ser motivo de”, “servir de”, “achacar como (+ dat.)”.

5) dat. adnominal [GLC § 14.5b2, NGL § 268, SL I, § 104], con adjetivos que significan semejanza, benevolencia, utilidad, disposición y sus contrarios.

6) dat. complemento régimen de algunos verbos intransitivos [GLC § 14.5b1 y § 35].

7) dat. dirección, sólo en poesía [SL I, § 102].

ABLATIVO: Relación de contigüidad externa [ISEL pp. 155-156].

Sintaxis:         A) Complemento circunstancial (CC).

  1. B) Complemento régimen de algunos verbos intransitivos.
  2. C) Ablativo absoluto.
  3. A) Como CC el abl. recoge 3 nociones básicas: separativo “desde”; instrumental­sociativo “con”; locativo “en”.

1) abl. de lugar (locativo, separativo, prosecutivo) [NGL § 276].

2) abl. instrumental [GLC § 14.6a, NGL § 279].

3) abl. de referencia o limitación [SL  I § 127].

4) abl. temporal [NGL '' § 278 y 282].

5) abl. de compañía o sociativo [NGL § 283].

6) abl. de causa [SL I § 130].

7) abl. de cualidad [GLC '§ 14.6b, NGL § 284].

8) abl. comparativo (2º término) [SL I § 112; NGL § 286].

9) abl. agente, con prep. ab / a [NGL § 287].

   Con las preposiciones que comparte con el acc. (cf.), el abl. denota una noción de estado ajena al proceso verbal.

  1. B) Complemento régimen de vbs. intrans. y locuciones impersonales con los significados siguientes [GLC 14.6g, NGL § 281]:

1) carencia (= abl. separativo) verbos: careo carecer, egeo necesitar, indigeo estar necesitado, vaco estar libre [SL I § 108, 2) p.122].

2) actividad (= abl. instrumental) verbos: fruor disfrutar, fungor desempeñar, potior adueñarse, utor usar, vescor alimentarse, opus est es necesario, usus est es preciso; fido fiarse, confido confiar, nitor apoyarse, laetor alegrarse, gaudeo gozar, exsulto entusiasmarse [SL I § 121, 1) y 2) (pp. 134-135)].

3) Abl. sg. f. de pronombre posesivo con refert, interest (cf. gen.) importar a (+ pronombre personal) [NGL § 300; SL I § 41].

  1. C) Ablativo absoluto [GLC 14.6m, NGL §§ 288-289].

   Construcción sin nexos subordinantes con la oración de la que depende; su función sintáctica es CC  (cf. Sintaxis de los participios).

   Elementos posibles del ablativo absoluto como proposición subordinada formada por un sujeto y un predicado nominal o verbal en concordancia de género, número y caso abl.:

1) S (sustantivo/pronombre) - PN (sust. / adjetivo).

2) S (sust./pron.) - PV (participio presente / participio perfecto): el tiempo de los participios guarda respectivamente su relación de simultaneidad o anterioridad.

3) PV (sólo part. perf. denotando acción impersonal o atribuida implícitamernte al S de la oración principal): auspicato tomados los auspicios, cognito sabido, consulto una vez deliberado, intestato sin haber hecho testamento.

LOCATIVO: CC de lugar en dónde.

    Sólo se conserva en los sustantivos comunes domi en casa, ruri en el campo, humi en la tierra, y en las expresiones: domi militiaeque, domi bellique en la paz y en la guerra. El posesivo con domi toma la desinencia de loc. de la 1ª: domi suae en su casa.

   El loc. -ae : 1ª decl. / -i : 2ª y 3ª decl., se utiliza con los nombres propios en sg. de ciudades e islas pequeñas [GLC § 15.2d]. La aposición al nombre propio en locativo va en abl. y a veces con la preposición in.

Formas del adjetivo

   El adjetivo concuerda con el sustantivo al que se refiere, es decir, adopta su mismo género (m. f. n.), número (sg. pl.) y caso (nom. voc. acc. gen. dat. abl. loc.). Se denomina moción esta característica del adjetivo para adoptar los morfemas de género gramatical de los sustantivos a los que determina. Los morfemas que adopta el adjetivo son los propios de su tema y declinación, no los del sustantivo con que concuerda. Se ha de tener, pues, en cuenta que no hay adjetivos de la 4ª ni de la 5ª declinación.

   Formalmente los adjetivos en latín pueden dividirse en dos grupos:

  1. I) adjetivos que se declinan por la 1ª y 2ª;
  2. II) los que se declinan por la 3ª; y dentro de ésta:
  3. a) los que se declinan como tema en ­i­, con dos terminaciones;
  4. b) los que tienen forma de sustantivo, con una sola terminación.

De ahí que se hable de tres clases de adjetivos [GLC § 32.2]:

   1ª clase (grupo I): bonus bona bonum, niger nigra nigrum. Sustantivos femeninos por la 1ª declinación, masculinos y neutros por la 2ª.

   2ª clase (grupo II a): fortis forte. Masculinos y femeninos (­is), y neutros (­e). El neutro plural es fortia frente al m. y f. fortes, y el gen. pl. m.f.n. fortium; el abl. sg. es forti. Unos pocos de estos adjetivos cuyo gen. sg. termina en oclusiva más ­ris, adoptan en el nom. m. sg. una terminación en ­er, con lo que presentan sólo en nom sg. tres terminaciones para cada uno de los géneros: acer acris acre, celeber celebris celebre.

   3ª clase (grupo II b): En esta última clase de adjetivos la segunda forma del enunciado corresponde siempre al genitivo, no a la desinencia de género; y, así, el acc. sg. neutro será como su nominativo: hanc veterem arborem (nom. haec vetus arbor) pero hoc vetus templum (nom. y acc. sg.).

   La mayoría de los adjetivos de esta clase también es de tema ­i­, con pl. acc. ­ia, y gen. ­ium; entre ellos, los participios de presente, sufijo ­nt(i)­ de la 3ª decl., pero hay otros en consonante sin que se pueda ofrecer una regla fija para su distribución. Hacen ­ium los terminados en ­ax (sagax sagacis) ­ix (felix felicis) ­ox (atrox atrocis); los gentilicios en ­as, ­is, (Arpinas Arpinatis, Samnis Samnitis); y otros como par paris, anceps ancipitis, duplex duplicis, locuples locupletis.

   Los que en pl. no introducen la ­i­ ante dichas desinencias del pl., tienen el abl. sg. en ­e: vetĕre (vetus veteris), divĭte (dives divitis), paupĕre (pauper pauperis), ­iore (sufijo del comparativo ­ior m.f. ­ius n.); en cambio, en ­i: inops inŏpis, memor memŏris, supplex supplĭcis, que hacen gen. pl. ­um.

Gradación

   Los adjetivos calificativos admiten cierto grado en su significado; es lo que se denomina comparativo y superlativo (NGL § 51­58, SL I §148­153). Esta gradación se puede expresar por medio de adverbios de cantidad o mediante sufijos declinables que se adjuntan a la forma positiva del adjetivo.

   El latín posee un sufijo declinable por la 3ª sin ­i­ que se adjunta a la raíz de los adjetivos de cualquiera de las tres clases para significar el COMPARATIVO de SUPERIORIDAD o INTENSIVO.

   Para el SUPERLATIVO existe otro sufijo que se declina como un adjetivo de la 1ª clase: ­issĭmus ­issima ­issimum, y sirve para las tres clases de adjetivos. La ĭ breve que precede a la m puede aparecer en textos arcaizantes como ŭ. La primera parte de este sufijo puede cambiar según la terminación del adjetivo: los en ­er, sean de cualquier clase (pulcher pulchra pulchrum, acer acris acre, pauper pauperis), hacen el superlativo en ­errimus: pulcherrimus, acerrimus, pauperrimus; aquellos que tienen ­l­ delante de la desinencia (facilis, gracilis, similis) toman la terminación ­limus: facillimus, gracillimus, simillimus.

Declinación del sufijo COMPARATIVO­INTENSIVO

            m.f.     sg.                   n.                                                             m.f.         pl.     n. 

nom.  clarior                           clarius                                               clariores         clariora

acc.  clariorem                       clarius                                              clariores         clariora

gen.                   clarioris                                                                              clariorum        

dat.                    clariori                                                                                clarioribus      

abl.                    clariore                                                                               clarioribus      

   Los adjetivos compuestos con los sufijos verbales ­dicus, ­ficus, ­volus forman su comparativo de superioridad y superlativo sobre un infijo ­ent­ adjuntado a las raíces de dichos sufijos verbales:

ADJETIVO

COMPARATIVO

SUPERLATIVO

maledĭcus

maledicentior

maledicentissĭmus

magnifĭcus

magnificentior

magnificentissimus

benevŏlus

benevolentior

benevolentissimus

   La gradación por medio de sufijos no se produce con los adjetivos de la 1ª clase con el masculino en ·eus, ·ius, ·uus: idoneus pius vacuus; se recurre, por tanto, a la expresión analítica mediante adverbios de cantidad: magis idoneus, maxime pius, etc.

   Aparte de estas formas regulares, existen unos pocos comparativos y superlativos anómalos, de adjetivos de cualidades elementales (bueno, malo, grande, pequeño, muchos), que, sin embargo, tienen una formación análoga dentro de la correspondiente gradación:

ADJETIVO

COMPARATIVO

SUPERLATIVO

bonus bueno

melior melius mejor

optimus el mejor

magnus grande

maior maius mayor

maximus el mayor

parvus pequeño

minor minus menor

minimus el menor

multum n. mucho

plus pluris gen. más

plurimum lo más

multi muchos

plures m.f. plura n. plurium gen. más

plurimi los más

   El compuesto complures muchos, varios, no es comparativo.

   Por otro lado, existen adjetivos procedentes de adverbios con significado local y temporal que poseen formas propias de la gradación:

ADVERBIO

ADJETIVO

COMPARATIVO

SUPERLATIVO

prae delante

­­­­­­

prior prius primero de dos

primus ·a ·um primero de varios

post detrás

postĕri la posteridad

posterior  siguiente

postrēmus el último

supra encima

supĕri dioses celestiales

superior   anterior

suprēmus supremo, último

infra abajo

infĕri dioses infernales

inferior inferior

infĭmus el más bajo

intra dentro

­­­­­­

interior interior

intĭmus el de más adentro

extra fuera

extĕrus foráneo

exterior exterior

extrēmus extremo

ultra allende

­­­­­­

ulterior más lejano

ultĭmus el más lejano

citra aquende

­­­­­­

citerior más cercano

­­­­­­

prope cerca

­­­­­­

propior más cercano

proxĭmus el más cercano


Sintaxis de la gradación

   En origen, tanto el sufijo comparativo -ior, como el superlativo -issimus expresan una gradación sin término de referencia: clarus famoso [POSITIVO], clarior bastante / algo / demasiado famoso [INTENSIVO] clarissimus muy famoso / famosísimo [ELATIVO].

   Ese valor intensivo, con su correspondiente traducción, es el que suele tener un comparativo cuando no lleva segundo término: quae si cui levior videtur Cic.Arch.13 y si a alguien le parece ésta demasiado leve; con adverbio: loqui liberius Cic.Arch.3 hablar algo más libremente.

   También este tipo de gradación absoluta puede expresarse de forma analítica por medio de adverbios: maxĭme, minĭme (superlativo elativo); nimis, bene, multum, satis, valde, multo, longe (intensivo), o por medio de prefijos, per-, prae-: permagnus, praeclarus muy grande, muy famoso.

   El SUPERLATIVO RELATIVO lleva un complemento en gen. o con las preposiciones  apud, inter (acc.) entre, ex (abl.) de, para expresar en ámbito en que se produce dicha superioridad: horum omnium fortissimi sunt Caes.Gall. 1.1.2 son los más valientes de todos éstos. Para reforzar el superlativo, se utilizan las siguientes expresiones: unus omnium + superl.; quam + superl. (+ potest) lo más que (se) puede; en este giro puede estar elíptico el vb. possum; no así en el giro ut maxime potest lo más que puede; facile sin duda, vel incluso, longe, multo con mucho; con el indefinido quisque, cada uno, en singular: optima quaeque dies los mejores días, literalmente, cada día el mejor.

   La forma propia de la comparación se expresa por medio de adverbios de cantidad: magis, plus, amplius más, para el COMPARATIVO de SUPERIORIDAD; para los COMPARATIVOS de IGUALDAD y de INFERIORIDAD, esta forma analítica es la única, pues sólo pueden expresarse con los adverbios tam o non minus tan, no menos y minus o non tam menos, no tan, respectivamente.

   El SEGUNDO TÉRMINO de la comparación de cualquier tipo y forma es introducido y precedido por la conjunción quam, traducible por que, como, a, de. En la COMPARACIÓN DE SUPERIORIDAD el SEGUNDO TÉRMINO se puede expresar también en ABL. sin la conjunción quam, sobre todo con el comparativo por sufijo -ior.

   El segundo término introducido por quam forma una oración distinta (SUBORDINADA COMPARATIVA), cuando no ofrece una exacta correlación en el tiempo verbal o en los términos comparados: nec ad mortem minus animi est quam fuit ad caedem Liv.2.12.9 y no hay menos valor para morir que lo hubo para matar; o cuando el comparativo está en caso oblicuo (ni nom., ni acc.): haec verba sunt Varronis, hominis doctioris quam fuit Claudius Gell.10.1 estas palabras son de Varrón, hombre más docto que lo fue Claudio. No obstante, se considera como caso de atracción gramatical, cuando el segundo término de la comparación va en acc.: hominem callidiorem vidi neminem quam Phormionem Ter.Phorm. 592 no he visto hombre más astuto que Formión.

   El siguiente ejemplo muestra en el mismo párrafo dos construcciones comparativas con quam referidas a sus respectivos primeros términos, uno en caso oblicuo (dat.), con oración comparativa, y el otro, recto (acc.), en el mismo caso: Quae, cum veneris, tanto consilio tantaque animi magnitudine a me gesta esse cognosces, ut tibi multo maiori quam Africanus fuit, me non multo minorem quam Laelium, facile et in re publica et in amicitia adiunctum esse patiare. Cic.fam.5.7.3 cuando llegues, reconocerás que he llevado a cabo estas cosas con tanta decisión y tanta grandeza de espíritu, que tolerarás fácilmente que no sólo en la política sino en la amistad, yo, no siendo mucho menos que Lelio, me encuentre unido a ti, que eres mucho más grande de lo que lo fue el Africano. La carta está dirigida a Gneo Pompeyo, de cognomen El Grande (Magnus).

   En la construcción comparativa de intensivo con abl., señalaría éste, en principio, un término de referencia de la cualidad intensificada: luce clarior más claro (en comparación con) que la luz, melius opinione mejor (que la opinión) de lo que se pensaba.

   Esta construcción con abl. se da cuando los dos términos comparados están en la misma oración y el segundo término es un sustantivo: nihil est bello civili miserius Cic.fam.16.12.2 nada hay más desdichado que una guerra civil. No suele emplearse cuando el comparativo está en caso distinto de nom. o acc., salvo escasos ejemplos en poesía: Pane egeo iam mellitis potiore placentis Hor.epist.1.10.11 ahora estoy falto de pan, más valioso que los pasteles de miel.

   El abl. comparativo resulta ser un complemento del adjetivo en grado intensivo y, de acuerdo con el orden sintáctico latino, suele precederlo, como ocurre en la única construcción comparativa en que la expresión del segundo término en abl. sin quam es obligatoria, esto es, cuando dicho segundo término es un relativo que introduce una proposición negativa donde se encuentra el comparativo; este giro equivale en realidad a un superlativo: eloquentiam, qua nihil esse maius confitentur, pueris induunt Petr.4.2. visten a los niños con la elocuencia, de la que declaran que nada hay más grande.

   La construcción del segundo término en abl. se encuentra también en la comparación analítica por medio de adverbios: luce magis dilecta Verg.Aen. 4.31 más amada que la luz; ipsoque magis flebile Averno Sen.Phedr.1147 y más luctuoso que el mismo Averno; et nudos media plus parte lacertos Ov. met. 1.501 y con sus brazos en más de su mitad desnudos.

   Cuando la comparación se refiere a la propia cualidad, el adjetivo o adverbio del segundo término adopta también el sufijo comparativo (fortior est quam prudentior es más valiente que previsor); longior quam latior acies erat Liv.27.48.7 la línea de batalla era más larga que ancha; qui alia bella fortius semper quam felicius gessissent Liv.5.43.7 que habían llevado a cabo otras guerras con más valor que fortuna. En cambio, si en este mismo sentido se expresa la comparación con adverbios de cantidad (magis, plus, más; minus menos, tam tan), ambas cualidades van en grado positivo: Celer tuus disertus magis est quam sapiens Cic.Att.10.1.4 tu amigo Céler es más elocuente que sabio.

   La construcción comparativa con quam supone una contraposición entre dos términos ajenos a la cualidad en que se comparan, de ahí que sea la más utilizada en la comparación de adverbios, complemento circunstancial, salvo en expresiones de tiempo: longius anno remanere Caes.Gall.4.1.7 permanecer más de un año.

   Con los adverbios comparativos amplius, longius, plus puede faltar la partícula quam sin que tenga que ir en abl. el segundo término: plus pars dimidia =  plus parte dimidia más de la mitad; amplius dimidium más de la mitad.

Sintaxis del adjetivo

   Dentro de su función propia, el adjetivo calificativo puede aportar al sustantivo con que concierta una determinación de carácter circunstancial, pasajero o accidental, coincidiendo semánticamente con el genitivo, en cualquiera de sus usos como caso general. Dicho de otro modo, en latín tendremos un adjetivo para lo que se esperaría una determinación preposicional de complemento del nombre; así, indican pertenencia general las expresiones: domus regia la casa del rey, el palacio real; nomen regium el título de rey, la monarquía; illud Terentianum aquello (i. la famosa frase) de Terencio; equivalen a gen. objetivo los adjetivos: bellum sociale la guerra contra los aliados; servilis percontatio el interrogatorio al esclavo; o subjetivo: servilis tumultus el motín de los esclavos, nauticus clamor el grito de los marineros, etc...

   Algunos adjetivos que expresan una atribución temporal o local pueden no afectar al sustantivo en su totalidad, sino a una parte del mismo: (medius, imus, summus, postremus, ultimus, superior, prior, primus, solus, totus, unus, nullus; noctuabundus, serus, vespertinus, matutinus, etc...) summo in monte: en la cima del monte y no en el alto monte; mediam mulierem complectitur Ter. Andr. 133 abraza a la mujer por la cintura; sed plane medias vorat puellas Mart. 7.67.15 sino que devora por completo el sexo de las muchachas. Por su parte, la atribución temporal del adjetivo se puede considerar como complemento predicativo (cf.): domesticus otior Hor.serm. 1.6.128 estoy en casa sin nada que hacer; Aeneas se matutinus agebat Verg.Aen.8.465 por la mañana se movía Eneas.

   En otros casos el adjetivo puede calificar más que al sustantivo, al efecto de la acción recogida en el significado de dicho sustantivo; p. ej., caligo caeca Verg.Aen.8.253 cegadora tiniebla; pero tales casos tal vez puedan ser explicados como una acepción causativa de la cualidad adjetival: caecus ciego, cegador.

   De notable uso en obras esencialmente literarias es el adjetivo que califica a un sustantivo que lógicamente no le corresponde, como la consabida expresión “noche loca”. Se trata de la figura estilística denominada enálage, y su duplicación en dos adjetivos, hipálage, que consuma este conocido verso: ibant obscuri sola sub nocte per umbram Verg. Aen.6.268 iban oscuros (solos) bajo la sola (oscura) noche a través de las sombras.

   Los casos en que los COMPLEMENTOS DE LOS ADJETIVOS puedan ir sin preposición dependen, en gran medida, del significado de éstos, pero, en la lógica de la función casual, será un genitivo de referencia el caso más usado como complemento de adjetivos.

   Se construyen con gen. los adjetivos que significan conocimiento, ignorancia, hábito, tendencia, sentimiento, semejanza, posesión, carencia (SL I, §§ 62-63); también los participios (cf.) usados como adjetivos, cuando indican cualidad permanente: alieni adpetens, sui profusus Sall.Cat.5.4 deseoso de lo ajeno, pródigo de lo suyo.

   En acc. pueden ir los determinantes de adj. que significan dimensión (GLC §14.3d, SL I, §§ 37-38), o duración (GLC §14.3b, SL I, §§ 39-40); también en acc. sin prep. va la parte de persona o cosa afectada por el significado de un adj. o la acción de un participio pasivo, en la construcción denominada acc. de relación o acc. griego (SL I, § 36; ISEL pp. 123-127), de uso bastante restringido y casi exclusivo de la poesía: Galanthis flava comas Ov. met. 9.306 Galántide, rubia de cabellos (esto es, de cabellos rubios, mejor).

   En dat. suelen construirse los adjetivos que expresan amistad, aprecio, benevolencia, agrado, semejanza, utilidad, aptitud, disposición  y sus contrarios; es decir, adjetivos que entrañan el significado de la función del elemento interesado, para bien o para mal, en la acción del verbo o la cualidad del adjetivo.

   A su vez, en abl. sin prep. suelen construirse los adjetivos que expresan carencia o privación, idoneidad, alejamiento, sentimiento; lo que se conlleva con sus nociones separativa o instrumental (cf. sintaxis del abl.).

   Además de este régimen casual sin preposición, todos los adjetivos pueden llevar su complemento con la preposición que determine su cualidad; o bien, como se ha dicho, construirse con el caso general, esto es, el genitivo.

Complemento Predicativo

   Una función sintáctica desempeñada principalmente por adjetivos es el complemento predicativo (CP) o adyacente atributivo en función adverbial (SL, II §§ 18-20, pp. 18-20), en la cual el adjetivo califica tanto al sustantivo con el que concierta como a la acción del propio verbo.

   Constituye un complemento de doble referencia, que forma parte del predicado verbal y concuerda en género y número con su determinado: Amphitruo uxorem salutat laetus speratam suam Pl.Amph.676 Anfitrión saluda alegre (alegremente / con alegría) a su añorada esposa.

   En latín, el complemento predicativo, sea adjetivo o nombre, casi siempre va pospuesto al sustantivo o pronombre que determina, el cual puede desempeñar en la frase cualquiera de las funciones sintácticas; por contra, en español, el CP sólo va con el sujeto o el complemento directo; su colocación sin necesidad de comas es detrás de su verbo si es predicativo del sujeto; si lo es del complemento directo, inmediatamente antes que éste: longum iam lassa libellum ponebas, totum nunc studiosa leges Mart.3.68.11 ya dejabas cansada este largo libro, ahora lo leerás entero (completamente)  llena de interés.

   El adjetivo CP, con su determinado explícito, podrá traducirse por adverbio o un CC de igual significado que el adjetivo; pero si el CP es un sustantivo o adj. sustantivado se podrá recurrir a giros que precisen su función predicativa y significado circunstancial: “como...”, “de...”, “cuando...”, “siendo...”: Cimbricas res adulescens attigit Cic.Arch.19, cuando joven esbozó las hazañas contra los Cimbrios. Es el contexto de esta frase lo que obliga a traducir adulescens como CP; aisladamente, habría que dar por correcta su traducción como sustantivo S: el adolescente esbozó...

   Cuando el elemento determinado de un CP es un pronombre demostrativo o anafórico, queda omitido si está suficientemente implícito en la frase: Consul post diem tertium redire ad se iussum dimisit Liv.39.11.4 El cónsul lo despidió ordenándole que volviera dos días después: iussum, part. pas. de iubeo, es CP del CD implícito (eum), que se recoge en la traducción con los personales átonos lo y le. Ese pronombre demostrativo o anafórico representa la 3ª persona de la que carece el sistema pronominal del latín (cf.).

   A veces puede resultar difícil descubrir esta función de CP; así, en la completiva: proximis censoribus hunc cum clarissimo imperatore L. Lucullo apud exercitum fuisse, superioribus cum eodem quaestore fuisse in Asia Cic.Arch.11 que en los últimos censores estuvo en el ejército con el ilustrísimo general Lucio Luculo;  en los anteriores, estuvo en Asia, con el mismo de cuestor, el sintagma cum eodem quaestore puede parecer una mera determinación adjetiva: con el mismo cuestor; pero si se recapacita en la función identificativa de eodem, que se refiere al personaje L. Lucullo, antes general y luego cuestor (no fue degradado), nos percataremos del valor pronominal de eodem y de la función predicativa de quaestore.

   Esta función sintáctica de CP adquiere enorme profundidad expresiva en poesía; en el dístico de Horacio: Cuncta manus avidas fugient heredis amico / quae dederis animo. Hor.carm.4.7.19-20, el sintagma amico animo, situado significativamente al final de cada verso, reclama la atención del lector para evitar la interpretación fácil de una sencilla y banal determinación adjetiva: Escapará a las codiciosas manos de tu heredero todo lo que hayas dado... ¿con espíritu amistoso? La mentalidad romana no se hallaba preparada para semejantes mojigaterías. ¿A un espíritu amigo? Tampoco para las incongruencias, pues si es tan amigo porque no lo nombras también heredero. No; animo es dat. CI, cuyo poseedor es el S; amico es CP: “a tu espíritu, que es tu amigo”: Escapará a las codiciosas manos de tu heredero todo lo que hayas dado a las querencias de tu alma.

Pronombres

   Los pronombres latinos se pueden clasificar en personales, posesivos, demostrativos, relativos, interrogativos e indefinidos; todos salvo los personales pueden funcionar también como adjetivos. Siguen una flexión propia o, en su mayoría, parecida  a la de los adjetivos de 1ª clase excepto gen. y dat. sg., que tienen para los tres géneros las desinencias ­ius e ­i respectivamente.

PERSONALES:

                        singular              plural                                                 sg. / pl.

 

1ª pers.

2ª pers.

1ª pers.

2ª pers.

Reflex. 3ª pers.

Nom.

ego

tu

nos

vos

­ ­ ­

Acc.

me

te

nos

vos

se, sese

Gen.

mei

tui

nostri, nostrum

vestri, vestrum

sui

Dat.

mihi, mi

tibi

nobis

vobis

sibi

Abl.

me, mecum

te, tecum

nobis, nobiscum

vobis, vobiscum

se, sese, secum

   Los pronombres personales propiamente dichos no tienen género. Las desinencias personales del verbo reducen la utilización de esta clase de pronombres. El reflexivo se no tiene caso nom., ni género, y se utiliza igualmente para sg. y pl. El pronombre personal de 3ª persona se puede expresar con is o ille. Los pronombres personales y posesivos pueden llevar sufijos de refuerzo expresivo: ­met, ­te, ­pte, (egomet, tute, suopte); la reduplicación del reflexivo sese no denota matiz alguno. La preposición de abl. cum se pospone con estos pronombres y muy frecuentemente también con el relativo.

POSESIVOS: Formación de adjetivos de la 1ª clase que deriva de los pronombres personales (meus mea meum; tuus tua tuum; noster nostra nostrum; vester vestra vestrum) y reflexivo (suus sua suum). El de 2ª pers. pl. puede presentarse con la variante voster vostra vostrum. Todos conciertan gramaticalmente con lo poseído. El vocativo masculino sg. de meus es mi. El posesivo reflexivo suus se refiere al sujeto de su oración (reflexión directa) o al de la principal (indirecta); su uso puede adquirir matiz enfático. Para expresar la posesión de otro elemento de la oración se recurre a los genitivos eius, eorum, earum, de is ea id: ambulabat cum filio paseaba con su hijo;  ambulabat cum suo filio paseaba con su propio hijo; ambulabat cum eius filio paseaba con el hijo de ella / él.

DEMOSTRATIVOS. DEÍCTICOS: HIC, ISTE, ILLE.

sg.

este

esta

esto

ese

esa

eso

aquel

aquella

aquello

Nom.

hic

haec

hoc

iste

ista

istud

ille

illa

illud

Acc.

hunc

hanc

hoc

istum

istam

istud

illum

illam

illud

Gen.

huius (m.f.n.)

istius (m.f.n.)

illius (m.f.n.)

Dat.

huic (m.f.n.)

isti (m.f.n.)

illi (m.f.n.)

Abl.

hoc

hac

hoc

isto

ista

isto

illo

illa

illo

                                     
  1. estos estas       estas c.    esos         esas        e. cosas   aquellos  aquellas   aq. c.

Nom.

hi

hae

haec

isti

istae

ista

illi

illae

illa

Acc.

hos

has

haec

istos

istas

ista

illos

illas

illa

Gen.

horum

harum

horum

istorum

istarum

istorum

illorum

illarum

illorum

Dat. y Abl.            his (m.f.n.)

istis (m.f.n.)

illis (m.f.n.)

   Este primer grupo de pronombres o adjetivos demostrativos cubre los tres campos de la deíxis en que se encuentran los términos a que se refieren: este, el del hablante, ese, el del oyente, aquel, alejado de ambos. Asimismo, mediante hic se denota actualidad o presencia; iste adquiere a veces el matiz peyorativo que tiene ese en español; como adjetivo, ille destaca a personas o hechos muy conocidos cuando determina a un nombre propio: el famoso; pero si se repite como pronombre, connota indeterminación: tal o cual.

ANAFORICO IS, EA, ID.

Caso

m. sg.

f. sg.

n. sg.

m. pl.

f. pl.

n. pl.

Nom.

is

ea

id

i, ii, ei

eae

ea

Acc.

eum

eam

id

eos

eas

ea

Gen.

          eius

eorum

earum

eorum

Dat.

          ei

         eis, iis, is

Abl.

eo

ea

eo

         eis, iis, is

   El pronombre y adjetivo is hace referencia a un elemento aparecido anteriormente en el discurso (anafórico) sin connotar ningún matiz deíctico o demostrativo; suple la carencia de pronombres personales de 3ª persona; a veces actúa en correlación con el relativo qui (cf. Oraciones de relativo). Las variantes del nom. m. pl. y dat. abl. pl. se emplean indistintamente. Puede traducirse según el contexto por los demostrativos, los pronombres personales de 3ª pers., o en función adjetiva por algún referentivo nominal como el mencionado, el dicho.

IDENTIFICATIVO IDEM, EADEM, IDEM.

Caso

m. sg.

f. sg.

n. sg.

m. pl.

f. pl.

n. pl.

Nom.

idem

eadem

idem

eidem, iidem

eaedem

eadem

Acc.

eundem

eandem

idem

eosdem

easdem

eadem

Gen.

          eiusdem

eorundem

earundem

eorundem

Dat.

          eidem

         eisdem, iisdem, isdem

Abl.

eodem

eadem

eodem

         eisdem, iisdem, isdem

   La declinación de idem es como la de is más el sufijo invariable ­dem, que produce, en estricta ortografía, la disimilación en n de la m precedente, aunque es corriente hallar formas no disimiladas (eumdem); al igual que is, las variantes del nom. m. pl. y dat. abl. pl. se emplean indistintamente; la coincidencia del nom.sg. masculino y neutro es aparente: īdem  el mismo, pero ĭdem lo mismo. Expresa la identidad con un término aparecido antes.

ENFÁTICO IPSE, IPSA, IPSVM.

Caso

m. sg.

f. sg.

n. sg.

m. pl.

f. pl.

n. pl.

Nom.

ipse

ipsa

ipsum

ipsi

ipsae

ipsa

Acc.

ipsum

ipsam

ipsum

ipsos

ipsas

ipsa

Gen.

          ipsius

ipsorum

ipsarum

ipsorum

Dat.

          ipsi

         ipsis

Abl.

ipso

ipsa

ipso

         ipsis

   En cambio, ipse destaca una identidad individualizada con exclusión de cualquier otro término: él y ningún otro, él personalmente. Tanto idem como ipse pueden ir concertados con cualesquiera de las tres personas: tu eadem tú misma; tu ipsa tú personalmente.

RELATIVO QVI:

 

m.sg.

f.sg.

n.sg

m.pl.

f.pl.

n.pl

Nom.

qui

quae

quod

qui

quae

quae

Acc.

quem

quam

quod

quos

quas

quae

Gen.

cuius

cuius

cuius

quorum

quarum

quorum

Dat.

cui

cui

cui

quibus

quibus

quibus

Abl.

quo

qua

quo

quibus

quibus

quibus

   Con el relativo la preposición de abl. cum va pospuesta y unida a éste (quibuscum); suele utilizarse las formas arcaicas de abl. sg. qui y dat. y abl. plurales quis o, en ediciones antiguas, queis. Todas las formas del relativo pueden actuar más como adjetivo que como pronombre; por tanto, convendrá empezar por traducirlas por el cual antes que por quien (cf. Oraciones de relativo).

INTERROGATIVO QVIS?: Sólo se diferencia del relativo en la declinación del nom. sg. masculino: quis pronombre (¿quién?), qui adjetivo (¿cuál?), y neutro: quid pronombre (¿qué?), quod adjetivo (¿qué... ?).

INDEFINIDO QVIS: Se diferencia del relativo en los casos: nom. sg. masculino: quis pronombre (alguno), qui adjetivo (algún), femenino: quae pronombre (alguna), qua adjetivo (alguna....) y neutro: quid pronombre (alguno), quod adjetivo (algún...). Nom. y acc. neutro plural: quae pronombre (algunas cosas), qua adjetivo (algunos....). Se diferencia del interrogativo en que es forma átona y enclítica, es decir, se apoya en la palabra que precede y, como tal indefinido, nunca comienza frase.

   Tanto los indefinidos que se forman de éste con sufijos indeclinables (aliquis, quisquam, quisque...), como los que muestran un enunciado de adjetivos de la 1ª clase (alius, alter, nullus, solus, totus, unus, uter...) hacen gen. y dat. sg. en ­ius e ­i respectivamente para los tres géneros. Por el contrario, los correlativos talis ­e, qualis ­e, y tantus ­a ­um, quantus ­a ­um siguen por completo su respectiva declinación adjetival. Para sus significados y usos, cf. Indefinidos.

Numerales

                       uno                                                            dos                                                              tres

    

m.

f.

n.

m.

f.

n.

m.f.

n.

Nom.

unus

una

unum

duo

duae

duo

tres

tria

Acc.

unum

unam

unum

duo(s)

duas

duo

tres

tria

Gen.

unius

unius

unius

duorum

duarum

duorum

trium

trium

Dat.

uni

uni

uni

duobus

duabus

duobus

tribus

tribus

Abl.

uno

una

uno

duobus

duabus

duobus

tribus

tribus

   Además de las series de números cardinales y ordinales, existen, en correspondencia con éstos, los adjetivos numerales distributivos y los adverbios numerales de frecuencia. De los cardinales  se declinan los tres primeros sólo, según se indica en el cuadro precedente, y ya a partir del doscientos como el plural de adjetivos de la 1ª clase; por el mismo modelo de adj. de 1ª cl. se declinan todos los distributivos y los ordinales, éstos también en singular.

   Cuando unus se usa como indefinido, puede estar en plural. Como duo se declina ambo ambae ambo ambos, cuyo acc. m. igualmente puede ser ambo o ambos.  El cardinal mille se declina en plural como neutro: nom. acc. milia, gen. milium, dat. abl. milibus. Como en español, puede expresar exageración indeterminada, aunque el numeral más usado para esa acepción es sescenti (600).

Rom.

Cardinales

Ordinales

Distributivos

Adverbios

1

I

unus

primus ­a ­um

singuli ­ae a

semel,  primum

2

II

duo

secundus, alter

bini ­ae ­a

bis,  iterum

3

III

tres

tertius

terni, trini

ter,  tertium

4

IV

quattuor

quartus

quaterni

quater,  quartum

5

V

quinque

quintus

quini

quinquie(n)s

6

VI

sex

sextus

seni

sexie(n)s

7

VII

septem

septimus

septeni

septie(n)s

8

VIII

octo

octavus

octoni

octie(n)s

9

IX

novem

nonus

noveni

novie(n)s

10

X

decem

decimus

deni

decie(n)s

 

Rom.

Cardinales

Ordinales

Distributivos

Adverbios

11

XI

undecim

undecimus

undeni

undecie(n)s

12

XII

duodecim

duodecimus

duodeni

duodecie(n)s

13

XIII

tredecim

tertius decimus

terni deni

terdecie(n)s

14

XIV

quattuordecim

quartus decimus

quaterni deni

quater decie(n)s

15

XV

quindecim

quintus decimus

quindeni

quinquie(n)s decie(n)s

16

XVI

sedecim

sextus decimus

seni deni

sexie(n)s decie(n)s

17

XVII

septendecim

septimus decimus

septeni deni

septie(n)s decie(n)s

18

XVIII

duodeviginti

duodevicesimus

duodeviceni

duodevicie(n)s

19

XIX

undeviginti

undevicesimus

undeviceni

undevicie(n)s

20

XX

viginti

vicesimus

viceni

vicie(n)s

21

XXI

unus et viginti

vicesimus primus

viceni singuli

semel et vicie(n)s

22

XXII

duo et viginti

vicesimus alter

viceni bini

bis et vicie(n)s

30

XXX

triginta

tricesimus

triceni

tricie(n)s

40

XL

quadraginta

quadragesimus

quadrageni

quadragie(n)s

50

L

quinquaginta

quinquagesimus

quinquageni

quinquagie(n)s

60

LX

sexaginta

sexagesimus

sexageni

sexagie(n)s

70

LXX

septuaginta

septuagesimus

septuageni

septuagie(n)s

80

LXXX

octoginta

octogesimus

octogeni

octogie(n)s

90

XC

nonaginta

nonagesimus

nonageni

nonagie(n)s

100

C

centum

centesimus

centeni

centie(n)s

101

CI

centum unus

centesimus primus

centeni singuli

centie(n)s semel

200

CC

ducenti

ducentesimus

duceni

ducentie(n)s

300

CCC

trecenti

trecentesimus

triceni

trecentie(n)s

400

CD

quadringenti

quadringentesimus

quadrigeni

quadringentie(n)s

500

D, |)

quingenti

quingentesimus

quingeni

quingentie(n)s

600

DC

sescenti

sescentesimus

sesceni

sescentie(n)s

700

DCC

septingenti

septingentesimus

septingeni

septingentie(n)s

800

DCCC

octingenti

octingentesimus

octingeni

octingentie(n)s

900

CM

nongenti

nongentesimus

nongeni

nongentie(n)s

1.000

M, (|)

mille

millesimus, ­a, ­um

singula milia, milleni

milie(n)s, millesimum

2.000

MM

duo milia

bis millesimus

bina milia

bis milie(n)s

105

(((|)))

centum milia

centies millesimus

centena milia

centies milies

                   

   Para cantidades superiores a 100.000 se recurre a los adverbios multiplicativos con el distributivo: decies centena milia un millón, esto es, diez veces cien mil. En tales expresiones se omite centena milia quedando los multiplicativos junto al genitivo partitivo del nombre cuantificado: bis et viciens miliens sestertium donationibus Nero effuderat Nerón había despilfarrado en gratificaciones  dos mil doscientos millones de sestercios (22.000 x 100.000).

   Para el ordinal segundo se emplea el indefinido alter altera alterum, si hay sólo dos en la serie; igualmente se utiliza el comparativo prior prius para denotar el primero de dos sólo. Mediante el número ordinal suelen expresarse algunos cómputos inclusivos, en los que se cuentan el término de partida y el de llegada, tales como la hora (hora sexta), la fecha, tanto el día del mes como el año (ante diem octavum idus Octobres),  la duración en acc. con el adverbio iam (annum iam tertium et vicesimum regnat reina desde hace veintidós años).

   Los numerales distributivos determinan al elemento que se reparte o se repite: veteranis quingenos denarios dat da quinientos denarios a cada veterano. El distributivo se usa como multiplicando en esa operación, y de este modo se emplea para expresar cantidades precisas, sobre todo en verso. También hay que saber multiplicar. Asimismo, se utiliza el distributivo para señalar cantidad simple de sustantivos que en plural adquieren otro significado: duae litterae dos letras, pero binae litterae dos cartas.

   Se dispone de dos series de adverbios numerales, los multiplicativos con el sufijo invariable -ies  o ­iens, que cubren toda la serie, y los adverbios de frecuencia, que, salvo iterum por segunda vez, consisten en la acepción adverbial del neutro sg. del ordinal correspondiente.

   Los multiplicativos sólo se usan en algunos números: simplus ­a ­um, simplex ­cis simple; duplus, duplex doble; triplex triple; quadruplex cuádruple; quincuplex quíntuple; quincuplus, ­a, um quíntuplo; septemplex séptuplo; decemplex décuplo; centuplex céntuplo.

   En las fracciones el numerador se expresa por cardinales; el denominador, por ordinales seguidos de pars o partes: tres septimae partes 3/7. Si el numerador es la unidad, no se expresa; sólo el denominador en singular: quinta pars 1/5, dimidia pars la mitad. El denominador se sobreentiende cuando es uno más que el numerador: tres partes 3/4, octo partes 8/9; como en Quij. I 1: “consumían las tres partes de su hacienda”, es decir, en la manutención se le iban las tres cuartas partes.

   El prefijo sesqui- con un adjetivo de dimensión de longitud expresa la unidad más su mitad: os dentes sesquipedales [...] habet Catull. 97.5-6 su boca tiene unos dientes de pie y medio.

Indefinidos

   El indefinido se presenta como forma átona del interrogativo:

  quis / qui, quae / qua, quid / quod, neutro pl.: quae / qua: alguien / alguno, alguna, algo. Las formas de nom. sg. quis, quae, quid, y quae n. pl., se emplean como pronombres; como adjetivos qui, qua, quod, y qua n. pl.

   El indefinido es forma enclítica, es decir, se apoya en la palabra que precede y por tanto nunca comienza frase. Esta forma originaria es el indefinido de la pura posibilidad y se utiliza detrás de partículas de carácter eventual: si, sive, sin, nisi, ne, num, an, cum. También puede aparecer sin estas partículas en una oración con eventualidad implícita (dixerit quis Cic.Arch.13: alguien podrá decir) con un subjuntivo de valor potencial y en oraciones de relativo (illis promissis standum non est, quae coactus quis metu promisit Cic.off.1.10: no se han de cumplir aquellas promesas que prometió alguien obligado por el miedo). Se utiliza también esta forma simple detrás de alius.

  aliquis / aliqui, aliqua, aliquid / aliquod, n.pl.: aliqua: alguien / alguno, alguna, algo. Mucho más utilizado que quis, con cuyo significado coincide, pero sin uso relativo posible; las formas aliqui, aliquod funcionan como adjetivos.

  quispiam, quaepiam, quidpiam / quodpiam: alguien, algo / algún. Significado afín  a quis y aliquis; indefinido de la simple probabilidad; en plural casi no se utiliza: (quaeret quispiam Cic. Arch.15 preguntará alguno. Si grando cuipiam nocuit, id Iovi animadvertendum fuit Cic. N.D. 3,86 si el granizo causó daños a alguien, debió de reclamarse a Júpiter).

  quidam, quaedam, quiddam / quoddam: cierto, uno. Este indefinido individualiza pero no especifica; al contrario que los indefinidos anteriores, denota una indeterminación más bien expresada por el hablante, de ahí que se utilice con expresiones comparativas (quasi, velut: mors est quasi quaedam migratio commutatioque vitae Cic. Tusc.1.27 la muerte es como un viaje o cambio de vida), o junto a adjetivos para recalcar su cualidad (quod alia quaedam in hoc facultas sit ingenii Cic. Arch.2 que haya en éste una muy diferente cualidad intelectual); puede tener el significado del artículo indeterminado, y, en este mismo sentido subjetivo, cierto valor peyorativo (cf. en español “quídam”); suele ir en la frase como palabra enclítica.

  quisque, quaeque, quidque / quodque: cada, cada uno. Adjetivo y pronombre distributivo que, como palabra enclítica que es, puede seguir 1) al posesivo reflexivo (trahit sua quemque voluptas Verg.Buc.2.65: a cada cual le arrastra su propio placer), 2) al superlativo en singular para intensificarlo (optima quaeque dies Verg.Georg.3.67 los días mejores), 3) a un numeral ordinal para indicar periodicidad (quinto quoque anno Sicilia tota censetur Cic.Verr.2.2.139: cada cinco años Sicilia entera es censada), 4) al relativo (quam quisque norit artem, in hac se exerceat Cic.Tusc.1.18: que cada cual se ejercite en el arte que conozca) o a la conjunción modal ut dentro de la subordinada (ut quisque me viderat, narrabat Cic.Verr.1.1.7: según me iba viendo cada cual, me lo contaba). En buen latín, quisque siempre se usa en singular.

  unusquisque, unaquaeque, unumquodque: Forma reforzada y no enclítica de quisque. Se declinan los componentes unus y quis seguidos por la invariable ­que.

  quivis, quaevis, quidvis: cualquiera. Indefinido simple formado por el indefinido básico más la forma invariable vis, 2ª persona sg. del pres. del verbo volo.

  quilibet, quaelibet, quodlibet: cualquiera. Ambos indefinidos contienen el componente verbal invariable, como su correspondiente en español.

  alius, alia, aliud: otro (entre varios), otro distinto. Funciona como pronombre o adjetivo. Repetido en frases seguidas tiene significado enumerativo: unos..., otros. En la misma frase pero en sintagmas diferentes tiene valor distributivo (alii alia dicunt: unos dicen unas cosas y otros otras). Con abl. significa otro que... (nec quicquam aliud libertate communi Cic.fam.9.2.2: y no otra cosa que la libertad general). En gen. sg. se suele utilizar alterius en vez de alius.

  alter, altera, alterum: otro (de dos), el otro, el segundo (y último). Los pronombres que tienen el formante ­ter­­ expresan idea de dualidad; cuando van en plural se refieren a dos grupos de individuos o a sustantivos que no tienen singular (pluralia tantum).

  uterque, utraque, utrumque: uno y otro. Formado por el pronombre interrogativo uter, utra, utrum, ¿cuál de los dos?, más la partícula indeclinable. Se utiliza en singular, aunque a veces se produce la concordancia en plural.

  neuter, neutra, neutrum: ni uno ni otro.

  utervis, utravis, utrumvis: cualquiera de los dos.

  alteruter, alterutra, alterutrum: el uno o el otro.

  totus, tota, totum (gen. totius, dat. toti): todo entero. Se usa poco en plural. Hay que distinguirlo de omnis, omne: todo, cada.

  solus, sola, solum (gen. solius, dat. soli): solo.

  unus, una, unum (gen. unius, dat. uni): único.

                                                            Indefinidos negativos:

  quisquam, (sin fem.), quidquam: Este pronombre indefinido pone en duda la existencia de alguien o algo; va siempre en frases o contextos negativos (nec mortem effugere quisquam nec amorem potest Publ.Syr.57 nadie puede esquivar ni a la muerte ni al amor). A veces, con conjunciones de matiz restrictivo (dum, donec, quoad, si: mientras que, con tal que) y con relativos puede aparecer en sentido positivo. No se usa como adjetivo.

  ullus, ulla, ullum: ninguno, nada. De igual significado y uso que quisquam pero también como adjetivo.

  nullus, nulla, nullum: ninguno, nada. Indefinido negativo.

  nemo,  gen. neminis: nadie. No tiene plural y, en  gen. y abl. se ve suplido por nullus. A veces puede utilizarse como adjetivo en vez de nullus.

  nihil / nil (indecl.), nihilum, ­i: nada. Siempre utilizado como pronombre.

  Funciona como indefinido con marcado matiz peyorativo el interrogativo dependiente del vb. negativo nescio + interrogativo: vos narrare soletis nescio quem regnare Iovem Ov. met. 13-843 vosotros soléis contar que reina no sé qué Júpiter.

                                                             Indefinidos relativos:

  quisquis, (sin fem.), quidquid:  cualquiera que. Indefinido generalizador que introduce proposición de relativo. Sólo se usa en nom. sg., acc. neutro y abl. masculino y neutro.

  quicunque, quaecunque, quodcunque: cualquiera que. Se declina como el relativo más la terminación invariable ­cumque. Dichos elementos pueden encontrarse separados (tmesis) en el verso: qua de causa cunque ferantur Lucr. 6.85  por cualquier causa que se produzcan. También puede actuar como adjetivo.

  utercunque, utracunque, utrumcunque: cualquiera de los dos que.

                                                                   Correlativos:

  talis, tale: tal... qualis, quale: cual,  como.

  tantus, tanta, tantum: tan grande...  quantus, ­a, ­um: cuanto, como.

  tot... quot: tanto... cuanto... Funcionan como adjetivos invariables (quot homines, tot sententiae Ter.Phorm.454 hay tantas opiniones como personas); los giros tan multi y quam multi los reemplazan en su uso como pronombres.

 

Funciones de los pronombres

   Además de sustituir al nombre, los diversos tipos de pronombres poseen nociones propias o compartidas que añaden al nombre sustituido (cf. S. Mariner, «Contribución al estudio funcional de los pronombres latinos», en Actas del III Congreso Español de Estudios Clásicos, III, Madrid: Gredos, 1968, pp. 131‑145). Estas nociones o funciones de los pronombres son cuatro:

   Morfemática: añade una función representada por una desinencia.

   Enfática: positiva, que resalta el nombre sustituido, o negativa, que lo deja en la indeterminación.

   Deíctica: o mostrativa, sitúa al sustituido o determinado en espacio, tiempo o contexto.

   Fórica: se refiere a lo que precede, anafórico, o a lo que sigue, catafórico.

Pronombres

Morfemática

Enfática

Deíctica

Fórica

Personales ego tu nos vos

Propia: persona número

S. de vb. en forma personal; egomet

no tiene

Como reflexi-vo 1º y 2º pers.

Reflexivo se

3ª pers. sin morfema de número

Puede reforzar a su posesivo

no tiene

Reflexión directa e indirecta

Posesivos: meus tuus noster vester

Indican pers. (1º y 2º) y número

Si el contexto señala el poseedor

no tiene

no tiene

Posesivo reflexivo suus

3ª pers.

Cuando no se refiere al sujeto

no tiene

Propia: reflexión dir. e indirecta

Demostrativos hic iste ille

Derivada: hic 1ª, iste 2ª, ille 3ª pers.

iste negativo, ille positivo y negativo

Propia: este, ese, aquel

hic ille anafó-rico y catafóri-co; iste anafó-rico

is ea id

3ª pers.

Conmutable con talis. Intensivo

no tiene

Propia. En gen. equivale a posesivo

īdem eădem ĭdem

no tiene

Recalca lo indicado. Refuerza al demostrativo

no tiene

Anafórico y catafórico

ipse ipsa ipsum

no tiene

Propia

no tiene

no tiene

Relativo

qui quae  quod

no tiene

no tiene

no tiene

Propia: anafórico y catafórico

Interrogativo: quis quae quid

no tiene

Enfática negativa

no tiene

Respecto a la respuesta

Indefinidos

Número: unus, multi, plures

Enfática negativa. Enfática positiva quidam + adjetivo

no tiene

indefinidos relativos

Numerales

sg. pl.

Negativa: indeterminación.

no tiene

no tiene

Adverbio

   Los adverbios constituyen la clase de palabra que modifica la acción del verbo, y también la de un adjetivo o la de otro adverbio, según se sabe; el adverbio viene a ser como el adjetivo verbal, y de hecho, en la frase latina el uso predicativo del adjetivo (CP) hace que se entienda su función como adverbial (SL II §§ 18-20, pp. 18-20). Así, los participios pueden traducirse normalmente por locuciones adverbiales, sciens  sabiendo, a sabiendas. Del adjetivo procede la mayoría de los adverbios, no sólo los de modo, y, aun siendo palabra invariable, pueden adoptar los cambios de morfema de la gradación del adjetivo: el comparativo toma la desinencia invariable ­ius del neutro sg. del correspondiente adjetivo, liberior más libre, liberius más libremente; el superlativo, como adj. de la  1ª cl. que es, toma la misma terminación adverbial ­ē: liberrime muy libremente.

   Por otra parte, el abl., sobre todo, y el acc., en menor grado, cumplen la función adverbial del nombre en el sistema de los casos latinos.

   La otra clase de palabra de donde proceden los adverbios son los pronombres, que completan cada una de las cuestiones de lugar: ubi? ¿dónde?, quo? ¿adónde?, unde? ¿de dónde?, qua? ¿por dónde?

Correspondencias entre pronombres y adverbios de lugar

¿QUIÉN?

¿DÓNDE?

¿ADÓNDE?

¿DE DÓNDE?

¿POR DÓNDE?

quis?

ubi?

quo?

unde?

qua?

hic éste

hic aquí

huc acá

hinc de aquí

hac por aquí

iste ése

istic ahí

istuc ahí

Istunc de ahí

istac por ahí

ille aquél

illic allí

illuc allá

illinc de allí

illac por allí

is, ea, id (él)

ibi allí

eo allá

inde de allí

ea por allí

qui quae quod   el cual, quien

ubi donde

quo adonde

unde de donde

qua por donde

alius alia aliud otro

alibi en otra parte

alio a otra parte

aliunde de otra parte

alia por otra parte

idem eadem idem el mismo

ibidem allí mismo

eodem al mismo lugar

indidem de allí mismo

eadem por allí mismo

aliquis alguien

alicubi en algún lugar

aliquo a alguna parte

alicunde de alguna parte

aliqua por algún sitio

uterque utraque utrumque uno y otro

utrubique en los dos sitios

utroque a una y otra parte

utrimque de ambos lados

utraque por una y otra parte

quicumque cualquiera que

ubicumque donde quiera que

quocumque adonde quiera que

undecumque de donde quiera que

quacumque por donde quiera que

quisque cada cual

ubique en todo lugar

(no hay)

undique de todas partes

(no hay)

   Según el contexto, algunos de estos adverbios de lugar pueden adquirir significado de tiempo o denotar un sentido adverbial más abstracto, como el causal: hic aquí, en este momento, entonces, inde de ahí, desde entonces,  por esto, etc.

   El origen nominal de los adverbios, sea sustantivo, adjetivo o pronombre, permite, además de su tradicional clasificación por significados de lugar, tiempo, modo, cantidad, comparación, afirmación, negación, duda, interrogación, otra meramente formal según los sufijos con que se presentan.

- sufijo ­ē: muchos adjetivos de la 1ª clase: recte correctamente, male mal, misĕrē desgraciadamente, mature temprano, maxĭme sobre todo.

- Terminación ­(ĭ)ter : otros adjetivos de la 2ª y 3ª  cl.: fortiter valientemente, audacter audazmente, feliciter felizmente, prudenter inteligentemente, aliter de otro modo.

- Con la terminación ­im se presentan algunos derivados de sustantivos o verbos: certatim a porfía, cossim en cuclillas, cursim corriendo, de prisa, frustatim a pedazos, furtim furtivamente, generatim por naciones, por razas, nominatim nominalmente, olim en otro tiempo, antes, partim en parte, passim por doquier, paulatim poco a poco, pedetentim lentamente, praesertim sobre todo, separatim por separado, statim a pie firme, al punto, tributim por tribus, viritim individualmente.

- de adjetivos en acc. o abl. n. sg.: commodum oportunamente, multum mucho, incassum en vano, solum sólo, nimīrum sin duda, facile fácilmente, sero tarde, falso falsamente, merito meritoriamente, modo hace poco, sponte espontáneamente, saepe a menudo.

- de sustantivos en abl.: iure justamente, gratis gratis, forte casualmente.

- sufijo ­ĭtŭs: divinitus según los dioses, funditus hondamente, penitus profundamente, caelitus celestialmente, radicitus de raíz.

- sufijo ­sus, ­sum: derivan de la forma lexicalizada de versus, participio de verto: adversus enfrente, deorsus abajo, prorsus adelante, rursus otra vez, seorsus aparte.

- sufijo ­a, ­o: supra arriba, infra abajo, extra fuera, intra dentro, intro adentro,  contra al contrario, ultra allende (comparativo: ulterius más allá; el conocido lema «plus ultra» es un neologismo), ultro anticipadamente, citra aquende.

- de verbos: clam a ocultas [de celo ocultar], palam dilatadamente [de palor extenderse].

- Desinencias casuales adverbializadas: abl. f. sg. (dextra a la derecha, sinistra a/por la izquierda), abl. m. sg. (sero tarde), abl. sg. (modo hace poco, forte casualmente, noctu de noche), abl. pl. (gratis gratis), acc. n. sg. (solum sólo, facĭle fácilmente), desinencia del comparativo (saepius más frecuentemente), o del loc. (vespĕri por la tarde, mane por la mañana).

- Otros proceden de sintagmas lexicalizados: hodie hoy [< hoc die], adhuc todavía [< ad huc], commĭnus cuerpo a cuerpo [< cum + manus], exinde, exim, exin en seguida, subinde sin parar, o de formas pronominales o nominales obsoletas a veces unidas a partículas:  iam ya, ita, sic así, nunc ahora, satis bastante, satius preferentemente, tam tan, tamen sin embargo,  tum entonces, vix apenas, cras mañana, heri ayer, mox  pronto, quondam en otro tiempo, semper siempre, nuper recientemente, etc...

Preposición

   Las preposiciones son palabras invariables que se anteponen al nombre para modificar y precisar el significado de los casos, que, al quedar regidos por estas partículas, ven reducida su función a complemento circunstancial. Así pues, las preposiciones convierten en adverbios a los nombres y sintagmas nominales que rigen.

   La noción básica de las preposiciones propias es, fundamentalmente, espacial o temporal, y, a partir de ahí, pueden adquirir nociones y usos más abstractos y circunstanciales. En razón de esa noción básica espacial y adverbial, los dos casos que en latín clásico llevan preposición son el abl., caso del complemento circunstancial, y el acc., como caso del objeto del proceso verbal, incluso de los verbos considerados intransitivos. En efecto, en las preposiciones que pueden regir ambos casos, con acc. se expresa el objetivo o resultado de la acción verbal [NGL § 184; SL I § 269-271], con abl. denota una noción de estado ajena al proceso verbal.

   Se consideran también preposiciones algunas palabras adverbializadas en dichos casos acc. o abl. que pueden regir además los otros casos oblicuos, gen. o dat., casi siempre antepuestos a esas preposiciones impropias. En origen y formación, las preposiciones son adverbios con el mencionado valor espacial o temporal que acaban por usarse con alguno de los casos o adscribirse a unos determinados verbos como preverbios; por tanto, la mayoría de ellas pueden usarse en la frase también como adverbios sin que rijan sintagma nominal alguno.

   Respecto a la colocación de las preposiciones, su nombre ya indica que precede al elemento que rige, a menudo no inmediatamente, pues el gen. CN del sustantivo regido puede ir delante o detrás de la preposición (de rerum natura, deorum in numero), de modo que se sitúa ésta entre los elementos del sintagma que rige, y no necesariamente al principio: magna cum cura, quam ob rem, etc. En cambio, si la preposición se pospone, figura que se denomina anástrofe, sigue inmediatamente al sustantivo al que rige.

   La preposición no se repite delante de un segundo complemento, pues las desinencias hacen innecesaria la repetición de esa misma partícula. Tampoco la preposición delante de un antecedente se repite delante de su relativo, si cumple éste la misma función.

   La enclítica ­que no suele unirse a las preposiciones monosilábicas, sino a algún elemento del sintagma que rigen; las que tienen dos sílabas pueden llevar la enclítica salvo cuando rijan un pronombre personal.

   En la relación alfabética de las preposiciones que se expone a continuación, se señala en mayúscula el caso que rige, seguido de sus significados más corrientes.

a, ab, abs ABL. de, desde, a partir de, de parte de, por (complemento agente de pasiva); denota separación y alejamiento de la parte externa; stare (facere, esse) ab a favor de; cargo o cometido servus a pedibus, ab epistolis esclavo recadero, secretario; sentido privativo: ab re sin interés.

absque ABL. lejos de, fuera de, sin; primitivo sentido condicional.

ad ACC. hacia, hasta, junto a, para, conforme a, alrededor de (con un número cardinal); señala movimiento hacia un objeto sin entrar dentro.

adversum, adversus ACC. enfrente de, contra, en presencia de (con persona [quae dicta dixit me adversum tibi Pl.Bacch. 689 las palabras que te dijo en mi presencia]); en origen es el participio, acc. nom., de vertor volverse, con ad como preverbio.

ante ACC. ante, delante de (dándole la cara), antes de, antes que (encarecimiento con comparativo o superlativo); sentido local y temporal (fecha: ante diem III Kal.Apr.); puede funcionar como adverbio (antes).

apud ACC. junto a, en casa de [con nombre de persona], entre [con nombre de nación o grupo], en las obras de, según [con nombre de escritor], a juicio de [con nombre de persona]; denota estado de cercanía y compañía interna sin movimiento; procede de apiscor aptus alcanzar.

causa GEN. para, por; sentido de finalidad; como gratia, es el abl. por causa de; si el objeto, genitivo objetivo, es un pronombre personal, se emplea el posesivo concertado en abl.f.sg.

circa, circum ACC. alrededor de; la procedencia de circus círculo, denota significado local equivalente al preverbio amb­ a ambos lados; circa se usó también como el adverbio circiter aproximadamente.

cis ACC. del lado de acá; sólo sentido local; se opone a uls.

citra ACC. del lado de acá, excepto, sin; de la idea local *de esta parte del+ objeto (acc.) sin llegar a alcanzarlo, se desprende el sentido de exclusión equivalente a sine, praeter.

clam ACC. a escondidas de; puede regir también abl. y gen.; es adverbio procedente del vb. celo ocultar.

contra ACC. enfrente de, frente por frente de (con idea de quietud), hacia, para con (clementia contra minus validos Pl.N.H.8.23), a cambio de (con movimiento), contra (poscl.).

coram ABL. en presencia de; sólo tiene este sentido local; se usa más como adverbio.

cum ABL. con; indica compañía, modo, instrumento, hostilidad; con los pronombres personales y el relativo va pospuesta y unida.

de ABL. de, desde, fuera de, acerca de, según, conforme a; indica movimiento de arriba abajo, separación, sentido partitivo, origen, pertenencia, causa, inmediatez temporal.

erga ACC. hacia, para con, respecto a; la idea local de dirección pasa a la de movimiento anímico y estado mental.

ergo GEN. por razón de, a causa de; el genitivo queda antepuesto; usado sólo en fórmulas.

e, ex ABL. de, desde, fuera de, a causa de, en interés de (cf. ab re); indica movimiento o separación desde el interior de un objeto; coincide con las acepciones de de.

extra ACC. fuera de, excepto; de la idea local de exclusión, sin, procede la de adición implícita, además de.

fini GEN. hasta; abl. de finis; uso arcaico.

gratia GEN. para, por; sentido de finalidad; como causa, es el abl. por favor a; si el objeto, genitivo objetivo, es un pronombre personal, se emplea el posesivo concertado en abl.f.sg.

in ACC/ABL acc. a, hacia, hasta, contra; abl. en (locativo), durante, con respecto a (limitativa de relación).

infra ACC. debajo de, después de; en sentido local, categorial y temporal.

instar GEN. como, a semejanza de; acc. de ese sustantivo indeclinable.

inter ACC. entre, durante, en medio de; en sentido espacial, temporal; ponderativo (inter alios praestare destacar entre los demás).

intra ACC. en el interior de, dentro de; en sentido temporal y local; se opone a extra, y se asemeja a la acepción tardía de exclusión que se vio en citra.

iuxta ACC. junto a, de acuerdo con; denota inmediatez en tiempo y grado, y semejanza; como adverbio va con cum (ABL.), igual que.

loco GEN. como, en lugar de; abl. de locus.

ob ACC. delante de, a causa de, en pago de; forma locuciones adverbiales como quamobrem por lo cual, ob rem con provecho (cf. ab re sin interés), o con participio pasado y gerundivo.

obviam DAT. al paso de, al encuentro de; adverbio usado con verbos de movimiento.

palam ABL. a la vista de; raro como preposición; con pronombre personal va pospuesta.

penes ACC. en el interior de, en poder de; rara con vbs. de movimiento.

per ACC. a través de, de punta a cabo, durante, por; denota movimiento a través de un espacio, tiempo en el que transcurre un hecho, aquiescencia de persona.

pone ACC. detrás; sólo con sentido local.

post ACC. detrás, después de; indica lugar y tiempo; puede referirse a tiempo posterior de un hecho que aún perdura.

prae ABL. delante de, en comparación de, a causa de; indica posición delante y en contacto de un objeto; en sentido temporal sólo como preverbio.

praesto DAT. a disposición de; adverbio usado siempre con el verbo sum y un dat. en función propia.

praeter ACC. delante de, a lo largo de, fuera de, excepto, además de; indica movimiento al margen de un lugar; de este sentido deriva la acepción de exclusión y adición.

pro ABL. hacia delante, delante de, a favor de, en defensa de, en lugar de, en relación a, a causa de; en principio, indica posición delante de un objeto dando la espalda.

procul ABL. lejos de; su uso como preposición es poético y tardío.

prope ACC. cerca de; propius más cerca de; proxime lo más cerca de; indica lugar y tiempo, con vbs. de movimiento o quietud; también se usa como adverbio.

propter ACC. a causa de, cerca de; conserva su sentido local hasta el siglo I.

secundum ACC. a lo largo de, detrás de, después de, según, a favor de (lenguaje forense); procede de sequor seguir.

secus ACC. a lo largo de (sólo en latín arcaico); procede de sequor; más usado como adverbio de modo, de otro modo, erróneamente, mal, y en expresión comparativa (cf. coordinada ac).

sine ABL. sin.

sub ACC/ABL indica movimiento de abajo arriba, se opone a de; acc. bajo, al pie de; (tiempo) justo antes o después; abl. debajo, al pie de; (tiempo) durante.

subter ACC/ABL acc. bajo, debajo; abl. sólo en poesía con igual significado.

super ACC/ABL acc. sobre, encima de; abl. sobre, encima de, acerca de.

supra ACC. encima de, antes de, por encima de; indica lugar, con vbs. de movimiento o quietud, tiempo, modo; en latín tardío puede significar a cargo de (cf. ab).

tenus ABL. hasta; sentido local; si se pospone se construye con gen., en poesía, abl. con el significado de sólo, y acc. después del adverbio usque.

trans ACC. al otro lado de, después de, contra; indica lugar y tiempo; también con vbs. de quietud.

uls ACC. del lado de allá; sólo sentido local; se opone a cis.

ultra ACC. más allá de, por encima de; local y modal (cf. supra).

versus, versum ACC. hacia; procedente del participio de vertor volverse; se pospone al acc. de lugar (anástrofe) y funciona sobre todo como adverbio, acompañado de ad o in.

Lugar y tiempo

En la expresión del complemento circunstancial de lugar y tiempo se manifiesta la coexistencia de los dos sistemas lingüísticos que operan en latín para denotar la función adverbial del nombre, a saber, el casual, mediante los significados de sus desinencias, y el preposicional. Al igual que las preposiciones propias van sólo con dos casos, el abl., caso del CC, y el acc., como caso del objeto del proceso verbal, así también serán estos dos casos, junto con el específico locativo, los que expresen sin preposición algunas nociones locales y temporales (cf. Sintaxis de los casos); pues el empleo de los otros casos CC de lugar o tiempo se limita al dat. de dirección, de uso exclusivamente poético, y al gen. que designa la edad, que puede explicarse también como simple gen. de cualidad.

Cuestiones de lugar

   Para los adverbios de origen pronominal que responden a las cuestiones de lugar ubi? quo? unde? qua?, cf. Adverbio. Los casos y sintagmas preposicionales que responden a dichas cuestiones son:

    UBI? ¿DÓNDE?

- loc.: a) nombres propios en sg. de ciudades e islas pequeñas [GLC § 15.2d]; b) sustantivos comunes: domi en casa, ruri (también rure) en el campo, humi en la tierra; c) adverbio foris fuera; d) expresiones: domi militiaeque, domi bellique en la paz y en la guerra.

- abl. sin prep.: abl. locativo: a) pl. de nombres propios de ciudades e islas pequeñas; b) sustantivos de elementos de la naturaleza: terra, mari, caelo; c) sustantivos locus, pars acompañados de adjetivos; d) cualquier sustantivo acompañado de los adj. totus u omnis.

- abl. con prep.: in en, prae delante (en contacto), pro delante (dando la espalda), sub bajo.

- acc. con prep.: ad al lado de, apud junto a, en casa de (con nombre de persona), ante ante, contra delante (de cara: contra).

    QUO? ¿ADÓNDE?

- acc. sin prep.: a) nombres propios en sg. de ciudades e islas pequeñas; b) sustantivos comunes: domum a casa, rus al campo; c) adverbio foras afuera.

- acc. con prep.: in a (entrando), ad a (quedando fuera), hacia, hasta, sub abajo.

- dat. de dirección: a) complemento de verbos de movimiento con prefijo preposicional; b) uso poético [NGL §§ 262-263].

    UNDE? ¿DE DÓNDE?

- abl. sin prep.: abl. separativo. Nombres propios y lugares comunes pueden ser precisados por las preposiciones.

- abl. con prep.: ex desde el interior de, ab del lado de, de desde (de arriba hacia abajo).

    QUA? ¿POR DÓNDE?

- abl. sin prep.: abl. prosecutivo: lugares de paso habitual: ibam forte via Sacra iba yo casualmente por la vía Sacra, terra marique por tierra y mar. También abl. sin prep. otros sustantivos acompañados de los adj. totus, omnis, medius [SL I § 129].

 - acc. con prep. per por, a través de.

La expresión de tiempo

   El CC de tiempo oscila entre el abl., lapso en que se produce la acción verbal, y el acc., la duración de esta. En aras de la claridad didáctica, simplificaremos la exposición distribuyendo todas las expresiones temporales en las correspondientes cuestiones.

   QUANDO?  ¿CUÁNDO?

- abl. sin prep. o con in: aestate en verano, adventu magistri a la llegada del maestro, biduo en dos días, in principio en el principio, ineunte aetate en la infancia.

   QUOUSQUE?¿ ¿HASTA CUÁNDO?

- acc. con ad: ad senectutem hasta la vejez.

   EX QUO TEMPORE?  ¿)DESDE CUÁNDO?

- acc. con adverbio abhinc y verbo en pasado: abhinc triennium profecti sunt hace tres años que partieron.

- abl. con ab: a puero desde niño.

   QUAM DIU?  ¿POR CUÁNTO?

- acc. sin prep.: acc. CC de duración [GLC  § 4.3b] noctem totam stertere roncar durante toda la noche.

- acc. con per: vixit annos quinque vivió cinco años, per quidecim menses por quince meses.

   QUAM DUDUM?  ¿DURANTE CUÁNTO?

- acc. con iam, numeral ordinal con cómputo inclusivo: decimum iam annum regnat reina hace nueve años.

- abl. sin prep., numeral cardinal: quadraginta annis praefuit Athenis dirigió Atenas durante cuarenta años.

- expresión de la edad:

  1. con natus (part. pas. de nascor nacer): quinque et viginti annos natus a la edad de 25 años;
  2. b) con ordinal cómputo inclusivo: adulescens vicesimum sextum agens joven de 25 años; c) gen.: adulescens quinque et viginti annorum.

   QUANTO TEMPORE?  ¿)EN CUÁNTO TIEMPO?

- abl. sin prep.: abl. instrumental: Troiam decem annis ceperunt conquistaron Troya en diez años, quatriduo moratus deteniéndose durante cuatro días, tota vita toda la vida, tota nocte toda la noche.

- plazo posterior: preposición post con acc., adverbio post y abl.: proficiscemur post septem dies / septem diebus post partiremos dentro de siete días.

   La hora se expresa mediante el ordinal dentro de las doce horas en que se divide el día; el mediodía se sitúa en la hora sexta; las de la noche se reparten en cuatro vigilias, cayendo la media nox entre secunda y tertia vigilia. Los días también se expresan con el ordinal y cómputo inclusivo respecto a la siguiente fecha fija del mes: Kalendae, Nonae, Idus; las calendas son los días 1; las nonas: 7 de marzo, mayo, julio y octubre; 5, del resto de los meses; las o los idus, el 15 de los mismos meses; 13, del resto. Los años, con el ordinal respecto al primer año de la cronología adoptada. Como responde a la cuestión quando, va todo en abl. sin preposición; sin embargo, en la expresión de la fecha puede producirse cierta contaminación sintáctica originada por la peculiar forma de señalarla con antelación a los días fijos del mes: ante diem tertium Kalendas Octobres bis millesimi octavi anni ab Christo nato, lit. el tercer día antes de las calendas de octubre del octavo año del segundo milenio desde el nacimiento de Cristo, es decir, 29 de septiembre del 2008.

Morfología del verbo: conjugaciones y desinencias

   En el análisis de cualquier forma verbal concurren una serie de elementos gramaticales que constituyen los llamados accidentes del verbo: voz, modo, tiempo, número y persona. Los modos indicativo, subjuntivo e imperativo tienen una desinencia específica para cada una de las tres personas gramaticales en singular y plural que desempeña la función de sujeto. Por contra, las formas no personales o nominales, infinitivos, gerundio, participios y supinos, no llevan ningún tipo de desinencia que señale persona gramatical.

   Los cinco tipos de conjugación del verbo latino provienen de las diferentes raíces: 1ª: verbos en ­a­, larga; 2ª: vbs. en ­e­, larga; 3ª: vbs. en consonante; 3ª mixta: vbs. en ­i­ breve; 4ª: vbs. en ­i­ larga. Todos los verbos irregulares encajan en algunos de dichos tipos precedentes, manifestándose su irregularidad sólo en el presente de indicativo y, aparentemente, en el infinitivo de presente.

   Todos las formas verbales, tanto las personales como las nominales, se forman a partir de los tres tiempos que aparecen en su enunciado [cf. GLC § 32.4], a saber, tomando como ejemplo el verbo de la 3ª conjugación dicĕre /díkere/ decir, tenemos su enunciado por el tema de presente, dico digo, por el de perfecto, dixi dije, y por el de supino, dictum a decir, tema del que proceden las formas nominales supino, participio de pasado y participio de futuro activo.

   Del tema de presente se forman: los presentes, los imperfectos y los futuros imperfectos de todos los modos (el subjuntivo no tiene tiempos de futuro); los infinitivos de presente, activo y pasivo, el gerundio y el gerundivo.

   Del tema de perfecto se forman el infinitivo de perfecto activo, los perfectos y pluscuamperfectos de indicativo y subjuntivo, y el futuro perfecto de indicativo; estos tiempos perfectos no tienen desinencias personales pasivas.

   Todas las formas personales de los modos indicativo y subjuntivo comparten las mismas desinencias activas y pasivas, excepto el perfecto de indicativo, el cual sólo tiene desinencias activas; éstas son: dixi, dixisti, dixit, dixĭmus, dixistis, dixērunt / dixēre. La 3ª pl. tiene estas dos formas, o alomorfos, ­ērunt / ­ēre, sin diferencia alguna de significado (dijeron).

   Las DESINENCIAS PERSONALES de los demás tiempos, tomando como ejemplo el futuro imperfecto, son:

   ACTIVAS: dicam / dico (pres. ind.), dices, dicet, dicemus, dicetis, dicent.

   PASIVAS: dicar, diceris / ­re, dicetur, dicemur, dicemĭni, dicentur.

   La 2ª sg. pasiva tiene estas dos formas, ­ris / ­re, sin diferencia alguna de significado (serás dicho, i. se dirá de ti). Nótese que se diferencian por la cantidad el pres. ind., dicĕris, y el fut., dicēris (cf. infra fut. imperf.).

   Las desinencias del modo IMPERATIVO se distribuyen en dos tiempos, presente y futuro, en las voces activa y pasiva.

ACTIVO:        Imp. pres. 2ª sg. tema puro / e   dic ½ 2ª pl. dicite

Imp. fut. 2ª y 3ª sg. dicito ½ pl. 2ª dicitotedicunto

PASIVO:        Imp. pres. 2ª sg. dicere ½ 2ª pl. dicimini

Imp. fut. 2ª y 3ª sg. dicitor ½ 2ª pl. dicuntor

Voz y tiempos

   En los tiempos del tema de presente (INFECTUM), la voz pasiva tiene desinencias propias que proceden de modificaciones de las de la voz activa, salvo la 2ª del plural (­mini).

   En los tiempos que dependen del tema de perfecto (PERFECTUM), la voz pasiva no tiene formas propias; en su defecto, se recurre a la perífrasis con el participio de perfecto y el verbo auxiliar sum ser, pero en el tiempo correspondiente del tema de presente; por ejemplo, erat amatus había sido amado, y no “era amado”, que se dice amabatur.

   Esto mismo siguen los llamados verbos deponentes, los cuales sólo tienen forma pasiva pero significado activo [GLC §§ 8 y 32.5]: secutus erit habrá seguido, sequetur seguirá; y los semideponentes [GLC § 8d], con las formas pasivas sólo en tema de perfecto (audeo ausus atreverse, confido confisus confiar, gaudeo gavisus alegrarse, soleo solitus soler). En todas estas formas compuestas, los participios conciertan con sus sujetos en género, número y caso (nom. o acc.).

   Cada uno de los tiempos de los modos indicativo y subjuntivo se distinguen entre sí por unas características morfológicas, vocales o sílabas, que pueden aparecer entre la raíz (TEMA) y las desinencias de persona (DESINENCIAS ACTIVAS: o / m, s, t, mŭs, tĭs, nt. PASIVAS: or, rĭs / rĕ, tŭr, mŭr, mĭnī, ntŭr).

   Las características del presente de indicativo proceden de la raíz por la que pertenecen a una de las 5 conjugaciones, a saber, 1ª a larga [salvo dăre], 2ª e larga, 3ª consonante [+ vocal breve e/i/u], 3ª mixta i breve [+ vocal u en 3ª persona pl.], 4ª i larga [+ vocal u en 3ª persona pl.]. Además, en la 1ª pers. sg. adopta la desinencia ­o, en vez de ­m.

   En cambio, el imperfecto de indicativo de todas las conjugaciones se forma:

TEMA DE PRESENTE (3ª ­ē­, 3ª mix. y 4ª ­­) ­­ DESINENCIAS : [ej.: AMA­­NT : amaban. HABE­­NT : tenían. LEG­ē­­NT : leían. CAP­i-ē­­NT : tomaban. AUDI­ē­­NT : oían].

Futuro imperfecto:

1) TEMA DE PRESENTE (1ª, 2ª y verbo eo ir [cf. Vbs. irregulares]): ­bo (1ª sg.) / ­­ / ­bu­ (3ª pl.) DESINENCIAS : [ej.: AMA­bo : amaré. HABE­­S : tendrás. I­bu­NT : irán].

2) TEMA DE PRESENTE (resto conjugaciones): ­ā­ (1ª sg.) / ­ē­ DESINENCIAS : [ej.: LEG­ē­S : leerás. CAP­i-ē­ TIS : tomaréis. AUD­i-ē­ NT : oirán].

Presente de subjuntivo:

TEMA DE PRESENTE (1ª conjug.)  ­ē­ / (resto) ­ā­ DESINENCIAS. [ej.: AM­ē­S : ames. HABE­ā­S : tengas. LEG­ā­S : leas. CAP­i-ā­NT : tomen. AUDI­MUS : oigamos].

Pretérito imperfecto de subjuntivo:

                      TEMA DE PRESENTE (3ª y 3ª mixta ­e­ breve) ­­ DESINENCIAS.

         (Resulta ser como el respectivo infinitivo de presente activo más DESINENCIAS)

   Tiempos de PERFECTUM: Dejando aparte las desinencias exclusivas del perfecto de indicativo ya mencionadas (­ī, ­istī, ­īt, ­ĭmŭs, ­istĭs, ­ērunt / ­ērĕ), en los tiempos cuya formación depende de éste, no hay diferencias en las conjugaciones; todos tienen, pues, las desinencias solamente activas (m, s, t, mŭs, tĭs, nt).

Pretérito pluscuamperfecto de indicativo:

                              TEMA DE PERFECTO ­ĕrā­ DESINENCIAS ACTIVAS.

Futuro perfecto:

               TEMA DE PERFECTO (1ª sg) ­ĕro / (resto) ­ĕrĭ­ DESINENCIAS ACTIVAS.

Pretérito perfecto de subjuntivo:

                               TEMA DE PERFECTO ­ĕrĭ­ DESINENCIAS ACTIVAS.

Pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo:

                              TEMA DE PERFECTO ­issē­ DESINENCIAS ACTIVAS.

(Resulta ser como su infinitivo de perfecto activo más DESINENCIAS ACTIVAS)

   En los tiempos que se forman de temas de perfecto terminados en ­vi (en realidad, -ui), puede operarse la caída (síncopa) de la sílaba que se forma con la ­v­ más la vocal del infijo temporal: audisti < audivisti; amarat < amaverat; amassem < amavissem.

Verbos irregulares

SUM: El verbo sum, es, esse, fui ser, estar, haber, es copulativo y se utiliza como verbo auxiliar para todos los tiempos compuestos, no sólo de la voz pasiva.

Indicativo                                                                     Subjuntivo

Presente

Imperfecto

Futuro

Presente

Imperfecto

sum

eram

ero

sim (siem/fuam)

essem (forem)

es

eras

eris

sis (sies/fuas)

esses (fores)

est

erat

erit

sit (siet/fuat)

esset (foret)

sumus

eramus

erimus

simus

essemus

estis

eratis

eritis

sitis

essetis

sunt

erant

erunt

sint (sient)

essent (forent)

   Las variantes siem / fuam, sies / fuas, siet / fuat, del pres. subj. son formas arcaicas y poéticas; las formas forem ­ forent pueden alternar con las otras regulares del imperf. subj.

   A pesar de carecer de supino, tiene el participio de futuro futurus, ­a, um el que va a ser, y el infinitivo futurum esse haber de ser, que alterna con la forma no compuesta fore. El infinitivo de pasado, haber sido, es fuisse.

   De formación tardía y de uso en latín escolástico son el participio de presente ens, entis y el gerundio essendi, essendo.

   Los tiempos que dependen del tema de pasado fui son totalmente regulares, como en todos los verbos.

Perfecto (Ind.)

Pluscuamperfecto

Futuro perfecto

Perfecto (Subj.)

Pluscuamperfecto

fui

fueram

fuero

fuerim

fuissem

fuisti

fueras

fueris

fueris

fuisses

fuit

fuerat

fuerit

fuerit

fuisset

fuimus

fueramus

fuerimus

fuerimus

fuissemus

fuistis

fueratis

fueritis

fueritis

fuissetis

fuerunt, fuere

fuerant

fuerint

fuerint

fuissent

   Formas del modo imperativo:

Presente

Futuro

es (2ª sg.)

esto (2ª/3ª sg.)

este (2ª  pl.)

estote (2ª pl.)

 

sunto (3ª pl.)

   En general, el futuro de imperativo se emplea para denotar duración en la acción verbal. Ambos tiempos del imperativo pueden traducirse, literalmente, por el modo imperativo del español.

   En los verbos que se componen de sum con algún tipo de prefijo, hay que tener en cuenta el comienzo de la forma verbal en ­e / ­s:

POSSUM: En possum, potes, posse, potui, poder, el primer elemento del tema de presente pot­, del adjetivo potis, ­e capaz, se conserva ante las formas de sum que comienzan por vocal, pero se convierte en pos­ en las demás. Presenta una regularidad análoga a la de sum: fut. imperf. potero - poterunt; fut. perf. potuero - potuerint. Los tiempos perfectos se conjugan regularmente a partir de potui - potuerunt / potuere; plusc. ind. potueram; subj. perf. potuerim; y plusc. potuissem. Carece de imperativo y de otras formas nominales excepto los infinitivos posse poder y potuisse haber podido; potens potentis es adjetivo. Es el verbo más utilizado en latín.

PROSUM: En prosum, prodes, prodesse, profui ser útil, se pierde la ­  ante las formas que comienzan por s y f.

DESUM: En desum, dees, deesse, defui faltar, aparece contracta la vocal del prefijo con la temática: dest falta, dero faltaré, deram faltaba.

ABSUM: absum, abes, abesse, abfui o afui estar lejos, distar de (abl.); en el tema de perfecto resulta más común la forma sin ­b­; tiene participio de presente: absens ausente.

ADSUM: adsum, ades, adesse, affui estar presente, asistir, ayudar; en el tema de perfecto se usan más las formas asimiladas, ­df­ > ­ff­; no tiene participios.

 PRAESUM: praesum, praees, praeesse, praefui  estar al frente, estar al mando de (dat.), tiene participio de presente con diferente sgdo., praesens presente.

   En el resto de compuestos de sum no se producen cambios importantes; véase la lista completa en NGL § 99.

EDO: El verbo de la 3ª conjugación ĕdo, ēdi, ēsum comer, tiene formas aparentemente coincidentes con el verbo sum: ĕdis / ēs comes, ĕs eres; ĕdit / est come; ĕdĭtis / estis coméis; edere / esse comer; ederem / essem comiese; y en modo imperativo. En pasiva se da esta doble forma sin posibilidad de coincidencia: editur / estur es comido, se come.

EO: El verbo eo, is, ire, i(v)i, itum ir, se conjuga en los tiempos de presente según la doble forma de su tema [NGL §144]; en los de perfecto se opera la caída o síncopa de la semivocal ­; los compuestos de eo siguen esta forma sincopada [NGL §146]. Además, el imperativo presente: ī, īte; futuro: īto, ītote, eunto. Participio de presente: iens, euntis. Infinitivo de pasado isse. Las formas del gerundio son: eundum, eundi, eundo. El infinitivo pasivo īrī se utiliza como auxiliar con el supino del verbo predicativo para formar el infinitivo de futuro pasivo. Otras formas pasivas impersonales: ītur, ībatur.

Tema de presente ei > ī / ĭ    

Tema de pasado ī(v)

INDICATIVO

SUBJUNTIVO

INDICATIVO

SUBJUNTIVO

Pres.

Imperf.

F.Imp.

Pres.

Imperf.

Perf.

Plusc.

F.Perf.

Perf.

Plusc.

eo

ībam

ībo

eam

īrem

ivi, ii

ieram

i(v)ero

ierim

issem

īs

ibas

ibis

eas

ires

isti

ieras

i(v)eris

ieris

isses

it

ibat

ibit

eat

iret

i(v)it

ierat

ierit

ierit

isset

īmus

ibamus

ibimus

eamus

iremus

ivimus

ieramus

ierimus

ierimus

issemus

ītis

ibatis

ibitis

eatis

iretis

istis

ieratis

ieritis

ieritis

issetis

eunt

ibant

ibunt

eant

irent

ierunt

ierant

ierint

ierint

issent

FERO: El verbo polirrizo fero, tuli, latum llevar, sólo manifiesta cierta irregularidad en presente de indicativo: fero, fers, fert, ferĭmus, fertis, ferunt, imperativos presente: fer, ferte, y futuro: ferto, fertote, ferunto, e infinitivos de presente activo ferre y pasivo: ferri. Los tiempos activos del PERFECTUM se forman con el tema tuli: tulerunt o tulere llevaron; los pasivos con las formas compuestas de latum: latae erant ellas habían sido llevadas.

FIO: El verbo semideponente pasivo fio, fis, fieri, factus sum ser hecho, hacerse, convertirse, suceder, actúa, formalmente, como pasivo de facio, feci, factum hacer, cuyo tema de supino adopta para expresar los tiempos de perfectum. En las formas que no tienen r la ī es larga incluso seguida de otra vocal, en cambio es breve en fĭĕrī y fĭĕrem.

Pres. Ind.

Imperf. Ind.

Fut.Imp.

Pres. Subj.

Imperf. Subj.

Infinitivo

fio

fiebam

fiam

fiam

fierem

fieri

fis

fiebas

fies

fias

fieres

 

fit

fiebat

fiet

fiat

fieret

Inf. pasado

fimus

fiebamus

fiemus

fiamus

fieremus

factum esse

fitis

fiebatis

fietis

fiatis

fieretis

  

fiunt

fiebant

fient

fiant

fierent

 

VOLO: La irregularidad del verbo volo, vis, velle, volui querer, y de sus compuestos nolo no querer, y malo preferir, se reduce a los tiempos del tema de presente. Los tiempos de pasado, volu­i, nolu­i, malu­i, son completamente regulares. Ninguno de ellos tiene supino ni gerundio. Imperativo sólo nolo: presente: noli, nolite; futuro: nolito, nolitote, nolunto (cf. Morfosintaxis de la negación; prohibición).

Pres. Ind.

Imperf. Ind.

Fut.Imp.

Pres. Subj.

Imperf. Subj.

Infinitivos

VOLO

volebam

volam

velim

vellem

presente

vis

volebas

voles

velis

velles

velle

vult

volebat

volet

velit

vellet

 

volumus

volebamus

volemus

velimus

vellemus

pasado

vultis

volebatis

voletis

velitis

velletis

voluisse

volunt

volebant

volent

velint

vellent

 

NOLO

nolebam

nolam

nolim

nollem

presente

non vis

nolebas

noles

nolis

nolles

nolle

non vult

nolebat

nolet

nolit

nollet

 

nolumus

nolebamus

nolemus

nolimus

nollemus

pasado

non vultis

nolebatis

noletis

nolitis

nolletis

noluisse

nolunt

nolebant

nolent

nolint

nollent

 

MALO

malebam

malam

malim

mallem

presente

mavis

malebas

males

malis

malles

malle

mavult

malebat

malet

malit

mallet

 

malumus

malebamus

malemus

malimus

mallemus

pasado

mavultis

malebatis

maletis

malitis

malletis

maluisse

malunt

malebant

malent

malint

mallent

 

 

Formas nominales del verbo

INFINITIVO

tiempos relación

infinitivos activos

infinitivos pasivos

presente simulta-neidad

amaRE, habeRE, legERE, capeRE, audiRE {amar, tener, leer, tomar, oír}

amaRI, habeRI, legI, capI, audiRI, [inf. arcaico]: amaRIER, capIER {ser amado, ser tenido, leído, tomado, oído}

pasado anterio- ridad

[tema perfecto]-ISSE: amauisse, habuisse, legisse, cepisse, audi(ui)sse {haber leído, h. tomado, h. oído}

[participio pasado (= tema supino + des. adj. 1ª cl.) acc.] ESSE: amatum, habitam, lectos, captas, audita esse {haber sido amado, h.s. tenida, h.s. leídos, tomadas, oídas}

futuro posterio-ridad

[participio futuro activo (= tema sup. ·UR· des. adj. 1ª cl.) acc.] ESSE: amaturum, habituram, lecturos, capturas, auditura esse {haber de leer, ir a l., estar a punto de l., estar destinado a leer

1) [supino acc.] [inf. pasivo vb. EO] CAPTUM IRI  irse a tomar, ir a ser tomado

2) Futuro pasivo y perífrasis obligación [gerundivo, part.fut.pasiv. (= tema pres.-ND-des.adj. 1ª  cl.) acc.] ESSE: amandum, habendam, legendos, capiendas, audienda esse {deber ser oídas}.

 

SUPINO [GLC § 26.3, NGL § 335]

En acc. ( -t/sum): tema propio -tum, -sum, -xum [con vbs. de movimiento, denota finalidad; sgdo. activo]

En dat. (-t/su), tema propio -tu, -su, -xu [sólo regido por adjetivos, sgdo. pasivo]

PARTICIPIO

tiempos relación

participios activos

participios pasivos

presente simulta-neidad

[tema pres.]-NS, -NTIS amans, habens, dicens, patiens (dep.), capiens, audiens el que ama, amando

 

pasado anterio- ridad

Sgdo. activo en formas pasivas: los part. perf. vbs. deponentes: passus habiendo sufrido

[tema supino · des. adj. 1ª cl.] ·TUS, ·SUS, ·XUS. amatus, habita, dictum, captus, audita amado, tenida, dicho, tomado, cosas oídas.

futuro posterio-ridad

[tema supino-UR-des. adj. 1ª  cl.] amaturus, habitura,  dicturum, capturus, auditura, passurum el que ha de amar, el que va a tener, lo que está destinado a sufrir

[gerundivo, participio futuro pasivo (= tema pres.-ND- des. adj. 1ª cl.] amanda, habendus, dicendum, capiendus, audienda, patiendum que debe ser amada, tenido, dicho, etc.

 

GERUNDIO

Tema de presente - ND - desinencia 2ª decl. neutro sg.

ACC. ad amandum  para amar                                 GEN. habendi  de tener

DAT. dicendo  a decir                                              ABL.  audiendo por oír, oyendo

Gerundio

   El gerundio es la forma nominal del verbo que se utiliza normalmente para la noción expresada por el infinitivo en la función de caso que no sea las específicas de nom./acc., es decir, S y OD [GLC § 26, SL I,  §§ 406­425, NGL  §§ 330­334]. El gerundio equivale a la declinación del infinitivo por medio del tema de presente, más el sufijo ­ND­ seguido de las desinencias del nombre neutro sg. de la 2ª. Por tanto, el significado primario del gerundio es el infinitivo con la preposición que normalmente se asigna a cada caso latino, pero también puede traducirse, en vez de infinitivo, por el sustantivo que designe su acción verbal. Tomemos como ejemplo:  animus in consulendo liber Sall.Cat.52.21 el espíritu libre en el deliberar, o mejor, en la deliberación; en esta traducción, más aceptable que la literal con el infinitivo, si el gerundio lleva OD, en acc., éste se convierte en CN de dicho sustantivo que designa la acción del gerundio: in exquirendo tempora en la investigación de los tiempos (en investigar los tiempos).

   Significados y traducción del gerundio:

   ACC: El acc. del gerundio siempre es CC, con el significado de la preposición; generalmente ad, que indica finalidad. Otras preposiciones: inter, ob, in, circa, erga, propter.

   GEN: CN de sustantivos abstractos de lugar, posibilidad, deseo (copia, locus, tempus, lubido, spes), o adjetivos (cupidus deseoso, studiosus interesado, peritus experto); con los abl. gratiā y causā, siempre pospuestos, indica finalidad. En los pocos ejemplos de gerundio en gen. sin determinación nominal clara puede entenderse implícito el abl. causa, que regiría la construcción gerundial con sgdo. de finalidad [ISEL, p. 141].

   DAT: Raro en gerundio, sólo en frases idiomáticas: esse solvendo ser solvente, adesse scribendo asistir a la redacción. En construcción con gerundivo (cf.) tiene matiz de finalidad: dictator comitiis habendis dictador para presidir las elecciones.

   ABL: Sin preposición tiene valor de subordinada adverbial modal y es el único caso en que puede traducirse por gerundio. Con las preposiciones (in, de, ex, pro, ab) adquiere el significado propio de éstas.

Gerundivo

   Sobre el sustantivo verbal gerundio, de género neutro, número singular y sin caso nominativo, se forma el adjetivo de la 1ª clase denominado gerundivo o participio de futuro pasivo, el cual denota también obligación o posibilidad. Del tema de presente de un verbo (amare amar) se construye su gerundio (amando amando), y de éste deriva el adjetivo verbal de participio futuro pasivo o gerundivo (amandus amanda amandum que debe ser amado). Se han conservado en algunos verbos de la 3ª y 4ª conjugación algunas formas arcaicas que alternan la vocal o>u delante de la desinencia ­nd­: legundis, deferundo, faciundis, quaerundae, repetundis, en vez de legendis, deferendis, etc. Los gerundivos conciertan con su OD en la denominada construcción gerundial.

   El gerundio de un verbo transitivo puede llevar su OD en acc: quae causa fuit visendi urbem? ¿cuál fue el motivo de visitar la ciudad? Cuando la forma gerundial lleva OD, se utiliza preferentemente la construcción con el gerundivo, la cual consiste en la concordancia plena entre la forma gerundial y el objeto directo de su acción verbal mediante el intercambio de desinencias; la forma gerundial adquiere la desinencia de género y número del OD, y el OD adopta la del caso en que está el gerundio: visendi (gen.) urbem (f. sg.) > urbis visendae. La construcción resultante, de igual significado, queda en el mismo caso, es decir, igual función sintáctica, y gracias a esta concordancia nos señala inequívocamente su complemento directo, que suele preceder al gerundivo.

   El gerundivo, como participio pasivo de futuro, puede ir concertado con cualquier elemento de su oración, adquiriendo en tal función el valor de proposición final (cf. Sintaxis de los participios).

Conjugación perifrástica

   Perífrasis verbal es toda construcción constituida por un verbo auxiliar en forma personal, que porta los accidentes verbales, y por un verbo predicado en forma nominal, que lleva el significado de la acción verbal. Según esto, todos los tiempos compuestos del verbo pueden considerarse forma perifrástica. En el sistema verbal latino, además de las conjugaciones activa y pasiva, existe la denominada propiamente conjugación perifrástica, compuesta de los participios de futuro activos o pasivos, para expresar la noción general de posterioridad en la acción verbal. Las formas nominales del verbo predicado que se emplean en esta conjugación son el participio de futuro activo, que se crea a partir del SUPINO más el sufijo ­ūrus, y el participio de futuro pasivo, también llamado GERUNDIVO, formado con el tema de presente más ­ndus.

Para ambos valores activo (tema de supino­VRVS) o pasivo (tema de presente­NDVS) se emplea el mismo verbo auxiliar, SVM, que señala las categorías gramaticales de tiempo, modo, persona y número, sin noción alguna de pasividad, tal como en los tiempos de perfectum de los verbos deponentes. Por tanto, el significado activo o pasivo de las formas verbales radica en el verbo predicado, no en el auxiliar.

Conviene recordar que en la conjugación pasiva y verbos deponentes, la forma del verbo SVM señala, en época clásica, el correspondiente de los tiempos del perfectum (acción terminada); así, amatus sum fui, he sido amado, o con verbo deponente, secutus sum seguí, he seguido.

Pero en la conjugación perifrástica, el auxiliar SVM establece la acción en la misma noción temporal que representa. Tomando como ejemplo el vb. transitivo duco duxi ductum conducir, se forma la conjugación perifrástica completa, en cuyos tiempos verbales los participios de futuro, que constituyen el verbo predicado, conciertan con su sujeto: ducturi sumus tenemos que dirigir, ducendae eratis debíais ser dirigidas, ducturus sit él deba dirigir, ducenda erunt deberán ser dirigidas (las cosas, n.pl.), etc.

Estos modelos de conjugación perifrástica son iguales para todos los verbos, incluidos los deponentes, que como es sabido carecen de desinencias personales activas; así, para el verbo sequor existirá un presente perifrástico activo (secuturus sum debo seguir) y otro pasivo (sequendus sim deba ser seguido).

La diferencia de la perifrástica activa de futuro con las formas propias de dicho tiempo estriba en la connotación de ciertos matices contextuales de inminencia (estar a punto de), intención (ir a), obligación (tener que) o destino (estar destinado a). Por el contrario, la formación pasiva posee un marcado valor de obligación y, en menor medida, de posibilidad. Siendo ésta una expresión con sentido pasivo, puede llevar un complemento agente (CA), que en esta construcción va en DATIVO (cf. Sintaxis de los casos), en la idea de que para dicho complemento en dativo existe la obligación que se expresa.

   El uso de la perifrástica pasiva es muy frecuente, tanto en construcciones con sujeto y dativo agente, como en el giro impersonal de 3ª sg., sin agente, para señalar obligación general: neque enim est hoc dissimulandum quod obscurari non potest Cic. Arch. 26 en efecto, no hay que disimular lo que no puede ocultarse.

   En una misma frase pueden concurrir varias de estas formas nominales en ­nd­, determinándose por lo dicho anteriormente si es el participio de futuro pasivo de la perifrástica o gerundio o un participio concertado con valor final: illi melius aliquanto dicerent, si aliud sumendum sibi tempus ad cogitandum, aliud ad dicendum putarent Cic. de orat. 2.104 Hablarían mejor aquellos alguna vez si consideraran que debían tomarse un tiempo (sumendum [esse] sibi [dat. CA] tempus [acc. S]) para pensar  (ad cogitandum) y otro para hablar (ad dicendum).

Sintaxis del infinitivo

   El infinitivo es, sintácticamente, forma subordinada; sin embargo, hay excepciones en que un infinitivo es núcleo de una oración independiente o principal [ISEL, p. 250; NGL § 324]; se trata de los llamados infinitivos I) histórico, que denotan acción continua y se traducen por imperf. de ind., II) yusivo, ambos con sujeto en nom., y III) con sujeto en acc., el inf. exclamativo, sea con valor deliberativo o desiderativo.

   El infinitivo subordinado depende siempre de un verbo regente en forma personal (indic., subj. o imperativo); el infinitivo subordinado constituye el núcleo de proposiciones subordinadas sustantivas con función de sujeto, complemento directo o complemento del nombre, denominadas también completivas de infinitivo. En estas subordinadas no hay ningún tipo de nexo, preposición o conjunción, que una el infinitivo al verbo que lo rija.

  1. I) SUBORDINADA SUSTANTIVA de complemento directo (OD):
  2. A) Infinitivo concertado: tiene el mismo S que el verbo regente [GLC 21 p.64]. El infinitivo es objeto directo de un verbo regente con los significados siguientes:

1) vb. regente con sgdo. de posibilidad, obligación, conocimiento: possum, debeo, queo, scio.

2) vb. regente con sgdo. de proceso de desarrollo de la acción: incipio, coepi, pergo, desino, festino, soleo, assuesco.

3) vb. regente con sgdo. de voluntad, determinación, actividad: volo, nolo, malo, cupio, statuo, constituo, decerno, studeo, nitor, laboro.

   Con la mayoría de los verbos de los apartados 2 y 3, el infinitivo se traducirá regido por la preposición que corresponda en español: si brevis esse laboro si me esfuerzo en ser conciso; desinas ineptire deja de hacer el tonto; o la forma verbal adecuada: perge igitur ordine quattuor istas mihi partes explicare Cic. part.28 así pues, continúa explicándome por orden esas cuatro partes. En cambio, los del 1) no necesitan en español ningún régimen preposicional: scis vincere, Hannibal, sed victoria uti nescis sabes vencer, Aníbal, pero no sabes usar de la victoria.

  1. B) Infinitivo no concertado [GLC 25.5 p. 78]: su sujeto en acusativo, gramaticalmente distinto del sujeto del verbo regente en forma personal, siempre en nominativo. Si el S del infinitivo coincide semánticamente con el S del vb. regente, se expresará con los pron. personales correspondientes o el reflexivo se para la 3ª pers. sg. y pl.; cuando no se dé tal coincidencia, se recurre al pron. is ea id: scio me venisse sé que he llegado; scio eum venisse sé que él ha venido; voluerunt se esse beatos quisieron ser felices [GLC § 25.5b p.79].

1) vb. regente declarativo: de percepción, sentimiento, pensamiento, lengua (ver, oír, sentir, creer, pensar, decir, negar, etc.).

2) vb. regente volitivo: de deseo, decisión, mandato, petición, consentimiento (querer, decicir, ordenar, pedir, rogar, animar, permitir, alegrarse, quejarse, etc.); con este tipo de verbos el infinitivo se traduce siempre por subjuntivo.

   Muchos de estos verbos, tanto declarativos como volitivos, que rigen infinitivo con su sujeto en acusativo, pueden construirse en pasiva concertando con el S del infinitivo, ahora en nominativo; es decir, el S acc. de la subordinada pasa a S nom. de la principal cuando ésta señala una acción impersonal; ejemplos, con vb. volitivo: consul exercitum scribere iubetur se ordena al cónsul alistar un ejército; con vb. declarativo de lengua: multos scriptores rerum suarum magnus ille Alexander secum habuisse dicitur Cic. Arch.24 se dice que Alejandro Magno tenía consigo a muchos escritores de sus hazañas; o de pensamiento: primus adulterium Veneris cum Marte putatur hic vidisse deus Ov. met. 4.171 se piensa que este dios vio primero el adulterio de Venus con Marte. Si el infinitivo subordinado es forma compuesta (cf. Formas nominales del verbo), el participio correspondiente concertará igualmente con el S en nom.: Appi tabulae neglegentius  adservatae (esse) dicebantur Cic.Arch.9 se decía que los registros de Apio (se habían) guardado algo descuidadamente. La construcción no concertada de esta misma frase lleva el vb. regente en sg. y el S del infinitivo en acc.: Appi tabulas neglegentius adservatas (esse) dicebatur. No se emplea la construcción concertada cuando depende de forma impersonal del perfectum: traditum est etiam Homerum caecum fuisse Cic. Tusc. 4.114 se dijo también que Homero fue ciego.

  1. II) SUBORDINADA SUSTANTIVA de sujeto: el infinitivo es S de un:

1) vb. regente impersonal con sgdo. de sentimiento: miseret compadecerse, paenitet arrepentirse, piget disgustarse, pudet avergonzarse, taedet aburrise; necesidad, verosimilitud, conveniencia, suceso: libet agrada, licet se permite, oportet se debe, decet es apropiado, dedecet es indigno, iuvat sirve, expedit conviene, prodest es útil, placet complace, praestat es preferible, intĕrest hay diferencia, interesa, rēfert importa, conducit aprovecha, convenit concuerda; accĭdit acaece, evenit ocurre, apparet es evidente, constat consta, contĭgit sucede, fallit se ignora, fit pasa, occurrit sobreviene.

2) vb. copulativo (esse) + adjetivo neutro, o adverbio (necesse es necesario, satis basta, satius es preferible), o, más raro, con algunos sustantivos (fama es tradición, fas es ley divina, laus es gloria, mos es costumbre, nefas es sacrilegio, occasio es ocasión, opus es necesario, tempus es momento, amor el anhelo de, consilium es decisión, cupido el deseo de, cura el cuidado de, impetus el impulso de, studium el afán de + inf.).

III) SUBORDINADA SUSTANTIVA de complemento del nombre (CN).

   El elemento regente del infinitivo con su S en acc. no es un verbo, sino un sustantivo en cualquier función sintáctica: consilium, fama, mos, spes, etc.; [SL II, § 220 b) y c)]; p. ej.: consilii esse ser asunto de reflexión, debate. consilium capit omnem ab se equitatum noctu dimittere Caes. Gall. 7.71.1 toma la decisión de despedir por la noche a toda la caballería.

  1. IV) OTROS USOS del Infinitivo [SL I, § 378­380].

Complemento de algunos adjetivos: cupidus, avidus, peritus, nescius, audax, blandus, callidus, fortis, lentus, piger, dignus, potens, validus, contentus, doctus, bonus (esta construcción de inf. dependiente de adj. no es muy usada en la prosa clásica).

Infinitivo como complemento circunstancial (CC): el infinitivo latino no puede declinarse (cf. Gerundio), ni admite, en principio, preposiciones; su uso en función de complemento circunstancial está reducido al infinitivo de finalidad, que es de uso muy limitado y reemplaza la construcción más usual del SUPINO (cf.) en acc. (­t/sum); como éste, va regido por verbos de movimiento (ire, venire, dare): non nos aut ferro Libycos populare penates venimus Verg. Aen. 1.527 no hemos venido nosotros a devastar (= supino populatum) con la espada a los penates de los libios [SL I,  § 375].

Traducción de completivas

   Se ha indicado ya la traducción de los llamados infinitivos concertados (I, A) con sus diferentes preposiciones o formas nominales que deben adoptar en español; pero es en los no concertados, con S del infinitivo, en acc., distinto del S del verbo regente, en nom., donde se presenta mayores diferencias. Las completivas con verbo regente volitivo (I, B, 2) pueden traducirse también en infinitivo, adoptando su sujeto en acc. la función de CI en la trad., p. ej.: consulem exercitum scribere iubent ordenan al cónsul alistar un ejército; esta misma oración puede traducirse por una proposición sustantiva de subjuntivo con la correspondiente conjunción: ordenan que el cónsul aliste un etc. Este último desarrollo del infinitivo como subordinada sustantiva en indicativo o subjuntivo es la manera por la que se debe traducir la gran mayoría de estas proposiciones (I, B, II y III).

   Algunos verbos declarativos de lengua adquieren el significado de verbo volitivo de mandato si en vez de la proposición sustantiva de infinitivo, que se traducirá en indicativo, hay otra de conjunción ut con subjuntivo, que se traducirá por subjuntivo, y S en nom.; (dixit servum venire / dixit ut servus veniret). Véase este ejemplo de ambas construcciones regidas por el mismo verbo de lengua, clamĭto decir gritando: Acerronia imprudentia, dum se Agrippinam esse utque subveniretur matri principis clamitat, contis et remis conficitur Tac.ann.14.5.3 Acerronia, a causa de su imprudencia, mientras se pone a gritar que ella (se) era (esse) Agripina y que se socorriese (subveniretur) a la madre del príncipe, es muerta a golpe de pértigas y remos.

   El tiempo verbal por el que se ha de traducir el infinitivo se corresponderá con el esquema ya expuesto (cf. Formas nominales del verbo) de simultaneidad, anterioridad o posterioridad con relación al tiempo del verbo que lo rige. Para ilustrar estas correspondencias, se exponen a continuación las combinaciones de infinitivos como núcleo verbal de oraciones sustantivas en dependencia de un verbo regente de lengua (dicere) y sus traducciones. Para la correlación de tiempos verbales en español, cf. R.A.E., Esbozo de una Nueva Gramática de la Lengua Española (Madrid: Espasa­Calpe, 1973),  § 3.19.6, 1º.

   Consul dicit (dicet) Gallos urbem capere El cónsul dice (dirá) que los galos toman (o están tomando) la ciudad.

   Consul dixit (dicebat) Gallos urbem capere El cónsul dijo (decía) que los galos tomaban (o estaban tomando) la ciudad.

   Consul dicit (dicet) urbem capi El cónsul dice (dirá) que la ciudad es tomada.

   Consul dixit (dicebat) urbem capi El cónsul dijo (decía) que la ciudad era tomada.

   Consul dicit (dicet) Gallos urbem cepisse El cónsul dice (dirá) que los galos han tomado (o tomaron) la ciudad.

   Consul dixit (dicebat) Gallos urbem cepisse El cónsul dijo (decía) que los galos habían tomado la ciudad.

   Consul dicit (dicet) urbem captam esse El cónsul dice (dirá) que la ciudad ha sido (o fue) tomada.

   Consul dixit (dicebat) urbem captam esse El cónsul dijo (decía) que la ciudad había sido tomada.

   Consul dicit (dicet) Gallos urbem capturos esse El cónsul dice (dirá) que los galos tomarán (o van a tomar) la ciudad.

   Consul dixit (dicebat) Gallos urbem capturos esse El cónsul dijo (decía) que los galos iban a tomar (o tomarían) la ciudad.

   Consul dicit (dicet) urbem captum iri El cónsul dice (dirá) que se va a tomar la ciudad.

   Consul dixit (dicebat) urbem captum iri El cónsul dijo (decía) que iba a tomarse la ciudad. La perífrasis de infinitivo futuro pasivo captum (supino) iri (inf. pasivo vb. eo) es impersonal: el acc. urbem es OD del supino.

   Consul dicit (dicet) tribus diebus urbem a Gallis captam fore El cónsul dice (dirá) que en tres días la ciudad habrá sido tomada por los galos. La anterioridad en futuro sólo se puede expresar en pasiva, mediante la perífrasis de participio perfecto en acc. concertando con su sujeto + fore (infinitivo futuro de sum = futurum ­am esse).

   Consul dixit (dicebat) fore ut Galli urbem caperent El cónsul dijo (decía) que los galos tomarían (o iban a tomar) la ciudad. Para expresar la posterioridad por verbos subordinados cuyo supino no se use [SL II, § 211], se emplea la perífrasis de fore (futurum esse) + ut + pres. o imperf. subjuntivo activo o pasivo, según el vb. regente esté en pres. o pasado.

   Consul dicit (dicet) urbem capiendam esse El cónsul dice (dirá) que la ciudad debe ser tomada.

   Dicitur Gallos urbem cepisse Se dice que los galos tomaron la ciudad.

   Galli dicuntur urbem cepisse Se dice que los galos tomaron la ciudad.

   Gallos urbem cepisse est dictum Se ha dicho (o se dijo) que los galos tomaron la ciudad. En estos tres ejemplos la acción del verbo regente es pasiva impersonal, y, según se ha dicho, el sujeto del infinitivo puede concertar con el verbo regente en nom. (construcción personal) [NGL § 363]. No se emplea la construcción concertada cuando depende de forma impersonal del perfectum.

   Consul dicit (dixit) Gallos statim petentes urbem capturos fuisse El cónsul dice (dijo) que los galos, atacando de inmediato, habrían tomado la ciudad. La perífrasis infinitivo futuro + esse vale para real y potencial; la irrealidad se expresa por medio de infinitivo futuro activo o pasivo + fuisse [SL II, § 359, 3) y 4) (p. 372)].

   Consul dicit ut urbs capiatur El cónsul dice que la ciudad sea tomada. Los verbos regentes de lengua pasan a ser de mandato al sustituir la completiva de infinitivo por otra subordinada con ut/ne + subjuntivo: dicit te venire dice que vienes, dicit ut venias dice que vengas [NGL § 444].

Sintaxis de los participios

   Los participios son FORMAS NOMINALES DEL VERBO (GLC § 20, NGL §§ 169-172), que pueden considerarse adjetivos tanto por la clase de palabra a la que pertenecen, como por la función que realizan en la frase. Tomando de modelo el verbo de diferente raíz para cada tema fero, tuli, latum llevar, tendremos, por una parte, dos participios formados de la raíz del supino como adjetivos de la 1ª clase: ­us (m.), ­a (f.) ­um (n.); a saber, el participio de pasado: latus lata latum llevado; y el de futuro activo: laturus latura laturum quien ha de llevar; y por otra, dos participios formados a partir de la raíz del tema de presente fer­, uno, como adjetivo de la 3ª clase tema ­nt­, el participio de presente, ferens ferentis el/la que lleva; y el otro, como los adjetivos de 1ª clase, el participio de futuro pasivo, que se deriva del gerundio, y por eso se denomina también gerundivo: ferendus ferenda ferendum quien ha de ser llevado. El tema de pasado tuli llevé, no forma participios.

   Todos los participios, además de estar incluidos en el sistema verbal en las formas nominales, se sujetan a los accidentes gramaticales del nombre y, como adjetivos que son, concuerdan con el sustantivo al que se refieren (moción);  igualmente, pueden adoptar los morfemas de la gradación en su uso como adjetivo, y también, como cualquier adjetivo, pueden sustantivarse (sustantivación); por ejemplo: sapientior bastante sabio, amantissimus queridísimo, adulescens joven, amans amante, parentes los padres, dictum lo dicho, factum el hecho, futura (n.pl., lit. las cosas que han de ser) el futuro.

   Como tales verbos que son, los participios pueden llevar también complementos en el mismo caso que las formas personales: munerĕ fungens (qui/cum munere fungitur) el que desempeña / desempeñando su cargo, pacem petens (qui/ut pacem petit/peteret) el que pide / pidiendo / para pedir la paz. Si el complemento del participio estuviera en gen., señalaría una cualidad permanente del sujeto, no describiría una situación transitoria propia de las tiempos finitos del verbo: laboris patiens curtido da) en el esfuerzo, laborem patiens que soporta un esfuerzo.

VOZ Y TIEMPO.

   Los participios expresan una noción temporal en referencia al tiempo del verbo del que dependen; señalan siempre tiempo verbal relativo, que, salvo contadas excepciones, queda según el esquema expuesto:

CAPTVS: anterioridad (pasado y pasivo); verbos deponentes, pasado pero activo.

CAPIENS: simultaneidad (presente y activo); deponentes, presente y activo.

CAPTVRVS, CAPIENDVS: posterioridad (futuro activo, futuro pasivo).

   Los participios de perfecto de los verbos deponentes transitivos, es decir, con OD en acc., tienen valor activo y noción de pasado: secutus habiendo seguido; éstos deponentes también tienen su part. pres. sequens siguiendo, siguiente. Otros, intransitivos, adquieren valor medio o pasivo en su part. pres.: movens moviéndose, gignentia engendrados. Por contra, algunos part. perf. de verbos transitivos tienen valor activo: adultus que ha crecido. En cambio, en los de fut. se da una clara diferencia en la diátesis: ­urus activo; pasivo ­ndus.

   CAPTVS: Con los tiempos del infectum (cf.) del auxiliar sum forma los tiempos de pasado (perfectum) de la pasiva: Graecia capta est Grecia fue conquistada; (y no G. es conquistada, que se dice capitur). Igual esquema siguen los verbos deponentes: secutus est siguió; y todo tipo de verbo en pasiva impersonal: aedificatum est fue edificado, se edificó.  Con los tiempos del perfectum  del auxiliar sum connota pasiva de estado: dediti fuimus hemos estado entregados, etc.

   CAPTVRVS: Activa de la conjugación perifrástica (cf.): capturi estis habéis de, tenéis que, vais a, estáis a punto de, estáis destinados a conquistar.

   CAPIENDVS: Pasiva de la perifrástica: habendi erimus: deberemos ser tenidos.

   No existen, de modo sistemático en latín clásico, formas verbales analíticas construidas con verbo auxiliar y el participio de presente, CAPIENS, que como adjetivo podrá funcionar como atributo o predicado nominal en un giro perifrástico con el verbo sum para indicar estado, permanencia o repetición de la acción del participio de presente.

   El participio de presente ­ns ­ntis es el que puede usarse también en las otras connotaciones temporales (neutralización): con verbos de movimiento tienen valor final, como los participios de futuro (véase infra); puede, asimismo, aparecer donde se expresa claramente anterioridad; pero en tales casos, señalaría la acción verbal sin más, como en esta frase en que equivale a una condicional irreal: Sulla cum Hispanos et Gallos donaret, credo, hunc petentem repudiasset Cic.Arch.25 Sila, cuando concedió la ciudadanía a hispanos y galos, habría rechazado, creo, a éste, si se la hubiese pedido. En realidad, Arquías nunca pidió la ciudadanía romana a Sila, por lo que la expresión de una anterioridad irreal no es relevante.

   La noción de anterioridad que connota el participio de perfecto, por eso denominado también de pasado, actúa en su uso propio para señalar acciones sucesivas mediante la predicación (CP) de algún elemento de la oración; la acción que lógicamente precede se subordina con el part. pas.: non potui abreptum divellere corpus Verg.Aen.4.600 no pude descuartizar su cuerpo destrozado; genus omne animantum concipitur visitque exortum lumina solis Lucr.1.5 todo género de vivientes es concebido y contempla, una vez nacido, la luz del sol. Para recoger mejor esta idea de sucesión, hay traducciones que modifican la relación sintáctica temporal: no pude destrozar su cuerpo y esparcirlo, es concebido y nace para contemplar. Este tipo de construcción con part. perf. es muy común en la poesía latina.

   La posterioridad del part. fut. act. conlleva la expresión de inminencia que se refleja en usos predicativos de este participio ­urus; con valor temporal como CP del OD elidido de fugit: Plura locuturum timido Peneia cursu fugit Ov.met.1.525 Cuando aún iba a decir más, huyó Penea en aterrada carrera (huyó del que iba a decir más cosas). En dependencia de adj. con sgdo. de igualdad: alter inhaesuro similis iam iamque tenere sperat Ov.met.1.535 el uno, parece a punto de atraparla (lit.: semejante a [dat.] quien está a punto de atrapar) y de un momento a otro espera apoderarse (de su presa).

USO PREDICATIVO DE LOS PARTICIPIOS.

   El participio, cuando va concertado en género, número y caso con algún elemento nominal de su frase, aparte de la función simplemente adjetiva, puede adquirir un desarrollo de oración subordinada, sobre todo cuando aparece con sus propios complementos: servatum ex undis Strophadum me litora primum excipiunt Verg. Aen. 3.209 salvado de las aguas, en primer lugar me acogen las costas de las Estrófadas.

   El elemento nominal, sustantivo o pronombre, con que concierta el participio, puede estar en cualquiera de los casos, es decir, desempeñar cualquier función sintáctica (scitanti deus huic de coniuge ‘coniuge’ dixit ‘nil opus est’ Ov. met. 10.565 a ésta que consultaba acerca de esposo, le dijo el dios: “Ninguna necesidad hay de esposo”), y, si está suficientemente implícito en el contexto, suele omitirse: talia dicentem molli Schoeneia vultu aspicit Ov. met. 10.609 al que tales cosas dice, mira la Esquenea con tierno semblante.

   Estos participios concertados pueden funcionar como:

   1) SUBORDINADA ADJETIVA.

   2) SUBORDINADA ADVERBIAL o CIRCUNSTANCIAL, y dentro de ésta, según la relación que tenga el significado del verbo del participio con el de la oración en la que va, puede tener el valor de subordinada adverbial TEMPORAL, CAUSAL, MODAL, CONDICIONAL, CONCESIVA o FINAL,  valor este último que expresan los participios de futuro, y el de presente sólo con verbos de movimiento.

   Como fórmula para tantear la traducción de estos  participios concertados con desarrollo de proposición subordinada, se puede probar con el significado adjetival traduciéndolos por oración de relativo, o adverbial, por gerundio, y ateniéndose a lo dicho acerca del tiempo; su valor concreto dentro de las adverbiales deberá extraerse del contexto, es decir, de la relación que guarde la acción del participio con la de la oración de que depende:

   SUBORDINADA ADJETIVA: Multa petentibus desunt multa  muchas cosas faltan a quienes pretenden muchas cosas. Aperte adulantem nemo non videt todo el mundo ve al que adula abiertamente.

   TEMPORAL: Mendaci homini ne verum quidem dicenti credere solemus al hombre embustero no solemos creer ni siquiera cuando dice la verdad; también puede tener matiz CONCESIVO: ni aun diciendo la verdad. El valor TEMPORAL es habitual en el ABL. ABS.: Homerus fuit et Hesiodus ante Romam conditam, Archilochus regnante Romulo Cic.Tusc.1.3 Homero y Hesiodo existieron antes de la fundación de Roma; Arquíloco, reinando Rómulo. Con part. perf.: relictis pilis comminus gladiis pugnatum est Caes.Gall.1.52.4 dejadas las lanzas, se luchó con las espadas cuerpo a cuerpo.

   CAUSAL: Catilinam pestem patriae molientem ex urbe eiecimus expulsamos de Roma a Catilina porque maquinaba la ruina de la patria; o simple TEMPORAL: cuando maquinaba.

   MODAL: Puella hinc flens abiit la niña se fue de aquí llorando.

   CONDICIONAL: et neglecta solent incendia sumere vires Hor. epist.1.18.85 y si se descuidan los incendios suelen cobrar fuerzas.

   CONCESIVA: Saepe multorum improbitate depressa veritas emergit con frecuencia la verdad sale a flote aunque haya sido hundida por la maldad de muchos. ABL . ABS. con el mismo valor: propter latitudinem fossae murique altitudinem paucis defendentibus expugnare non potuit Caes.Gall.2.12.3 a causa de la anchura de la fosa y el muro no pudo consumar el asalto, aun defendiéndolo unos pocos.

   FINAL: Venit leaena depositura sitim in vicino fonte llegó una leona para quitarse  la sed en la fuente cercana. Adposui medio membra levanda toro eché mi cuerpo en medio del lecho para descansar. Aparte de los part. de fut., el de pres. puede tener valor final dependiendo de verbos de movimiento: Legatos mittit auxilium petentes envía legados para pedir la paz.

ABLATIVO ABSOLUTO.

   Una forma especial de participio concertado es la construcción de ABLATIVO ABSOLUTO, que sólo se da con participios de perfecto pasivo y, en menor grado, de presente, en abl., y sin nexos subordinantes, preposición o conjunción, con la oración en la que va; su valor sintáctico es CC con significado de subordinada adverbial fundamentalmente TEMPORAL, muchas veces CAUSAL o MODAL, y bastante menos, CONDICIONAL y CONCESIVA.

   Como oración subordinada, formada por un sujeto (S) y un predicado nominal (PN) o verbal  (PV) en concordancia de género, número y caso abl., esta construcción puede presentar sus elementos gramaticales de las tres combinaciones ya vistas (cf. Sintaxis del abl.). En lo que respecta a los participios de pres. y perf. como núcleo de PV de la construcción de abl. absoluto, ha de tenerse en cuenta la relación de simultaneidad o anterioridad de dichos tiempos. Asimismo, cuando en esta construcción falta el elemento S, lo que se da sólo con contados part. perf. (auspicato tomados los auspicios, cognito sabido; consulto una vez deliberado, intestato sin haber hecho testamento), el part. denota acción impersonal o atribuida implícitamente al S de la oración principal.

   Es rara la construcción de abl. abs. formada por un part. pas. como PV y de S una completiva de infinitivo con su propio S en acc.: audito Q. Marcium cum tribus legionibus in Ciliciam tendere Sall. Hist.5 fr.11 habiéndose oído que Q. Marcio marchaba a Cilicia con tres legiones.

   El rasgo absoluto, es decir, suelto o desligado, de esta construcción comporta que los elementos que la constituyen se sigan inmediatamente dentro de la oración de la que sintácticamente depende, de modo que, de haber complementos que pertenezcan a la subordinada adverbial que es el abl. absoluto, queden colocados entre dichos ablativos. En el siguiente ejemplo, hay dos abl. absolutos, en el segundo de los cuales van una subordinada relativa y un CC entre el S y el PV: hoc facto duabus legionibus, quas proxime conscripserat, in castris relictis, ut, si quo opus esset subsidio, duci possent, reliquas sex legiones pro castris in acie constituit Caes. Gall. 2.8.5 hecho esto, dejadas en el campamento las dos legiones que había reclutado recientemente, para que pudiesen ser llevadas si fuera preciso alguna ayuda, colocó delante del campamento a las seis legiones restantes en línea de batalla.

PARTICIPIOS CON VALOR NOMINAL.

   Hay otras construcciones de participio concertado con un sustantivo en cualquier caso o con preposición, que se traduce por el nombre de acción de su verbo, y el sustantivo, por CN de dicho nombre de acción: ab urbe condita desde la fundación de la ciudad (lit.: desde la ciudad fundada); fugiens Pompeius homines movet Cic. Att. 7.11.4 la fuga de Pompeyo (lit.: Pompeyo huyendo) conmueve a la gente; de contemnenda gloria sobre el desprecio de la gloria (lit.: sobre el deber de despreciar). También puede traducirse por el inf. correspondiente: victo serpente superbus Ov. met. 1.454 ufano por haber vencido a la serpiente (lit.: por la serpiente vencida).

   En unos casos podremos interpretar de esa manera  esta construcción característica del latín: angebant ingentis spiritus virum Sicilia Sardiniaque amissae Liv.21.1.5 amargaba al hombre de espíritu altanero la pérdida de Sicilia y Cerdeña (es decir,  Sicilia y Cerdeña perdidas). En otros, podría intenderse el part. con valor predicativo: oppugnata domus C. Caesaris, clarissimi ac fortissimi viri, multas noctis horas nuntiabatur Cic. Mil. 66 se informaba de que la casa de Gayo César, hombre muy ilustre y valeroso, había sido atacada durante varias horas de la noche; o bien: se anunciaba el asalto a la casa de...

   En esta construcción regida por verbo volitivo (volo, cupio), el part. tiene valor predicativo, traduciéndose con la acepción nominal que estamos tratando: is qui patriam exstinctam cupit ese que desea la ruina de la patria.

PARTICIPIOS CON VALOR PREDICATIVO.

   Los participios desempeñan fundamentalmente una función adjetiva o adverbial, dado que  es  el infinitivo la forma nominal del verbo que ejerce la subordinación con función sustantiva; en líneas generales se puede afirmar que en latín no existen verbos cuyo objeto de su acción deba construirse con participio. Sin embargo, hay algunos usos de participio que pueden considerarse como subordinadas sustantivas (completivas) en dependencia de verbos concretos.

   1) part. pres.: los verbos de percepción (a) (audio, sentio, video) o representación (b) (facio, fingo, induco), pueden llevar un participio de presente como núcleo de su completiva: vidi eum currentem lo vi corriendo; Homerus Laertam colentem agrum facit Homero representa a Laertes cultivando el campo.

   2) part. pas.: sólo con la expresión impersonal opus est se emplea un participio de perfecto en abl. neutro sg. en función sustantiva; el participio se traduce por infinitivo (opus est consulto es necesario deliberar, facto actuar, parato prepararse, properato apresurarse, quaesito indagar) nihil erat cur properato opus esset Cic.Mil.49 no había necesidad de salir corriendo; en latín arcaico el participio puede llevar un sustantivo concertado que desempeña el OD del infin. por el que se traduce dicho participio: celeriter mi hoc homine convento est opus Pl.Curc.302 me es preciso encontrar a este hombre rápidamente. Esta construcción también aparece en latín clásico: opus esse sibi ea conventa dixit Liv. 39.11.5 dijo que necesitaba reunirse con ella. En algunos ejemplos como: ne existimarent sibi patricio homini perdita re publica opus esse Sall.Cat.31.7 que no creyesen que para él, un patricio, era necesario arruinar a la república, también se podrá traducir con valor nominal: era necesaria la perdición de la república.

   En la perífrasis de part. pas. concertado con el complemento directo de algunos verbos (do, reddo, facio, efficio, curo, trado) con acepción causativa, puede entenderse el part. como complemento predicativo del OD; en la traducción, el participio da su significado al verbo principal (SL I, § 395, 1): vox ratum nomen imperiumque regi efficit Liv.1.6.2. una voz le ratificó (lit.: hizo ratificado) al rey su título y poder; te mea dextera bello defensum dabit Verg.Aen.12.437 mi diestra te defenderá  en la guerra; de uso en lenguaje coloquial es el giro con el participio pasado de mitto: missa istaec face Ter.Eun.90 deja esas cosas; missa haec faciamus Ter.Eun.864 dejemos estas cosas.

Modalidad de la frase y modos verbales

   Se denomina modalidad de la frase a la actitud mental que el hablante denota en sus palabras al describir, preguntar, desear o llamar la atención sobre lo que habla. La diversidad de estas actitudes subjetivas del hablante está clasificada en las tres funciones básicas del lenguaje determinadas por Karl Bühler (Teoría del lenguaje, 1918), a saber: representación, apelación y expresión. Mediante la función representativa el hablante transmite un contenido (comunicación), con la apelativa actúa sobre el oyente (actuación), por la expresiva manifiesta su actitud personal (síntoma). Estas tres funciones están patentes en los tres casos nominales de la declinación latina (nom., voc., acc.): el nominativo señala el elemento predicable del contenido de la comunicación; con el vocativo se actúa sobre el receptor del mensaje; y mediante el acusativo puede expresarse una exclamación acerca de cualquier elemento del mensaje.

   Respecto al empleo de los modos verbales con relación a la modalidad de la frase, toda oración puede ser comprendida dentro de una modalidad lógica, sea aseverativa o interrogativa, y en la modalidad impresivo-expresiva [véase ISEL, p. 246, NGL §§ 311­323]. Hay un modo verbal que coincide con una sola de las funciones: el imperativo, con su exclusiva función de apelación. Los otros dos modos, indicativo y subjuntivo, pueden emplearse para cualquiera de las funciones, siempre que constituyan el núcleo del predicado verbal de oraciones principales o independientes [GLC § 33.1].

   La diferencia de significado entre las formas del indicativo y las del subjuntivo estriba en el modo en que el hablante entiende o percibe aquello de lo que habla comunicando al oyente la percepción de esa experiencia como un hecho real (indicativo) o como una situación no real (subjuntivo), y dentro de los tiempos del subjuntivo, como un evento posible (presente y perfecto) o como un supuesto irreal (imperfecto y pluscuamperfecto).

   Estos tres significados, real, potencial e irreal, de los dos modos verbales indicativo y subjuntivo, no deben confundirse con las modalidades de la frase, aseverativa, interrogativa e impresivo-expresiva, puesto que lo que se produce en el habla es una combinación de estos dos planos lingüísticos [NGL, § 314].

   A la luz de este esquema de las formas modales como real o indicativo, potencial e irreal, repárese en el significado de las siguientes frases:

REAL (indicativo): nostri vicerunt los nuestros vencieron. nostri vicerant los nuestros habían vencido. nostri vincent los nuestros vencerán.

POTENCIAL (subjuntivo presente, perfecto): utinam nostri vincant ojalá venzan los nuestros. utinam nostri vicerint ojalá los nuestros hayan vencido.

IRREAL (subjuntivo imperfecto, pluscuamperfecto): utinam nostri vincerent ojalá los nuestros vencieran. utinam nostri vicissent ojalá los nuestros hubieran vencido.

   No debe ser obstáculo para captar el significado de los modos el hecho de que estas frases en subjuntivo se formulen en la modalidad expresiva, mediante el adverbio desiderativo utĭnam; lo que se pretende destacar aquí es el grado de realización de la acción que enuncian.

   En las ORACIONES SUBORDINADAS no opera la modalidad de la frase. Las subordinadas introducidas por los relativos o por conjunciones han de llevar su verbo en indicativo o en subjuntivo.

   Hay oraciones subordinadas que llevan el verbo siempre en subjuntivo:

- Sustantivas con las conjunciones ut, ne, quin, quominus.

- Sustantivas interrogativas indirectas [NGL § 504-16].

- Adverbiales consecutivas (ut, ut non [GLC § 23.3).

- Adverbiales finales (ut, ne, quo [NGL § 480].

- En el estilo indirecto, todas las subordinadas introducidas por los relativos o por conjunciones, además de las principales de modalidad impresiva [NGL § 554].

   En las otras proposiciones subordinadas que pueden llevar su verbo en ambos modos, el uso del subjuntivo puede explicarse ya por el empleo de conjunciones específicas, ya por el significado potencial o irreal del propio subjuntivo, que, en tales usos, añade otro matiz de subordinación al que inicialmente posee la conjunción o el relativo [GLC § 33.2].

   Estas subordinadas acrecentadas por el subjuntivo son:

- causales, con subjuntivo si la causa es hipotética [GLC § 23.4].

- comparativas hipotéticas con quasi y tamquam como si.

- concesivas con quamvis, licet y cum aunque.

- condicionales potenciales e irreales, con si, nisi.

- temporales con idea de finalidad o intención, priusquam, antequam antes que, dum hasta que [GLC § 22.5, NGL §§ 500-1].

- temporal-causal con el llamado cum histórico (imperf. o plusc. de subj.).

- relativas de valor final, consecutivo, causal, condicional o concesivo [NGL §§ 378-87].

- relativas de matiz de indeterminación [SL II § '238.d]. Con los indefinidos relativos (cf. Indefinido), se emplea el ind., pues la indeterminación ya está en el propio relativo.

Los modos en el estilo indirecto

   Mediante el llamado estilo indirecto latino se subordina un discurso más o menos extenso a un término declarativo precedente, que puede estar formulado por verbo de lengua o pensamiento, o bien por algún sustantivo afín. Las marcas que distinguen esta figura sintáctica (oratio oblicua) son: 1) las completivas de infinitivo con S en acc. como oraciones principales que dependen de ese término declarativo implícito o expreso; 2) la ausencia de los modos imperativo e indicativo en todo el párrafo de estilo indirecto.

Clases de oraciones                                 Oratio recta                                Estilo indirecto

  1. Independiente o principal:
  2. Aseverativas: Indicativo o Subj. (Pot. Irr.) Infinitivo
  3. Interrogativas: Ind. o Subj. (Pot. Irr.) Inf. o Subj.(*)
  4. Expresivo-impresivas: Imperativo o Subj. (Pot. Irr.) Subjuntivo
  5. Subordinadas:
  6. Con elementos subordinantes

  (relativo, conjunción).                            Ind. o Subj.                                        Subjuntivo

  1. Con formas no personales Infinitivo Infinitivo

                                                       (otras formas nominales)                                         (= )

(*) En las oraciones principales de modalidad interrogativa hay tendencia a emplear el infinitivo en las preguntas retóricas, cuyas respuestas se dan por sabidas, y por tanto equivaldrían por su significado a la modalidad aseverativa, y subjuntivo, cuando la pregunta es real.

   Sobre las transposiciones temporales, pronominales, adjetivales y adverbiales entre el discurso literal y el indirecto, cf. ISEL, p. 266.

Morfosintaxis de la negación

   Adverbios:

non es la negación de un enunciado objetivo: non veni no vine, non venissem no hubiera venido.

la de la prohibición y de la negación optativa: ne time no temas, ne istuc Iuppiter sinat (que Júpiter no permita eso! Ne funciona también como conjunción subordinante negativa completiva (que no) o final (para que no), ambas en modo subjuntivo. Prosódicamente, esta negación ne es de cantidad larga.

   La negación non puede ir con frases de la modalidad impresivo­expresiva, esto es, en lugar de ne.

nĕ­ prosódicamente breve, sólo aparece compuesta en dos partículas diferentes pero igual forma:

neque y su variante ante consonante nec y no, actúan como conjunciones copulativas negativas.

nec aparece sin valor copulativo, sólo el adverbial negativo en todas las modalidades de la frase: nec y neque equivalen a non cuando encabezan frase seguidas de otra partícula de coordinación: nec vero, neque tamen, neque enim.

haud (hau, haut) niega sólo la palabra que siga, adjetivos y al verbo scio, y por atracción algunos similares: dubĭto, erro, ignōro.

minus negación cortés, con el significado de apenas. Para rehusar un ofrecimiento se usan los adverbios benigne o recte no, gracias. dic ad cenam veniat [...] ‘benigne’, respondet Hor.epist. 1.7.62 dile que venga a cenar [...] No, gracias ­responde.

minĭme para nada en absoluto negación fuerte, que se puede reforzar con la adversativa vero: minime vero no, de ninguna manera, etc.

nequaquam de ningún modo negación fuerte.

nihilo magis tampoco.

nondum aún no.

nunquam nunca.

nusquam en ninguna parte.

ne... quidem ni... siquiera niega la palabra entre las partículas.

vixdum apenas, todavía

nedum 1) adverbio que intensifica el término que sigue: más aún, con mayor motivo, cuanto más, no digamos: insueta omnia oculis auribusque, quae vel socios, nedum hostes victos, terrere possent Liv.45.29.2 inusitadas para los ojos y oídos todas estas cosas, para poder aterrorizar incluso a los aliados, todavía más a los enemigos derrotados. 2) conjunción con subj. refuerza el enunciado precedente, sea negativo (todavía más, mucho menos, todavía menos, ni con mayor motivo), o afirmativo (más aún): satrapes si siet Amator, numquam sufferre eius sumptus queat, nedum tu possis Ter. Heaut. 454 aunque su amante fuera un sátrapa, nunca podría soportar los gastos de ella, mucho menos podrías tú.

            Conjunciones:

nēve y su variante ante consonante neu y que no, y para que no, actúa como enlace de subordinada negativa sustantiva o final

ni negación con valor condicional: si no...; en latín arcaico se utiliza con valor impresivo­expresivo, como ne.

nisi conjunción condicional negativa: si no..., y adversativa: sino.

            Indefinidos negativos:

quisquam, (sin fem.), quidquam alguien, algo / nadie, nada. Este pronombre indefinido pone en duda la existencia de alguien o algo; va siempre en frases o contextos negativos (nec mortem effugere quisquam nec amorem potest Publ.Syr.57 nadie puede esquivar ni a la muerte ni al amor). A veces, con conjunciones de matiz restrictivo (dum, donec, quoad, si: mientras que, con tal que) y con relativos puede aparecer en sentido positivo. No se usa como adjetivo.

ullus, ulla, ullum ninguno, nada. Idéntico valor que quisquam, y también adjetivo.

nullus, nulla, nullum ninguno, nada. Puede usarse como negación declinada al ir cumpliendo la función de sujeto o complemento predicativo: nullus dixeris Ter. Hec. 79 no digas; memini, tametsi nullus moneas Ter.Eun.216 lo tengo en cuenta, aunque no me lo adviertas; is nullus venit Pl.As.408 ése no ha venido.

nemo gen. neminis nadie; no tiene plural; apenas se usa en  gen. y abl.; a veces puede utilizarse como adjetivo en vez de nullus.

nihil / nil (indeclinable), nihilum, ­i nada.

neuter, neutra, neutrum ni uno ni otro.

            SINTAXIS DE LA NEGACIÓN:

   Dos negaciones en la misma frase se debilitan o se anulan, pero muy rara vez se refuerzan. Pueden producirse las siguientes combinaciones de negaciones simples y compuestas y sus efectos:

            neg.simp. + neg.simp. se anulan: nec non y también.

            neg.comp. + neg.simp. se anulan: numquam non siempre.

            neg.simp. + neg.comp. se atenúan: non numquam a veces.

            neg.comp. + neg.comp. se anulan: numquam nihil siempre.

            neg.simp. + prefijo neg. se anulan (litote): non ignoro.

   Sin embargo, dos negaciones pueden no anularse cuando una negación de sentido general es detallada en sus partes: nec sursum nec deorsum non cresco no cresco ni para arriba ni para abajo; también si una negación de sentido general es especificada por el giro ne... quidem ni siquiera: numquam illum ne minima quidem in re offendi jamás le ofendí ni siquiera en la más pequeña cuestión.

   Al respecto de la posición de la negación en la frase, suele ir con el verbo regente: non puto insapientem beatum esse posse creo que el insensato no puede ser feliz; Pompeius negat periculum esse Pompeyo dice que no hay peligro. O bien con la conjunción: et nemo > nec quisquam, et nullus > neque ullus, et nihil > nec quidquam, et numquam > nec umquam, ut nemo > ne quis: veni Athenas neque me quisquam ibi cognovit llegué a Atenas y allí nadie me reconoció.

   No obstante esta tendencia general, puede emplearse también la conjunción copulativa afirmativa con el indefinido negativo (et nullus), o bien ésta más adverbio de negación  (et non), cuando la conjunción y el adverbio no corresponden a la misma oración, o cuando la negación sólo se refiere a un nombre y no a la frase o sintagma coordinado, o para marcar algún tipo de oposición: aevum perdimus et nullo votorum fine beati victuros agimus semper nec vivimus umquam Man.4.3-5 perdemos el tiempo y, desdichados por no cumplirse nuestros deseos (lit.: y no felices por consumación alguna de los deseos), nos comportamos como si hubiéramos de vivir siempre y no vivimos nunca. En este ejemplo, el indefinido nullo afecta al CP (beati) del S por la negación de su complemento (fine), pero no a la acción principal (agimus), ni a la que de ella depende como OD (victuros; cf. OLD, s.v. ago, 26 a, p. 89); la negación de la coordinada siguiente va con la conj. nec.

   Algunas expresiones negativas latinas que pueden traducirse por la construcción de la preposición sin más infinitivo, o sin que más subjuntivo.

neque, nec copulativa negativa enlazando dos verbos en el mismo tiempo: abiit nec respondit se marchó sin contestar (lit.: se marchó y no contestó).

non + participio concertado: negación de un participio concertado como complemento predicativo con matiz concesivo: Romani non rogati Graecis auxilium offerebant los romanos ayudaban a los griegos sin que se lo pidieran.

nullus, nemo indefinidos negativos como sujeto de abl. absoluto, o como elemento nominal de construcción gerundial en abl.; matiz modal y condicional: quis est qui nullis officii praeceptis tradendis philosophum se audeat dicere? Cic.off. 1.5  ¿quién hay que se atreva a llamarse filósofo sin dar ningún precepto del deber?

non / nec (sine [Varr.Ling.6.75 nec sine canendo]) + gerundio en abl.; matiz modal y condicional: rectius vives [...] neque altum urgendo Hor.carm. 2.10.2­3 con más rectitud vivirás (...) sin acosar la alta mar.

nisi condicional restrictiva a no ser que, precedida de oración negativa puede traducirse por sin + infinitivo: nec ad eam quemquam temere admittebat, nisi quorum ante ingenium et eruditionis elementa atque in discendo studium laboremque explorasset Gell.20.5.5 y a esa sesión no admitía a nadie a la ligera sin haber comprobado antes sus dotes y sus conocimientos generales y su interés y esfuerzo en el aprendizaje.

quin + subj. dependiendo de negación; matiz modal: numquam etiam fui nusquam quin me omnes amarent Ter.Eun.1092 jamás estuve en sitio alguno sin que (en que no) me amaran todas.

ut non + subj., con matiz concesivo: malet existimari bonus vir, ut non sit, quam esse, ut non putetur (Cic.fin.2.71) preferirá ser tenido por hombre bueno sin serlo (= aunque no lo sea) a serlo, sin ser considerado como tal.

cum + imperf. o plusc. subj. + negación; cum histórico en frase negativa con valor propio y matiz concesivo: saepe hunc poetam vidi, cum litteram scripsisset nullam, multos versus dicere ex tempore Cic.Arch18  a menudo vi a este poeta recitar de improviso muchos versos sin haber escrito letra alguna.

Prohibición

   El negación usada en la prohibición tanto independiente como en los giros subordinados es ne. En frase no subordinada puede aparecer non si el verbo está distanciado del adverbio de negación.

ne + perf. subj. 2ª sg.; la forma de perf. expresa la pura acción verbal sin noción de tiempo terminado; en latín arcaico se halla expresada por un antiguo modo optativo con ­s­ ajeno al aspecto de perfectum: ne/cave faxis, ne istuc dixis.

ne + pres. subj. 2ª  sg.; connota un matiz de consejo, como tal subj. pres. potencial; el adverbio de negación puede ser non, uso que se extiende en latín vulgar.

ne + imper. pres.; el imperativo en la prohibición no se usa en prosa clásica; se suele emplear para una acción o afección ya comenzada: equo ne credite Verg.Aen.2.48 no fiaros del caballo.

noli (o nolite [imperativo de nolo]) + inf. pres.: es el giro de la prohibición cortés. Con el mismo valor se utilizan los imperativos parce, desine, omitte deja de + inf. pres.

cave (ne) + pres. subj. 2ª sg.; el imperativo de caveo tener cuidado, actúa de mera partícula de prohibición. cave (ne) + pres. o perf. subj.; cave + inf. es de uso raro.

ne (quis) + pres. subj. de volo + inf. perf.: fórmula arcaica de prohibición tajante de origen jurídico: interdico ne extulisse extra aedes puerum usquam velis Ter.Her.563 te prohibo terminantemente que saques al niño de la casa en ningún momento.

Concordancia

La concordancia de los elementos fundamentales de la frase (sujeto y predicado) en los accidentes nominales y verbales (género, número y caso) es la regla gramatical básica de toda lengua flexiva, y más en el latín, que posee una identificación morfológica tan precisa. La concordancia plena en género, número y caso se produce entre el sustantivo y su adjetivo, sea atributivo o predicativo, y entre el sustantivo y su verbo, en número y persona; sin embargo, puede darse concordancia según el sentido (ad sensum) de las palabras concordadas, sin guardarse estrictamente el género o el número del sustantivo en su determinante o en su predicado: capita (n.pl.) coniurationis caesi (m.pl.) sunt los cabecillas del complot fueron ejecutados; Locros omnis multitudo (sg.) abeunt (pl.) Liv. 24.3.15  toda la multitud se marcha a Locros.

   Cuando un adjetivo califica a la vez a varios sustantivos suele concordar en género y número con el sustantivo colocado más cerca y no, como es preceptivo en español cuando va pospuesto, en masculino plural. Esta concordancia con el sustantivo más cercano se produce cuando los sustantivos son conceptos afines (senatus populusque Romanus el senado y el pueblo romanos), cuando el adjetivo es demostrativo o engloba una idea de totalidad (cuncta Asia atque Graecia Asia y Grecia enteras), cuando el adjetivo se intercala entre los sustantivos por afectación estilística (Mario consule et Catulo siendo cónsules Mario y Cátulo).

Cuando los sustantivos son de persona, puede darse la concordancia, tanto de adjetivos como de verbos, en masculino plural, aunque suele concordar la mayoría de las veces con el sustantivo más cercano. Cuando los sustantivos no son de persona, el adjetivo predicativo suele concordar en neutro plural (iis genus, aetas, eloquentia prope aequalia fuere Sall.Cat.54.1 tuvieron éstos linaje, edad y elocuencia casi iguales). En la aposición, aunque es de rigor que se produzca la concordancia en caso, no se da en género ni número si así lo requiere el elemento de la aposición: Formosum pastor Corydon ardebat Alexin, delicias domini, Verg.buc.2.1 Ardía de amor el pastor Coridón por el hermoso Alexis, la delicia de su amo.

Orden de palabras

   En la frase latina se verifica un orden sintáctico de sus unidades o sintagmas y de los componentes de esos sintagmas [ISEL, pp. 191-233, NGL §§ 209-229, GLC §§ 27-30]. Este orden normal (ordo rectus) de las palabras en la oración se concreta en tres reglas:

1) El verbo se sitúa al final de la frase.

   El sujeto suele estar al principio de la oración y el predicado, verbal o nominal, la cierra. El verbo predicativo casi siempre está al final de la oración, sea principal o subordinada.  Con el verbo copulativo sum, el predicado es nominal, y es éste el que suele ir también al final, sea sustantivo, adjetivo o el participio de los tiempos verbales compuestos. Los complementos suelen estar colocados según su importancia respecto a la acción verbal: sujeto (S), complemento circunstancial (CC), indirecto (CI), directo (CD), verbo. Por regla general, el CD no está separado de su verbo por más de un sintagma de la misma proposición, con dos excepciones: cuando el CD es un pronombre o cuando precede el verbo. Se evita la secuencia inmediata de dos vocablos que pertenezcan a sintagmas diferentes y tengan idéntica terminación; p. ej. milites duces necant.

2) Determinante precede a  determinado.

   El latín es una lengua centrípeta, que sitúa la palabra regente o núcleo en posición posterior. Así, el adjetivo y el complemento del nombre (genitivo) preceden al sustantivo al que se refieren; el adverbio precede a su verbo; también algunas oraciones subordinadas, como tales elementos regidos, suelen preceder al término de las que depende. Aparente excepción a esta regla es la posición posterior del complemento predicativo (CP) respecto a su determinado, que en latín puede desempeñar cualquier función sintáctica.

3) Los nexos sintácticos preceden a los términos que enlazan.

   Las preposiciones van delante del  sustantivo que rigen.

   Las conjunciones coordinadas preceden a los elementos que agrupan, salvo las enclíticas que y, y ve o.

   En la SUBORDINACIÓN, las conjunciones preceden a los verbos de las oraciones que enlazan, y los pronombres relativos preceden también a sus verbos, que irán al final de dicha proposición subordinada. Si en la secuencia entre nexo subordinante, sea conjunción o relativo, y su verbo, esté en indicativo o subjuntivo, hay otro nexo subordinante, la primera forma verbal en indicativo o subjuntivo que se encuentra después corresponderá a ese último nexo.

   La concordancia o relación directa de determinante y determinado se producirá siempre dentro de los límites de la propia oración, como en cualquier lengua; pero en latín, debido a las referencias precisas que permiten el sistema morfológico de los casos y la rigurosa concordancia gramatical, la posición del determinante puede distanciarse de su determinado, pero estos elementos del mismo sintagma nunca se colocan por completo fuera de la oración a la que pertenece; a lo sumo, por motivos estilísticos o expresivos, puede haber delante de su nexo subordinante o detrás de su verbo algún elemento, sea determinante o determinado, de uno de los sintagmas.

   Por el contrario, cualquier determinante seguirá inmediatamente a su determinado cada vez que se altere este orden normal. Lo mismo sucede con las partículas de subordinación y enlace: si la preposición va detrás de su sustantivo o la conjunción después de su verbo, éstas los seguirán sin que medie ninguna otra palabra; las excepciones a esta afirmación son puramente estilísticas [cf. ISEL, p. 208].

   Sin embargo, son muchas las excepciones a la regla segunda, determinante precede a determinado, como la mayoría de las secuencias fijas que denotan expresiones técnicas o conceptuales: res publica, ius civile, dii inmortales, praetor urbanus, pater familias, tribunus plebis, orbis terrarum, tarditas aurium, aes alienum, etc. También constituiría una excepción a esta regla la posición posterior del genitivo partitivo. Por regla general, la posición posterior del determinante siempre entraña alguna intención expresiva.

   Hay también palabras que tienen una posición más o menos fija: las enclíticas (quidam, quisque, ­ne, ­que, ­ve) se apoyan en la que precede, el verbo defectivo inquam decir, va siempre entre las primeras palabras textuales del discurso directo, las partículas de coordinación autem, enim, vero, nunca aparecen a principio de párrafo, como sí lo hacen nam y sus compuestos.

   La posición final del verbo, que actúa como llave que cierra y a la vez conecta todos los elementos de su oración, propicia estructuras sintácticas envolventes (ablativo absoluto, construcción gerundial, participio concertado), que se caracterizan por enmarcarse entre el sujeto y el núcleo del predicado, es decir, el verbo en forma personal o nominal; de este modo los complementos que acompañen quedan colocados delante de cada forma verbal que los rige. El sujeto de la oración principal resulta ser, implícitamente, el agente de las otras formas verbales y el poseedor de los complementos de toda la frase, siempre que no se exprese otra cosa o no vaya contra la lógica de los hechos. La negación suele situarse en la oración principal, aunque se refiera a algún elemento de la subordinada. Antes que el empleo de sustantivos abstractos, se prefiere desarrollar el concepto por medio de completivas de infinitivo, construcciones de participio, sustantivos coordinados (endíadis), adjetivos en neutro plural o complementos predicativos (CP).

Oraciones coordinadas

   Se llaman coordinadas aquellas oraciones compuestas que están en el mismo nivel sintáctico (parataxis) y, por tanto, mantienen el mismo sentido cuando se las considera independientemente. Existe una coordinación sin partículas, asindética, en la cual elementos diferentes pero del mismo nivel sintáctico se suceden sin ninguna conjunción que los una (yuxtaposición) [NGL §§ 517­542].

   La coordinación con partículas se clasifica según el significado de sus conjunciones: copulativas, disyuntivas, adversativas, causales o explicativas, consecutivas o ilativas, y distributivas, aunque stricto sensu toda la coordinación se puede reducir a las tres primeras, que engloban las conocidas relaciones lógicas de y / o / pero.

   Conjunciones copulativas (ISEL, pp. 370­381):

et y significa simple adición; a veces tiene valor adverbial: además, también.

ac atque y se trata de la misma partícula, ac ante consonante y atque ante vocal, por regla general; además de añadir los elementos que une agrega la noción de unidad. Siguiendo inmediatamente a adjetivos y adverbios con significado de igualdad o diferencia (aequus, par, dispar, similis, simul, dissimilis, idem, alius, aeque, pariter, perinde, proinde, contra, secus) esta conjunción copulativa ac / atque introduce el segundo elemento de la comparación implícita en dichos adjetivos y adverbios, equivaliendo, por tanto, a quam que. Siguiendo a una oración temporal, atque denota la inmediatez de la acción de la principal: cuando..., he aquí que...

­que y añade la noción de equivalencia a las de las anteriores de adición y unidad; puede unir tanto palabras como oraciones.

neque, nec y no, ni actúan como conjunciones copulativas negativas; nec es la variante ante consonante; puede alternar con et non cuando la conjunción y el adverbio no corresponden a la misma oración, cuando la negación sólo se refiere a un nombre y no a la frase o sintagma coordinado, o para marcar una oposición.

   Conjunciones disyuntivas (ISEL, pp. 383­385):

aut o, presenta simple alternativa.

vel o, añade cierta noción de elección; procede de la raíz del verbo volo querer.

­ve o, marca una o varias alternativas equivalentes.

sive, seu o bien, señala alternativa indiferente.

an o, presenta alternativa posible.

   Conjunciones adversativas:

at pero, por contra, introduce algo nuevo y opuesto; es la adversativa más tajante; forma arcaica: ast.

sed (set, arcaico) pero, sino, es la adversativa más frecuente y general. 

autem mas, simple contraposición o marca de diferencia con lo dicho anteriormente.

nisi sino, excepto, uso adversativo de la condicional negativa si no, a no ser que; puede ser precedida de negación o interrogación: nihil aliud nisi no otra cosa que, non aliter nisi no de otro modo que, quid aliud nisi? ¿qué (otra cosa) si no...?

atqui antes bien, menos usada que las anteriores, marca cierta oposición lógica a la idea precedente. Atqui se emplea, a veces, en la proposición o premisa menor de un razonamiento silogístico, en vez de autem o at es así que, ahora bien, pues.

verum pero, adversativa general pero menos usada que sed.

vero mas, empero, equivalente a autem; como verum, procede de una forma adverbializada del neutro verum ­i, en verdad.

tamen no obstante, sin embargo, adversativa concesiva.

nihilominus a pesar de todo.

nihilosetius nada menos, sin embargo equivalentes ambas a tamen.

quidem ciertamente.

   Las partículas adverbiales o conjunciones coordinadas causales o explicativas suelen ir a principio de la frase, y enim después de la primera palabra: nam, namque pues, enim, etenim en efecto, quippe habida cuenta que, siquidem ya que. Suelen abrir la premisa mayor de un silogismo, además de otras como: nempe, nimirum, scilicet, videlicet está claro que....

   Las coordinadas ilativas, conclusivas o consecutivas expresan la consecuencia de una frase anterior: ergo, igitur, itaque, ideo, idcirco, quamobrem, quapropter, quare, qua re, quocirca luego, y así que, así pues, por consiguiente, por lo cual, por tanto, etc. Introducen la conclusión del silogismo, junto con estas otras partículas de significado similar: hinc, inde, postea, proinde, tum.

   Las oraciones distributivas recogen nociones y partículas de los tres tipos de coordinadas; matizan, especifican o resaltan los términos que coordinan, los cuales deberán estar en el mismo plano lógico; responden al esquema de significado: no sólo..., sino también, por una parte..., pero especialmente...

   Adoptan las combinaciones más corrientes de estas partículas: et..., et; non solum..., verum etiam; non modo..., sed etiam; cum..., tum; en este último giro, se resalta el posterior, introducido por tum, y seguido a veces por etiam, maxime, vero; téngase en cuenta que, si se altera el orden, resulta una correlativa temporal: tum..., cum entonces..., cuando.

   Otros giros distributivos con valor de coordinación disyuntiva ya... ya: modo... modo, nunc... nunc, tum... tum; qua... qua por una parte, por otra; con matiz de coordinada causal: non quin..., sed no porque..., sino porque.

Oraciones interrogativas

   Suelen denominarse totales las oraciones interrogativas en las que la pregunta se refiere a la acción del verbo; parciales, cuando se pregunta acerca de cualquier elemento de la frase, sea sujeto o complementos. El modo del verbo será el indicativo o el subjuntivo potencial o irreal.

   Para expresar las interrogativas directas totales pueden utilizarse algunas partículas que, al mismo tiempo que marcan el carácter interrogativo de la frase, ya que en la Antigüedad no había un empleo sistemático de la puntuación, presuponen algún tipo de respuesta. La más general es la enclítica ­ne ?, que se adjunta al verbo o a la palabra que se quiera destacar en la pregunta, pero no comporta sentido previo de la respuesta. En cambio, presupone respuesta afirmativa nonne ?, que se forma con la negación más la enclítica. Presuponen respuesta negativa num ?, numquid ? También presupone respuesta negativa con matiz apremiante, en ? Para la Interrogación retórica o irónica se emplea an ? En ecquis ? el pronombre es indefinido: ¿es que alguien...? Las series utrum, ­ne... an..., annon, necne? se emplean en interrogativas que presentan una disyuntiva: ¿... o no?

   Las interrogativas parciales van expresadas por adjetivos, pronombres o adverbios interrogativos de todo tipo: quis quién, quid qué, uter cuál de los dos, qualis cuál, quantus cuánto, quotus en cuál orden, cuius de quién, quisnam quién, pues, ubi dónde, quo adónde, unde de dónde, qua por dónde, quare por qué motivo, cur por qué, ut cómo, quomodo de qué manera, qui (abl. sg.) cómo, quando cuándo, quamdiu por cuánto tiempo, etc...

   Se llaman interrogativas indirectas cuando la frase en cuestión se hace depender de un verbo declarativo (cf. Sintaxis del infinitivo) o forma nominal que encierra idea de pregunta, conocimiento, ignorancia o duda. La subordinada interrogativa es un tipo de proposición subordinada sustantiva. El verbo de estas subordinadas interrogativas es siempre el subjuntivo. La razón de esta generalización está en la naturaleza potencial o irreal de la acción por la que se pregunta (cf. Modalidad de la frase y modos verbales).

   También las interrogativas indirectas pueden ser totales o parciales.

   Las interrogativas indirectas parciales van introducidas por los mismos adjetivos, pronombres o adverbios que las interrogativas independientes.

   Los tiempos de subjuntivo en las subordinadas, según expresen simultaneidad, anterioridad o posterioridad, se ajustan al tiempo del verbo de que depende de acuerdo con el siguiente esquema de correspondencia de tiempos (consecutio tempŏrum): en la principal presente y futuro, en la subordinada presente, imperfecto o presente perifrástico; imperfecto, perfecto y pluscuamperfecto, en la subordinada perfecto, pluscuamperfecto o imperfecto perifrástico:

quaerit (quaeret) quid dicas, quid dixeris, quid dicturus sis pregunta (­rá) qué dices, qué has dicho, qué vas a decir.

quaerebat (quaesivit, quaesiverat) quid diceres, quid dixisses, quid dicturus esses preguntaba (­tó, había pr.) qué decías, qué habías dicho, qué ibas a decir.

   Las interrogativas indirectas totales van introducidas por partículas y pueden ser simples, si sólo introducen una proposición subordinada, y compuestas, dobles o disyuntivas, cuando van enlazadas una o más alternativas, entre las que pueden incluirse también las del tipo de las parciales introducidas por cualquiera de los pronombres o adverbios interrogativos: agitamus utrumne divitiis homines an sint virtute beati, quidve ad amicitias, usus rectumne, trahat nos et quae sit natura boni summumque quid eius. Hor. serm. 2.6.74 discutimos si por las riquezas o por la virtud son felices los hombres, qué nos lleva a la amistad, el provecho o la honradez, y cuál es la naturaleza del bien y cuál es su plenitud..

   Las partículas empleadas en las interrogativas indirectas simples [trad.: (preguntó) si...] son las mismas de las oraciones principales, ­ne, num, an, nonne, pero sin los matices de suposición de respuesta; también la conjunción si, sobre todo cuando depende de verbos declarativos con significado de “esperar, aguardar, admirar” (cf. Conjunciones polivalentes), aunque también se hallan algunos ejemplos en latín clásico con verbos interrogativos, tal vez por variación estilística: et primum quaesivit ab eo, liceretne sibi ac suis vivere; cum praetor victurum respondisset, quaesivit iterum, si cum Romanis militare liceret Liv. 40.49.6 y primero preguntó a éste si se le permitiría vivir a él y a los suyos; tras responderle el pretor que seguiría con vida, preguntó de nuevo si le dejarían militar entre los romanos. Es propio del latín vulgar el uso de si..., seu¸ an, necne..., en las interrogativas indirectas.

   Las partículas de las interrogativas indirectas compuestas pueden presentar en la primera subordinada las conjunciones utrum, ­ne, an, o ninguna, [trad.: (preguntó) si...], y en la segunda y sucesivas: an, ­ne ... o.., annon, necne: ... o no,  sin que se pueda determinar en ningún caso una combinación fija de estas partículas. La forma normal de una disyuntiva sería la representada por la partícula utrum, que procede del indefinido (cf.) con el infijo de dualidad ­ter­, y la alternativa an, pero se pueden encontrar secuencias redundantes, utrumne..., an... (cf. supra Hor. serm. 2.6.74), o la omisión de la partícula que introduce la primera interrogativa (dubitat, superari an vincere malit Ov. met. 10.610 y duda si prefiere ser vencida o ganar), o la repetición de la misma partícula, ­ne..., ­ne (neque interesse ipsosne interficiant impedimentisne exuant, quibus amissis bellum geri non possit Caes. Gall. 7.14.8 que no importaba si (que) los mataban (­ran) o los despojaban (­ran) del utillaje con cuya pérdida no se podía hacer la guerra).

    Con frecuencia, puede dificultar el reconocimiento de las interrogativas indirectas la omisión de alguno de sus elementos, pero incluso en las frases más concisas se puede observar el vb. subordinado en subj., alguna de las conjunciones, pronombres o adverbios interrogativos, en dependencia de una expresión de conocimiento, ignorancia o duda: Saepe manus operi temptantes admovet, an sit corpus, an illud ebur, nec adhuc ebur esse fatetur Ov. met. 10.255 a menudo acerca sus manos a su obra para tantear si es un cuerpo o es marfil, y aún no admite que es marfil. En este ejemplo la expresión interrogativa regente está representada por el part. temptantes, de que dependen la indirecta compuesta an sit..., an. En este otro depende de un adjetivo: Dubium, Megareius heros gaudeat an virgo magis his Schoeneia dictis Ov. met. 10.659 (Es) dudoso si con estas palabras se alegra más el héroe de Megareo o la doncella de Esqueneo.

   En los dos que siguen, también del tipo de indirecta total doble pero con una sola partícula interrogativa, sus verbos regentes son declarativos: nec dicere posses, laude pedum formaene bono praestantior esset Ov. met. 10.563 y no se podría decir si era más sobresaliente en la gloria de sus pies o en el bien de la hermosura. Amicum an nomen habeas aperit calamitas Publ. Syr. la desgracia revela si se tiene un amigo de verdad o sólo de nombre.

   En éste otro se prescinde del vb. subordinado, pero es inequívoca la presencia del adjetivo interrogativo: Hippomenen adii docuique, quis usus in illis. Ov. met. 10.651 abordé a Hipómenes y le enseñé qué utilidad (había/esset) en ellas. Aquí la interrogativa indirecta depende de un complemento CC: alter in ambiguo est, an sit comprensus Ov. met. 1.537 el otro está en la duda de si será atrapado. De un sustantivo: in his primis naturalibus voluptas insit necne, magna quaestio est Cic. fin. 2.34 es una cuestión muy debatida si en estos elementos naturales reside placer o no.

Oraciones de relativo

   La proposición subordinada adjetiva es la que funciona como un adjetivo dentro de la oración de la que depende. Como estas subordinadas van introducidas por un pronombre relativo, se denominan oraciones de relativo. Además del relativo propiamente dicho: qui, quae, quod, la mayoría de cuyas formas coincide con el interrogativo-indefinido, pueden ir introducidas por los indefinidos relativos y correlativos:

   Indefinidos relativos: quisquis, (sin fem.), quidquid:  cualquiera que; quicunque, quaecunque, quodcunque: cualquiera que; utercunque, utracunque, utrumcunque: cualquiera de los dos que.

   Indefinidos correlativos: talis, tale... qualis, quale: tal... como... tantus, ­a, ­um... quantus, ­a, ­um: tan grande... como...; tot..., quot tanto... cuanto...; tan multi, quam multi tantos... cuantos...

   También por los adverbios de lugar correspondientes (ubi, quo, unde, qua NGL §§ 388-391), y el adverbio instrumental qui como, con que.

   Las formas propias del indefinido que nunca se utilizan como relativo son: qua como nom. femenino sg. o nom. acc. neutro pl., quis y quid nom. sg. masculino y neutro respectivamente.

   La relación subordinada que se produce con los relativos se refiere a un sólo término de la principal, esto es, su antecedente, un sustantivo o pronombre, expreso o implícito, en la oración de la que depende; dicha relación se establece mediante los accidentes gramaticales de género y número, pero no necesariamente de caso, pues el relativo puede desempeñar en su oración distinta función sintáctica que la de su antecedente.

   La oración de relativo puede no tener antecedente nominal, y en tal caso desempeña función sustantiva (cf. NGL §§ 365-370):

   Con antecedente nominal expreso: tibi reddo pecuniam quam credidisti.

   Con antecedente pronominal anafórico: tibi reddo id quod credidisti.

   Sin antecedente: reddo quod credidisti Pl. Epid. 549 te devuelvo lo que me prestaste.

   Este último tipo con omisión de antecedente expreso, aunque sí implícito en la principal, ha venido a denominarse oración pronominal relativa, como proposición adjetiva sustantivada, y las que llevan su antecedente nominal, oración adjetiva relativa; por su parte, se denomina adverbial relativa la que es introducida por alguno de esos adverbios de lugar (NGL §§ 388-391): Illam requiram ubiubi est Pl. Ep. 492 la buscaré donde quiera que esté.

   A veces, el relativo de un antecedente de persona está expresado por el adverbio relativo correspondiente del régimen del verbo subordinado: Conveni illum unde hasce aedes emeram Pl. Most. 547 hallé a aquél a quien había comprado esta casa, esto es, illum a quo (= unde): aquél de quien (= de donde).

   Pueden darse concordancias anómalas entre antecedente y su relativo:

   Concordancia del antecedente con el caso del relativo: Urbem quam statuo, vestra est Verg.Aen.1.573 la ciudad que construyo es vuestra.

   Del relativo con el caso del antecedente: Illo augurio quo diximus: aquel augurio que hemos dicho; quo en vez de quod. Con omisión del antecedente, en abl. absoluto: Raptis quibus (= iis quae) quisque poterat Recogiendo las cosas que cada uno podía.

   Del relativo con el género del predicado: animal quem vocamus leonem: el animal que llamamos león.

   Del relativo con el género y número de una aposición del antecedente: Caesar Gomphos pervenit, quod est oppidum primum Thesaliae: César llegó a Gonfos, ciudad que es la primera de Tesalia.

   El antecedente, bien sea nominal o pronominal anafórico (is, ea, id) o identificativo (idem, eadem, idem), puede ir después del pronombre relativo, ya en la misma oración subordinada o en la oración principal. Esta alteración del orden sintáctico, según nuestro esquema lingüístico, se explica por el carácter adjetivo del relativo latino [ISEL p. 284] qui, quae, quod, más cerca de nuestros el/la cual, cuyo, que de los más habituales quien, quienes, que, lo cual, que siempre funcionan como pronombres.

   A partir de este carácter y función adjetival del relativo latino se pueden explicar algunos casos de transposiciones de algún adjetivo del antecedente o del antecedente mismo; tal sucede cuando la oración principal va delante de la de relativo: recita quas ad Neronem litteras misit lee la carta que mandó a Nerón.

   Precede también la de relativo pero sin estar en el mismo caso que su antecedente, que se omite: In quem primum egressi sunt locum, Troia vocatur Liv.1.1.3 al primer lugar que llegaron llaman Troya. El mismo esquema en dependencia de participio concertado y con omisión del verbo auxiliar: Mela quibus Gallio et Seneca parentibus natus, petitione honorum abstinuerat Tac. Ann. 16.17.3 Mela, nacido de los (mismos) padres que Galión y Séneca, había renunciado a la petición de cargos; sería, laesa latinitate: Mela, natus (ex) parentibus quibus Gallio et Seneca (nati sunt). Otro ejemplo de transposición del antecedente a la oración de relativo: in via dispositis principibus civitatum disparandos deducendosque ad suos curaret, quae cuique civitati pars castrorum ab initio obvenerat Caes. Gall. 7.28.6 situando en el camino a los jefes de las ciudades procuraba que fueran separados y conducidos junto a los suyos en la parte del campamento que desde el principio había tocado a cada ciudad. Aquí se omite el segundo sintagma preposicional, donde habría ido el antecedente: disparandos deducendosque ad suos in eam partem castrorum curaret, quae cuique civitati ab initio obvenerat.

   La proposición de relativo precede conteniendo a su propio antecedente, que es referido en la principal mediante un pronombre demostrativo: Qui fit, Maecenas, ut nemo, quam sibi sortem / seu ratio dederit seu fors obiecerit, illa / contentus vivat? Hor. serm. 1.1.1-3 ¿Por qué sucede, Mecenas, que nadie viva contento con aquella suerte que a cada cual la razón le concedió o la fortuna le presentó?

   El antecedente no aparece en la principal, sino que está incluido y concordado en una oración de relativo de predicado nominal (cf. SL II § 232.3) que especifica una circunstancia de la principal: velis tantummodo, quae tua virtus, expugnabis Hor. serm. 1.9.54 basta que lo quieras, lo conquistarás con el valor que es propio de ti; o una justificación de la principal mediante una oración parentética (quod si mihi permisisses, qui meus amor in te est, confecissem cum coheredibus: si me lo hubieses permitido, dado mi afecto a tu persona, lo habría hecho junto con los coherederos).

   Un determinante del antecedente puede ir en la oración de relativo, generalmente, cuando existe una conexión lógica entre dicho adjetivo en posición posterior y, por tanto, función predicativa, y la acción de la subordinada: Gladii (sunt) quos praelongos utraque manu regunt Tac.hist.1.79 (Hay) espadas que, muy largas, manejan con las dos manos; es decir, espadas que manejan con las dos manos por ser muy largas. Otro ejemplo de función CP de adj. de un relativo: nulla cum arte earum, quas multas ad animorum corporumque cultum nobis eruditissima omnium gens invexit Liv.39.8.3 sin ninguna de aquellas artes que el más civilizado de los pueblos introdujo en gran número entre nosotros para el cultivo espiritual y material.

   También puede repetirse el antecedente después de su relativo, con el que concuerda: illam Aciliam legem restituo, qua lege multi condemnati sunt restablezco la ley Acilia, con la que muchos han sido condenados. Nótese que en este ejemplo también podemos decir literalmente: con la cual ley muchos...

   Relativo de unión, de enlace, de coordinación (NGL § 371) o, con menos propiedad, falso relativo, es aquel que no funciona como elemento introductor de subordinada adjetiva sino que, manteniendo sólo su función referentiva, establece una coordinación copulativa o adversativa con la frase que precede. Equivale al pronombre anafórico con la conjunción coordinada pertinente: Qui = et is, is autem, is vero.

   Este relativo de unión suele ir a principio de frase (1) o después de pausa fuerte (2):

   (1) Quae cum ita sint, siendo esto así.

   (2) Centuriones nutu vocibusque hostes vocare coeperunt; quorum progredi ausus est nemo Caes.Gall. 5.43 Los centuriones empezaron a llamar a los enemigos con gestos y palabras, pero ninguno de ellos se atrevió a avanzar; quorum... nemo (de los cuales nadie) = eorum vero.

   Pero no sólo a principio de frase toma este uso sin valor subordinante:

  1. a) Cuando se dan dos relativos contiguos de distinto antecedente, el primero de ellos resulta relativo de unión: magna vis est conscientiae, quam qui neglegent, se ipsi indicabuntCat.3.27 grande es el poder de los remordimientos (de conciencia), y (pues) quienes los descuidan se traicionarán a sí mismos.
  2. b) Cuando se repiten relativos de un mismo antecedente, a partir del segundo de ellos puede considerarse con valor copulativo o disyuntivo: illis promissis standum non est, quae coactus quis metu, quae deceptus dolo promiserit off. 1.32 no se han de mantener aquellas promesas que uno (quis) haya prometido obligado por el miedo o engañado con fraude. Los relativos que se repiten pueden ir en diferente caso por depender de verbos de distinto régimen: leges latronum esse dicuntur, quibus pareant, quas observent Cic. off. 2.40 se dice que los ladrones tienen leyes a las que obedecen y respetan. También podemos dar esta traducción de coordinada copulativa a una secuencia similar de interrogativos: mater mentionem intulit, quid eo die, quid deinceps ceteris, quae ad sacra pertinerent, faciendum esset Liv. 39.11.1 su madre le hizo mención de qué había que hacer aquel día y luego los demás en lo referente a los ritos.

   Otros usos del relativo sin valor subordinante (relativo de unión):

   Cuando concurren un relativo y una conjunción en la misma subordinada, el relativo pierde su valor subordinante, tanto si va a principio de frase, con lo que estaríamos con un uso ya descrito de relativo de unión, como si va en el interior de la oración compuesta, y en tal lugar el relativo puede preceder (1) o seguir (2) a la conjunción:

   (1) aberat ei omnis dolor, qui si adesset, non molliter ferret Cic. fin. 2.64 estaba lejos de él todo dolor, y si (éste) se le presentase, no lo soportaría fácilmente.

   (2) domus exilis Plutonia, quo simul mearis / nec regna uini sortiere talis Hor. carm. 1.4.17 la mansión enjuta de Plutón; tan pronto hayas partido para allá (adonde tan pronto), no te jugarás a los dados los reinos del vino. También la conjunción podría ser coordinada, como en: nec ad eam quemquam temere admittebat, nisi quorum ante ingenium et eruditionis elementa atque in discendo studium laboremque explorasset Gell.20.5.3 y no admitía a nadie a la ligera a no ser que hubiera (sin haber) comprobado antes su inteligencia, conocimientos básicos e interés y esfuerzo en el aprendizaje; con nisi como condicional negativa; como adversativa: sino (a aquellos) cuya inteligencia, conocimientos e interés h. c. antes.

   Consideración diferente es el relativo en ablativo como segundo término de un comparación de la proposición subordinada, construcción preceptiva en este caso (cf. Sintaxis de la gradación), cuya traducción literal no encaja en correcto español: sequamur Polybium nostrum, quo nemo fuit in exquirendis temporibus diligentior Cic. rep. 2.27 sigamos a nuestro Polibio, pues (que el cual) no ha habido nadie más cuidadoso que él en la investigación histórica.

   El relativo conserva su valor subordinante como complemento de la construcción gerundial (1), de participio concertado (2) o elemento S de abl. absoluto (3):

   (1) de quibus iam dicendi locus erit Cic. Brut. 96 de los cuales ya habrá lugar de hablar; scriptum reliquit decem maximas res optimasque, in quibus quaerendis sapientes aetatem exigerent, consummasse eum Plin. H.N. 7.139 dejó escrito que aquél había consumado las diez hazañas más grandes y mejores que deben perseguir los hombres sabios al culminar su vida.

   (2) hi tum in Asia rhetorum principes numerabantur; quibus non contentus Rhodum veni Cic. Brut.316 por entonces éstos se contaban entre los principales rétores de Asia; no contento con los cuales, llegué a Rodas.

   (3) virtutis merces est gloria, qua detracta, quid est quod tantis nos in laboribus exerceamus? Cic. Arch. 28 recompensa del valor es la gloria, y, suprimida ésta, ¿qué razón hay para que nos afanemos en tan grandes trabajos? Este otro ejemplo de rel. elemento S de abl. abs. tiene su antecedente elidido —sería ea las cosas— y la forma arcaica quīs = quibus: adde / quis humana sibi doleat natura negatis Hor. serm. 1.1.75. añade las cosas con cuya privación se duele la naturaleza humana.

   Las oraciones de relativo de cualquier tipo pueden llevar su verbo tanto en modo indicativo como en subjuntivo.

   Las que llevan su verbo en subjuntivo pueden connotar, a través de los significados de este modo, una idea de acción no real o indefinida: Quae vero accurate cogitateque scripsisset, ea sic vidi probari Cic. Arch.18 Mas lo que hubiese escrito con esmero y reflexión, lo he visto así aprobarse.

   En cambio, se utiliza el indicativo con el relativo indefinido, que aporta ya la dicha connotación de indeterminación (cf. Modalidad y modos): quisquis es, iam obliviscere Graios Verg. Aen.2.148 quienquiera que seas, olvídate ya de los griegos.

   El subjuntivo de indeterminación (1) alterna también con el indicativo (2) en un tipo de relativas que se denominan predicativas, cuyo verbo principal es sum con la acepción de existencia (SL II § 238.d).

   (1) sunt qui dicant hay quienes dicen (literalmente, digan, puedan decir, subjuntivo potencial). El relativo ha de estar en el caso que exija su función sintáctica: est quatenus amicitiae venia dari possit Cic. Lael.61 hay (un punto) hasta donde puede darse perdón a la amistad.

   (2) sunt quos curriculo pulverem Olympicum collegisse iuvat Hor.carm.1.1.3 hay a quienes les gusta haber recogido en su carrera el polvo del Olimpo.

   También, con el correspondiente matiz en su significado, pueden alternar los dos modos en expresiones interrogativas del tipo quis est qui..., quid est quod...: quid est quod sic gestis? Ter.Eun. 558 ¿por qué te exaltas de esa manera? quid est quod laetus sis? ibid. 559. [...] ¿cómo es que puedes estar contento? quid est quod metuas¿qué es lo que puedes temer? ¿qué razón hay para que temas?

   A causa de la noción de posibilidad u obligación, es cabal el uso del subjuntivo en oraciones de relativo que determinan los adjetivos aptus, dignus, idoneus, indignus (1) y las que completan el segundo término de una comparación, quam seguida del relativo (2); en ambos giros, el relativo puede desempeñar cualquier función sintáctica:

   (1) dignus, patriis qui laetior esset imperiis et cui pater haut Mezentius esset Verg. Aen. 7.653-654 digno de ser más feliz que los mandatos paternos y de tener un padre no como Mezencio; qui nom. S y cui dat. posesivo.

   (2) maior sum, quam cui possit fortuna nocere Ov. met. 6.195 soy demasiado grande para que pueda dañarme la fortuna; el antecedente de cui está implícito en sum.

   También puede ser usado el subjuntivo en su valor propio en las relativas con matiz restrictivo (1), a veces con adverbios con dicho valor, como quidem, modo (2).

   (1) quantum in me est en cuanto de mí depende; quod meminerim que yo recuerde; quod sciam que yo sepa.

   (2) Ceteri Graeci Latinique auctores, quorum quidem ego legi annales Liv.32.6.8 los demás escritores griegos y latinos, al menos (aquellos) cuyos anales he leído.

   Pero, en la mayoría de las veces, el uso del subjuntivo en las oraciones de relativo comporta una extensión de la subordinación desde el antecedente a la acción de la principal (NGL §§ 379-381), esto es, además de ser formalmente subordinadas adjetivas, son también funcionalmente adverbiales; veamos la diferencia: Legati missi sunt qui pacem peterent/petebant: fueron enviados delegados que pidiesen/pedían la paz. En indicativo, la oración de relativo señala una mera determinación de su antecedente, es decir, había legados que se dedicaban a pedir la paz; en cambio, con el subjuntivo se denota una relación implícita con la acción de haber sido enviados “para que pidieran”.

   Los tipos de oraciones adverbiales que pueden darse en las relativas con subjuntivo vendrán determinados por la relación entre la acción de la subordinada y la de la principal.

   Relativa final: con imperfecto de subjuntivo: paucae quae circum illam essent manent noviciae puellae Ter. Eun. 581 se quedan unas pocas muchachas novatas para estar alrededor de ella.

   Relativa condicional: puede presentar cualquier tiempo del subjuntivo: qui hanc videret, urbem captam diceret Cic. Verr. 1.2.82 quien la viera, diría que era una ciudad conquistada.

   Relativa causal: con presente o perfecto de subjuntivo: fuit enim mirifica vigilantia, qui suo toto consulatu somnum non viderit Cic. fam. 7.30.1 en efecto, fue maravillosa su vigilancia, pues no conoció el sueño en todo su consulado. El sentido causal está a veces marcado por conjunciones como quippe qui, ut qui, utpote qui.

   Relativa consecutiva: el antecedente del relativo está marcado por adverbio o indefinido de cantidad (tam, talis, tantus) (1) o por el anafórico is, ea, id, que adquiere valor enfático con su oración de relativo en subjuntivo (2); si va en indicativo, la correlación is... qui marca la simple determinación o constatación de un hecho (3).

   (1) nec quisquam est tam opulentus qui mi obsistat in via Pl. Curc. 284 no hay nadie tan poderoso que se interponga en mi camino.

   (2) nec is, qui [...] animos errore imbueret Liv.39.8.4 y no era uno que inculcara el error en las almas.

   (3) sine metu is habendus est qui omnino metu vacat Cic.Tusc.5.41 se ha de considerar sin miedo ese que está libre totalmente de miedo.

   Relativa concesiva: la principal puede llevar un adverbio que anula la dificultad expresada en la de relativo: egomet, qui sero ac leviter Graecas litteras attigissem, tamen complures Athenis dies sum commoratus Cic. De or. 1.82 incluso yo, a pesar de haber tocado la cultura griega tarde y levemente, me quedé a vivir muchos días en Atenas.

Subordinación

   Las tres clases de subordinación se corresponden con las tres partes fundamentales de la oración que dependen del predicado verbal: sustantivo, adjetivo y adverbio. Así pues, las oraciones subordinadas o proposiciones son SUSTANTIVAS, ADJETIVAS o de RELATIVO y ADVERBIALES o CIRCUNSTANCIALES, porque desarrollan, en forma de oración dependiente con su propio predicado, la función gramatical que desempeñan las respectivas clases de palabras. Las sustantivas pueden ser de sujeto, de complemento directo, de complemento del nombre, de aposición o explicativas, e interrogativas indirectas. Entre las proposiciones adjetivas se cuentan las de relativo propiamente dichas y las de relativo de lugar, que pueden ser incluidas también entre las adverbiales. La subordinación adverbial se divide en temporal, causal, modal, comparativa, condicional, consecutiva, concesiva y final.

   La subordinación sintáctica de oraciones puede realizarse de dos maneras: una, por medio de relativos, sean pronombres, adjetivos o adverbios, y por conjunciones; la otra, mediante las formas nominales del verbo.

   Por medio de las formas nominales del verbo se pueden expresar en latín casi todos los tipos de subordinadas, dado que las diferentes formas (6, 3 simples + 3 compuestas, de infinitivo, 1 gerundio, 4 participios, 2 supinos) pueden funcionar como NOMBRE (infinitivo), como ADJETIVO (participio) y como ADVERBIO (gerundio y supino).

   El infinitivo en cualquiera de sus tiempos y voces cubre la subordinación SUSTANTIVA de S, OD y CN (completivas de infinitivo). El gerundio en gen. puede ser el núcleo de una proposición SUSTANTIVA de CN; en abl. sin preposición funciona como proposición ADVERBIAL MODAL; en los otros casos, gerundio y gerundivo cumplen la función de ADVERBIAL FINAL, TEMPORAL o CAUSAL. El gerundivo o participio futuro pasivo, como integrante de formas perifrásticas del infinitivo, puede aparecer como núcleo del predicado verbal de proposiciones SUSTANTIVAS de S y OD, al igual que los participios de pasado de sus correspondientes formas compuestas de infinitivo.

   Los cuatro tipos de participios pueden funcionar como proposiciones ADJETIVAS y ADVERBIALES o CIRCUNSTANCIALES, y dentro de esta última, TEMPORAL, MODAL, CAUSAL, CONDICIONAL, CONCESIVA; la FINAL sólo participios de presente y de futuro activo o pasivo (gerundivo); el participio con el valor de ADVERBIAL COMPARATIVA ha de ir con su correspondiente adverbio. Sin embargo, la construcción gerundial y la de ablativo absoluto pueden llevar un RELATIVO subordinado (cf. Oraciones de relativo).

   Los dos supinos tienen valor de ADVERBIAL FINAL.

   Según lo expuesto, no pueden ser expresadas sintéticamente mediante una forma nominal del verbo las proposiciones de relativo, las consecutivas, las comparativas y las interrogativas indirectas. Pero las conjunciones también cubren todas las clases y tipos de subordinación que no han sido definidas ya por sus propios elementos subordinantes, a saber, las de cualquier tipo de relativo, pronombre o adverbio, y las interrogativas indirectas parciales, que deben estar introducidas por los pertinentes pronombres o adjetivos y adverbios interrogativos.

   A pesar de la excepción de los relativos con gerundivo y participio, se puede afirmar, para un reconocimiento más eficaz de la construcción de la frase, que en latín clásico la subordinación expresada analíticamente por medio de conjunciones y relativos lleva el verbo en indicativo o subjuntivo, y cuando aparece su verbo en alguna de las formas nominales o se ha de entender un verbo auxiliar elidido o la conjunción ha de ser considerada como adverbio.

   La razón del uso de uno y otro modo verbal en las subordinadas depende del significado que pudo tener la frase en un plano sintáctico no subordinado, en la cual la conjunción sería un adverbio y el modo funcionaría de acuerdo con el esquema ya expuesto de hecho real en indicativo, potencial o irreal en subjuntivo (cf. Modalidad y modos).

   Así, en esta plegaria precedida del pertinente voc.: O pater et rex Iuppiter, ut pereat positum robigine telum! Hor. serm. 2.1.43 ¡Oh padre y rey Júpiter, que la lanza arrinconada se destruya por la herrumbre!, la expresión del deseo de la súplica comporta, como acción aún no realizada, el uso del subjuntivo. Igualmente, la partícula ut es en esta frase un adverbio de modo que acompaña dicha modalidad [ISEL, p. 302]. Si esa misma oración desiderativa independiente se hace depender de un verbo de petición o mandato, tendremos una proposición sustantiva de ut con subjuntivo, en la que ha desaparecido el signo de admiración, marca diacrítica de la modalidad expresiva: Horatius Iovem orat ut telum positum robigine pereat Horacio pide a Júpiter que la lanza arrinconada se destruya por la herrumbre.

   Otras veces, la misma noción de la subordinada reclama el uso del modo potencial-irreal, p. ej., en las FINALES, en las INTERROGATIVAS INDIRECTAS, SUSTANTIVAS con ut, ne, quominus, quin, CONDICIONALES y COMPARATIVAS hipotéticas, CONCESIVAS con quamvis, licet, cum, TEMPORALES con idea de finalidad o intención, CAUSALES que expresan causa subjetiva y CONSECUTIVAS de cualquier tipo.

   Asimismo, toda subordinación por medio de relativos o conjunciones del estilo indirecto se construye con modo subjuntivo, que resulta ser, dentro de la lógica gramatical, consecuencia de la subordinación subjetiva de todo el párrafo a un elemento regente enunciativo, sea verbo o nombre.

Conjunciones subordinantes

   Por lo que atañe a su morfología, las conjunciones latinas derivan de cuatro grupos:

1) Relativo interrogativo indefinido qu­i (kw*), tema radical que podemos dividir en:

  1. a) la conjunción polisémica ut < (q)u + t(a).
  2. b) nominativos o acusativos: quod, quom (> quum > cum), quam, quia.
  3. c) otros casos del relativo: quo, quomodo, quemadmodum, qua, quin, ubi, cur.

2) Demostrativos y anafóricos: dum, donec, si.

3) Negación ne: ne, nedum, ni.

4) Nombres o verbos lexicalizados: licet, modo, velut.

   Ante posibles coincidencias formales (quam, quo, quod), el criterio para diferenciar la conjunción del relativo será la función sintáctica, además de la subordinativa, que éste deberá desempeñar en su oración para ser tenido como tal.

   Las conjunciones subordinantes propiamente dichas se distribuyen por los siguientes tipos:

SUSTANTIVAS: ut, ne, quod, quin, quominus.

INTERROGATIVAS INDIRECTAS TOTALES: num, nonne, utrum, ­ne, an, si.

TEMPORALES: cum, ubi, ut, simul ac, simul atque, simul (SL I § 170), antequam, priusquam, postquam, quoad, dum, donec, quando.

CAUSALES: quia, quoniam, cur, quod, utpote, quippe, cum, dum, quo, siquidem, quatenus, quandoque, quandoquidem.

MODALES: ut, sicut, quemadmodum, quomodo.

COMPARATIVAS: ut, sicut, velut, ceu, quemadmodum, quam, tanquam, quasi.

CONDICIONALES: si, sin, nisi, ni, dum, modo, siquidem.

CONCESIVAS: quamquam, etsi, etiamsi, tametsi, quamvis, licet, ut, cum.

CONSECUTIVAS: ut, quin.

FINALES: ut, ne, quo.

Conjunciones polivalentes

UT: La partícula de más variado uso es, en origen, un adverbio de modo, interrogativo (¿cómo?), exclamativo (¡cómo!) o indefinido (como...), que tiene su correlativo o antecedente en el adverbio ita así. La forma reforzada uti (> ut-ei), que no cambia su significado, no debe confundirse con el inf. pres. de utor usar; utique puede ser et ut, o adv. afirmativo.

   Como conjunción, según el modo verbal que introduzca, ut tiene valores diferentes; por un lado, con indicativo puede ser proposición temporal, modal, comparativa y causal; por otro, con subjuntivo, sustantiva, final, consecutiva y concesiva.

   La conjunción ut con modo INDICATIVO tiene los valores de subordinada ADVERBIAL de:

MODO, como, según; en la principal puede aparecer algún elemento correlativo: ita, sic así.

TIEMPO, cuando; ut primum tan pronto como, ut quisque a medida que.

COMPARATIVA, como; la principal con su elemento correlativo (ita, sic) suele ir detrás de la subordinada. Esta correlación ut... ita..., con indicativo, puede expresar un matiz concesivo cuando hay contraposición entre ambas acciones.

CAUSAL, como (= porque); este matiz de ut con indicativo se desprende de su valor MODAL cuando no va apoyado por los adverbios correlativos mencionados.

   Para los valores de ut con modo SUBJUNTIVO, vamos a desarrollar todos sus usos a partir de la misma proposición, ut ego illi oculos exuram Pl. Men. 841 que yo le queme los ojos, según se ha estudiado en ISEL, p. 311.

   1) a) Apollo imperat ut ego illi oculos exuram Apolo manda que yo le queme los ojos. La oración subordinada ut ~ exuram es SUSTANTIVA, como CD de imperat que es.

  1. b) Necesse est ut ego illi oculos exuram es necesario que yo le queme los ojos. La misma subordinada es ahora SUSTANTIVA con función de sujeto al hacerla depender de esa expresión impersonal. Cf. en SL II § 187, otras giros impersonales que rigen la proposición ut + subj. con la misma función SUSTANTIVA y no de “índole consecutiva” como señala este manual (SL II § p. 185).

   2) a) Apollo lampadas ardentes mihi dat ut ego illi oculos exuram Apolo me ofrece antorchas inflamadas para que yo le queme los ojos. Vt ~ exuram = subordinada FINAL al existir en la pral. el CD lampadas ardentes

  1. b) Necesse est lampadas ardentes mihi dari ut ego illi oculos exuram es preciso que me den antorchas inflamadas para que yo le queme los ojos. Idéntico valor FINAL de ut que muestra la diferencia con el tipo completivo 1b).

   3) Vt ego illi oculos exuram, eam tamen non decipiam aunque le quemara los ojos, no podría, sin embargo, engañarla. Vt ~ exuram = subordinada CONCESIVA, valor que adquiere ut por el adv. tamen en la principal.

   4) Tam rabiosus sum ut ego illi oculos exuram estoy tan rabioso que le voy a quemar los ojos. Vt ~ exuram = CONSECUTIVA.

   5) Aspice et contempla ut ego illi oculos exuram mira y observa cómo le quemo los ojos. Vt... exuram = INTERROGATIVA INDIRECTA.

   6) Timet ut ego illi oculos exuram teme que yo no le queme...; timet ne ego illi oculos exuram teme que yo le queme... SUSTANTIVA, en dependencia de vbs. de temor o peligro (cf. GLC § 25.4, p. 77).

   7) Apollo a me hanc poenam poscit, ut ego illi oculos exuram Apolo me impone este castigo, a saber, que yo le queme los ojos. Se trata del ut explicativo, recogido en pocos manuales (tampoco en NLG § 417); introduce una subordinada SUSTANTIVA en función de APOSICIÓN, con su vb. en subjuntivo, y explica un contenido presentado en la principal por un sustantivo o pronombre neutro (cf. OLD, s.v. ut 39, p. 2115); puede traducirse por infinitivo el vb. que introduce ut: el castigo de quemarle...

   8) Tantum abest ut ego illi oculos exuram, ut rabiosus sim tan lejos está que yo le queme los ojos, que estoy rabioso. Además de estos usos, existe la construcción tantum abest ut + subj., ut + subj., en la cual el ut (a) junto al vb. impersonal abest, que lo rige, es completivo, o subord. SUSTANTIVA de sujeto, el segundo ut (b) es CONSECUTIVO, marcado por tantum en la pral.: tantum abest ut scribi contra nos nolimus, ut id etiam maxime optemus Cic. Tusc. 2.4 tan lejos está que no queramos que se escriba contra nosotros, que es incluso lo que más deseamos. En este giro hipotáctico, la consecutiva (ut ... nolimus) suele expresar una idea adversativa implícita en el significado del vb. principal.

   9) Denique non sum dignus ut ego illi oculos exuram en definitiva, no soy digno de quemarle los ojos. La proposición ut ~ exuram dependiente de dignus o indignus (cf. OLD, s.v. ut 33b, p. 2115) tiene valor final al ser este adj. PN de S personal. 

   Entre los diferentes significados de la conjunción ut con modo subjuntivo, se pueden hacer dos grupos de proposiciones subordinadas (cf. NGL § 419): las que llevan en la principal alguna palabra que determina el significado de la conjunción ut, y las que no llevan esta marca. Del primer tipo son 3, 4 y 8b, y 7, a saber, ut CONCESIVO, en la pral. tamen¸ CONSECUTIVO,  en la pral. is, ita, adeo, talis, tam, tantus, sic, eo, y SUSTANTIVO EXPLICATIVO, en que el sustantivo que explica ut puede llevar un demostrativo, hic.

   Dentro del segundo aún se puede delimitar más el valor de ut observando el significado del verbo del que depende: si es de percepción física, admiración o pregunta, tendrá valor adverbial e introducirá una interrogativa indirecta (5); si tiene algún otro sintagma que pueda ser el elemento completivo, sujeto u objeto del verbo principal, o ese verbo fuera intransitivo, ut tendrá valor final (2); por último, si faltan en la oración principal los sintagmas completivos, la oración de ut suplirá la función subordinada sustantiva o completiva (1, 8a). En el siguiente ejemplo, el significado sustantivo o final depende de la supresión de la completiva que precede: Accusatores multos esse in civitate utile est ut metu contineatur audacia Cic. Rosc.Am. 56 Es útil que haya muchos acusadores en la ciudad para que la audacia sea refrenada por el miedo; si eliminamos la secuencia en cursiva negritas, ut pasa a introducir una subordinada sustantiva.

   La conjunción completiva ut puede omitirse cuando depende de vb. de mandato: hortantur socii Cretam proavosque petamus Verg. Aen. 3.129 los camaradas animan a que nos dirijamos a Creta, nuestros ancestros; a veces el vb. pral. está en modalidad imprensiva: ea se in praecordia condat / sacrilegi scelerata, iube, nec copia rerum / vincat eam Ov. met. 8.793-795 ordena que ella se esconda en las entrañas criminales del sacrílego y que la abundancia de cosas no la venza.

   La conjunción ut puede aparecer precediendo a ne como refuerzo de esta conjunción negativa con valor de COMPLETIVA que no, o FINAL para que no.

NE: El adverbio de la prohibición y de la negación optativa: ne time no temas, ne istuc Iuppiter sinat (que Júpiter no permita eso!, funciona como conjunción subordinante negativa, siempre con vb. en subjuntivo, con valor COMPLETIVO (que no) o FINAL (para que no, no fuera a ser que, en la idea de que no); en ambos usos, puede preceder ut como simple refuerzo de la negación. Esta secuencia, ut ne, raramente se usa en la CONSECUTIVA, cuya negación se expresa con la negación objetiva: ita... ut non de modo que no. Prosódicamente, esta negación ne es de cantidad larga.

   En su valor completivo en dependencia de verbos, y también sustantivos, de temor, dificultad o peligro (cf. GLC § 25.4, p. 77), adopta significado positivo: timeo ne veniat temo que venga.

   El criterio para atribuir uno u otro valor, completivo o final, a las subordinadas con ne es el mismo que el de ut en los apartados precedentes 1 y 2, a saber, que en la oración de la que depende haya un complemento directo, una completiva o un vb. regente intransitivo, que obligue a considerar a la subordinada introducida por ne como oración final. Siempre tiene valor final cuando va unida a la enclítica disyuntiva, neve,  con sentido copulativo, y para que, y el vb. en subj.: neve viae spatium te terreat, accipe currus Ov. met. 8.796 y para que la distancia del camino no te desaliente, toma mis carros.

QUOMINUS: Formada con la partícula relativa quo y la negación atenuada minus, que, a veces, pueden escribirse separadas. Introduce subordinada SUSTANTIVA con vb. siempre en subjuntivo en dependencia de vbs. y expresiones de impedimento y prohibición; quominus libere hostes insequerentur terrere Caes. Gall. 7.49.3 impedir que los enemigos fuesen perseguidos libremente. Con el mismo valor sintáctivo existe también la expresión per aliquem stare quominus + subj. depender de alguien que + subj.: cognovit per Afranium stare, quominus proelio dimicaretur Caes. civ. 1.41.3 supo que dependía de Afranio entablar (lit.: que se luchara en) batalla.

QUIN: Procede de qui, forma residual del abl. del relativo, y la negación con apócope n(e). Funciona como adverbio de modo, interrogativo: quin...? ¿cómo, por qué no...?; o expresión de refuerzo a principio de frase: quin etiam más aún.

   Puede aparecer en expresiones coordinadas distributivas con matiz causal, non quin..., sed no porque..., sino porque: non quin pari virtute et voluntate alii fuerint, sed tantam causam non habuerunt Cic. Phil. 7.6 no porque los otros pudieron ser de igual valor y voluntad, sino porque no tuvieron causa tan grande.

   Como conjunción, quin introduce subordinadas en subjuntivo en dependencia de vbs. o giros de duda, impedimento, negación y prohibición, en función completiva (SUBORDINADA SUSTANTIVA): (non/haud) dubito no dudo; desidero quin quedar que no (cf. Caes. Gall. 7.11.8), deterreo apartar, impedio impedir; (non) mora est hay obstáculo, obsisto resistirse, obsto oponerse, prohibeo prohibir, recuso recharzar; (non/haud) abest / est quin no hay para que. haud procul afuit, quin violarentur Liv. 25.1.6 poco faltó para que fuesen agredidos (lit.: no se estuvo lejos de que).

   Funciona como subordinada CONSECUTIVA en dependencia de expresiones negativas con algún elemento correlativo en la pral., nulla causa est quin no hay razón alguna para que; nil tam difficilest quin quaerendo investigari possiet Ter.Heaut.675 nada hay tan difícil que no pueda descubrirse preguntando.

QUOD: El significado de esta conjunción subordinada tanto SUSTANTIVA como CAUSAL se desprende de su manifiesto origen pronominal relativo, nom.­acc. n. sg., lo que, el hecho de que, el que, en cuanto a que, en lo que respecta a que, por lo que > porque, est quod existe (motivo para) que.

   Estos giros con los que puede traducirse la conjunción quod connotan la idea de una realización efectiva de la acción verbal, frente a la construcción con infinitivo, que puede expresar un sentido más general coherente con la abstracción propia de la forma nominal del verbo, y a diferencia también con la conjunción ut, cuyo origen adverbial y su uso en frases independientes de modalidad expresivo­impresiva ha influido en la neta separación de los significados en las oraciones subordinadas, según se emplee uno u otro modo, como ya se vio.

   Por esta misma connotación, el modo verbal de quod puede ser tanto el indicativo como el subjuntivo, entendiéndose, pues, de su empleo el significado propio de este modo, que es la expresión por parte del hablante de la no realidad de la acción verbal (cf. Modalidad de la frase y modos verbales). El uso modal cobra un claro significado en el quod CAUSAL porque, pues el subjuntivo señala siempre causa no aducida, ni comprobada o aprobada, por quien formula la totalidad del discurso (miserari casum adulescentis coepit [...] eiectus a matre, quod probus adulescens [...] obscenis, ut fama esset, sacris initiari nollet Liv.39.11.7 comenzó a compadecerse del caso del joven [...] expulsado por su madre, porque, siendo un buen muchacho, [...] no quería iniciarse en unos misterios, según decían, de mal agüero); con una traducción literal del subjuntivo no se puede recoger el sentido de causa subjetiva que tiene en latín.

   Con frecuencia, el sentido CAUSAL de quod está marcado en la oración principal por alguna correlación adverbial como: eo, ideo, idcirco, propterea, ob hanc causam, ob eam rem: por la razón (quod que), por esta razón (quod porque), etc. Otras, el correlativo es un adverbio interrogativo (qui potis est? inquis; quod amantem iniuria talis / cogit amare magis, sed bene velle minus Catull.72.7­8 ¿Cómo es posible?, dices; porque una ignominia tal obliga al amante a enamorarse más, pero a sentir menos cariño).

   La conjunción quod como nexo de proposición SUSTANTIVA puede desempeñar las funciones sintácticas pertinentes de esa clase de proposición:

1) sujeto de vb. impersonal de suceso: accidit acontece, cadit pasa, fit sucede, evenit resulta, accedit se añade; de impersonal est quod (iam diu est quod ventri victum non datis Pl.Amph. 302 hace ya tiempo que no dais a mi vientre el alimento).

2) predicado nominal (causa mittendi fuit quod iter per Alpes [...] patefieri volebat Caes. Gall.3.1.2 motivo del envío fue que pretendía hacer accesible el camino por los Alpes).

3) objeto directo, con vb. de a) sentimiento: gaudeo alegrarse, gratulor felicitar, laudo alabar; b) de omisión o suma: mitto dejar, omitto omitir, praetermitto dejar de lado, praetereo pasar por alto, addo añadir; c) facio con adverbio de modo; en esta construcción, por actuar facio en sentido absoluto, la proposición quod puede traducirse por gerundio o “al” o “en + inf.” (SL II 4,6 194, 1): facis tu quidem fraterne quod me hortaris Cic. Q. fr. 2.14.2 obras con toda fraternidad al aconsejarme.

4) aposición, en función explicativa de un sustantivo, adjetivo o pronombre.

   También quod puede sustantivar oraciones, entendiéndose como tal proposición sustantiva (occulebat vim quod prae ululatibus tympanorumque et cymbalorum strepitu nulla vox quiritantium inter stupra et caedes exaudiri poterat Liv.39.9.7 disimulaba la violencia el hecho de que, por el vocerío y el estrépito de los tambores y címbalos, no podía oírse ningún grito de socorro de los que protestaban en medio de las violaciones y asesinatos), o, a comienzo de frase, como relativa sustantivada en función adverbial, similar a nuestras expresiones relativas (quod ad multitudinem eorum attinet, si dixero multa milia hominum esse, ilico necesse est exterreamini Liv.39.15.8 por lo que atañe a su número, si os dijere que son muchos miles de personas, de seguida es inevitable que os asustéis).

   Forma parte de locuciones cuyo sentido viene determinado por el elemento precedente: nisi quod a no ser que, praeterquam quod excepto (el) que, tantum quod 1) a no ser que (= nisi quod), y 2) apenas (= vix) con valor de adverbio de tiempo seguido de la correpondiente temporal con cum.

   Carece de valor subordinante seguida de otra conjunción, quod si, quod ubi, quod cum, quod quia, traduciéndose por algún enlace copulativo o adversativo (cf. Oraciones de relativo).

CUM: La conjunción cum procede de quom > quum, antiguo acc. sg. m. del relativo, que se lexicaliza a partir del uso con antecedente nominal o adverbial con significado de tiempo, tum entonces, nunc ahora, tempus un tiempo, dies un día... quum en que > cuando...

   El significado más usual de cum es el de subordinada adverbial TEMPORAL cuando, único con modo indicativo; la relación con la pral., depende del tiempo verbal de la subordinada; a veces, puede ir concretado con adverbios: cum primum tan pronto como. Un uso del cum TEMPORAL que atañe más a la estilística que a la sintaxis es el llamado «cum inverso»: la idea principal de la frase se expresa en la subordinada de cum.

   Con subjuntivo se amplía el matiz subordinado adverbial a CAUSAL, y entonces puede estar precedido de adverbios o conjunciones causales: utpote cum puesto que, quippe cum dado que, praesertim cum sobretodo porque.

   Una construcción muy empleada es el llamado «cum histórico», con imperfecto o pluscuamperfecto de subjuntivo, que expresa una relación subordinada TEMPORAL y CAUSAL, característica de la descripción narrativa; la traducción literal mediante, como + el tiempo correspondiente, es un buen punto de partida para ensayar otros giros con formas no personales.

   Si en la la pral. está el adverbio tamen sin embargo, la proposición de cum con subjuntivo adquiere valor CONCESIVO aunque.

   Existe, asimismo, un uso de cum con simple valor de COORDINACIÓN, y, cuando va seguido inmediatamente de los adverbios interim, interea, etiam, tum, quidem, tamen: y mientras, y entonces, y sin embargo, etc.

   La correlación cum..., tum, en principio temporal, deriva a COORDINADA DISTRIBUTIVA, no sólo..., sino especialmente...; el énfasis en tum se refuerza con los adverbios maxime, vero, praecipue, etiam.

DUM: Su significado, principalmente TEMPORAL, depende del modo; en indicativo: mientras que; en subjuntivo: hasta que; de su valor temporal puede desprenderse un matiz causal, uso y significado en que coincide con el cum histórico. En subjuntivo, puede tener también significado de CONDICIONAL restrictiva: Oderint dum metuant que odien, con tal que teman (= mientras teman).

QUAM: Procede de la lexicalización del acc.f.sg. del relativo. En oración independiente es un adverbio interrogativo­exclamativo (cómo, hasta qué punto), que, a su vez, puede modificar a un adjetivo u otro adverbio; forma papillarum quam fuit apta premi! Ov.am.1.5.20 la forma de sus tetas, ¡qué propia para estrechárselas! En la misma función adverbial, introducirá una interrogativa indirecta en dependencia del adecuado verbo: sentio quam sit exiguum meum ingenium me doy cuenta de qué corto es mi ingenio.

   Como conjunción resalta su uso como partícula introductora del SEGUNDO TÉRMINO DE LA COMPARACIÓN, bien sea de inferioridad, minus... quam menos... que; de igualdad, tam... quam..., tanto... como, o de superioridad, magis... quam más... que; incluido el comparativo de superioridad por sufijo o intensivo: ­ior quam más... que. Este uso comparativo se da con cualquier clase de palabra que implique comparación: adjetivos: alius quam, diferente a, diversus quam diverso de; verbos: malo... quam preferir (esto) a (aquello); o adverbios: aliter, amplius, contra, pariter, potius, simul, etc. Para reforzar un superlativo, se utilizan la expresión quam + superl. (+ potest) lo más que (se) puede; en este giro suele estar elíptico el vb. possum.

   Compuestos de quam: TEMPORALES  (vbs. en los dos modos con la adecuada correspondencia de tiempos): antequam antes que; priusquam antes que; postquam, posteaquam después que, desde que; CONCESIVAS quamquam aunque, quamvis aunque; COMPARATIVA HIPOTÉTICA: tamquam como si (+ subjuntivo); CAUSAL quando cuando, ya que.

QUO: Como adverbio relativo de LUGAR, lleva el modo verbal en su uso propio: abi quo libet vete adonde te dé la gana; también se da su geminación como relativo indefinido: quoquo adonde quiera que. En la proposición de quo con subjuntivo con valor FINAL, suele haber un comparativo como complemento de la misma oración final, pero dicho comparativo ha de ser un efecto de la misma acción verbal; véase, pues, la diferencia entre estos dos ejemplos: additae voluptates religioni vini et epularum, quo plurium animi illicerentur Liv.39.8.5 al culto religioso se añadieron los placeres del vino y los banquetes para atraer los ánimos de mayor número de gente. En cambio en este otro, quo es adv. rel. de id, y no conjuncion: cum ad id quisque, quo natura pronioris libidinis esset, paratam voluptatem haberet Liv.39.8.6 al tener cada cual dispuesto el placer a lo que era más proclive su deseo por naturaleza.

   Hay también un uso muy raro de quo seguido de ne con valor final: missus ad hoc pulsis, vetus est fama, Sabellis, / quo ne per vacuum Romano incurreret hostis Hor. serm. 2.1.36-37: enviado al efecto, según se sabe de antiguo, tras la expulsión de los sabélicos, para que el enemigo de Roma no invadiera a través de un territorio despoblado.

   Compuestos de quo son: quomodo como (COMPARATIVA), quoad (TEMPORAL) mientras que (indicativo), hasta que, en la medida en que (subjuntivo), y quominus que no, (SUSTANTIVA) que, convencionalmente, puede presentarse separado, quo minus.

SI: Procede del mismo tema pronominal que el adverbio sic < si + c(e). Como conjunción CONDICIONAL habitual, puede introducir, precediendo (prótasis), cualquier modo, indicativo o subjuntivo, en correlación, asimismo, con los modos de la principal, que sigue (apódosis), entre los que se incluye el imperativo. Con las oraciones condicionales funciona plenamente el esquema de los modos latinos (cf.), indicativo: acción real; subjuntivo presente y perfecto: potencial; subjuntivo imperfecto y pluscuamperfecto: irreal (condicionales hipotéticas).

   En coincidencia con el valor CONDICIONAL forma parte de las conjunciones negativas: sin pero si no, nisi a no ser que; con matiz CAUSAL: siquidem si en verdad, puesto que; y en la COMPARATIVA hipotética, vb. en subj., quasi como si

   Del valor condicional deriva el CONCESIVO cuando en la subordinada, generalmente en subj., hay alguna oposición o dificultad implícita que se anula en la pral., aun sin el adverbio tamen sin embargo: iam nec bene velle queat tibi, si optima fias Catull.75.2 y ya no podría quererte aunque te hicieses la mejor de las personas. Con este matiz, forma parte de conjunciones concesivas: etsi, etiamsi, tametsi, aunque.

   Sólo puede tener el valor de interrogativa indirecta (SUBORDINADA SUSTANTIVA), introduciendo un subjuntivo, en dependencia de vbs. con significado de “mirar, esperar, admirarse”. También puede coincidir con este valor COMPLETIVO, equivalente a  ut, cuando la conjunción si va regida por verbos que significan “aguardar, intentar, esforzarse”: si queat in vivum temptat revocare calorem Ov. met. 4.248 intenta si puede devolver al calor de la vida.

Interjección

   Las interjecciones son palabras ajenas a la sintaxis de la frase que expresan actitudes o sentimientos del hablante o apelan a la atención del oyente, con frecuencia marcadas con el signo de admiración. En general, en sus formas tienen origen onomatopéyico las interjecciones que connotan función expresiva o síntoma (ah, ei, heu, vae); en cambio, las que poseen función impresiva o apelación proceden de imperativos y vocativos con sufijos deícticos (age, agedum, cedo, cette, ecce, macte); las invocaciones a dioses poseen una clara formación nominal (hercle, mehercle, medius fidius, pol, edepol, ecastor, mecastor). Por ofrecer un somero y para nada estricto análisis semántico en su inventario, podrían agruparse en las que expresan alegría (euhoe, evax, evoe, hahahae, io), amenaza (oh, vae), aseveración (nae/ne —cf. ναί—, pro), asombro (attatae, hem, hui, oh, papae), dolor (ah, ei, heu, heus, oh, uah), estímulo (age, agedum, cedo, cette, eia, eu, euge, macte), interpelación (ecce, em, en), indignación (o, pro, proh, malum), juramento (edepol, hercle, medius fidius, nae, ne); cf. J. B. Hofmann, El latín familiar, trad. J. Corominas, Madrid: CSIC, 1958.  © José Solís de los Santos